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Conoce el nuevo contexto de rol global de la Segunda Temporada de Rol en la CMI. Link

Pakami Gryffindor

Miembro desde 12 sep 2010
Desconectado Última actividad feb 21 2020 17:54
Sabés que has caído cuando te creen mortio v.v Actualizado el 08 sep · 7 comentarios
****-

Sobre mí

...Pero no estaba normal del todo. Mis emociones todavía corrían en caliente, y prendían por cualquier cosa. Peor aún: no solo había recuperado la memoria, sino que esta había vuelto con un entusiasmo intenso e incontrolable.
 
[...] Era como si mi mente estuviera decidida a desenvolver y examinar cada cosa afilada y dolorosa que había visto.
 
Quizá penséis que los peores recuerdos eran los del día que mataron a mi troupe. De cómo volví a nuestro campamento y lo encontré todo en llamas. Las macabras siluetas de los cadáveres de mis padres bajo la débil luz del crepúsculo. El olor a lona chamuscada y a sangre y a pelos quemados. Mis recuerdos de quienes los habían asesinado. De los Chandrian. Del hombre que habló conmigo, sin parar de sonreír. De Ceniza.
 
Eran malos recuerdos, pero a lo largo de los años los había rescatado y los había examinado tan a menudo que ya apenas me producían dolor.
 
[...] No. Los peores recuerdos eran los de mis primeros años de vida. El lento balanceo y las sacudidas del carromato, mi padre llevando las riendas sueltas. Sus fuertes manos sobre mis hombros, mostrándome cómo debía colocarme sobre el escenario para que mi cuerpo dijera "orgulloso", o "triste", o "tímido". Sus dedos colocando bien los míos sobre las cuerdas de su laúd.
 
Mi madre cepillándome el cabello. Sus brazos rodeándome. La perfección con que mi cabeza encajaba en la curva de su cuello. Cómo por la noche me acurrucaba en su regazo junto al fuego, adormilado, feliz y seguro.
 
Esos eran los peores recuerdos. Preciosos y perfectos. Afilados como un bocado de cristales rotos. Tumbado en la cama, tensaba todos los músculos de mi cuerpo hasta formar un nudo tembloroso, sin poder dormir, sin poder pensar en otras cosas, sin poder dejar de recordar. Otra vez. Y otra. Y otra.
 
Entonces oí unos golpecitos en mi ventana. Era un sonido tan débil que no lo percibí hasta que cesó. Hasta que oí abrirse la ventana detrás de mí.
 
-¿Kvothe? -susurró la voz de Auri.
 
Apreté los dientes para contener los sollozos y me quedé tan quieto como pude, confiando en que ella pensara que estaba dormido y se marchase.
 
-¿Kvothe? -Volvió a llamar-. Te he traído... -Hubo un momento de silencio, y luego dijo-: Oh.
 
Oí un leve sonido detrás de mí. Auri entró por la ventana, y la luz de la luna proyectó su diminuta sombra en la pared. Noté moverse la cama cuando se sentó en ella.
 
Una mano pequeña y fría me acarició la mejilla.
 
-No pasa nada -dijo Auri en voz baja-. Ven aquí.
 
Empecé a llorar en silencio, y ella deshizo con cuidado el apretado nudo de mi cuerpo hasta que mi cabeza reposó en su regazo. Empezó a murmurar, apartándome el cabello de la frente; yo notaba el frío de sus manos contra la ardiente piel de mi cara.
 
-Ya lo sé -dijo con tristeza-. A veces es muy duro, ¿verdad?
 
Me acarició el cabello con ternura, y mi llanto se intensificó. No recordaba la última vez que alguien me había tocado con cariño.
 
-Ya lo sé -repitió-. Tienes una piedra en el corazón, y hay días en que pesa tanto que no se puede hacer nada. Pero no deberías pasarlo solo. Deberías haberme avisado. Yo lo entiendo.
 
-La echo de menos -dije sin darme cuenta. Antes de que pudiera agregar algo más, apreté los dientes y sacudí la cabeza con furia, como un caballo que intenta liberarse de las riendas.
 
-Puedes decirlo -dijo Auri con ternura.
 
Volví a sacudir la cabeza y de pronto las palabras empezaron a brotar de mis labios.
 
-Decía que aprendí a cantar antes que a hablar. Decía que cuando yo era un crío ella tarareaba mientras me tenía en brazos. No me cantaba una canción; solo era una tercera descendente. Un sonido tranquilizador. Y un día me estaba paseando alrededor del campamento y oyó que yo le devolvía el eco. Dos octavas más arriba. Una tercera aguda y diminuta. Decía que aquella fue mi primer canción. Nos la cantábamos el uno al otro. Durante años. -Se me hizo un nudo en la garganta y apreté los dientes.
 
-Puedes decirlo -dijo Auri en voz baja-. No pasa nada si lo dices.
 
-Nunca volveré a verla -conseguí decir. Y me puse a llorar a lágrima viva.
 
-No pasa nada -dijo Auri-. Estoy aquí. Estás a salvo.
 

El Temor de un Hombre Sabio. Patrick Rothfuss.


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  • Grupo Magos Expertos
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  • Título del miembro Mago experto
  • Edad 26 años
  • Cumpleaños Febrero 12, 1994
  • Gender
    Hombre Hombre
  • Casa de Hogwarts
    Gryffindor

Ficha de Personaje


  • Nivel Mágico 3
  • Rango Social Unicornios de Plata
  • Rango en el Bando
  • Galeones 9470
  • Ficha de Personaje 87899
  • Bóveda 88143
  • Bóveda Trastero 75080
  • Bando Neutral
  • Libros de Hechizos
  • Familia Gryffindor
  • Escalafón laboral Sin información
  • Raza Humano
  • Graduación Graduado
  • Poderes de Criaturas
  • Puntos de Poder en Objetos 200
  • Puntos de Poder en Criaturas 10
  • Rango de Objetos 10 a 200
  • Rango de Criaturas 10 a 200
  • Arcanos Sin información
  • Guerreros Uzza Sin información
  • Conocimientos - Conocimiento en Maldiciones
    - Primeros Auxilios
    - Historia de la Magia

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