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→~*Mansión Delacour*~← (MM B: 94786)Guardianes de leyenda, valientes sin igual


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989 respuestas en este tema

#1 Laimi Evans

Laimi Evans

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Escrito 21 agosto 2013 - 21:43

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En sus años de apogeo la familia Delacour era importante y prestigiosa en el pueblo de Ottery st Catchpole. Pero a pesar de contar con varios miembros, eran pocos los que residían en la gran mansión. Los patriarcas en ese entonces eran Bastian y Margareth Delacour, ambos excelentes como cabezas de la familia imponían sus reglas como algo primordial.

Una de esas reglas era no relacionarse de ninguna manera con la familia Black, con quien compartían una inacabable lucha por el poder. Los hijos del matrimonio crecieron sabiendo que jamás podrían trabar amistad con dicha familia, sin embargo solo dos cumplieron con la orden.

El mayor de los Delacour, al convertirse en un hombre adulto, capaz de independizarse de sus padres, se separo del clan para continuar solo su propio camino. Su familia poco supo de él en los años posteriores. Cuando Gabrielle tenia 15 años y Charlize 13 años sus padres recibieron en el clan familiar a una joven un año mayor que Gabrielle; Gwendoline Darcy. Ambas muchachas simpatizaron enseguida con la recién llegada, aunque principalmente la mayor y solo a ella la Delacour le confiaría uno de los sucesos que darían un vuelco su vida: la huida con Stephano Black.

Unos años después de la llegada de su hermanastra, cuando Gabrielle ya llevaba un buen tiempo en una profunda amistad con el menor de los Black, decidieron dar la espalda a las órdenes y principios de sus respectivas familias, dándose a la fuga con destino a Argentina. Los jóvenes dejaron atrás a dos decepcionadas y enfurecidas familias y a toda una historia sangrienta que aconteció después. Por su parte, Charlize se casó con Noah Granger, por lo que pronto abandonó la casa de sus padres para emprender una nueva vida junto a su esposo.

Los duelos se incrementaron y los continuos asesinatos entre los Balck y los Delacour acabaron con la mayoría de sus miembros. Solo se salvaron unos pocos, entre ellos Charlize y Gwendoline, la hermanastra con quien mantenía correspondencia.

Durante su vida en Argentina Stephano y Gabrielle tuvieron una hija, a la que llamaron Mei. La niña creció lejos de los conflictos, tal como querían sus padres. Sin embargo la tranquilidad no duro por mucho tiempo. Los esposos, cuya profesión de cazadores de reliquias les obligaba a viajar con frecuencia, encontraron la muerte a manos del hermano mayor de Gabrielle, dejando a la joven Mei sin su padre.

Poco tiempo después del fallecimiento de su madre, Mei volvió a Londres con el propósito de averiguar más de su familia. Luego de investigar y gracias a una carta que le dejaron sus padres descubrió que era la legitima heredera de los Delacour. Con el propósito de restaurar el apellido, comenzó la búsqueda de aquellos sobrevivientes a la masacre ocurrida años atrás, decidiendo así fundar y devolver al apellido Delacour la importancia y el prestigio que le era merecido volviendo a la vieja y abandonada mansión en el pequeño pueblo de magos.


 

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Bastian Delacour
Margareth Delacour
Gabrielle Delacour (madre de Mei Black Delacour)


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Mei Black Delacour [Matriarca] *
Ficha||Bóveda
Héctor Weasley D. *
Ficha|| Bóveda



* Matrimonio




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Leandro Stinson
Ficha||Bóveda
Lillian Potter Evans
Ficha||Bóveda
Maia Black Evans
Ficha||Bóveda
Rachel.C.
[Prima de Lillian]
Ficha||Bóveda
Juliette Delacour
[Prima de Mei]
Ficha||Bóveda pendiente
Leandro (nico_op23)
[Primo de Mei]
Ficha||Bóveda pendiente

 



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Laimi Evans [Matriarca]
Ficha|| Bóveda
Jeanne L.
[Hija adoptiva]
Ficha|| Bóveda
Drew "Aziid"  [Patriarca]
[Hijo adoptivo]
Ficha|| Bóveda

** No se aceptarán más hijos del matrimonio o por separado


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Niko Uzumaki
Ficha||Bóveda


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Jessie Stabolito
Ficha||Bóveda

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Vrael Myrddin
Ficha||Bóveda

Judith Slytherin

Ficha pendiente || Bóveda pendiente

Ami Black

Ficha pendiente || Bóveda pendiente

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Romalo_LPZ

Ficha || Bóveda


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angelcullen

Ficha || Bóveda

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mary_malfoy95

Ficha pendiente || Bóveda pendiente

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Jan Carlo

Ficha || Bóveda

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Adr.

kirara7 (ahijada de Laimi)

Reglas:

Para pertenecer a esta familia tan solo debes estar dispuesto a aceptar estas simples reglas:

1) Ser activos en la familia y la mansión. Este es un requisito NECESARIO, así que por favor, no desaparezcas luego de unirtenos D:
2) No hacer spam y llenar mínimo dos líneas en sus posteos
3) Se admiten personas de cualquier bando

Servicios Ministeriales:
 

  • Mansión Delacour
  • Bóveda Familia Delacour
  • Conectada a la Red Flú [Ministerio de Magia, San Mungo y Academia de Magia y Hechicería]
  • Hechizo Antiaparicion activado. Los Patriarcas podrán aparecerse a voluntad en cualquier parte de los terrenos y de la mansión, mientras que el resto de los integrantes de la familia se podrán aparecer sólo fuera de la puerta de entrada de la mansión y en los jardines. Miembros ajenos a la familia tendrán que aparecer a 10 metros lejos de los límites de los terrenos.
  • Mascotas:
    • Angus (gato de Aziid)
    • Drom (conejo de Laimi)
    • Osiris (gatito de Mei)
    • Rubhi (Micropuff de Mei)
    • Terry (perro de Héctor)
    • Yarly (búho de Héctor)
  • Sin objetos
  • Elfos domésticos:
    • Agard (elfo doméstico de Leandro)
    • Arwen (elfina doméstica de Maia)
    • Gask (elfo doméstico de Aziid)
    • Hades (elfo doméstico de Claudia)
    • Inugetsu (elfo doméstico de Héctor)
    • Isis (elfo doméstico de Lillian)
    • Mugetsu (elfo doméstico de Mei)
    • Quinn (elfina doméstica de Aziid)
    • Zura (elfina doméstica de Laimi)

Para pertenecer a ésta familia entra aquí y sigue las instrucciones:


Blinks de la familia:


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Verde|| Blanco|| Rojo

 

Nuevos blinkies:

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Editado por Laimi Evans, 01 marzo 2014 - 07:16.

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#2 Vrael Myrddin

Vrael Myrddin

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Escrito 22 agosto 2013 - 19:27

Caminando por las calles de Ottery, con el sol en la cúspide del cielo, como astro rey, vigilaba todo desde allá arriba. Una que otra nube dispersa por el firmamento, simulaban ser motas de algodón. Una bandada de golondrinas volaba para llegar a destino. Los árboles frondosos y verdes desfilaban por la calle del lugar.

Vrael caminaba a paso perezoso, tenía por destino llegar a la mansión donde su padre tenía su otra familia, el ya conocía a unos cuantos miembros del lugar. A su abuelo lo había conocido en la academia, y en peores condiciones había conocido a su tía Laimi, aunque a él le alegraba al menos haberle conocido. Ahora deseaba conocer al resto de los integrantes de aquella familia.

Cuando llegó a la verja que custodiaba el lugar, Vrael no sabía cómo hacer para poder entrar, se frotó la frente y acaricio su barbilla en posición de estar pensando. Cuando creía dar con alguna solución se alegraba, pero sus intentos eran inútiles. Le grito a la reja de hierro forjado con las iníciales de la familia en bronce.

- Ya sé – Exclamó alegre, con un movimiento diestro de la varita comenzó a lanzar un sinfín de chispas rojas que iban en dirección a la mansión. – ¿Pero y si están tan ocupados que no las ven? – pensó Vrael y al segundo una mejor idea se le ocurrió. - ¡Gask! – dijo llamando al elfo de su padre, el cual se materializó ante él, con un sonoro “Crak” – Gask, mi buen amigo, quería pedirte un favor, muy simple, aun no tengo licencia para aparecerme, y quiero traspasar esta reja… ¿m e ayudas? – tras la solicitud de Vrael el elfo le hizo una reverencia y le cogió la mano y desaparecieron ambos, apareciendo los dos al otro lado de la verja – muchas gracias Gask, prometo que te compensaré por esto. Ahora puedes continuar con tus labores – despacho al elfo el cual tras dedicarle unas palabras al hijo de su amo, y una reverencia desapareció.

Vrael caminaba por los terrenos de la mansión Delacour ahora con paso firme ya que había perdido más del tiempo estimado en traspasar aquella reja. A medida que avanzaba, los jardines hermosos y coloridos, todos con flores de distintos colores y distintos tipos, era un gran espectáculo el que la naturaleza ofrecía ahí. Caminó por el sendero que llevaba a la puerta principal de la mansión.

Cuando llegó a la puerta de dos hojas de noble madera, cogió la aldaba y llamo a la puerta, el sonido de los golpes metálicos producía que el sonido se expandiera viajando por el interior de la casa para dar cuenta que un visitante se encontraba esperando recibimientos. Vrael comenzó a sentir nervios de pronto, estaba muy emocionado por conocer a esta parte de la familia. Se froto las manos y espero a que alguien le recibiera.

 Imagen Enviada

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#3 Adryanie

Adryanie

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Escrito 28 agosto 2013 - 04:07

Adryanie

No sabía que era lo quepasaba que cada vez que visitaba algún lugar terminaban pasando cosas desagradables en su mayoría mortífagos sin mucho que hacer por su vida, solamente tratar de meter sus narises donde no se les llama. Pero sabía que su resignación era a lo que tenía que llegar para poder vivir en paz, ya que sise preocupaba por si cuando iba a algun lugar, los enmáscarados iban a llegar, pasaría una vida muy estresada.

La última vez que haía estado ahí, habían llegado unos cuantos mortífagos a amargar la fiesta quetenía. Estaban celebrando la graduación de uno de los famliares de la familia aparte del baby shower de los Delacour los cuales ya pronto estaban por nacer los gemelos. No sabía ni en qué había parado todo, lo unico que supo es que salió huyendo de aquel lugar lo más antes que pudo.

Esa vez simplemente pasaba por ahí, cuando vio entrar una figura familiar a la mansión Delacour no la supo reconocer bien, apuró el paso para acercarse a él y no tó que era Vrael. Lo había conocido hace poco, e seguro iba a visitar a la familia así que decidió acompañarlo.

-Vrael! Vrael!.

Gritó corriendo detrás de él. Por su vestimenta relativamente deportiva al estilo uggle le permitía moverse con facilidad. A los pocos segundos llegó donde Vrael, casi a la entrada de la casa.

-Hola ¿Qué tal? ¿Vienes a visitar a la familia? Bueno yo vengo a ver como están también...Espero yse encuentren, al rato más bien lo que nos reciba sean los gritos de los bebés.

Dijo casi con ilusión. Los bebés siempre le habían gustado bastante, y aún no se atrevía a tener uno por miedo, pero tal vez pueda aprovechar los de Mei para cuidarlos.

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#4 Mei Black Delacour

Mei Black Delacour

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Escrito 30 agosto 2013 - 08:24

Estaba remojando sus pies en aquel pequeño arrollo que había encontrado de pura casualidad. Estaba feliz y tranquila, había tenido unas vacaciones las cuales disfrutó como pocas veces, aunque en cualquier momento eso tendría fin, pero lejos de preocuparse, disfrutaba de una veraniega mañana rodeada de aquellas bajas montañas que delimitaban los terrenos de su familia.

Aún recordaba lo que había sucedido hacía poco, había tenido que acudir en busca y ayuda de quienes habían osado a entrar a su mansión, pero había llegado tarde, pues su hija y su esposo habían sido apresados. Con aquel pensamiento amargo lamentaba profundamente no haber hecho nada para ayudarlos, por lo que se esforzaría al máximo de ser posible cuando volviera a la acción, más que tendría una familia más grande que cuidar.

Muchas cosas pasaron por su mente, desde su esposo, sus primos, sus hijos, hasta que llegó a sus amigos. Allí se detuvo, había uno en particular al cual extrañaba mucho, hacía meses que no le veía ni sabía nada de él. Sabía que, como buen miembro de la Orden del Fénix, sabía cuidarse, pero lejos de ello, aún así le preocupaba. De forma inconsciente se llevó una mano a la exageradamente grande barriga.

Espero que vuelva, – comentó por lo bajo, mirando el arrollo de forma distraída y dejando que la brisa alborotara su cabellera suelta – más le valga no dejar a su ahijado abandonado. Casanova, ¿dónde te has metido? – murmuró, esta vez levantando la cabeza y observando el despejado cielo.

Sin más, sacó los pies del agua, se los secó con un simple movimiento de su varita y comenzó a colocarse las medias y las zapatillas que hacían juego con su pantalón corto de jeans y la remera grande que le había robado a su esposo para sentirse fresca y que no le apretara en la parte de su vientre, pues él tenía la espalda bastante ancha y gracias a ello podía aprovecharse en parte.

Será mejor que vaya, me está dando hambre… Y a ver si ese se digna a dar la cara por la mansión, lo regañaré – comentó mientras, ayudada por una roca que sobresalía al lado de ella, se levantaba y se dirigía con rumbo a su casa.

Estaba lejos, y bastante, pues había salido a dar una vuelta a los jardines traseros y casi llegó a los límites, donde había encontrado aquella refrescante agua que no dudó en aprovechar. Ahora el camino de vuelta lo hacía con paciencia y lentamente, pues se sentía más cansada de lo usual. Un ardius me ayudaría a llegar más rápido pensó mientras sonreía de lado, algo divertida con la idea que pasaba por su cabeza.

Luego de un buen rato, salió por fin del frondoso bosque y se encontró con una gran extensión de verde pasto, y unos cuantos metros más allá, se imponía la mansión que había heredado de sus padres y abuelos, aquellos que eran por parte materna. Feliz, comenzó a dar saltitos, agitando el cabello de un lado al otro. Estaba cerca, ya casi, deseaba con ganas ser la primera en probar aquella torta de chocolate que su elfo doméstico había preparado para saciar el antojo de la Demon Hunter. Sonrió aún más, y estando a unos cortos diez metros retomó el paso normal, con sus manos por detrás, caminó sin dejar de sentirse feliz.

De pronto, se detuvo repentinamente. Había comenzado a sentir un fuerte dolor en su vientre, por lo que se llevó ambas manos allí. Hizo una mueca, pensando que simplemente sería la patada de alguno de los gemelos, por lo que dio un paso, pero en cuanto avanzó un tramo volvió a detenerse, esta vez jadeando fuertemente.

Con algo de pánico, llevó sus ojos hacia abajo, y en cuanto lo hizo, comprobó y vio cómo justo en ese instante, su fuente se rompía, por lo que cayó de rodillas al pasto y se quedó algo pasmada, mirando al edificio que tenía frente a ella. Pero una fuerte contracción la hizo reaccionar, tomando más fuertemente su vientre y gritó:

¡¡¡MUGETSU!!!

Al instante, el servicial elfo doméstico de la castaña apareció en el lugar, y al ver que se hallaba tirada y se agachaba por el dolor, abrió muy grande sus ojos saltones, indicando que sabía lo que le sucedía. Pero al igual que ella en un principio, se quedó petrificado, asustado con la situación que sabía que se avecinaba.

Llama a Heko… La fuente… los gemel… ¡AH!

Ni siquiera puedo terminar, la criaturita saltó debido al grito y sin más desapareció del lugar. Odiaba dejar sola a su ama en esas condiciones, pero sabía que poco y nada podría hacer, lo mejor sería buscar a su esposo para que la asistiera y la llevara cuanto antes a San Mungo.



OFF: Llegó el momento *O*

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#5 Héctor Weasley D.

Héctor Weasley D.

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Escrito 30 agosto 2013 - 12:03

Una suave brisa soplaba en el aire afuera de la ventana por donde el chico miraba en ese instante. Sentado sobre la silla de su escritorio favorito, que últimamente usaba para redactar varias ideas de su ocurrencia, e incluso uno que otro intento por desarrollar nuevos encantamientos, pensaba con tranquilidad. Con esa tranquilidad que le causaba el grato ambiente donde se encontraba en ese momento: el cálido hogar que le proporcionaba la mansión en donde vivía. Y entonces una sonrisa cruzó por su rostro con calma al recordar su yo antiguo con el que era ahora, después de tantos procesos y experiencias por los que había pasado.

Hace más de diez años, Heko había sido atrapado por un atentado contra un grupo de turistas muggles, en un viaje de vacaciones en España junto a sus padres y abuelita. Aunque en ese momento lo desconocía por completo, y posteriormente no lo recordaría en detalles gracias a unos cuantos hechizos que alteraron su memoria por causa de los magos del Ministerio de Magia de ese entonces, el chico no supo que quien obró los acontecimientos se trataba de uno de los mortífagos prófugos fieles a Lord Voldemort, uno de los magos tenebrosos más famosos y temidos del último siglo en Gran Bretaña, y probablemente en gran parte de Europa. Aquel día fue marcado fuertemente para el chico, ya que desde ese entonces había vivido prácticamente huérfano, sin enterarse del paradero de sus padres y su abuelita y sin más pistas que buscar que sus propios recuerdos, los cuales finalmente le habían llevado a la nada.

En medio de un suave suspiro, el joven se apoyó con sus codos en la mesa, y sujetó con sus manos su rostro como si su cabeza pesase demasiado. Una nueva fuente de recuerdos abordó su mente. Ese día también había conocido sin saberlo a su mejor amigo, Enrick, quien le salvó de las llamas de aquel infierno que el transporte donde iban se había generado. Y tiempo después de vagar solo por el mundo, llegó nuevamente a una Academia de Magia, en donde se reencontraría con personas a las cuales no pensaba reconocer. Enrick era su fiel amigo y camarada con los cuales vivieron juntos momentos extraordinarios en las clases extremas que tenían. Y entonces también conoció a la chica que sólo podía ver en sueños... Mei Black Delacour. La joven por la cual suspiraba y dejaba vagar su mente con una sonrisa de ternura cada vez que pensaba en ella, en su rostro, sus caricias, su aroma, sus besos...

Hacía muchos más años que la había conocido, una semana de una temporada en que sólo eran unos niños y ya sabían que se querían desde entonces. Todo por un encuentro en la playa, en que su descuidada chica de cabellos castaños había tropezado con él mientras juntaba inocentemente conchas en la arena. Y él, que era en extremo amable en ese entonces, aunque había dudado por un momento, se ofreció para ayudarla a recoger más conchas para que tuviese un grato recuerdo del lugar, además de las ganas por ayudar. Y así surgió una amistad que poco a poco cultivó el amor por ambos chicos. Amor que se mantuvo latente, incluso después de tantos años, hasta que se reencontraron en el mundo mágico, ya adultos y conocedores de la vida.

Y así fue que ahora estaba viviendo la vida que sólo antes pudo soñar y vivir en su imaginación. Estaba casado con la chica que amaba como más que su propia existencia, y vivía junto a ella y a dos pequeños retoños que habían adoptado y quería como si fuesen sus propios hijos sanguíneos: Laimi y Aziid. Sus pequeñas mascotas y amigos Terry y Yarly rondaban por los jardines extensos de su hogar, el primero creciendo cada vez más y poniéndose fuerte como sólo los pastores alemanes eran, y el segundo volando de un lado a otro, disfrutando la libertad de no hacer entregas de cartas por un largo periodo de tiempo. De hecho, Heko no le había usado para envíos casi desde que había vuelto de las Islas Saipán.

Dos pequeños venían en camino, y cada vez crecían felices y sanos, lo que podía notarse en la pancita cada vez más abultada de su esposa, a la cual sonreía con sincera ternura y amor cada vez que le veía caminar y acercársele para dedicarle los buenos días todas las mañanas, al lado de su cama. Esa sonrisa que le había salvado en más de una ocasión, ese amor que le brindaba todos los días y que había hecho al chico el ser más feliz de la existencia por mucho tiempo. Ese ser vivo que le irradabia esperanza, amor y serenidad... Esa bella alma que pertenecía a una joven llamada Mei.

De pronto, un fuerte impulso corrió por el cuerpo de Heko, dictándole lo que tenía que hacer. La adrenalina de la felicidad que sentía en ese momento le dijo que tenía que hacer una locura, digna de un niño pequeño como era en su alma llena de energía. Tomando su varita de nieve y guardándosela consigo en el bolsillo de su pantalón, Heko se subió al marco de la ventana y se encaramó por completo, sintiendo el suave viento acariciar su rostro con calma. Cerrando los ojos lentamente, se lanzó al vacío, dejándose llevar por la fuerza de la gravedad unos metros, antes de murmurar en su mente las palabras mágicas del hechizo que calmaría esa caída, haciéndole descender con suavidad casi como ingrávido, apenas tocando con fuerza el cesped del jardín con la planta de sus pies.

Experimentar aquella loca sensación le volvía feliz, así como correr a toda velocidad y sin rumbo fijo por largo tiempo en la extensión que pertenecía a su hogar, junto con encontrar el arroyo que corría cerca de los límites de la casa, al igual que la pequeña laguna que comenzaba a formarse cerca de los árboles, delimitando otras de las extensiones del lugar. Las preocupaciones no existían, y sólo era la felicidad de su amor, y él. Así se mantuvo, corriendo hasta extenuarse varios minutos después, donde bajó el ritmo y paró para lanzarse al pasto ligeramente húmedo, boca arriba mirando el cielo. Y sonrió, cerrando los ojos mientras buscaba calmar su respiración y el alocado pulso de su corazón.

Estaba vivo, y así le gustaba sentirse cada día. Vivo por algo que vivir, y no sólo sobrevivir.

Entonces, un pequeño "crack" a su lado le sacó de su momento de ensimismamiento. Levantándose para quedar sentado en el suelo, miró a la criatura que había generado el ruido al aparecer de la nada, y que parecía tan agitada como él, pero de nervios más que por otra cosa.

- ¡¡¡Amo Heko!!! ¡¡¡Es urgente, por favor, venga conmigo!!! - exclamó Mugetsu a viva voz, con un chillido que lejos de alterar los tímpanos sensibles del chico de rasgos perrunos, le alarmó. El elfo doméstico rara vez se intranquilizaba de esa manera, y siempre que había sucedido se trataba de la chica a la cual le debía principal fidelidad, además del propio hogar en sí.

- ¿Mugetsu? ¿¿Qué es lo que sucede?? Explícame todo con calma - pidió el joven, entre sorprendido e intranquilo, ya que el miedo que el elfo irradiaba se le estaba contagiando, sintiendo que algo no estaba bien y que su ser amado estaba involucrado.

- ¡¡No hay tiempo!! Es necesario... ¡¡¡Por favor!!! ¡¡¡La ama Mei está...!!! -

- ¿¿¿Qué sucede con Mei??? - exclamó ahora Heko, abriendo los ojos con gran sorpresa. Se había puesto de pie en el acto al escuchar el nombre de su chica, como si una bebida energética circulase por su sangre y le renovara las energías que había perdido después de trotar. Prefería no pensar qué era lo que podría haber sucedido.

- ¡¡¡Venga conmigo!!! - respondió Mugetsu, acercándose al mago y tomándole de la mano a la vez que lo exclamaba, más sonando como una orden que como una petición únicamente por la intranquilidad que sentía. El chico no se negó a la petición: dejó que el elfo le tomara la mano e hiciera a continuación lo esperado. Al segundo después, elfo y humano desaparecieron del lugar con un sonoro "crack".

Entregándose a la sensación de ser apretado y pasar por un tubo estrecho de goma que le impedía respirar y ver, e incluso le limitaba en sus movimientos, sólo dejó sus pensamientos en una preocupación. "Que no le haya sucedido nada... que no le haya sucedido nada malo", rogó. Y entonces la opresiva sensación desapareció de su cuerpo, y sintió como si unas cadenas dejaran de apretar su pecho, permitiéndole respirar de nuevo. Habían aparecido al otro lado de la mansión, por la parte que daba hacia los jardines traseros, específicamente en una de las entradas hacia el norte del bosque frondoso que llevaba al arroyo.

Estaban al lado de una chica de cabellos castaños que se hallaba tirada en el piso, agachada y con las manos sobre su vientre, bastante abultado. Desde esa distancia podía escuchar sus jadeos que denotaban el dolor que estaba sintiendo, y la sola vista de esa mujer hizo reaccionar a Heko de una manera que nunca antes había conocido y ni siquiera podía recordar. Una sensación desoladora hizo temblar lentamente sus manos, al igual que aumentó su respiración a pequeños brotes de aire que apenas podía notar. Estaba realmente asustado, asustado de ver a Mei de esa forma y no saber a ciencia cierta qué era lo que debía hacer, porque de alguna forma sabía lo que estaba sucediendo, y por lo que su chica estaba sufriendo. Y ese dolor él nunca lo podría sentir también.

- ¡Mei! ¡Mi vida! - exclamó el chico, e inmediatamente se agachó a su lado, tomándola con suavidad entre sus brazos y verla al rostro. Quería darle a entender que estaba allí para ella, que sintiera su presencia y su calidez, que no la dejaría sola y mucho menos en ese momento crucial. - Estoy aquí, tranquila, todo va a estar bien - le susurró, buscando calmar su voz lo más que podía. No sabía cómo le había hecho, pero su tono de voz había disminuido a su calidez normal.

Tomando la mano de su chica, y usando acopio de sus propias fuerzas superiores a la media humana, Heko la cargó entre sus brazos con extrema suavidad, pero con sutil firmeza, apoyando su cabeza en su pecho y cubriéndola para evitar que el movimiento le afectara. Hubiera preferido levantarla con magia, pero no estaba seguro de que fuera lo mejor en el estado de pánico que sentía. Sólo una frase surgió en su mente, y sabía que tenía que hacerlo en ese instante. No había tiempo que perder.

- ¡Inugetsu! ¡Mugetsu! - nombró con potente voz. El segundo elfo ya estaba allí, pero el primero apareció en el acto a su lado, ansioso porque era una de las pocas veces que era convocado con tal brío por su amigo y amo.

- Joven Heko, ¿qué sucede? ¿La joven Mei...? - mencionó, con los ojos muy abiertos como pequeñas pelotitas de pingpong en clara señal de sorpresa. La sola mirada y el rostro del chico le confirmó lo que pensaba, al igual que la angustia que Mugetsu expresaba.

- Mugetsu, ve y encuentra a Laimi y Aziid e infórmales de la situación. Quiero que reunan todo lo necesario para este momento. Inugetsu, ve y busca a Jessie, cuéntale lo que está pasando y tráela en el acto. ¡Tenemos que ir al Hospital San Mungo ahora mismo! - ordenó.

Si los elfos encontraron contradictorias las órdenes o les parecieron extrañas en alguna parte, no lo mencionaron, ya que ambas criaturas desaparecieron del lugar en sendos "crack", yendo a cumplir sus peticiones. Lo que más angustiaba en ese momento era que su hermanita llegara pronto, ya que temía hacer algo incorrectamente y que por su culpa pudiera poner en peligro a Mei y a sus hijos. Miró a su chica buscando calmarse unos momentos, tratando de pensar en qué hacer. Y la respuesta llegó a su mente rápidamente.

Tenía que ir a ver a Bodrik, la sanadora, en la planta dedicada para embarazos y estas situaciones.

Los jadeos de Mei llamaron su atención nuevamente, y Heko le miró. Parecía que quería decirle algo con ganas. Lo que fuese le seguía preocupando tanto como la situación actual. Así lo podía denotar en su rostro sin poder evitarlo del todo.

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#6 Jessie Black Lestrange

Jessie Black Lestrange

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Escrito 31 agosto 2013 - 08:08

Era un día muy tranquilo. Jessie paseaba por los jardines de la mansión Delacour con un short negro y una polera blanca, sandalias y el corto cabello rojizo suelto. Había desidido salir a caminar un rato en la mañana, despejarse un poco, tal vez se pusiera a leer en una de las bancas del gran jardín de la mansión, hacía tiempo que no leía por placer, así que se tomaría el día libre.

Haciendo una fluorita con su varita hizo aparecer una manta de vivos colores bajo uno de los árboles frutales. Un libro bastante grueso y viejo en su mano derecha, lo deposito con cuidado en la manta y luego ella se sentó a modo de chinito. Sonrió y relajó la cabeza flexionándola hacía atrás, estiró los brazos y se dispuso a leer.

Pasaba las paginas del libro con una velocidad increíble, sus ojos recorrían las paginas sin cesar, emocionada por lo que las letras le revelaban a cada segundo que pasaba. Tan sumida en la lectura estaba que tuvo tal sobresalto al escuchar sonar la aldaba de la puerta;s in querer soltó el libro sobre su regazo, sonando este con un seco golpe en sus piernas y perdiendo la pagina que estaba leyendo.

-Eso me pasa por perderme en mi mundo- mascullo poniéndose de pie.

Había marcado el libro por la pagina que creía que se había quedado, ya más tarde revisaría si era así. Sacudió su short, desapareció la manta y el libro. Volvió a estirarse para desperezarse un poco y lentamente camino hasta la entrada de la mansión para conocer al o los culpables de la perdida de la lectura.

Poniendo la mejor cara de molestia y aburrimiento, Jessie, abrió la puerta de la entrada llevándose una sorpresa al ver a su ahijado platicando con Adryane. Soltó una carcajada y se llevo su mano derecha a la nuca mientras con la izquierda les indicaba que pasaran.

-Y yo que quería reñir a quien había interrumpido mi lectura, con la cara de inocencia de mi ahijado es imposible- se mofó desordenando el cabello del chico y abrazando a Adriane.

Comenzaban a caminar por los jardines cuando un elfo apareció frente a ellos, hablando demasiado rápido para gusto de Jessie. Se cruzo de brazos y lo observaba con detenimiento, no entendía muchas cosas de lo que decía, pero lo esencial, que era que su hermano le llamaba, era lo que la intrigaba.

-Vamos, te sigo Inugetsu

Comenzó a trotar detrás del elfo, algo realmente grave tendría que estar pasando para que algo como aquello ocurriera. No sabía que pensar y no quería que su imaginación la traicionara. Al llegar junto a su hermano y ver que traía e brazos a Mei una sonrisa apareció en su rostro. La frente perlada en sudor de su cuñada y amiga, los ojos aturdidos de su hermano. Se contuvo de soltar una carcajada porque sabía que la situación era delicada. Notaba que a su cuñada se le acababa de reventar la fuente y a su hermano todo empapado de la cintura hacía abajo.

-Llévala al cuarto, necesito monitorizar el numero de contracciones y la distancia de estas, la dilatación uterina y el acomodo de los bebes... es plirigesta, no quiero adelantarme... así que primero a revisarla- priorizó Jessie ordenando a su hermano que llevara a Mei a una de las habitaciones de la casa.

Comenzó a mentalizarse por lo que venía a continuación. Ya antes había estado en varios partos, ella misma había ayudado a que estos culminaran bien, pero siempre tenía la ayuda de alguien a su lado y no estaba segura, con lo asustado que notaba a su hermano mayor, que este pudiera ayudarle y más sabiendo el pánico que este le tenía a la sangre, no quería tener a alguien con perdida de consciencia y aparte en medio de un parto multiple.

-Héctor, voy a necesitar tu ayuda en caso de que nazcan aquí... te necesito consiente, activo, que prestes atención a lo que te pedire, en pocas palabras, no te desmayes al ver la sangre, esto es... muy natural, tu ayudaste a hacerlos así que ayúdame a que nazcan- pidió la chica sabiendo que su hermano podía centrarse en lo que tenía que hacer, una vez comenzado el procedimiento.

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#7 Aziid Black T.

Aziid Black T.

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Escrito 02 septiembre 2013 - 03:13

El tiempo pasa y las cosas cambian. En un abrir y cerrar de ojos puedes quedar completamente apartado de tus seres queridos, diferentes son las causas, pero uno siempre regresa al lugar al que llama hogar. Ése era el día en el que el vampiro volvería a sus tierras, con sus familiares y personas más cercanas... no podía decir amigos porque realmente no tenía casi ninguno. El castaño no recordaba nada en lo absoluto de los sucesos acontecidos durante esas semanas en las que no estuvo en casa.

Apareciendo en los jardines de la mansión, Aziid iba a paso lento cruzando por el verde pasto recién cortado. Iba descalzo y con unos jeans ajustados color gris con un gran agujero en la rodilla izquierda, llevaba puesta una sudadera de cierre que no estaba cerrada completamente, dejando a la vista los tatuajes de su cuello y parte de su pecho; las mangas de la sudadera las llevaba arremangadas hasta la mitad de su antebrazo, por lo que también se veían los tatuajes que ahora llevaba en sus manos y brazos. No le importaba.

Pronto se encontraría en la puerta de entrada, no quería que nadie le abriera, quería entrar de sorpresa. Con un grácil movimiento con su varita logró quitar el seguro y empujó lentamente la puerta hacia adentro, para después dar un largo paso y abrir los brazos, esperando que hubiera alguien en el Hall y que no estuviera solo.

- Ha regresado el favorito de la familia - dijo tranquilamente en un tono de voz fuerte, para que fuera escuchado por todos los presentes, seguro que sería una sorpresa para ellos verlo ahí después de todo el tiempo que se había ausentado -.

#8 Mei Black Delacour

Mei Black Delacour

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Escrito 02 septiembre 2013 - 07:37

No tardó mucho para que Mugetsu volviera acompañado de su esposo, pero lo que ni de lejos se imaginó fue que se quedaría pasmado en el lugar mientras fuertes jadeos se escapaban de sus labios. Levantó la cabeza un segundo para poder mirarlo a los ojos, tenía ganas de gritarle para que hiciera eso, pero antes de que se pensara seriamente el hacerlo, él ya se había movido, acercándose más y tomando una de sus manos.

Las palabras del Weasley hicieron que se calmara un poco, pues estaba por entrar en una crisis nerviosa, él era sanador ¡¿y no sabía cómo atender a una embarazada?! Desechó aquella pregunta de su mente ante un nuevo dolor que la hizo contraerse y hacerse prácticamente una pequeña bolita, pero al momento siguiente Heko la tomó en brazos, la alzó y comenzó a llevarla a la mansión. A ese momento la Delacour ni siquiera oía las instrucciones que había comenzado a impartir a sus elfos, aquellas criaturitas que les eran tan fieles a ambos y para cuando se dio cuenta, ya estaban en el interior de la casa.

Al poco, su cuñada Jessie apareció, aunque le extrañó ver que en un primer momento parecía que estaba a punto de lanzar una carcajada. Lo único que me falta, juro que le lanzaré un tripio sectumsempra si se pone a reír pensó de forma amarga, tratando de contener el impulso de ahorcar a su amiga. Su humor había cambiado de manera drástica a cuando estaba en el arroyo tranquilamente pensando en varias cosas, ahora estaba dispuesta a sacar la varita ya lanzar hasta avadas a diestra y siniestra si no hacían algo para que aquel dolor cesara, pues el saber que tendría gemelos sólo la hacía pensar que el sufrimiento sería doble hasta esperar a que ambos nacieran.

De pronto, las palabras de la muchacha la dejaron algo pasmada, haciendo que apretara fuertemente la remera de su esposo, hasta creyó que apretaba parte de la piel del Weasley también, pero lejos de darse cuenta, miró a la hadita y poniendo cara de malos perros, le dirigió la palabra.

No me siento muy cómoda aquí, – le dijo entre jadeos, frunciendo las cejas ante el dolor y la disconformidad que sentía con la decisión que había tomado – temo que podamos… Ser interrumpidos – finalizó, dudando por un momento lo que estaba por articular. Era costumbre, siempre había sido cuidadosa en este tipo de temas y ahora no dejaría de serlo –. Me gusta que sea acá, pero promete… No, ¡prometan! Que si sucede algo, saldremos de aquí cuanto antes – dijo, esta vez golpeando levemente el pecho de su marido mientras le dirigía una mirada que era mitad súplica, y mitad insegura.

Antes de que hubiera respuesta alguna de los presentes, Mei alcanzó a ver justo por detrás de la Stabolito que la puerta de entrada a la mansión se abría, por lo que observó atentamente, haciéndose a un lado la cabeza para poder ver mejor. El alma le volvió a los pies sólo cuando comprobó que se trataba de su hijo Aziid, quien acababa de llegar y se había encontrado con Adry y otro muchachito al cual alcanzó a reconocer vagamente como Vrael, su ahora nieto recién llegado al lugar. Lamentaba tener que haber llegado en un momento como este, de haber podido, los recibiría a todos con una calurosa bienvenida.

Una fuerte contracción la hizo volver en sí, haciendo que dejara escapar un fuerte jadeo mientras se pegaba lo más que podía a ella misma prácticamente en posición fetal, y volviéndose a mirar a Heko le gritó:

¡REACCIONA Y LLÉVAME ADONDE DEBA IR PARA PARIR! ¡NO QUIERO QUE TE ME DESMAYES TAN TEMPRANO CUANDO NI SIQUIERA VES SANGRE AÚN! ¡Y USTEDES DOS, – agregó, dirigiéndose al Weasley y además a Jessie, quien era la encargada principal de todo el asunto que en breve ocurriría – MÁS LES VALGA QUE ME DEN ALGO PARA LOS DOLORES O JURO QUE TERMINARÉ YENDO A AZKABAN POR LANZARLES CRUCIO HASTA EL CANSANCIO!

Y así, luego de aquel escándalo producido por los nervios, los dolores y la ansiedad que la invadían como nunca antes en su vida, comenzó a hiperventilar, sintiendo que el aire más que entrar, escapaba de sus pulmones y cada vez se sentía más mareada. Definitivamente los nervios no eran ni serían nunca sus aliados.




OFF: HistéricaModeOn, tenganle paciencia a la pobre xD

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#9 Vrael Myrddin

Vrael Myrddin

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Escrito 02 septiembre 2013 - 12:34

El joven estaba absorto en lo que hacía, concentrado azotando la aldaba de la puerta de madera cuando su nombre sonó detrás de él, una joven corría a tranco firme para alcanzarle, era Adryanie. Vrael se volteo y sonrió a la muchacha mientras agitaba la diestra a modo de saludo.

- ¿Cómo estás? -inquirió el adolescente de manera cordial - Que gusto encontrarte aquí. yo ando visitando a mis nonos y a la nina Jessie - explico a la rápida mientras tras la puerta se oían paso y un ruido de bisagras al abrirse - y a ti que te trae por acá - tras terminar la frase su madrina jessie, le abrió les recibió con cara de pocos amigos que al instante fue cambiada por un rostro de completa sorpresa, tras saludar a Adryanie y revolver el azulado cabello de Vrael la hermana de su abuelo y madrina suya les invitó a pasar al interior de la morada Delacour.

Una vez dentro Vrael comenzaba lo que en él era habitual, y que ya había hecho con Adryanie: las preguntas. -Madri, ¿están el Nono en casa?¿ y la nona? ¿Has visto a mi dad? ¿Como estas tu? ¿Tienes algo de leche con chocolate? ¿Cómo están los mis tíos bebes? ¿ya nacieron? ¡Pero Nina contéstame algo! - que manera de hacer preguntas tenía aquel muchacho, y esperaba respuestas rápidas para aquello tras avanzar unos pasos algo pasó, su Nono Héctor aparecía en escena con su Nona Mei en brazos, Vrael alzándose por sobre el las dos mujeres y curioso como siempre quería saber que acontecía.

La cara del muchacho era todo un evento, se inquietó al ver pálida y contraída a su abuela en los brazos del abuelo con rasgos de canino. El rostro de Vrael cambió a pánico al ver cómo era que su abuela despotricaba feroz. << mi.erda nacerán mis tíos y yo en estas fachas>> pensó Vrael afligido por la vestimentas muggles que traía puestas mientras se comenzó a revolver inquieto donde se encontraba << les gustaran los carros de juguete o las escobas voladoras de juguete...>> sin duda el muchacho esta en un gran dilema, mientras su abuela profería maldiciones a su abuelo y madrina.

- ¿Puedo ayudar? ¿Puedo, puedo? - preguntó solicito el muchacho, al parecer no quería sentirse inútil y quería ayudar a nacer a sus pequeños tíos. en eso estaba cuando de pronto, la voz de su padre sonó tras el grupo que el destino había juntado ahí. - ¡Pá! qué bueno verte, te he extrañado mucho - dijo Vrael llegando junto a su padre presto y veloz para abrazarlo y saludarlo - ¡Nacerán los tío! y mi abuela te hará un sempra si no cooperas en ello, ojalá sean dos por abandonador - dijo en voz baja en tono cómplice y un tanto divertido al ver a su el mapa de emociones que se formaba en su papá. Sin saber qué hacer, el muchacho se quedó junto a su padre, viendo cómo reaccionaba Jessie, el Nono y Adryanie frente a la situación de parto que se les avecinaba.

La emoción salía por los poros del chico, estaba contento de tener tíos bebés a los cuales enseñar cosas a medida que crecían, pero eso sería una historia que se comenzaría a escribir ahora. La inmortalidad es la virtud de conservarse en la memoria colectiva de quienes están vivos, y no vivir anónimamente por toda la eternidad. Sus abuelos había conseguido una vez más ese precisó don con el que muchos son bendecidos pero pocos aprecian: La familia. en esta radica la verdadera extensión de los hombres, aquí serán recordados por lo que fueron y serán amados por cómo fueron. Vrael ya tenía mucho por lo que admirar a sus seres queridos, su padre madrina abuelos, tía y ahora tíos aunque su abuela parecía que hubiese aplicado un encantamiento Sonorus por la fuerza con la que gritaba.

Vrael estaba como un árbol sin peras: Desesperado. No soportaba ver a su Nona Mei sufriendo de esa manera, por lo que, se llevó las manos a la boca, para ahogar toda clase de palabrotas que pudiera proferir, con que su abuela gritara bastaba como para que él se sumara al concierto de exclamaciones. Prontamente ya todo acabaría y los gemelos nacerían sanos y salvos. <<El que tenga los cabellos azules será mi favorito>> pensó el muchacho mientras todos corrían de un lado a otro incluyendo a los elfos, le hacía ilusión un tío con cabellera del color del cielo igual que él.

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#10 Aziid Black T.

Aziid Black T.

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Escrito 03 septiembre 2013 - 01:50

Mal momento. Dentro de la mansión parecía que había un circo en pleno espectáculo, unos gritando por aquí, otros más por allá, algunos platicaban, una mujer gritando y todos vueltos locos... alguien se había ido directo con Aziid a abrazarlo y el vampiro de inmediato supo de quién se trataba, su hijo, a quien tanto había extrañado, Vrael. Era una sorpresa que el más pequeño de los Tonks se encontrara en la mansión de los Delacour.

- ¿Qué? - el irlandés no se esperaba llegar en el momento justo en el que todo estuviera sucediendo. De inmediato su mirada se volvió hacia su madre y vio que de ella provenían los gritos, no supo que hacer y comenzó a desesperarse, ¿cómo se suponía que debía ayudar?

- Si... m...madre... yo... ahh...- la visión del joven comenzó a nublarse poco a poco y a cada momento que pasaba, los ruidos y el parloteo se iba alejando de su mente; los ojos del joven comenzaron a cerrarse por sus pesados párpados y sentía un hormigueo por sus extremidades, que poco a poco iban perdiendo fuerza hasta que...

Su cuerpo cayó directo al suelo como si de un costal de comida se tratara. Recién había llegado y la presión era demasiada que su cerebro de tanto pensar en qué hacer y cómo hacerlo tuvo que parar un momento y se puso a dormir en ese instante.




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@  Taurogirl La... : (21 octubre 2019 - 06:57 ) @Antoni Ryvak Dracony ¡Cuídate! Nos vemos más tarde por aquí, ojalá no te hayan descubierto xD
@  Taurogirl La... : (21 octubre 2019 - 06:57 ) @Antoni Ryvak Dracony Pero podemos empezar algo nuevo, no sé xD encontrarnos en la feria gastronómica si te parece bien.
@  Taurogirl La... : (21 octubre 2019 - 06:57 ) @Antoni Ryvak Dracony <3 Eso es algo que me entusiasma. Al final eso es lo que quieres en un rol, no? despertar el interés de los que leen.
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 06:39 ) ¡uyyy! ¡ya es muy tarde! disculpa @Taurogirl Lavigne pero debo irme antes que mi papá me descubra que aún sigo despierto, bye! nos vemos!
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 06:37 ) ....ahora mi problema es que me da pereza leer todas esa tramas...y si no leo, no puedo escribir...así que por eso no he ido al CMI...
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 06:34 ) @Taurogirl Lavigne ¿te digo un secreto? es el único rol que llego a la tercera página y me "despertó la sed" de seguir leyendo....
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 06:33 ) @Taurogirl Lavigne supongo que tomar lo poco que sé por medio de Reacon...el tema es muy basto ¿no?
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 06:30 ) @Taurogirl Lavigne si! porque se me ocurrió hablar de él y así medio integrarme...solo que no me ha venido bien la idea de como seguir...
@  Taurogirl La... : (21 octubre 2019 - 06:27 ) @Antoni Ryvak Dracony pero eso será interesante! Si algun dia quieres hacer un rol de eso, me apunto. Ahí podemos ver que sale. Vi que habías dejado uno en infernus.
@  Taurogirl La... : (21 octubre 2019 - 06:27 ) @Antoni Ryvak Dracony Ay, has estado leyendo el rol jajajaja
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 06:26 ) ya llegue a la página seis, donde tratan de atrapar a Asmodeo...
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 06:24 ) @Taurogirl Lavigne se supone que el hallooween pasado me dejo una guadaña que me permite ir al infierno, pero sus muchos enemigos me presienten cuando voy y entonces estoy en riesgo...si, es Reacon! :D
@  Taurogirl La... : (21 octubre 2019 - 06:23 ) @Antoni Ryvak Dracony Oh! Es Reaccon? Creo que así es.
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 06:21 ) @Taurogirl Lavigne Tengo una parte pequeña sobre él¿sabes? es solitario casi no viene, además no rolea...así que se muy poco...él esta en uno de los círculos, donde solo combaten...
@  Taurogirl La... : (21 octubre 2019 - 06:17 ) @Antoni Ryvak Dracony :o ¿es tu papá? Pues estás invitado a unirte xD
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 06:16 ) @Taurogirl Lavigne mi padre adoptivo es Vampiro-Demonio! :D
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 06:15 ) @Taurogirl Lavigne creo que bien...¿y tú? me gusta su rol del IIIM ^_^
@  Taurogirl La... : (21 octubre 2019 - 06:14 ) @Antoni Ryvak Dracony ¡Hola! ¿Como estas?
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 06:13 ) ...que raro...el tiempo parece que se detuvo...
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 06:13 ) hola
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 06:12 ) @Taurogirl Lavigne ^_^
@  Taurogirl La... : (21 octubre 2019 - 06:10 ) o.o
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 03:59 ) ¡¡Ahí viene el hombre lobo!! :o
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 03:58 ) ¡¡Cuidado!!
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 03:56 ) ¡¡Ahí viene el hombre lobo!! :o
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 03:47 ) tic tic tic tic tic tac tic tac tic tac...el tiempo vuela y va llegando la hora de desaparecer...
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 03:39 ) @Alessandra G. Delacour Hola Alex! :) que activa estás! desde hace meses que te veo en muchos lugares ^_^
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 03:38 ) @Mia. ¿Qué tal?
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 03:37 ) @Seba Granger Buenas noches Seba :)
@  Antoni Ryvak... : (21 octubre 2019 - 03:37 ) @Lex Grindelwald hola
@  Alessandra G... : (21 octubre 2019 - 03:13 ) @Mia. *le pico un ojo*
@  Mia. : (21 octubre 2019 - 01:59 ) : ninja:
@  Seba Granger : (21 octubre 2019 - 12:02 ) @Lex Grindelwald Hola, hablas en la ventanilla para dejar rol? por que si es así a algunos les guarda el rol, a mi en realidad nunca me ha reslutado
@  Lex Grindelwald : (20 octubre 2019 - 11:50 ) hola, si se ha escrito y ahora jo encuentro lo que escribí como lo recupero ?
@  Sean di Spin... : (20 octubre 2019 - 07:16 ) jajaja
@  Ariane Dumbl... : (20 octubre 2019 - 07:05 ) @Sean di Spinneto IV jajaja por favor no me expliques el porque
@  Sean di Spin... : (20 octubre 2019 - 05:41 ) te pase PM..
@  Lucrezia Di... : (20 octubre 2019 - 05:39 ) Que pasa Sean?
@  Sean di Spin... : (20 octubre 2019 - 05:37 ) y si....a mis las rubias siempre me causan pensamientos felicies
@  Sean di Spin... : (20 octubre 2019 - 05:36 ) no....es que me chocan algunas cosas on rol
@  Ariane Dumbl... : (20 octubre 2019 - 05:33 ) @Sean di Spinneto IV confesaras acaso que te hace tenee. Pensamiento felices esa rubia???
@  Ariane Dumbl... : (20 octubre 2019 - 05:32 ) @Sean di Spinneto IV jajaja eso sonó cómo tu patronus?????
@  Sean di Spin... : (20 octubre 2019 - 05:19 ) invoco a Lucrecia!!!
@  Sean di Spin... : (20 octubre 2019 - 05:19 ) por cierto....me preocupa algo
@  Antoni Ryvak... : (20 octubre 2019 - 05:18 ) @Sean di Spinneto IV :D ¡Aunque me encanta el valle de Godrik!!!
@  Antoni Ryvak... : (20 octubre 2019 - 05:16 ) @Sean di Spinneto IV estoy buscando porque como tengo post en todos los de facción, pues...me perdí XD!
@  Sean di Spin... : (20 octubre 2019 - 05:09 ) si..ya veo
@  Sean di Spin... : (20 octubre 2019 - 05:09 ) ok..ire a ver
@  Antoni Ryvak... : (20 octubre 2019 - 05:09 ) el otro no se si este visible...(????
@  Antoni Ryvak... : (20 octubre 2019 - 05:09 ) http://www.harrylati...-rol-de-bandos/ este lo puedes ver