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Conoce el nuevo contexto de rol global de la Segunda Temporada de Rol en la CMI. Link

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Posada de la EncrucijadaEl que llega tarde a la mesa no come.


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38 respuestas en este tema

#11 GoshI

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Escrito 18 marzo 2013 - 21:20

Apenas volvía a sentarse cuando un rasguño en la puerta llamó su atención. No podía ser cierto. La vena de la frente se le hinchó completamente al cruzar la mirada con la nueva huésped, Asalah. Se levantó de un salto de la silla. Hoy sabía que tendría problemas. Seguro era la Guardia Real, o algún ser peligroso. Lo que estaba segura, era que acababa de cometer un gravísimo error al permitir a entrar a esa muchacha a esas horas de la noche. La habrían seguido, la estarían persiguiendo; posiblemente se trataba de una criminal, y la tonta de Linly, brindándole hospedaje por evitar lavar la mugre.

Y Asalah corrió hacia la puerta. La ojiverde la siguió con la mirada totalmente desencajada, sin comprender lo que sucedía y con los sesos congelados por el frío como para pensar.

-¡Oye!

Fue toda su reacción. Corrió hacia la puerta al mismo tiempo que la muchacha. Se encontraba un tanto desconcertada. En lugar de esconderse, se ofrecía a abrir la puerta. En lugar de salir corriendo, se acercaba a atender a quienquiera que fuese. En lugar de explicarse, sentir miedo, juntaba fuerzas y abría la puerta. Aquella puerta que la pequeña Linly apenas podía empujar.

-¡Deja esa puer...!

Apenas la hubo abierto se escondió tras la misma abrigándose del viento que parecía levantarse aún más a medida que iban pasando las horas. La lluvia a su vez era arrastrada por el mismo viento, empapando las primeras mesas de la Posada.

-¡CIERRA LA MALDITA PUERTA!

El silbido del viento le impedía escuchar y el agua le imposibilitaba ver al otro lado de la puerta. Se cubrió con una mano sobre la frente para resguardar sus ojos de las gotas y se asomó a donde se encontraba la muchacha. Se mordió los labios para evitar que los dientes le tiritaran. Agachándose junto a Asalah, observó al niño tirado en el suelo, totalmente empapado y con el pelo cubierto de escarcha. Lo miró un segundo, apaciguando un poco su rostro nervioso y volvió a levantarse sin siquiera amagar a ayudarla con el pequeño.

-No sé quién sea ni qué, pero éntralo y cierra la puerta... -Dándole la espalda caminó nuevamente hacia adentro mirándola por encima del hombro.- Y tú te haces cargo, yo no pensaba abrirle.

Lo cual era cierto. Linly no era una muchacha de malas intenciones, pero era totalmente desconfiada. Abrirle la puerta a dos personas aquella noche era algo que sobrepasaba muy por encima su nivel de bondad y la buena acción que le había prometido a los dioses de pequeña y que siempre procuraba cumplir día tras día.

-El gordo Arturo me va a colgar...-Susurró.

Resopló con un dejo de tristeza mientras arrastraba sus pies hasta la chimenea y observaba de reojo cómo la muchacha entraba al pequeño a upa. La escarcha que había salpicado su ropa no le importaba. Los golpes de su jefe le dolían más, incluso antes de sentirlos en carne viva. Pero no podía quejarse, tenía un techo, comida, incluso unas cuantas monedas que iba guardando de la propina de los huéspedes.

Tomó del suelo un par de troncos que habían rodado y los arrojó al fuego logrando avivar las llamas en cuestión de segundos. Volvió a mirar a la muchacha y luego al niño. Suspiró.

-Tráelo aquí, junto al fuego. -Descolgó unas cortinas y las arrojó al piso a modo de alfombra.- Si en la mañana no despierta enviaré un cuervo a buscar algún curandero o Maestre, pero no lo subas. Lo más probable sea que mi jefe despierte por el rechinar de las maderas de la escalera, espero mañana despertarme antes que él para darle explicaciones.

Sacudió las mangas y el torso, salpicando el suelo de agua helada que se evaporaba de tan sólo tocar el suelo caliente.

-Iré a dormir; tú te quedarás aquí con él, es lo mínimo que puedes hacer luego de semejante desubicación.- Volvió a fruncir el entrecejo y cruzándose de brazos corrió escaleras arriba. Los zapatos que llevaba apenas rozaban la madera de los escalones sin emitir el más mínimo sonido, lo que le permitía escapar del gordo las veces que se le daba la regalada gana durante la noche. Además debía descansar. Mañana tendría problemas; serios problemas.

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#12 Cornelius Wind Haugthon

Cornelius Wind Haugthon

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Escrito 18 marzo 2013 - 22:02

Magnus Alone.

"Recuerda…" le escuche decir en mi mente, la voz de aquel que había matado. Y fue ese mismo hombre que deseaba ayudarme, era posible que me estuviera volviendo loco y le escuchaba con frecuencia. "Recuerda quien eres" me repetía una y otra vez, y era difícil olvidar que soy alguien de las frías montañas, en donde a causa de la guerra vi morir a mis padres y todo lo que conocía.

Aún existe en mis recuerdos aquel trágico día. Y él me pedí recordar ese momento, qué más puedo recordar de ese momento. Que debo recordar que no recuerdo. Entonces le volvía escuchar. "Hijo de Lord Magnus Alone y Lady Morgan Stark. Tú no eres el hijo de simple trabajadores de la tierra, tu eres el heredero de grandes tierras" Había escuchado bien, soy un "Alone" Pero entonces porque no recordaba aquello, que había pasado que no lograba recordar.

Si eso era verdad, quien era él y porque me ayudaba. "Yo soy Batían el cuervo, y te mostrare tu pasado. Te mostraste tu futuro, te hare ver quién eres…" Así comencé a ver extraños eventos pasar por momento y que estoy oyendo. Esa voz me parece conocida y no comprendo lo que veo y aun así lo veo, es verme a mí pero con más edad, y le digo algo alguien es difícil de comprender, y así lo veo. "No temas y ve lo que yo veo y escucho"

-¿Y de veras están muerto?- pregunto Lord Magnus Alone delicadamente. -¿Qué prueba tenemos?

-Amado mío.- respondió Lady Morgan. ¿Acaso duda de lo que te digo?- baja la mirada y le toma de las manos. Ocho días, hasta que lleguen los dragones tenemos. Y tú me preguntas ¿Están muerto?

-Nuestros caballeros se encargaran de los dragones y aquel día nacerá mi hijo, el heredero del trono y todo lo que poseo.- Replica Lord Magnus Alone. – Pero te ahora te pregunto ¿Están muertos los Stark?

-Lucius, el vasallo aseguro que en persona vio morir el último de los Stark. – le responde Lady Morgan. Te aseguro mi amado, que soy la última de aquel linaje…

Se acercaron sus labios y rosando a tal nivel que un leve beso se produjo. Justo en ese momento ingresa Lucius en compañía de un grupo numeroso con armas. Eran doce hombres y doce mujeres. Niños no, al menos no se observan cercanos. Habían masacrado a los guardias y tenían la intención de hacer lo mismo con los regentes de aquella tierra. Antes que alguno realizara algún movimiento, ya Lady Morgan saca un cuchillo y lo clava en el pecho de Lord Magnus. Eso le hizo detener aquel beso, desplomándose poco a poco al suelo y derramar sangre. También alcanzo a pronunciar algunas palabras en contra de su esposa.

- Maldita seas… Morgan Stark. Ya me habían comentado de vuestra traición y no lo quise creer…Justo en este momento Lucius me traiciona, y veo morir mi reino, veo caerse por las llamaradas de los dragones. Que miseria te prepara el destino Morgan Stark.- Escupe algo de sangre el Lord.

-Mi Lord, yo nunca lo traicionaría.- interviene el vasallo Lucius, que intenta llegar a donde este se encontraba. –Yo vine a protegerlo de esta traición y llegue tarde, ahora veo que era verdad. Y Lady Morgan morirá

-No, no lo hagas mi vasallo. Yo te ordeno que esa mujer dé a luz a mi heredero. Que su nombre sea Magnus Alone, señor de estas tierras. También te ordeno proteger las tierras de los dragones, extermina hasta el último de esas bestias.

La Stark fue capturado y encarcelada en la alcoba, con dos guardias para que no atentara con la vida del heredero de la casa de los Alone. Y tras hablar el temido señor de las tierras muere, su esposa a quien amo e incluso fue capaz de comenzar la guerra para cumplir uno de sus caprichos, había llegado a su fin.

Lucius tomo posesión del título de Lord. El cual acuerda un trato con la familia Stark y se hace vasallo de ellos. Formando parte de alguna forma con la casa de los Reed, tachando y borrando el escudo de armas de la casa de los Alone. Sus tierras se dividen entre los Stark y las familias que le habían jurado lealtad. Olvidando de esta manera que la casa de los Alone es pariente lejano de la casa de los Fuegoscuro. Poseyendo algunas de nobles características y diferencia al ser mestizo de sangre.

Al llegar el octavo día nace un varón que colocan por nombre Magnus. El Lord ordena que al nacer fuera acecinado y así un futuro él no reclamara venganza o querer tomar sus tierras que le correspondía por legitima herencia. Extrañamente el ataque de los dragones se encontraba dirigido por el hechicero de alto rango Batían el cuervo. Y de la misma forma como Lord Magnus había predicho su reino cayo, bajo el fuego de los dragones.

Batían el cuervo, coge al recién nacido y lo lleva frías montañas, donde está por comenzar el duro invierno. Ahí lo entrega a una familia de humilde recursos, añadiendo el nombre del recién nacido como Magnus Alone, el heredo de la estirpe de poderosos guerreros del manejo dobles espadas y extraordinarios magos. Siendo. Batían el encargado de entrenar a los miembros de la casa de los Alone personalmente a la edad de siete años.

Él regreso a buscar a Lady Morgan para buscar respuesta y esa mujer había largado del sitio. Y durante años la busco día tras día, enterándose que Lucius había muerto, por una banda de hombres sin escrúpulos, comanda por Marcelo el Lobo del Este. Al enterarse que se encontraba en aquellas tierras donde había dejado el heredero y pasando algunos años, va y toma rumbo a esos caminos.

Cuando llega la destrucción ya había azotado el lugar, era el inicio de la guerra era inevitable y esa era un lugar que había tomado las consecuencias. Ya pocos recordaban como había iniciado y otros solo seguían órdenes. El destino del heredero le fue incierto, dedicando su vida a su búsqueda. Se enteró que por unos bosque y algo desquiciado se encontraba Lady Morgan. Al parecer cuando nació su hijo se le fue arrebatado y ella abusada, causando severos traumas.

La casa de los Stark nunca se enteró de aquella ofenda y alguien ajeno o cercano a ellos le provoca la muerte a Lucius. Fue ese mismo lugar donde tenía una visión y decía. "Nuevamente se encontrara el pasado con el presente, la madre y el hijo se verán. Él no la reconocerá y ella no lo reconocerá, quien alguna vez defendió a los Stark le traería la muerte." Refiriéndose a Marcelo el Lobo del Este, quien fue uno de los doce hombres que acompaño al vasallo de Lucius y criando a Magnus desde los siete y escampo el joven a los nueve.

En los últimos segundos de vida de Lady Morgan vio a Lord Magnus Alone.

-Te lo había dicho miserable Lady Morgan. La casa de los Stark recibirá la venganza de los Alone, este será el inicio de su fin. La vida le forjo en venganza y odio, el aniquilara la vida. En su poder estará la destrucción, mi poder es su poder, mi fuerzas no se equiparan con la de él. Yo solo tenía visiones, él tiene el poder de Batian.- Formulo con ironia y fríamente Lord Magnus Alone, su voz solo la escuchó Lady Morgan.

Luego de aquel momento dudo de esa visión, pensó que era producto de un evento que estaba por pasar y podía detenerlo. Marcho de donde se encontraba e impedirlo, conocía las consecuencia si no lo hacía. Ya que había jurado proteger a los Stark incluso con su vida, aquel trato lo había hecho con su vida, al no cumplirlo sería cuestión de su muerte. Y solo había una solución para poder enseñar al heredero, que era que él le matara y poder entrar así en su mente.

Pasaron los días y las noche desde ese momento, sintiendo agotado y sin razón aparente, comprendió que lo que vio ya había pasado. Le vio de lo lejos y supo lo que tenía que hacer, espero hasta que llegara a su encuentro. Habiendo dirigido su mirada contra él, le sonríe esperando que me reconociera. Levantando la mano y actuando contra esos miserables, aplicando un encantamiento que les mataría tarde o temprano. Lo extraño fue ver en esa mirada inocente, la sed de venganza. Me apunto y se dejó que le matara, costando entrar en su esencia y penetrar su mente.

Antes de morir le comento -Joven, tu destino hace al lado de un dragón- enseguida escupió sangre. Aquel golpe no fue muy acertero, lo que le causaba la muerte era otra cosa, ese ataque solo lo acelero. -No eres un simple vulgar ladrón, eres poderoso y no eres diferente de mí." Notando como se le acercaba con sigilo y apuntando con el arma de la mano derecha, poniendo la punta de la misma contra su cuello. -Veo una mujer cambiando tu destino.- Fue lo último que le deje hablo, muriendo y fundiéndose con él.

Cuando por fin comenzó a tener ese lazo mental le comento en su mente. –Alerta- Espero que reaccionará. -Joven, esto no es algo que veas y si no te alejas de ese lugar morirás.- Ya que sabía que el Jefe de la banda le había conocido, por lo que debería apresurar las cosas para matar a esos hombres. -Levanta la mano y detenlos.- Esperando que para esa edad, ya sabía que era un hechicero, pero no lo hizo. -Apresúrate y hazlo- Le ordene y note como su padre le tomaba la mano y yo continúe con eso, aplicando el mismo encantamiento, a donde su poder era mayor que el mío. Al sentir esa sensación el jefe murió, dejando caer una carta que le entrego Lucius, antes de morir. Escrita en la lengua natal de la familia Alone.

Con mi presencia él logra ver a su padre como una enredadera que mata a los hombres y este intenta comunicarse pero no puede, quizás algún futuro lo pueda hacer. Pero lo que no anticipe fue los eventos de Magnus, ya que se dirigió a la Posada de la Encrucijada. Ahí le advertí. -Lárgate de ahí, ese camino no es seguro, en ese lugar no se encuentra tu destino.- Por temor que la utilización de la magia le desmayara, cosa que no dudo en pasar.

Al momento de finalizar la visión de Batían el Cuervo. Entendí a lo que deseaba que recordara, entonces no logre ver a mi padre y vi la muerte de mi madre, que había provocado la muerte de mi padre. Ahora me queda claro que este nadie se puede confiar, que lo único que merece los que viven es la muerte y yo que soy piadoso se los daré. Me imagino que ahora estoy en la taberna y ahora siento una extra sensación.

De alguna forma se elevó mi cuerpo o alguien lo lleva. A pesar que estoy vivo, estoy débil y aun no puedo abrir los orbes. Apenas si respiraba o eso sentía, ya que no reacconaba, pero sentía mi cuerpo más ligero y el peso del libro, que parecía ahora llamarme me confortaba. La voz de Batían se silenció y ahí le escucho a mi Padre. -Magnus… Magnus no mueras, aun no es tu tiempo.- De extraña forma es seguida por la de mi madre. –Mi hijo, gracias por vengar mi muerte, aun no es tu tiempo y con el tiempo sabrás porque hice lo que hice.- Aun seguía inconsciente, pero estaba aliviado o confortado.

Off. Edito para arreglar colores de los parlamentos.

Editado por Cornelius Wind Haugthon, 18 marzo 2013 - 22:09.

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#13 La Niña de las Tinieblas

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Escrito 19 marzo 2013 - 16:34

Asalah de Lys

Arrastré mis cansados pies a través del áspero suelo, cargando en brazos el pequeño cuerpo inmóvil. No había llegado a comprender nada de lo que Linly me había dicho y solo me limite a observar en silencio como ella avivaba la hoguera y preparaba una precaria cama para el joven que seguía sin dar señales de que fuera a desvelarse pronto.

-Puedo defender mis propios actos ante el dueño de la Posada- comenté en voz baja mientras volvía a arrodillarme para colocar al niño junto al calor del fuego que crepitaba con fuerza, rompiendo con la oscuridad que cubría la estancia.

Una vez segura que se hallaba a salvo, me abracé a mi misma intentando volver a entrar en calor antes de ponerme en pie nuevamente. Volvía a estar mojada y temblaba ligeramente; con dedos hábiles trencé rápidamente mis oscuros y húmedos cabellos, para luego asegurarme que ambas dagas permanecían ocultas contra mi silueta. Era un acto inconsciente, nacido de la desesperación y el temor que había traído el huir de mi amo. Luego de que alguien se acercara a mí, necesitaba estar segura de que aun podía protegerme.

-¿Cómo puedes ser tan insensible? ¡Es solo un niño!- murmuré ofendida a la espalda de la joven encargada mientras la observaba perderse por las escaleras.

Recogí con gesto agotado las armas que se habían perdido en el camino y las dejé sobre la mesa más cercana al fuego. Empujé con cuidado uno de los bancos contra la pared y trepé en él, apoyando mi espalda contra la fría pared. Acurruqué mis piernas contra mi cuerpo y ladeé mi perfil en busca del calor del fuego que estaba a mi lado. Aunque el juego de luces y sombras le daban un toque tétrico al lugar, me sentía segura. Había conseguido llegar hasta ahí y aquello me bastaba por el momento.

-Él no me encontrará, lo sé…- murmuré a la oscuridad, aunque sabía que aquello era una mentira. Él iba a hallarme; tarde o temprano, iba a ser suya de nuevo.

Hundí mi rostro contra mis rodillas mientras rodeaba mis piernas con unos temblorosos brazos. Ni siquiera las normas de estas tierras desconocidas iban a detenerlo. Llevaba grabada su marca, aquél símbolo extraño en forma de araña, cuyo significado nunca había comprendido. Jamás lo había visto en él o en otro de los miembros de su tripulación: solo yo lo portaba. Y esa maldición imborrable iba a perseguirme por el resto de mis días.

Intentando contener las lágrimas que amenazaban con abandonar mis ojos, lancé una mirada al jovencito para asegurarme de que todo estaba en orden. Luego, mis pestañas descendieron hasta formar suaves sombras contra mis pómulos. Dejé que el sueño se apoderara de mí, abandonándome a la espera del nuevo día. Fuera la lluvia había amainado y solo el susurro del viento se imponía al completo silencio.


~Entre el descaro y la ironía~

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#14 Cornelius Wind Haugthon

Cornelius Wind Haugthon

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Escrito 19 marzo 2013 - 21:58

Magnus Alone.

Ya me acobijaba en el interior de la Posada de la Encrucijada, ahí el Dios de la Noche y del Terror me hablo. Escuche entre murmullo su voz, comenzando a conocer su nombre y me era prohibido pronunciar, porque nadie era digno para escucharlo. Así como Batían el Cuervo, fue su elegido anteriormente, era mi derecho ser el que estaba predestinado a ser su elegido predilecto. Me comento que hay quienes le profana rindiendo culto a R´llor y ellos deben morir. Pues suya es la noche y el terror, que deben dispersar la luz. Estarán al asecho incansable criaturas espectrales, aniquilando y destrozando la vida, pues están son sus criaturas alzándose contra la luz.

Otorgándome el honor de su emisario en este mundo, que debería tomar rumbo a donde los espectros se encuentran, ahí deberé entrenar. De esta manera se cumplirá el pacto creado por Lady Morgan Stark, quien renuncia a sus creencias y se dispone a servir a su único Dios. Estaba ahora claro lo que debería hacer, pronto tomaría riendas del sendero que fue marcado antes de mi nacimiento, forjando lo que fuera necesario para aniquilar la vida. Resuena ahora más que nunca la voz sollozante de quienes se confronta a los mandatos del Dios de la Noche y Terror.

De la misma forma me mostro un camino largo y sendero angosto, de tierras lejanas. Estas tierras son distintas al frio donde crecí, ya que no son los lobos de los que debo tener miedo, son alados y escupidores de fuegos a quien veré día a día. Montañas y muerte son apenas los primeros pasos, lejos de lo que la vista alcanza una estructura escondida aguardara mi lealtad. Antes y en este lugar, guiado por la voluntad de quien no se debe pronunciar, optare por una descendencia. Mi nombre solo será conocido por quienes en verdad jure mi lealtad. Así está escrito y así se hará.

Porque este cuerpo débil y joven no puede llevar aun esa carga. Si fuera en esta condición los espectros, no dudarían en matarme aniquilando y fundiéndome a ser como ellos. Pero no es su voluntad, que sea yo un espectro, es que sea yo quien extermine a los enemigos de la Oscuridad. Aun no veo con claridad la casa que me acoge como suyo, ya se escribirá como esta ve entre la luz, las sombras del camino a seguir. Como fue la primera de reconocer al verdadero Dios, siendo ellos los predilectos en tenerme entre ellos. Pero como profana son sus creencias, deberán doblegarse ante él y si no lograran hacer, tras un acto de misericordia yo les otorgaría la muerte.

Así como el fuego se consume y rodeándose de una luz aparente, esta suele extinguirse. Así le pasara a los profanos, donde sus últimos alientos se extinguirán. Pero donde comenzara el fin de estos profanos, quien comenzara sus deseos y seguirá su palabra. Si se cumple las palabras de Batían una mujer, será la que marque mi camino, será ella que dé inicio a lo que fue escrito, pesara sobre sus hombros esta carga tan pesada y de mi dependerá hacer su divina voluntad.

Ahora mis fuerzas renacen y se fortalecen, ya los días de bandido habían acabado. Los senderos que pensaba tener, ya no existe y todo vuelve a cambiar. Recuerdo como de más joven jugaba con la nieve y solo me preocupaba de lo que haría mi madre en la cena, tanta inocencia que he perdido, con el paso del tiempo mi nombre ha cambiado. De la misma forma mi procedencia, gracias aquello manejo un gran lenguaje e idiomas, con los bandidos conocí el mundo, todo era diferente entre cada frontera, días largos de caminata y a veces a caballo, nadie recordaba mi rostro, ya que nadie vivió para contar. Noches arduas de vela y días sin fin, son el camino que he recorrido.

La ventura y desgracia, ya son mi vida. Ahora soy el predilecto del Dios de la Noche y del Terror, de otra forma no podía ser, yo era quien conocía a verdad a la muerte, era yo a corta edad que le fue arrebatado toda felicidad, no me sería difícil entregarme a un Dios que me reflejaba y yo a él. Era yo su representación viva en este mundo, lo malo es que era inexperto para cumplirlo, debería trabajar o ser al menos discípulo de un gran guerrero ¿Pero qué guerrero me adoptaría? Ya que hasta las barreras más imponentes tienen su debilidad. Y, hasta el gran muro de hielo la poseía, no todos los guardias eran tan fieles como decía ser, algunos podían dejar pasar o dejar ir si su precio se conseguía.

Ni la muerte es un limitante que no se pueda pasar, ya que un beso y aliento de fuego se podía revivir a quien se deseara. La vida es solo algo pasajero y nada es duradero, el sueño perpetuo es un descanso de tanta agonía, incluso los reinados llegan a su fin. Las alianzas y lealtades son quebrantadas por los intereses propios, es el poder la mayor arma que posee el Dios de la Noche y el Terror, no son los ejércitos lo que puede aspirar poseer, es algo más valioso para él, y de lo cual estoy dispuesto a entregar sin dudarlo.

Tan fácil es darlo y tan fácil es reclamarlo, la ilusión de grandeza solo llega alcanzar la majestad de su reinado. Y, ya veré consumido sus enemigos en ríos de sangre y sus cuerpos ser devorados por cuervos. Quizás no sea yo que les de la muerte a todos, pero el filo que cortara su vida, ser una ofrenda ante mi Dios, el único y verdadero Dios. Es la Noche y el Terror quien prevalece siempre, es la guerra la vida misma de la vida. Si alguna vez dude de porque vivir, ahora sé que vivo para extinguir la vida, ser quien deba ejecutar el plan que se me fue dado o revelado.

Se y siento mi cuerpo inerte, débil y agonizante. Mi conciencia perdida a la mereced de mi Dios de la Noche y Terror, estoy a la voluntad de su providencia. El calor abrazador de la fogata, es penetrante y seca mis ropaje, simple y sencillo. Sucio y destrozado por el tiempo. La cabellera ondulada, ocultando algo de mi cara. Ese rostro calma y quietud, soñando y escuchando, teniendo visiones de mi grandeza, de mi futuro como guerrero de la oscuridad, siervo y omnisciente a su voluntad. Ya que soy de noble casa, sin procedencia y sobre todo Sacerdote del Dios de la Noche, elegido predilecto de entre todos.

Pasando la noche o no, de la tormenta al caos. Del frio al calor, donde nada era claro. Ni las visiones que poseía y el destino que me aguardara en este lugar. Por algo Batían el Cuervo, me advirtió. O si su visión se encontraba errada, si era mi destino estar, era algo que estaba por descubrir. En mis viajes no recuerdo nunca haber estado en la "Posada de la Encrucijada" No existe recuerdos de mí, no existe recuerdos de nadie sobre mí, yo soy espectro que aparece por primera vez, soy yo esa sombra que sale a la luz. Es así, toda luz proyecta a la oscuridad y a la ausencia de la oscuridad esta luz.

Desperté, en medio de la noche. Me era difícil saber, en cuestión de segundos abría mis parpados, le costó a mis orbes acostumbrase a la luz. Algo fatigado me encontraba y me percate que algo me faltaba, aun desconcertado no emito alguna palabra, veo lo que hay cercano a mí, y noto a una desconocida cercano a mí. No sabía quién era y que hacia yo, lo último que recordaba era estar corriendo a la mitad de una tormenta y llegar a una puerta, lo otro me era borroso. Y solo pronuncie aquel cantico, sin saber porque lo hacía, ya que mis creencias no hacían alusión a ello. Siendo Norteño desconocí mis palabras.

- Pues suya es la noche y el terror, que deben dispersar la luz. Estarán al asecho incansable criaturas espectrales, aniquilando y destrozando la vida, pues están son sus criaturas alzándose contra la luz.- En murmullo, esperando no despertar a nadie. -¿Dónde estarán mis armas? ¿Dónde estoy?- Pensó en voz alta y las busco con la mirada. "Posada la Encrucijada… Tened cuidado, Tened cuidado y no reveles tu nombre" Le escuche decir a Batía el Cuervo en mi cabeza.

El miedo me invadió al sentirme descubierto de mis armas, las técnicas que poseo de defensa cuerpo a cuerpo son escasas, hasta dudo que la poseo. Mi mirada se clavó en la mujer y dudando si la debía matar o utilizarla ¿Qué era ese lugar donde se encontraba? ¿A dónde había llegado? Eso me pasaba por correr en la noche y por una tormenta, de buena fortuna eso no me causo alguna enfermedad. Pero mi preocupación se alivió cuando deslumbro un brillo cercano a donde me encontraba ¿Serian esas mis armas? me cuestionó en silencio.

-Si lo es, son mis armas…- Afirme con tanto ímpetu, que no me preocupe que fuera murmullo lo que comentaba, y no sabía si con eso desperté a la mujer. A penas si comencé a levantarme y dar algunos pasos, que hizo crujir el piso. Sin contar con eso tropecé con algo, que cae abruptamente al suelo, estaba claro, acelere el paso y casi corriendo, a donde se encontraban mis armas.

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#15 La Niña de las Tinieblas

La Niña de las Tinieblas

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Escrito 20 marzo 2013 - 19:38

Asalah de Lys

Mi cuerpo se retorció en la oscuridad, intentando alejarse de la imponente figura que se cernía sobre mí. Aquello era un sueño, lo sabía. Yo ya había atravesado esa dolorosa realidad. Conocía lo que venía a continuación: cada detalle, cada grito suplicante. Y el abrasante dolor que dejaría sobre mi piel ese retorcido e incandescente hierro. Pero si era consciente de que estaba soñando, ¿Por qué no podía despertarme? ¿Por qué no podía ahorrarme aquél dolor?

Grité. Grité a pesar de la silenciosa promesa de no hacerlo. Lo recordaba. Recordaba mis gritos ahogados, mis ruegos entorpecidos por las ardientes lágrimas. Y su mirada. Aun podía sentirla clavada en mi rostro mientras me marcaba como a una esclava: su esclava. En ese instante, mi orgullo se había desvanecido; borrado con el calor de su mirada y el sello de su poder sobre mí. Una rojiza araña había aparecido en mi muñeca y tras ella, una oscura e inevitable revelación. Jamás podría escapar de él.

Un golpe a mi lado me arrancó de esos tortuosos recuerdos, pero no tuve tiempo de agradecerlo. El pequeño joven de cabellos cenicientos se abalanzaba hacia la mesa en donde yo estaba acurrucada en el mismo instante en que abrí mis ojos. Solo tuve un instante para reaccionar, antes de ser arrollada por él. Tal vez fueran los restos del sueño o la confusión que sentía, pero no me sentí culpable cuando lo detuve bruscamente, empujándolo para mantenerlo lejos de mí y de la mesa.

-Hubiese sido mucho más sensato que no te abalanzaras de esa forma sobre tus juguetes- le espeté en voz baja mientras me apresuraba a tender una mano hacia atrás y empujaba sus armas para hacerlas caer al otro lado de la mesa, lejos del niño.

El cielo comenzaba a esclarecerse y la amenaza de que alguien hiciera acto de presencia era inminente. Y yo aun seguía asustada por los restos de la pesadilla y por la incertidumbre que sentía respecto al jovencito en esos momentos. Era verdad que no podía saber si era un peligro o no, pero de todos modos no era más que un niño… No podía simplemente ponerlo bajo la sombra de los hombres que habían pasado por mi vida, tratarlo como una amenaza, aun bajo la posibilidad de que se convirtiera en uno de ellos.

-Mira… ¿Por qué no solo…? Solo tranquilízate, ¿está bien? Y no cometas ninguna tontería- le advertí mientras acomodaba mi desgastado vestido sin apartar mis orbes de su mirada- Y no te preocupes, te daré tus armas… solo que cuando te calmes.

Había pasado una mala noche y ahora no tenía fuerzas para lidiar con un poco sensato jovencito. Aquél iba a ser mi primer día trabajando en aquella posada y necesitaba que no hubiese ningún tipo de accidente indeseado. No tenía idea de cómo tratar a un niño ya que nunca había convivido con uno. Lo único que podía intentar era darle a entender que no lo iba a lastimar. Me sentía responsable por él, por lo menos hasta que se marchara.

-Mi nombre es Asalah- comencé indecisa mientras me daba un pequeño envión para subirme al borde de la mesa- Los responsables de este lugar bajaran en cualquier momento, así que…- me encogí de hombros sin terminar la frase- Podés marcharte cuando quieras, por supuesto… ¿pero seguro que te encuentras bien? Anoche no estabas en condiciones ni de decir tu nombre, podrías haber pasado fácilmente por un cadáver mas.


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#16 Cornelius Wind Haugthon

Cornelius Wind Haugthon

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Escrito 24 marzo 2013 - 04:36

Magnus Alone.

-Sí, Si estoy bien…- Le comencé a responder con timidez, sabia con experiencia pasada que eso era una buena técnica. Lo cual parecía estar resultando hasta ese momento, ya que nadie sabía quién era y mucho menos mis intenciones. Y clavando en ella la mirada. Una lágrima broto de mis orbes, deslizando por la mejilla y desplomarse en el suelo.

Era todo eso producto de aquella jugada que estaba por realizar, fue así que no dude en bajar la mirada. Solo tuve un instante para reaccionar y escuchar lo que decía Batían. "¿Qué hacéis? Márchate de inmediato, recuerda solo estas al servicio del Señor de la Noche y del Terror. No le creas y no le digas tu nombre" Eso era verdad, no debería decir quién era.

-Yo…- Me arrodille y ponía las manos en el rostro para intentar quitarme algo de las lágrimas. Esperando que eso suscitara en ella su compasión. Yo…- volvía a repetir para que fuera convincente lo que expresaba. Eso me hacía evocar los momentos que me encontraba una aparente paz, antes de esa noche que les vi morir. No sé de qué me hablas, le aseguro que no me recuerdo.- Y eso era verdad, no sabía de qué me estaba hablando.

-Yo soy Alexander…- Le comente que era mi nombre, recordando las palabras de Batían y para ello debería agregar algo para que fuera convincente, al menos por ahora. Vengo de…- Intento pensar un nombre de un lugar y no se acordó, fue por eso que dije, -No me acuerdo, sé que es un lugar donde hay gente y la gente trabaja, trabaja para vivir y cuando me decidí buscar a mi mama…- Varias lágrimas en ese momento se desprendieron de mi rostro, ya que recordaba aquella noche que les vi morir.

Era como todas las noches, todo en silencio y mi padre regresaba de labrar las tierras. Mi madre cocinaba a leña algunas verduras con agua. Aquel caldo era lo que había sobrado de ayer, pero aun así era la comida que teníamos. Ya casi me dormía, cuando escuche la puerta sonar. Mi padre abrió, y ahí le vi. Un hombre gordo, con túnica rojo y símbolo extraño este se domina como "Sacerdote de la Luz y que debía matarme" Mi padre se opuso y le golpeo, este llamo a unos hombres que estaban tras de él.

Ellos entraron abruptamente con armas y antorchas, proclamando un extraño cantico. Mi madre no dudo en gritar, y correr a donde yo estaba. Lo último que le deje escuchar a mi padre fue "corred y no mires atrás" después de aquello le vi caer al suelo, seguidamente mi madre me tomo de la mano, me levanto de donde yo estaba. Ya que me encontraba en el suelo llorando por mi padre, corre y sale por la puerta con migo en brazos.

Ella se tropieza y me deja caer, doy algunas vueltas en el lodo. Toma en sus manos una rama y se pone de pie, se nota que tenía un dolor en el tobillo, ya que no lo afinco. Me miro y me grito. -¡Corre! Magnus sálvate, hijo mío sálvate.- En ese momento no supe correr y por suerte o desgracia llega Marcelo, el Lobo del Este.

-Mirad lo que tenemos aquí.- Me tomo del hombro y grite. –Calla. Y no llores.- Sentencia.

-Soltad a mi hijo.- Pronuncia mi madre quebrada en llantos y los otros que nos perseguían llegan, apunta sus armas en contra de nosotros. Algo que no le agrada al Lobo del Este, su mirada ordeno a sus hombres aniquilar aquellos de vestimenta roja, aquellos sacerdotes de la luz. Ahí presencio por primera vez como los hombres se matan entre ellos, mi madre intenta llegar a donde estoy y muere antes de hacerlo. Muere justo en mis brazos, muere por el impacto de una flecha, y solo podía llorar en ese momento.

Después de finalizar el combate en voz sínica pronuncia el Lobo del Este. –Joven… ¿Quieres formar parte… - realiza un silencio para mirar a sus hombres, que se encontraban algunos heridos y otros muertos. – de nuestra familia?- Al no responder y solo llorar, me abofetea y vuelve a preguntar.

-Yo…- Continuaba llorando. –Yo no acepto.- Me golpeo con una patada el abdomen y me hace botar sangre, seguidamente me vuelve a preguntar. En esta ocasión me volví a negar y a la tercera vez que me pregunto acepte, ya en ese momento estaba casi mal herido por la golpiza que había recibido. Mis lágrimas y sangre se mezclaron, desde ese momento me convertí un bandido. Ahí perdí mi inocencia, caminando al lado de los hombres más deplorables que se pudiera pensar, realizando todo tipo de acto que no deseo recordar.

Intentado mantener las lágrimas deje fijo ese recuerdo, a pesar que fuera doloroso y aun me doliera. Llore lo que no llore esa noche, lloro ahora cercano a esa desconocida en la Posada de la Encrucijada, lloro por mi padre que dio su vida para protegerme, por mi madre que con su último aliento me cuido. Lamentablemente era una falsa, ya que ellos no eran mis verdaderos padres. Y todo hasta este momento conocí es un engaño, pero ahora solo lloro y no sé porque. Quizás llore porque extraño esa vida, las caricias de esa mujer y ese hombre, sus abrazos y que me hicieron sentir seguro por algún tiempo, las canciones y la comida, la fogatas con sus historias con que me dormía en el regazo de esa mujer.

-Un hombre de capucha negra, con caballo me tomo y me soltó por el bosque. Y me grito que corriera, que deseaba cazar a su presa. En eso corrí, sin saber a dónde ir y a donde iba. Ahí me encontraba solo, con lágrimas en el rostro, un claro y veo algo brillante, son esas dos espadas brillantes. Pensé de inmediato que era un regalo de Dios. Las tome y seguí corriendo, caí por un camino. Dando vueltas y vueltas, es por eso que mi ropa está sucia y algo desgarrada. Seguí caminando hasta no tener fuerza, sin aliento llegue a este lugar.

¿Dónde… - Hice pausa. -Estoy? Yo quiero regresar con mi mama, yo la extraño mucho…- Seguí llorando. Recordé que no había comido nada, lo malo es que no poseía familia y no sabía a donde ir. Si me preguntaba a qué casa pertenecía a que le decía, mi asentó era norteño, porque de las tierras crecí por siete años, a los sietes mi vida cambio y comencé a caminar sin casa, un lugar donde regresar y sobre todo ¿Quién era yo? ¿Cuál era mi pasado? ¿Por qué había sido elegido yo, para ser un Sacerdote de la Oscuridad? Esas era las preguntas que corrían por mi mente.

"Muy bien, así sigue así. Ella no es de fiar, no confié en lo que te dice. No creas en nadie. No olvides que paso cuando confiaste en él Buitre. Si aquel que llamaste Alexander de Lis, mejor conocido como el Buitre."

Ese nombre, ese nombre que elegí para decir quién era. No era cualquier nombre, ese nombre me recordaba cuando mucho tiempo atrás tenía ocho años y algunos meses, casi los nueve. El Buitre era uno de los más sanguinarios, pervertidos hombres de la banda del Lobo del Este. Su interés nunca estuvo con las mujeres, su deseo era por su propio genero e incluso parecía gustar de quien era más jóvenes de él. Sus palabras eran dulces y amables, o eso creía yo. En una de esas noches que no deseo recordar y aun así lo recuerdo.

-¿Me puedes…- se acercó a Asalah de Lys- ayudar a buscar a mis padres?

Off. Estaré ausente toda la Semana Santa. Así que para no atrasar el rol, dejo que muevan mi personaje por el interior de la Posada Encrucijada. Sin embargo no saldrá de está, por lo que le pido a Goshi que me contrate de forma off rol. Luego veo como le doy coherencia.

Editado por Cornelius Wind Haugthon, 24 marzo 2013 - 04:42.

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#17 Leandro Stinson

Leandro Stinson

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Escrito 28 marzo 2013 - 23:59

La noche ya estaba bastante avanzada y Arthur no podía pegar un ojo. Todavía estaba sentado en el pequeño escritorio personal de su habitación releyendo unas cartas que le habían enviado sus hermanos contándole como estaba todo en Altojardín. Le importaba muy poco en realidad como estuviera todo allí, si bien quería a sus hermanos detestaba toda responsabilidad política y odiaba haber nacido heredero.

Con rapidez se llevó a los labios la enorme botella de vino que tenía en sus manos y dio un gran sorbo empapando parte su enmarañada barba rala. Apenas si quedaba liquido en la botella y eso lo ponía nervioso.

Se hartó de tanto leer sí que decidió bajar al depósito a buscar algo más para beber, se alegraba de ser el dueño de aquel lugar lleno de comida y bebida. Nadie podía decirle nada si se le antojaba pasar la noche borracho en su posada, mucho menos la pequeña Linly que por más rezongona que sea debería estar agradecida de que él le permita vivir ahí a cambio de un poco de trabajo.

Bajo por las escaleras provocando un gran escándalo, cada paso que daba hacia crujir a las maderas por su peso pero no le importaba. Cuando llego a la planta baja noto algo que le llamo bastante la atención, junto a la chimenea había una mujer con un… ¿niño? No, no podía ser un niño, quien sería tan descabellado de llevar un niño a un lugar como ese.

-¿Qué demonios haces en mi posada? – pregunto bruscamente a la mujer. –¿Cómo entraste?- agrego, pero sabía la respuesta, seguro Linly tenía algo que ver con esto y la muy cobarde había huido a su cuarto.

-Espera un minuto acá, no te muevas- Ordeno a la desconocida mujer sin esperar que esta respondiera a sus anteriores preguntas y giro dándole la espalda.

-¡LIIIIIIINLYYY!- la gruesa voz recorrió la posada entera, sin importar quien estuviera durmiendo. Ya se le había agotado toda la paciencia. Odiaba que la muchacha hiciera cosas sin consultarle poniendo en riesgo la seguridad de la posada. Mil veces le había dicho que no le abra a nadie, a NADIE, de noche y esta aun así lo hacía.

-¡LIIIINLYYY, BAJA YA MALDITA SEA!- volvió a gritar, esta vez con más fuerza ya que la susodicha no bajaba. Esperaba que pudiera darle una explicación decente o sino la correría de patitas a la calle a ella, a su amiga y al odioso niño.

#18 GoshI

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Escrito 29 marzo 2013 - 00:26

-Rayos...

Se sentó de golpe en la cama, apenas hubo escuchado los gritos de su jefe. De inmediato saltó de la cama dejando las sábanas caer a uno de sus lados y tomó los pantalones del suelo. Salió de la habitación corriendo, mientras se colocaba la ropa, tropezando con sus propios pies, dejando las botas en el cuarto para correr escaleras abajo.

Agarrándose de las barandas, aún un tanto adormecida, comenzó a bajar los escalones de dos en dos, al llegar a la mitad de la escalera pisó la botamanga de sus pantalones. La cara se le transformó del pánico rodando escaleras abajo, atajándose con los brazos y las rodillas como podía hasta que finalmente mordió el suelo. Se levantó despacio apoyándose en ambas manos. Sentía la boca húmeda, seguramente producto de un corte, y sabía perfectamente que le dolería el cuerpo entero luego de unas horas por los golpes.

Al levantar la mirada, la del gordo Arturo se clavaba en sus orbes, ardiendo de furia. Se irguió sobre sus rodillas tratando de articular palabras, lo cual se le tornaba un poco complicado. Tenía miedo. Agachó la cabeza.

-Mi señor... Yo... yo...

Sin verlo un golpe en vaya a saber qué superficie le hizo pegar un salto que la puso de pie y casi la hace caer de espaldas. Giró la cabeza hacia donde se encontraba la muchacha, frunció el entrecejo. En ese momento la estaba odiando, tanto a ella como al chicuelo que sostenía.

-El chico estaba muy enfermo y... y... -Giró hacia Arthur nuevamente. Su enorme figura contrastaba totalmente con su pequeño y frágil cuerpo.- Los dejé pasar.

Notó un ademán del Tyrell a tomarla del cabello, como hacía siempre, por lo que corró hacia atrás refugiándose tras la barra.

-¡Pero escúcheme, mi señor! -Extendía las manos hacia adelante, como si tratara de detenerlo.- Ella puede ser la empleada indicada que estabais buscando. -La miró a Asalah a los ojos, suplicándole con la mirada que intervenga.

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#19 La Niña de las Tinieblas

La Niña de las Tinieblas

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Escrito 29 marzo 2013 - 01:25

Asalah de Lys

Solo me bastaron unos segundos para aceptarlo: era débil. Al ver las lagrimas rodar por aquellas mejillas infantas, todo el recelo que minutos atrás había sentido, se esfumó. ¿Quién podía mantenerse indiferente ante un niño que suplicaba por ayuda? Apreté con fuerza el borde de la mesa en donde me hallaba sentada hasta que mis nudillos empalidecieron aun mas.

-No sé cómo podría ayudarte, pequeño. ¿Por qué no…?- pero mis palabras se perdieron en algún camino entre la osadía y el temor al descubrir a un hombre descender ruidosamente por la escalera.

El miedo hizo huir el poco color de mi rostro mientras mi cuerpo quedaba suspendido sobre la mesa, incapaz de moverse. Tal vez fuera su sorpresiva y brusca llegada, y el hecho de su presencia tosca e imponente, pero a mis ojos, aquel sujeto era una mezcla de hombre y oso pelirrojo. De lo que estaba completamente segura, era de su capacidad para atemorizarme.

-Lo lamento, yo…-mi voz volvió a perderse ante sus gritos.

Un nuevo estruendo en las escaleras hizo voltear mi rostro, para observar como un revoltijo de cabellos castaños y ropa rodaba cuesta abajo. Contuve un gemido, asustada, y no del todo segura de que fuera buena idea intervenir en esos momentos. Solo al ver el pánico en el rostro de Linly y ver como corría detrás de la barra, fui capaz de salir de mi horripilante ensoñación.

De un salto bajé de la mesa y corrí para interponerme entre quien asumía era el dueño de la Posada y la joven que me había salvado. Estiré las manos hacia el hombre imitando a Linly, consciente de lo inútil de aquél patético gesto. Estaba bastante claro que eso no lo detendría.

-¡NO! ¡NO! Por favor, no le haga daño…- supliqué atemorizada, pero incapaz de abandonarla- Ella no tiene la culpa. Yo solo… Yo puedo trabajar para usted, lo que usted necesite. Pero por favor, no la lastime.

Me sentía indefensa y pequeña ante su presencia, pero no me importaba. Aunque no sabía de lo que él era capaz, no me podía permitir salir corriendo. Ya lo había hecho una vez, meses atrás, no podía hacerlo ahora también. Al vislumbrar al pequeño a lo lejos, volví a rogar.

-No se arrepentirá, se lo prometo. No traeré problemas y…- di un paso hacia él, suplicante-Por favor, permítame trabajar en la Posada. Y el niño… De verdad estaba enfermo y bueno… Estoy segura de que él tampoco será un problema.

~Entre el descaro y la ironía~

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#20 Cornelius Wind Haugthon

Cornelius Wind Haugthon

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Escrito 04 abril 2013 - 15:04

Alexander (Magnus Alone.)

-No sé como podría ayudarte,pequeño. ¿Por qué no…?- Expreso Lys, cayendo en el engaño que le había dicho.Ya que ella al ver las lagrimas rodar por mis tiernas mejillas, y todo aquelteatro que había montado. Era yo en ese momento Alexander y no Magnus Alone.Alexander era ese joven que yo decía quien era, ese quien fue secuestrado yapartado por su familia a la fuerza. Ese niño frágil, débil e inocente que noera.

Y bajando la mirada veo unasombra imponente. -¿Qué demonios haces en mi posada?- Escucho y no se que responder, dando algo de inseguridad por nohaber tomado mis armas cuando debía hacerlo y sigo escuchando esa voz. -¿Cómoentraste?- A esacuestionamiento le respondería por la puerta o eso creo, ya que no recuerdocomo entre, pero no lo hice y deje pasar esa oportunidad, ya que Asalah respondióo eso creía.

Y le escuche decir a Asalah deLys-Lolamento, yo...- Eso me hizodudar si esas palabras eran dirigidas a mi persona o al hombre. -Miseñor… Yo… - No, no era esa mujer la escuchaba y relacionaba con la que me habíacreído. Era diferente, su tono y expresión al hablar no me era familiar ¿Quién eraella? ¿Quién era él? Fueron cosas que debería averiguar y además lo que escuchepudiera servirme o no. Esas palabras me confundieron y me dieron posibilidad auna cuartada con mayor fuerza. – El chico estaba muy enfermo… y… Los dejepasar- Me pareció escucharlea esa misma desconocida.

Ese ser desconocido y su tono me parecíaal de una mujer sin estar seguro, parecía estar defendiendo y eso solo me haciapreguntar ¿Por qué? Acaso tiene relación con mi pasado o solo esta salvándose elpellejo ante su señor. A ese leve silencio abrupto que se creo le escuche nuevamente decir. -¡Peroescúcheme, mi señor! Ella puede ser la empelada indicada que estabais buscando.-

Esa situación parecía colocarsemás extraña y al momento que la mujer que me acogió daba ese salto paraproteger alguien, yo retrocedía algunos para acercarme a mis armas. -¡No!¡No! Por favor, no le hagas daño…- Acaso había visto mi intención o aquien se refería, ya que apenas si me había agachado y mis dedos rosan el magode las espadas. –Ella no tiene la culpa. Yo solo… Yo puedo trabajar para usted, lo queusted necesite. Pero por favor, no la lastime.- ¿De que demonios estaba hablando? Era seguro que con esa afirmación o suplica no se estaba refiriendo ami persona, por lo que no me preocupe en tomar mis armas y postrar mirada antelo que sucedía.

Así mis orbes vieron al ser queno parecía un humano, ya que era una mezcla entre lo que se pudiera considerarhombre y oso pelirrojo, el cual parecía estar amenazando a una mujer y Asalahintentando frenar el enfrentamiento. ¿Qué harás Magnus? Digo Alexander… Tusespadas danzaran con el viento y mataras a los que se encuentran reunidos o…” Escuche en mi mente al Cuervo, quien teníaalgo de razón.

Antes de comenzar mi ataque escucho la voz de esa mujer. –No se arrepentirá, se lo prometo. No traeréproblemas… Por favor, permítame trabajar en la Posada. Y el niño… De verdadestaba enfermo y bueno… Estoy segura de que él tampoco será un problema.- Eso me hizo reaccionar y guardar entremi ropaje las armas. En ese instante no dude correr a donde estaba ella y abrazarcon gran fuerza.

Cuando le abrazaba me preguntaba ¿Porqué demonios decían que estaba enfermo? ¿Acaso tenia algo en el rostro que mehacia ver enfermo? ¿Seria algo en mi forma de caminar o hablar? Y además ¿Quiénera ese hombre para que todos le dieran explicaciones? ¿Acaso yo debería darexplicaciones? Eso me recuerda ¿Qué nombre exprese como me llamaba? Ya quemuchos nombres digo tener y nunca a nadie le revelo mi verdadero nombre. En lastierras heladas he comentado ser Luis,Richard, Roberto, Marcos, Juan, Rubén y muchos sin fin, así como a cada parajeque voy.


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@  Ada Camille... : (05 junio 2020 - 05:25 ) :ninja:
@  Eobard Thawne : (05 junio 2020 - 05:24 ) .
@  -Eterno Blac... : (05 junio 2020 - 05:17 ) Aplasta a @Isabella Hawthorne y se va
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 03:00 ) @Paula Malfoy Hermana! *la aplasta*
@  Paula Malfoy : (05 junio 2020 - 02:57 ) :ninja:
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 02:38 ) JAJAJAJAJA es que yo te busco la lengua
@  Franko Lovegood : (05 junio 2020 - 02:37 ) Jajajajajajaj
@  Franko Lovegood : (05 junio 2020 - 02:37 ) No voy a responder a ese comentario porq después me decis q soy muy explicito
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 02:34 ) @Franko Lovegood Es que me gusta jugar con fuego :perv:
@  Franko Lovegood : (05 junio 2020 - 02:27 ) @Isabella Hawthorne jajajaja q tienes con el fuego? Sos una piromana en potencia hermana jajajajaj
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 02:22 ) JAJAJAAJA es la verdad, no aparezco en dos días dedicame memes y prendelos fuego asi me llegan al infierno(??
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 02:21 ) @Franko Lovegood cuando vuelvas prende fuego todo(? Jajajaa y después un shot de lavandina y destergente y sos inmune hermano(?
@  Franko Lovegood : (05 junio 2020 - 02:18 ) @Isabella Hawthorne Isabella!! Jajaj dios, no digas eso... ue me queda a mi que mañana voy a capital federal, el principal foco del pais
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 02:13 ) @Franko Lovegood acá hace 3 diaa apareció el primer caso ya vay como 6 contagios ay no. Si un día me pierdo es porque me contagie y morí(?
@  Franko Lovegood : (05 junio 2020 - 02:11 ) @Isabella Hawthorne hoy tranqui... pero mañana a oficina jajaja despues de 75 dias de estar encerrado en casa voy a salir por 1ra vez
@  Franko Lovegood : (05 junio 2020 - 02:09 ) @Aaron Black Lestrange buenas!
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 02:09 ) @Franko Lovegood me alegro! Que tal el laburo hoy? Yo estoy fundida
@  Franko Lovegood : (05 junio 2020 - 02:02 ) @Isabella Hawthorne jajaja todo bien por suerte
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 02:00 ) @Aaron Black Lestrange Tú -.-"
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 02:00 ) @Franko Lovegood Esa conexión jajajaja bien y vos?
@  Aaron Black... : (05 junio 2020 - 01:58 ) Hola gente !
@  Franko Lovegood : (05 junio 2020 - 01:57 ) @Isabella Hawthorne hola Geme!! Cómo estas?
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 01:56 ) @Franko Lovegood hola Geme!! Cómo estas?
@  Franko Lovegood : (05 junio 2020 - 01:54 ) :ninja:
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 01:35 ) Genial!!! Porque la persecución si es lo mío/0/ hacemos buen equipo
@  Eobard Thawne : (05 junio 2020 - 01:32 ) La persuasión no es lo mío, así que me quedo con lo segundo xDD
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 01:32 ) Tirarlos*
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 01:31 ) Perfecto! Que quieres, traer los niños o trarlos al fuego?
@  Eobard Thawne : (05 junio 2020 - 01:29 ) @Isabella Hawthorne Pero eso ya lo estaba haciendo (?
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 01:26 ) @Eobard Thawne no necesito que nadie lo apruebe(? Solo que salgas de tu zona de confort (?
@  Eobard Thawne : (05 junio 2020 - 01:22 ) @Isabella Hawthorne Bueno, creo que el poderosísimo Savitar lo aprobaría xDD
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 01:20 ) Niños muggles xD
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 01:18 ) @Anthony Ryvak Dracony vale vale!! Nada de tochos? Asi hay más post?
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 01:18 ) @Eobard Thawne jajajaj siii y quememos niños como ofrenda(??
@  Anthony Ryva... : (05 junio 2020 - 01:17 ) @Isabella Hawthorne Solo que sea lentamente...para sumar muchos post ¡Hay premio por el número de post!
@  Eobard Thawne : (05 junio 2020 - 01:16 ) @Isabella Hawthorne Ay, el baile alrededor de la hoguera, ése sí (?)
@  Anthony Ryva... : (05 junio 2020 - 01:16 ) @Isabella Hawthorne ¡¡Genial!! Entonces si que habrá muchos dejando esta vida... :P
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 01:13 ) Me presto para ser poseída por el ente y perseguir gente para matarla!!! /0/
@  Anthony Ryva... : (05 junio 2020 - 01:13 ) @Aitana Koch Dumbledore de nada, recuerda que cuando elijas, debes ir a notificar a la familia.... http://www.harrylati...hp?showforum=59 eso para que te agregen al árbol familiar ^_^
@  Anthony Ryva... : (05 junio 2020 - 01:10 ) @Isabella Hawthorne ¡¡Claro!! :) ^_^
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 01:09 ) @Anthony Ryvak Dracony omg... Y bueno, a alguien mataremos entonces
@  Aitana Koch... : (05 junio 2020 - 01:09 ) @Anthony Ryvak Dracony gracias
@  Anthony Ryva... : (05 junio 2020 - 01:09 ) @Eobard Thawne @Isabella Hawthorne El límite es el infinito... planten lo que gusten en su post, ya hay un inicio... La aparecida puede ocupar su daga para matar a los que le hablen...
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 01:08 ) @Eobard Thawne jajajaja es que asi hacemos rituales al rededor del fuego!
@  Anthony Ryva... : (05 junio 2020 - 01:07 ) @Isabella Hawthorne Pues... hay que intentarlo!! aunque ella es una aparición, de la leyenda, lo dice el post de organización ;)
@  Eobard Thawne : (05 junio 2020 - 01:07 ) @Isabella Hawthorne Ya tan pronto a la sangre o.o Lo apruebo (?)
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 01:04 ) @Anthony Ryvak Dracony @Eobard Thawne nos divertiremos todos!! +.+ y si matamos a la chica mejor? /0/
@  Eobard Thawne : (05 junio 2020 - 01:00 ) @Isabella Hawthorne Jajaja, bueno, así no se puede negar *Guarda las babas en el frasco* (? || @Shelle Dumbledore B.L Nos vemos (?)
@  Anthony Ryva... : (05 junio 2020 - 01:00 ) @Shelle Dumbledore B.L Buen día y te esperamos mañana allá!!!
@  Anthony Ryva... : (05 junio 2020 - 12:59 ) @Isabella Hawthorne :lol: jajaja ¡ya me estoy emocionando de solo imaginarlo!