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Conoce el nuevo contexto de rol global de la Segunda Temporada de Rol en la CMI. Link

Rory Despard

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Última actividad Hoy, 05:02
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#5349733 Londres bajo la luna llena

Escrito por Rory Despard el 02 junio 2020 - 08:22

Lo que acababa de presenciar era terrorífico y ahora empezaba a sentirse culpable de básicamente haber quedado paralizado por todo ese accionar. Desde la imponente muralla de fuego que Matt había materializado, hasta aquel ciclón de la mano de Melrose, semejante despliegue de poderes no había hecho más que hacer sentir a Rory un completo novato de la magia.

 

Sus hechizos de aturdimiento que solían ser de las pocas cosas de las que se sentía orgulloso ahora se veían como un chiste al lado de eso. Aun así, no queriendo darse por vencido, comenzó a elevar una plegaria, justo cuando Melrose ha señalado las diferencias entre los licántropos que tenía a su lado y los que estaban más allá del cerco de árboles del castillo. Matt había indicado que podían defenderse mejor dentro del Castillo, pero tal vez no sea tan descabellado dejar que Melrose intente primero lidiar con el problema.

 

— ¿No te parece que ella podrá manejar mejor que nosotros este asunto? Ella realmente, no solo los ve como una amenaza, sino como si fueran, su verdadero prójimo.

 

E incluso Rory, en su propio fuero interno, no podía más que aceptar que no era nada sencillo no ver con una mezcla de conmiseración y temor a esa manada de criaturas furiosas, y tener que aceptar, con humildad, que ellos también eran hijos de Dios (aun cuando en esos momentos la violencia mostrada lo pusiera en duda) con los mismos mandatos, derechos y oportunidades que el todopoderoso ofrecía a sus creaciones.

 

La solución ideada por Melrose, no obstante, lo sorprendió no solo por la ingeniosa forma de usar la magia uzza, sino porque consiguiese neutralizarlos con los mínimos daños posibles. La tarea de separar los cuerpos y administrar la poción no resultó sencilla, pero siendo cuatro personas en la labor, concluyeron más pronto de lo esperado y restaba saber el de qué manera podían aprovechar a los prisioneros para averiguar los orígenas del asunto.

 

No obstante, pronto todas las miradas se desvían a P-ko que fatigada, y con un semblante preocupado, informa que Helen enfrenta un nuevo contingente delante de la casa.

 

— Mel, déjalo esta vez a nosotros. Yo utilizaré eso que hiciste, los pétalos de pensamiento.

 

¡Que decidido había sonado! Aunque en realidad, solo tuviera la décima parte de esa determinación, encomedándose a San Judas Tadeo, Rory avanzó al frontis. Por fortuna, el grupo era más pequeño que el anterior que habían enfrentado, así que tras girarse y comprobar que la elfina y el agente se encontraban con él, expandió el perfume concentrado de los pétalos del pensamiento. Poseyendo los licántropos un olfato más sensible, el efecto resultó más rápido de lo esperado, y las criaturas comenzaron a caer una a una.

 

Tocaba encargarse de esos cuerpos ahora, con los mismos cuidados que los otros habían recibido, pero además, reparar las ventanas e incluso la puerta que había sido arrancada de sus goznes por la turba. Por el momento tenían el tiempo para hacerlo ¿pero les alcanzaría esa tregua?

 

@Syrius McGonagall @Melrose Moody @Helen Evans




#5349397 Legilimancia

Escrito por Rory Despard el 31 mayo 2020 - 17:08

Bel Evans Ollivander

 

Jeremy seguía escabulléndose, quizá porque su confianza monolítica del inicio no era capaz de mantenerla todo el tiempo, a cada minuto. Compartir memorias, así estas fueran "aparentemente" insignificantes implicaba una carga, y él había tenido la mala idea (a mi juicio) de comenzar con una que si bien podía ser intimidante a otros en la forma, lo era para él mismo en el fondo. Así, su atención puesta en Melrose y su pregunta sobre el lazo que compartía con ella era, solo otro intento de alejar el tema de aquella misteriosa mujer que tanto conflicto le entrañaba.

 

― Tengo un parentesco lejano con los Moody.― respondí, pensando en qué más decir, pero pronto no fue necesario decir más, porque él volvió a hablar y arqueé las cejas al escuchar sobre su "prometida". 

 

El comentario quedó allí, sin ninguna clase de aclare, porque antes de que siquiera intentara indagar por los pensamientos que en su mente podían formarse en torno a esa palabra, Jeremy estaba ya con la atención puesta en Mel, otra vez, huyendo. Había intentado hechizar la manguera de la que ella intentaba tomar agua, pero Rosália había intervenido, evitando el hechizo, y además dándole otra amonestación. 

 

Supe entonces, mientras cruzábamos miradas una última vez, que nuestro ejercicio no duraría mucho más, porque él necesitaba una presión mayor para soltar todo aquello que celosamente guardaba. Todo lo que me quedó, mientras me levantaba para obedecer al llamado de la arcana, fue la visión de él recorriendo los pasadizos de Hogwarts, una imagen borrosa que luego se había tornado más límpida para mostrar la mazmorra de pociones (esa donde yo también había vivido momentos estupendos), repleta de unos molestos duendecillos de cornualles. ¿Quién era este Jeremy, que a diferencia de la persona que tenía delante, parecía estar viviendo ese momento a pleno y de forma genuina? Alguien que incluso, exponiendo su integridad,  protegía a dos personas que reconocí al instante, pues una era la antigua funcionaria ministerial Rachel Askar y el otro el pequeño Ezra Lockhart. 

 

¿Dónde es que se había ido? ¿También en el fondo, como todos en Ottery la guerra mágica y las pérdidas lo habían marcado al punto de tornar su espíritu cínico y ansioso de poder? ¿O ese del recuerdo era la persona falsa y el de ahora, el real?

 

No dije nada sobre lo que vi, y quedó conmigo la duda de saber si él habría alcanzado a ver en mi mente, todos aquellos pensamientos. 

 

El trayecto junto a la arcana fue sin palabras. Atravesamos el invernadero, que no dejaba de mostrar toda clase de vegetación imposible de mantener (excepto con magia), hasta que finalmente, nos detuvimos frente a un pensadero, de grueso soporte de mármol, con runas talladas en él.

 

La voz de Rosália era calmada, y sus comentarios sobre los Triviani bastante acertados ¿realmente era un rasgo de familia como ella indicaba? A menudo, ciertas cualidades o defectos eran atribuidos a las familias, pero las mentes eran todos mundos únicos. Cuando pensaba en los Evans, sabía que había ciertos elementos que nos caracterizaban a todos, pero se trataba más de los ideales que de un denominador físico. Los pensamientos y su fuerza, o los recuerdos compartidos. Ambas cosas pesaban, y se mezclaban en la mente de una forma que llevaba a tales similitudes.

 

Entonces la vi tomar su varita, para mostrarnos un hechizo de extracción de recuerdos. Magia de varita. Inquieta, intentando concentrarme más en los movimientos de ella, y menos en el hecho de que no podría hacer lo mismo, intenté memorizar aquellos pasos. En esos meses lejos de Inglaterra, buscar las formas de magia que no requirieran de catalizadores había sido un imperativo al que me había volcado con dedicación, y en Uagadou había encontrado muchos consejos al respecto.

 

Sin embargo, todo ese proceso era un volver a aprender, era olvidar el precepto con el que había sido férreamente formada de como se conducía la magia. Era, en el caso mío en que mi cuerpo no era más que el de un squib común y corriente, conectar con la magia presente de todo cuanto había alrededor. 

 

¿Podría conseguirlo? Mientras recibía de Rosália aquel frasco con sus preciadas memorias, vi a Melrose adelantarse para hacer el ejercicio. Ya que teníamos solo dos oportunidades, agradecí tener ese tiempo extra para apaciguar mi espíritu y observar una vez más la suma de pasos a seguir para intentarlo. No podía dar respuesta a la importante pregunta que la arcana acababa de hacernos, sin saber si había superado o no mi problema, a través de ese largo proceso.

 

Mel lo consiguió al primer intento, siguiendo exactamente el procedimiento de la arcana, con el hilo rojo carmesí emanando de su sien, y tornándose gaseoso y de color escarlata en el pensadero. Era gracioso que conservar memorias en pensaderos había sido una actividad exhaustiva en mi pasado. En los últimos tiempos, cuando estaba segura que enloquecería por la pérdida de mis recuerdos, me había dedicado a conservar docenas de ellos en un armario en el Detective Consultor Mágico, que luego había sellado con magia de sangre de forma que solo Hannity tuviese acceso a él. 

 

Pero ahora frente al objeto, por primera vez, tendría que extraer una memoria de forma distinta.  Entonces aspiré hondo, abrí y cerré los ojos, y extendí las manos para concentrar la energía en la punta de mis dedos. Prescindir de varita significaba convertir a tus extremidades en los propios canalizadores, un proceso mucho más difícil por cuanto se trataba de materia viva con lo que estabas trabajando. La concentración era importante, pero especialmente la determinación. Por eso, la primera vez, dudosa como estaba, el hechizo no funcionó, aun cuando lo recité con fuerza.

 

No moví la vista del pensadero, no quería hacerlo por el temor de que un gesto de decepción en Rosália, quebrase mi fortaleza.

 

El recuerdo que quería dejar con la arcana era el de mi propio aprendizaje de la magia sin varita. Recrear el hecho en mi mente, para que la extracción fuese eficaz, me llevó de repente a recordar como es que había empezado en ese entonces, y en qué punto me encontraba ahora. Había avanzado, podía parecer poco, insignificante, pero para la persona que una vez se había decidido a vivir apartada de la magia para siempre había sido un gran paso ¿por qué me presionaba ahora por la culpa de no poder realizar ese hechizo, y no confiaba más en mi propia capacidad demostrada de aprender, incluso con todas esas limitaciones?

 

Fue en ese instante, que el dedo índice sobre mi sien comenzó a experimentar un agradable calor y entonces, la felicidad de estar consiguiéndolo rebasó por completo mis sentidos. Sonriente, el hilo fluyó hasta el pensadero, depositándose en él. Incluso cuando esta vez no había hecho más que murmurar el hechizo, era la determinación de mi cuerpo por entero la que había posibilitado que la magia obrase.

 

Estoy lista para tomar la prueba arcana― contesté con una sonrisa apacible, todavía arropada por el calor de la magia en mis dedos, que poco a poco comenzaba a mermar.

 

Mi mente y mi magia estaban más fortalecidas que nunca y a diferencia de las muchas otras ocasiones en que había dudado, esta vez tenía la certeza de que lo aprendido no solo me serviría para la prueba, sino para volver a Ottery y enfrentar, todo aquello de lo que había huido.




#5349238 ☆☆ Antro Evans McGonagall IV☆☆

Escrito por Rory Despard el 30 mayo 2020 - 16:37

*Se aparecía mil años después*

 

Vengo a dejar huellita por nuestro hermoso topic familiar .

 

Que planes para el finde gente??? Aquí hay varias cosillas que me mantendrán ocupadilla, pero ando de buenos ánimos. Lo único malo es que cuando ya disfrutaba del frío, se le ocurrió salir al sol é__e maldito sea ksdlgbl

 

Espero que la inspiración les llegue (nos llegue) porque ando con varios roles pendientes que quiero contestar pero de forma bonita T.T (si si, incluye el de la casa que todavía no terminamos XDD)

 

Abrazos virtuales!




#5349192 Premio al Mejor Rolero : Votaciones

Escrito por Rory Despard el 30 mayo 2020 - 05:08

Ellie Moody - 5 puntos
Syrius McGonagall - 3 puntos



#5349191 Premio al mejor Trabajo : Votaciones

Escrito por Rory Despard el 30 mayo 2020 - 05:06

Syrius McGonagall: Agente Especial del FBI: División de Asuntos Mágicos y Fuerzas de Seguridad Nacional del MACUSA. - 5 puntos

Melrose Moody: Investigadora-Rastreadora de Magia Experimental.- 3 puntos



#5348255 Legilimancia

Escrito por Rory Despard el 23 mayo 2020 - 18:58

Bel Evans Ollivander

 

No necesitaba leer la mente de Jeremy, porque con cada parte de su cuerpo hablaba, y la "propuesta" que acababa de hacerme, traía consigo un cinismo apenas oculto. O no, tal vez en realidad él ni siquiera tenía intención de ocultarlo. Era apuesto después de todo, y la confianza de sus palabras dejaba notar que ese aspecto de su vida no era uno que le trajese muchos conflictos, o no al menos de la magnitud que los otros (de los que ni siquiera quería hablar) le provocaban.

 

― Si dijera que sí, visto que soy una disidente ¿estaría tu padre de acuerdo? ¿O es que en ese aspecto no es importante la opinión de él?

 

Al menos parecía más sincero al decir que no había conseguido ver el fondo de la escena que le había mostrado. Necesitaba esforzarse más, y aunque de pronto me sentí tentada a ayudarlo ¿sería que él valoraría esa ayuda? Hasta el momento, todo habían sido molestias de su parte, y si me ponía egoísta también, con haber hecho el ejercicio más que bien, ya le había probado a Rosália mi valía. 

 

Pero, yo no era esa clase de persona. Y me reprendí mentalmente por no serlo, en el momento en que él volvió, como si de una reedición o ampliación se tratase, con su recuerdo de cama. Ahora, la mujer bella y simple de la primera vez, parecía el epíteto de la sensualidad: De cabellos largos, rasgos resaltados por un acentuado maquillaje, y hasta luces que jugueteaban a lo largo de su piel y de las sábanas blanquísimas de aquella habitación de ensueño. Había tanto de artificial en ese espacio, que en la hebra de memorias que eran los recuerdos, los nudos resaltaban. Era indudable que Jeremy tenía talento para "tejer" mentiras, pero todavía era un talento en bruto y poco refinado, de forma, que tras una larga exhalación, bastó alejarme de la imagen y sus colores potentes y sugerentes para empezar a encontrar los "nudos" donde el hilo se había roto para ser cosido con otro que no encajaba de la forma orgánica en que normalmente debía hacerlo.

 

Allí estaba la primera mentira, pero también, en los planos de pasado y presente, volvía a resaltar con una fuerza inusitada, las emociones que toda esa proyección generaba en la cabeza de él. Bien había dicho la arcana que incluso sabiendo ver en los recuerdos, la tarea de interpretar y otorgar significados era tan o más difícil por cuanto entraban en juego las subjetividades tuyas y de la persona a la que le "leías" la mente, una persona que ni siquiera era una sola, porque tenías a la que había sido en el pasado por un lado, y lo que la del presente podía pensar de eso.

 

Había un hilo, fino y frágil en la mente de él, pero tan fuertemente atado en su mente, y estaba vinculado a esa mujer. Eso quería decir, que aunque quizá la estuviese mostrando allí de forma desenfadada, ella representaba más para él, de lo que estaba dispuesto a admitir en voz alta, o incluso, para sí mismo.

 

― Ella es importante para ti ¿pero por qué no quieres admitir eso para ti mismo?

 

Casi estaba segura que no respondería, pero mi curiosidad era irrefenable.

 

@Jeranne Triviani




#5348231 Prueba de Oclumancia

Escrito por Rory Despard el 23 mayo 2020 - 06:43

Benjamin Whisper

 

Era una experiencia extraordinaria sentir como manaba la magia de aquella gigantesca estructura. Benjamin asintió a la pregunta de Sauda y sin mediar palabras, la siguió hacia la sala circular, donde se distinguían las siete puertas, una por cada habilidad que los arcanos impartían. A su lado, tanto Melrose Moody como Hades Ragnarok, estaban expectantes a lo siguiente que vendría.

 

La sala con las siete puertas era un espacio solemne y silencioso. En cada puerta una señal indicaba a que habilidad conducía. Benjamin hubiera deseado poder detenerse un poco más en la inspección de aquel fantástico recinto, pero Sauda estaba nuevamente dirigiéndose hacia ellos, para entregarlos los anillos de aspirante con los que harían la prueba.

 

Benjamin respiró hondo, una vez y luego otra, hasta que se convenció de que era el momento de iniciar. Melrose esta vez era la que se había adelantado, así que colocándose el anillo, se adentró por la puerta.

 

Por un momento la blancura que emanaba el espacio lo encegueció, hasta que poco a poco, los contornos se fueron haciendo visibles, y reconoció el estudio de la Casa Calendario Avery. Ligeramente confundido, de por qué ese, entre todos los otros lugares, es el que se ha materializado para su prueba, de repente, comprueba que lejos del fuego bienhechor de la chimenea, solo hay un montón de ceniza en ella, y las ventanas se encuentran con los vidrios rotos.

 

Entonces recuerda, de lo qué significaba la casa, y como él había conseguido sellarla, pero si ahora se mostraba desprotegida, eso solo podía significar que su propia mente lo estaba.

 

Escucha pasos, e inquieto, se detiene tras la puerta, conteniendo la respiración para intentar relajarse,. Sin embargo, las risas que vienen desde el pasadizo fuera lo desconcentran, porque están hablando de él, o mejor dicho, burlándose de él y de su desgracia. Y es cuando, trémulo, pálido e incapaz de poner su mente en blanco, reproduce en su cabeza los recuerdos por largo tiempo encerrados: Las portadas de los diarios divulgando la noticia de un "depravado" en las altas esferas ministeriales, y las declaraciones falsas de un montón de personas, excepto un solo testimonio real.

 

De la persona que menos había imaginado. Su filósofo.

 

Y puede sentirlo en la piel: la furia, los gritos destemplados, la vajilla de décadas celosamente colocada en la alacena principal vuelta añicos una por una, y su propia mirada enloquecida frente al espejo. En suma, todo el autocontrol que tanto orgullo le provoca, hecho pedazos.

 

Las últimas palabras de Sauda llegan de repente hasta él. ¿Qué era lo que la bruja había dicho? Ah sí, que demostrasen "valor". ¿De dónde es que él debía sacarlo? Su valor radicaba en su orgullo, y nunca como ese fatídico día, este había sido pisoteado, con la colaboración de una de las pocas personas que creía realmente de confianza. Y es eso, lo que en el fondo, no se perdona, haber confiado, cuando se había prometido a sí mismo no volver a hacerlo.

 

Ben es plenamente consciente, que en el estado en que se encuentra, será incapaz de levantar cualquier muralla a sus recuerdos, a esos que se ha estado esforzando la clase entera por ocultar, enmascarar y no sacar a la luz. Él ha intentado seguir lo aprendido, poner la mente en blanco, controlar sus emociones...lo ha intentado pero...

 

De pronto, en la soledad de aquella sala, alguien aparece a hacerle compañía. Es una figura silenciosa, que le está hablando "sin voz", solo vocalizando y que en sus ojos oscuros, ostenta un gesto burlón. Él lee sus labios apenas, y no puede evitar sonreír.

 

"Intentar no es suficiente, viejo Ben"

 

No hay cambios visibles ni en la luz, o el efecto opresivo que ese cuarto entraña, pero la presencia de Quintel le ha reconfortado de una forma insospechada. Su sola presencia de por sí, distorsiona el espacio que se ha configurado en la sala, y que corresponde a una época cuando todavía no conocía al joven. E incluso allí, en ese espacio mental, es capaz de sentir en su cuerpo por entero, toda la tensión etérea que los envuelve, y no puede más que reír entredientes, porque el muchachito tiene toda la razón del mundo.

 

La mente, a fin de cuentas, y lo ha ido aprendiendo en clase, se maniobra con facilidad cuando se tiene la voluntad para ello. Después podrá averiguar por qué la calma se ha vinculado a la imagen del mozo, pero todo lo que sabe es que su presencia le da el impulso suficiente para que reaccione, y levantando la cabeza, retorne con calma a sentarse en la butaca de cuero. Y desde allí, con movimientos sutiles y elegantes de la varita, comienza a reforzar el espacio por entero.

 

Calor en la chimenea, ventanas nuevas y relucientes, y aunque la puerta ha sido finalmente abierta, un escudo invisible le rodea, haciendo que aquella manada de ancianos Avery que han entrado, no sean capaces de verlo en el salón.

 

¡Vamos a dar con tu escondite Whisper! ¡Y sacar de esa nefasta cabeza tuya cada recuerdo hasta que no quede nada de ti más que una sombra!

 

Benjamin sabe que no bromean, pero permanece quieto y cierra los ojos, para ahorrarse el espectá.cu.l.o de los hombres husmeando como animales por todo el espacio, haciendo un horrible contraste con las ropas elegantes que llevan. Por supuesto, ellos no son idi***s, y han sacado la varita para concentrando la magia lanzar un solo y potente ataque, que de inmediato Ben siente pegar en su cuerpo, con una brutal fuerza, que luego se torna humo oscuro, envolviéndolo, un humo intentando incluso adentrarse en su cabeza.

 

"Resiste" escucha de esa voz áspera que reconoce como la de su muchacho, y Ben solo asiente, dejando que su mente se llene de los estupendos recuerdos de las noches pasadas en el Pink Place junto a Quintel, y que se constituyen en la mejor defensa frente a los fieros ataques de los ancianos, a quienes cuando vuelve a abrir los ojos, ya no distingue de forma corpórea sino que (intuye) están como ese humo denso que amenaza con asfixiarlo.

 

¡No hay nada aquí para ustedes ancianos decrépitos!— brama Benjamin, y ríe fuerte, haciendo que la seguridad generada de esa confiada risa refuerce su protección mental— ¿creían que podría ser como ustedes, malditos cobardes de mentes débiles? Una vez perdido todo, les garantizo que no lo recuperarán. Y se quedarán para siempre fuera, nunca más esta casa va pertenecerles, y son estúpidos si piensan que llegarán a la parte más profunda de mi mente.

 

A través de las sucesivas pruebas puestas por Sauda lo ha entendido. Que dejar la mente en blanco no es tanto que no se piense en nada (algo imposible en realidad), sino ser capaz de tener el control de mostrar al enemigo solo lo que a uno le puede ser conveniente, o incluso inventar todo lo que haga falta para engañarle, y para conseguirlo, saber dominar a los impulsos y sentimientos que puedan vincularse a esos recuerdos (falsos o reales con "ligeras" alteraciones).

 

Ya no hay rastro de palidez en su piel, ni rigidez en sus músculos. Solo la satisfacción devenida de aquella epifanía, de sentirse en el umbral del conocimiento nuevo. Está tan concentrado en mantener a sus parientes perdidos en la enorme casa calendario, intentando en vano abrir alguna de las puertas de las 365 habitaciones para hacerse con sus secretos, que no se fija en el brillo que despide su anillo de oclumancia, indicando la vinculación que ha alcanzado con la habilidad. Los cerrojos están más firmes que nunca, y no hay ni siquiera rendijas por las que ellos, tornados humo, puedan colarse.

 

Una defensa perfecta.

 

¿Lo habrá visto Sauda? Seguro que sí.  Pero incluso el pensamiento sobre el estar siendo evaluado no aminora la satisfacción que lo embarga, de que podría permanecer atormentando a sus funestos parientes, el resto de la vida entera. 




#5348046 ஃ Estudios Muggles ஃ

Escrito por Rory Despard el 21 mayo 2020 - 09:12

Benjamin Whisper

 

Guerras habían existido, en todas las épocas, y ni magos y muggles eran excentos a ellas ¿de qué reglas hablaba Triviani cuando el flamante ministro no las tenía en cuenta? ¿Esas cosas no sucedían? ¿Pero en qué mundo vivía? Aunque si lo pensaba mejor ¿Qué podía esperar de esa familia donde todos los miembros padecían una o más enfermedades mentales? No hace mucho habían tenido un ataque a mansalva con dragones de Bulgaria, y el fuego había hecho arder tierras inglesas, un hecho que se asumía imposible. Pero bueno, ese era el precio a pagar por concepciones del poder tan restringidas y retrógradas como la que tenía Black Lestrange.

 

Ben se dedicó a observar el interior de la fábrica, casi sin prestar atención a Triviani, asumiendo que estaría diciendo otras obviedades. Murmura un tenue "artillería" a la pregunta que ha hecho Quintel, pero no está seguro si le ha alcanzado a escuchar, porque el muchacho ya se ha escabullido, con su habitual espíritu curioso y silencioso como puede ser en ocasiones, y en la enormidad de ese lugar, es fácil perderlo. Es un tanto intrigante para él, que semejante espacio que debe estar siendo más que utilizado en tiempos de guerra, se encuentre prácticamente sin gente. No le parece inteligente que habiendo demanda de armas, una fábrica se paralice.
 
¿Dónde estaban todos?
 
Bueno, al menos Quintel había reaparecido, y lucía animado con la ropa que Triviani acababa de sacar ¡de su monedero! cual mercachifle de feria. Le agradan las ropas del muchacho, en cuanto a las suyas eran básicamente las de un operario mecánico militar, lo cual tenía tanta correspondencia con el espacio en que están, que se pregunta si ese no es de los pocos aciertos que su maestro ha tenido, especialmente porque ahora resulta que Hannity Ollivander ha desaparecido. 
 
No creo que esté perdida, pro-fe-sor― la lentitud con que ha pronunciado aquella última palabra es solo una muestra más del repulso que le provoca el sujeto― conociendo las habilidades de la jovencita, es más que seguro que está examinando por su cuenta para sacar el máximo partido posible a esta visita.
 
Y ellos deberían estar haciendo exactamente lo mismo ¿Qué hacía todavía prestándole atención a ese sujeto que ahora decía que las armas de esos tiempos eran inoperantes contra ellos? De la forma como Ben lo veía, la magia no era superior a la ciencia que los muggles empleaban,  solo eran caminos diferentes para hacerse de conocimiento, y la ventaja de la magia era que durante generaciones, muchas familias habían sabido preservar y ampliar sus conocimientos, robusteciéndolos, rompiendo los límites establecidos, legando a sus herederos la importante tarea de ir un paso más allá, y demostrar que la fuerza de ese legado debía defenderse, y debería cuantificarse su valor en términos más elevados que la simpleza de decir que se era sangre limpia.
 
En los ojos de Quintel cree adivinar que espera una respuesta mordaz de su parte al comentario de Triviani, pero no va hacerlo. Definitivamente la estupidez del tipo le supera y no está ya para la labor de dedicarle un minuto más de su tiempo, no cuando es infinitamente más atractivo ver a Quintel parodiando la icónica escena de una de las más famosas sagas fílmicas muggle que estuvieron viendo el mes pasado, y que les llevó incluso a tener un ameno debate respecto a la figura de Darth Vader, donde no habían llegado a ponerse de acuerdo. Tenía que admitir que en principio, aquel gusto del hombre por todas esas historias de Hollywood se le había figurado vano y poco práctico, y hasta había llegado a creer que podían dar pie a preguntas incómodas como cuando habían estado viendo telenovelas, y Quintel había terminado convencido que era alguna clase de amante oculto y Ben por supuesto, el protagonista de doble vida. 
 
Que no es que fuera tan desencaminado pero...
 
Sin embargo, se encontró pensando de repente, que todos esos visionados le habían dado mucho más contenido y material que el que de esa clase. Y eso, solo lo hizo pensar nuevamente en el por qué su muchacho había decidido inscribirse, cuando de lejos, su conocimiento del mundo muggle era bastante más amplio que el de los magos usuales (y por descontado, que el de Triviani).
 
― En efecto, estamos en medio de una guerra― pensando en el libro que traía consigo y su última visita a Holanda, recordó lo visto en aquel museo― una guerra donde un grupo se proclamaba de una raza superior en base a elementos físicos ¿te suena conocido? ― no necesitaba decir más, puesto que Quintel conocía bastante bien lo que Ben pensaba acerca de Voldemort― si nos hubieran mandado un poco más atrás en el tiempo, unos cincuenta años, podría haberte presentado como mi apuesto esclavo del nuevo mundo, pero me temo que la idea de la máscara es lo mejor que tenemos.
 
Pero además, Ben estaba trazando ya un plan en su mente, uno que los pudiese poner a salvo a los tres, una vez se reencontrasen con Hannity.  Él poseía también los poderes para conjurar un fulgura nox, y suponía una magnífica venganza el salir de allí, dejando al Triviani atrás. Incluso ¿qué mejor si lo dejaban en aprietos? A fin de cuentas, él mismo había dicho que las armas de esa época eran inoperantes contra los magos...
 
Quintel mientras tanto, ya está en movimiento. Ha tomado "su objeto" de manera muy ingeniosa, y Ben se sorprende cuando tras todos esos dobleces termina trazándose un mapa. Había escuchado vagamente acerca de espías y los mensajes cifrados que habían sido un componente importante en todo ese periodo de guerras, pero es otra cosa verlo en la práctica. Sonriente, revolotea el cabello del muchachito, antes de inclinarse a su lado, para examinar un poco mejor otro panfleto que ha quedado expuesto y no se ha convertido en un libro explicativo sobre la guerra merced a la magia de Matthew. Hay muchas cosas que no entiende en el mensaje, porque este ha sido permeado por el agua en gran parte, pero la palabra huelga resalta tanto que es imposible no notarla, y al ver la fecha de la convocatoria comprueba que están en ese día.
 
― Es un mapa para sitiar la zona―  completa colocando su largo dedo índice en un punto bastante visible en medio de todos esos pliegues― supongo que esta es la fábrica y este trayecto que los huelguistas han seguido para poder salir, ocultos a sus vigilantes ¿qué tal si Ollivander ha descubierto este rastro por su cuenta? Es una muchacha terriblemente intuitiva.
 
Remarcar lo terrible, por supuesto, tiene que ver con que él considere que eso es un problema para tratar con ella, pero en este caso en que van en un objetivo común, resulta provechoso. Como sea, Quintel se las había arreglado para darle un uso a su objeto, él mientras tanto ¿qué uso podría dar al suyo? Estaba seguro que era más bien el apego emocional (inconfesado) que sentía por ese objeto, lo que había producido que este se materializara. ¿Podía ser por qué él se lo había dado en Ámsterdam​ ? No, eso no terminaba de tener sentido.
 
El estruendo, presumiblemente de un cañón o algo parecido fue tan fuerte, que de forma instintiva, Ben tomó del brazo a Quintel, halándolo hacia sí.  El muchacho también se había desconcentrado con el ensordecedor ruido pero su atención pronto estuvo puesta en el mapa y comenzaron a caminar guiados por él. Ben sacó el libro otra vez, y comenzó a ojear entre sus páginas, cada vez menos convencido de encontrar en ese mamotreto sobre el amor una cosa que sirviese en ese momento, hasta que, entre las muchas partes resaltadas, una le produjo un imprevisto sobresalto.
 
El que quiere aspirará este objeto por el verdadero camino, debe desde su juventud comenzar a buscar los cuerpos bellos. Debe además, si está bien dirigido, amar uno sólo, y en él engendrar y producir bellos discursos. En seguida debe llegar a comprender que la belleza, que se encuentra en un cuerpo cualquiera, es hermana de la belleza que se encuentra en todos los demás (...) De las acciones de los hombres deberá pasar a las ciencias para contemplar en ellas la belleza; y entonces, teniendo una idea más amplia de lo bello, no se verá encadenado como un esclavo en el estrecho amor de la belleza de un joven, de un hombre o de una sola acción, sino que lanzado en el océano de la belleza, y extendiendo sus miradas sobre este espectáculo, producirá con inagotable fecundidad los discursos y pensamientos más grandes.
 
 
Mientras una parte de él, estaba concentrada en sortear ese camino que comenzaba a hacerse más angosto, y que ya los había obligado a pasar por media docena de puertas, la otra parte se había remontada a esa vieja conversación, una de tantas junto a Alcibíades (era solo otra ironía del destino que él tuviese tal nombre) donde habían filosofado sobre la naturaleza del amor. Nunca más, ni antes ni después de él, Ben había compartido de forma tan íntima, o siquiera se había detenido a pensar en lo que ese sentimiento suponía, y quizá solo la inocente pregunta de Quintel respecto a los amantes había sido lo más cercano que había tenido a reeditar un momento así, aunque en aquella ocasión se había limitado a guardar silencio.
 
El amor como un demonio y mediador entre hombres y dioses era una de las ideas más tentadoras de aquel libro, y conectaba muy bien con ese pasaje que acababa de encontrar, sobre los pasos que un aspirante al amor debía observar, y de los que podías perderte con tanta facilidad. Estaba lejos de pensar que la guerra fuera una búsqueda de amor, pero ¿acaso tras toda guerra no había un deseo, ardoroso y ferviente, de cambiar al mundo y ajustarlo a lo que se creía? ¿No había acaso incluso en esa limpieza que los alemanes nazis buscaban un deseo de "purificar" al mundo y hacerlo más bello? Maldijo entre dientes por no haber tomado alguno de los libros que Triviani había convertido para poder darse un panorama más completo, pero le pareció que era bueno, en ese preciso instante, quedarse con el hecho de que esa visita hubiese podido mostrarles la naturaleza humana, que en última instancia, no conocía de diferencias entre humanos muggles y mágicos, cuando estaban entremedio la búsqueda del poder, de lo bello, de la grandeza, y del amor.
 
― Ollivander debió salir al exterior. Esa mujer, a fin de cuentas, tiene cierta debilidad por las injusticias, como su madre.
 
De acuerdo al mapa, ya solo un pasillo los separaba de llegar a la avenida principal. Y una vez fuera, frente a sus ojos, una violenta represión se llevaba a cabo. Metrallas, golpes a mansalva, puños y patadas a hombres con las manos desnudas, tirados en el suelo, escupiendo sangre. No había rastro de compasión, y sin embargo, en los ojos de los miles congregados allí, había una determinación que Benjamin intuyó que solo podían tener porque estaban frente a la muerte.
 
Y no le tenían miedo.
 
― Tal vez todo que necesitamos saber sobre los muggles esté representado aquí, mi querido Quintel― cerrando su libro y guardándolo en el bolsillo del mameluco, se volvió hacia él― violencia pura, dominación, la búsqueda incesante del control sobre otros, pero aplicada de una forma tan burda, que duele. Lo peor, es que en el fondo, no reprime las ideas, estas solo se van a propagar como el fuego, que ohh, está consumiendo la fábrica donde dejamos al profesor.
 
Por supuesto, él no iba admitir en voz alta del incendio que había iniciado y que ahora consumía por completo aquella fábrica, un pequeño presente dejado como cortesía a Triviani, justo antes de abandonar el recinto. 
 
Estoy lejos de creer en los finales felices de esas películas que sueles ver. Ya ni qué decir de que las tontas protagonistas de las telenovelas que consiguen que todo termine bien para ellas, pero creo, que tu insulso divertimento puede ser más satisfactorio de analizar de ahora en adelante. Y por cierto, tenías razón con el mapa. Allí está Ollivander.  Pero qué mujer ¡arriesgando su integridad en una situación así! ―unos metros delante de ellos, era distinguible la pequeña figura de la rubia― lo hiciste bien Quintel. 
 
De no haber estado con la máscara puesta, podría haberlo besado, un acto que por otra parte, hubiese provocado una abierta provocación, que iba quedar muy bien con el escenario que súbitamente había mudado, porque eran las tropas alemanas las que retrocedían, ante un contingente de huelguistas salidos de todos los callejones, acorralándolos. Pero ya no les quedaba tiempo.
 
Otro día, tal vez, podrían volver para ver el desenlace.
 
Conociéndose...de seguro lo haría.



#5347906 Prueba de Oclumancia

Escrito por Rory Despard el 20 mayo 2020 - 01:23

Sabía lo que tenía que hacer, y sin embargo, todavía le costaba dar ese salto, enfocarse nuevamente. Su mente, intranquila, no era capaz de ponerse en blanco de la manera en que lo había hecho minutos atrás, porque él estaba allí, su peor miedo, el único que sabía en su real extensión, los espacios incompletos que solo era capaz de llenar a través del ejercicio de abuso físico hacia otros, actividad en la que no pocas veces lo había asistido, y allí había cruzado los límites.

 

Hace mucho Ben había decidido, que nada ni nadie podía estar por encima del estricto respeto a su privacidad. 

 

Y lo que había venido después...

 

Una larga exhalación rompió el agradable silencio. Apartando las manos de él, Ben se dispuso a dejar de desperdiciar el tiempo, pues la pirámide era ya distinguible desde donde se encontraba, aun cuando era evidente que todavía tenía un trecho moderado por recorrer. Dio un paso hacia delante, con firmeza y listo para seguir, pero la figura delante de él le cerró el paso. 

 

Supo entonces, que necesitaba dejar de alimentar su presencia allí, para poder seguir adelante. 

 

— Aunque te recrearas una y otra vez, cada vez se hace un recuerdo más y más pálido— sonrió, sabedor de que la figura que tenía delante comenzaría a difuminarse poco a poco, en medio de la oscuridad que los rodeaba— y absolutamente manipulado. El temor sigue, pero ¿sabes?— se inclinó apenas hacia el oído de él— tengo la mente mucho más fuerte como para evitar que lo que hay tras de ti se devele.

 

Volvió a cerrar los ojos, la única forma para poder concentrarse, porque está seguró que son los recuerdos vinculados al jovencito los que alimentan esa proyección, y lo que necesita hacer es bloquear a Sauda el acceso a ellos. Se visualizó entonces, de pie, frente a la fachada de la casa calendario Avery,con sus 360 habitaciones, sus 7 pisos y sus 12 puertas de acceso, bloqueando cada una de esas entradas, de forma que todo quede atrapado dentro de "esa casa" y no escapase. 

 

La visión del caserón cerrado, le inspiró tal seguridad que se vio caminando por la pradera de fuera, y guiado por esa visión mental, se echó a andar unos cuantos pasos en la realidad, hasta que al volver a abrir los ojos, comprueba que ya no hay nadie impidiéndole el paso.

 

Llegar hasta el final del camino no le toma mucho más. Las sombras se habían disipado, por lo que cesó la luz de la punta de su varita y notó  que su sendero se había vuelto a unir al anterior. No había rastro de Hades, pero no pasa ni medio minuto, cuando ve a Melrose, con las ropas algo sucias y sudadas, pero entera y de buen ánimo. Hubiera preferido seguir solo, pero ya estando ella allí, piensa que podría haber algo de beneficioso en tenerla de compañía. No le dice nada, pero su dedo índice señalando el camino es suficiente para hacerle entender sus intenciones.

 

Si Melrose había entendido que no quería charla alguna, no podía saberlo, pero le sentó aquel silencio en el recorrido, hasta que la vegetación a su alrededor comenzó a cambiar, por una de colores un tanto chillones. En medio de ellas, una enorme flor de vívido color amarillo, resaltaba. Fascinado por ella, Ben se acercó con intención de apreciarla un poco más de cerca y determinar a que rama podía pertenecer, pero sintió el agarre en su brazo por parte de Moody, que no había dejado de olfatear el ambiente.

 

— ¿Qué has captado?

 

No hubo respuesta de su parte, pero Ben notó en ese instante, el suave movimiento de pétalos de aquella flor y como manaba de ellos un aroma que de inmediato hizo paralizar a los insectos que tenía encima, haciéndoles caer y retorcerse en el suelo, como si hubiesen olvidado como volar. Comprendió entonces que no era ninguna casualidad su presencia allí, y que la mujer había podido reconocer aquel peculiar aroma gracias a su desarrollado sentido del olfato.

 

Todo lo que tenían que hacer era deshacerse de esa planta, así que sacando la varita, Ben no dudó en lanzar un incendio en su dirección, hasta convertirla en cenizas.

 

— Un completo desperdicio, pero no pienso correr el riesgo de una nueva desmemorización— murmuró con fastidio, colocando su varita de nuevo en el cinto— vamos, que ya no queda mucho.

 

Su propio orgullo le impedía dar las gracias a Moody, pero por suerte, consiguieron alcanzar la pirámide más rápido de lo esperado. En el lugar ya se encontraba Hades, y también la arcana. No había alcanzo a escuchar lo que el mago le había dicho a Sauda, pero por su parte, no tenía nada que decirle a la bruja, porque el hecho mismo de estar allí era la mejor prueba posible de que estaba más que preparado para lo que se le venía. 




#5347495 Prueba de Oclumancia

Escrito por Rory Despard el 16 mayo 2020 - 23:56

Benjamin Whisper

 

Había sido un acto reflejo, el  ruido creciente de pasos lo había puesto en alerta y se había ocultado tras un árbol, para poder desde allí espiar mejor el panorama. No mucho después, la alta figura de Hades, se dejaba ver en el cruce de caminos, y como él había estado momentos antes, en su cara se reflejaba la duda sobre qué camino debía seguir. Un tanto previsibilemente, el vampiro había tomado el camino oscuro y tétrico, y Benjamin salió de su escondite solo cuando comprobó que el hombre no se giraba más para ver hacia atrás, ni tampoco Melrose hacía presencia (no le sorprendía, por otro lado, que la mocosa hubiese podido quedar perdida en el primer obstáculo y por eso estuviese demorando tanto).

 

Si tomaba el camino luminoso, nada le garantizaba que llegase al punto correcto. Ragnarok, de otro lado, llevaba ya buen tiempo embarcado en el suyo y él no había escuchado ningún grito o similares, así que se convenció de que debía seguir por allí, porque, en última instancia, si hubiese alguna criatura fiera o cualquier otra clase de maleficio, vería los efectos en el mago que se le había adelantado.

 

El trayecto, aunque plagado de alimañas y sonidos extraños, provenientes de animales y hasta (parecía) de la tierra misma, resultó tranquilo. Benjamin mantenía su distancia, y solo cada tanto a través de un hechizo de artes oscuras, aprendido del grimorio de Slytherin para rastrear enemigos, podía percibir el estado de ánimo de Hades. Sin embargo, cuando dejó de percibir la esencia del hombre, supuso que estaba adportas de el nuevo reto que Sauda había preparado para ellos.

 

Exhaló lentamente, y sacó su varita para alumbrarse pues ya nada podía divisarse por causa de la oscuridad que se hacía más y más densa, y comenzó otra vez aquel ejercicio de concentración para que su mente evocara una música tranquila y que le ayudase a evitar las amenazas del exterior, pero de repente la melodía fue trastocándose, poco a poco, nota a nota. 

 

Benjamin se detuvo, masajeándose las sienes un momento con las yemas de los dedos, intentando descifrar la nueva música, hasta que reconoció en los compases una melodía que se había prohibido a sí mismo escuchar, pues no había más que una persona que le acudiese a la memoria, perturbando sus sentidos, incluso antes de verlo delante de él.

 

Era un hecho que Sauda lo estaba trayendo de nuevo, quizá porque la primera vez no había hecho sino  posponer el enfrentamiento y no afrontarlo de manera definitiva.

 

— Escucha Ben, Nocturno en do sostenido menor.

 

Lo vio entonces, el gesto sereno y los ojos adormilados enmarcados en gruesas gafas. No era la figura del chiquillo molesto que había llegado a parecerle al final, sino el del amante de sus días de complitud, de los días en que había cedido a aquel emotivo sentimiento que no hacía más que desconfigurar la personalidad y los hábitos que se había esforzado en cultivar. Era como si el paso del tiempo no hubiese hecho mella en él, y cuando su cabeza repleta de rizos café se inclinó sobre su hombro, Ben comprobó aterrorizado cuanto había extrañado ser consciente de él, de su presencia, de la cercanía de su cuerpo y la firmeza de su piel que podía adivinar con el solo roce de sus dedos.

 

La luz de la varita seguía iluminando el espacio, proyectando sus sombras, juntas sobre el sendero. El nocturno de Chopin sonó más y más alto en sus oídos, e incluso antes de ser consciente del flaqueo de sus piernas, sintió como su corazón palpitaba casi tan alto como la melodía de la  canción con la que habían hecho tantas veces el amor,  de cuando se habían amado y habían sido felices.

 

El zumbido de algún insecto, detuvo de repente, aquel estado de contemplación y, conteniendo apenas la respiración, Ben levantó sus dedos dibujando con ellos un lento baile inconsciente sobre el cuerpo de quien, todavía seguía siendo, su mayor temor en el mundo.




#5347476 Prueba de Oclumancia

Escrito por Rory Despard el 16 mayo 2020 - 19:54

Benjamin Whisper

 

La superficie del lago era lisa e impoluta, y aunque se inclinó desde la orilla, Benjamin no alcanzó a distinguir el fondo. Aquel lugar a donde Sauda los había llevado era el primer punto de inicio de la prueba final, en la que debían volcar todos sus conocimientos para demostrar que podían ,efectivamente, vincularse al anillo de la habilidad de la oclumancia. Ben prestaba atención a las palabras de la arcana, pero su mente, tenía más puesta la atención en pensar de qué manera sorteaía todo eso. 

 

No me habría aventurado a seguirla hasta aquí si creyese que no estoy listo arcana— soltó Ben con la vista puesta en la mujer unos segundos, antes de volverse a las barcas que descansaban al borde, sujetas al muelle por una gruesa soga— y prefiero hacer esto por mi cuenta, gracias por dejarnos la opción de elegir.

 

Elecciones. Ben se consideraba una persona, que en términos generales, había sabido hacer buenas elecciones para su vida. Tan solo un asunto manchaba ese impoluto historial, pero no quiso pensar mucho en ello, especialmente porque sospechaba que en la misma prueba, se toparía con ese asunto. Así que apenas movió la mano para simular una despedida de Melrose y Ragnarok,  se aventuró a la primera barca que vio, y con un movimiento de la varita, comenzó a ponerla en movimiento.

 

Todo parecía ir bien. Desde la orilla todo el camino que tenía delante se veía despejado, y el cielo tampoco estaba cargado, descontando cualquier posibilidad de lluvia. Pero ya embarcado, no llevaba mucho trayecto recorrido, cuando una espesa neblina se apoderó del lago por entero. ¿Era todo eso normal? Tentando en ese espacio vuelto gris de forma súbita, Ben avanzó dos metros más y de repente se detuvo. No podía ver nada, ni hacia atrás, ni hacia delante, pero lo peor era que no entendía que hacía allí. 

 

¿Por qué estaba, en medio de la nada, montado en un bote? 

 

La temperatura había descendido, así que rebuscó en sus bolsillos hasta dar con una poción herbovitalizante que le devolviese el equilibrio a su cuerpo. Estaba seguro que, sea lo que fuese, tenía que haber sólidos motivos para que estuviese allí, pero el saberlo solo agudizó su malestar por no poder recordarlo. Se sentía...desorientado. Y comprobarlo, hizo que un escalofrío le recorriese el cuerpo, porque conocía demasiado bien los encantamientos desmemorizantes para no notar que lo que estaba experimentando coincidía plenamente con uno. Intentando tranquilizarse, alzó la varita entonces y conjuró un hechizo hacia esa neblina que lo envolvía.

 

Specialis Revelio

 

El hechizo surgió efecto al instante y un brillo verdusco iluminó la neblina, revelando que lejos de ser natural, era una magia sumamente poderosa la que lo generaba ¿pero de qué manera operaba? ¿a través de su vista o de todos sus sentidos? Cerrando los ojos, comenzó a inhalar y exhalar rítmicamente, para relajar su cuerpo y que eso consiguiese alivianar de pensamientos a su mente, hasta dejarla en blanco, pues si estaba siendo víctima de un ataque, lo menos que podía hacer era ponérselo difícil a sus oponentes. Y su ejercicio funcionó incluso mejor de lo que esperaba, pues pronto libre de cualquier pensamiento, y con tan solo un andante cantabile con expresionne, de fondo, resonando en su mente para aquietar su cuerpo, comenzó a sentir como esa persistente presencia que incluso dentro de cabeza tenía también la consistencia de una neblina, era dispersada y expulsada.

 

Sin abrir los ojos, puso una vez más el bote en marcha. Aquella voluntad seguía allí, intentando dominar su conciencia, pero aquella barrera musical autoimpuesta convertía el mandato en apenas susurros que no hacían diferencia sobre la voluntad de Ben, y poco a poco, además, regresaban sus motivaciones: No era ese cualquier lago, sino el que aislaba a la Gran Pirámide, donde él tenía que probar su aprendizaje de la oclumancia. Y tenía que llegar al bosque a como diera lugar.

 

¿Cuántos minutos pasaron? Llevado por la melodía suave del piano, y la magia emanando de su varita para que guiase la ruta de la embarcación, no tuvo idea del tiempo, pero abrió los ojos, cuando con una sacudida y un ligero golpe, el barco atracó en la orilla opuesta. La neblina se había dispersado y todo lo que podía ver delante de él era un bosque, de altos árboles y tupida vegetación. Saltando de la embarcación, Benjamin evaluó el terreno. 

 

Conocía unas siete maneras de orientarse para encontrar el norte, en casos como esos. Viendo la textura del terreno y el tipo de bosque en que se encontraba, húmedo y oscuro, la opción del musgo resultaba la más adecuada, de forma que guiado por ello, comenzó a caminar, observando cada tanto que iba en la dirección correcta por la orientación en que estaban creciendo los musgos en las bases de los árboles y las piedras. Al poco tiempo, su recorrido terminó llevándolo hasta una encrucijada.

 

¿Qué sendero debía tomar? ¿Eran todos lo mismo solo uno sería el correcto?




#5347267 Legilimancia

Escrito por Rory Despard el 14 mayo 2020 - 19:14

Bel Evans Ollivander

 

Evidentemente, como todo en la vida, cada método empleado y cada situación tenía un correlato opuesto. Rosália se apresuró a mencionarlo en cuanto el ejercicio con Melrose hubo finalizado, recordando el tema de la manipulación de mentes y sus alcances. Permanecí atenta a sus palabras, incluso cuando estas dejaron de dirigirse a nosotras para ocuparse de Jeremy Triviani, y después, permanecí sentada en el suelo, mientras él se acercaba con un evidente gesto de fastidio en el rostro, que suponía, tenía que ver con haber sido el punto de la broma de Rosália.

 

― Si no te calmas, esto no va funcionar― repliqué inclinando la cabeza hacia arriba, dado que el seguía de pie― y mejor si hacemos esto sentados, que si esto se pone duro, al menos la caída será más leve.

 

Era capaz de notar, como con tan pocas palabras, el muchacho quería mostrarse fuerte, y dominante, y entendía la lógica subyacente a ello. Aun cuando estuviésemos en medio del aprendizaje de una habilidad mental,  las posturas y movimientos del cuerpo eran poderosos comunicadores de nuestras propias emociones y sentimientos. Lo que proyectábamos, siempre, y aunque lo intentásemos, no podía controlarse al cien por ciento. Él por supuesto, quería dejar patente desde el principio, las diferencias que existían entre nosotros, que no solo se limitaban a nuestra raza, sino también a las costumbres, espacios de convivencia, experiencias de vida y (me aventuraba a creer) ideales.

 

Pero viviendo tanto tiempo en Ottery, al menos el aspecto de ser una simple humana, hace tiempo que había dejado de ser una preocupación para convertirse (casi) en motivo de orgullo para mí. 

 

Entonces tiré de su mano, con la misma soltura con que había hecho antes con Melrose, para hacer que se sentara. En el proceso, la impaciencia de él comenzaba a mostrarse de lleno. Me habría gustado de decirle que no teníamos que correr con todo eso, quizá ensayar una presentación rápida de cada uno, pero sus ojos azules estaban ya puestos con fijeza en mí, mientras un hilo fijo de pensamiento era transmitido: La de una ardiente noche apasionada junto a una mujer, que me era desconocida. 

 

¿Pero por qué, bajo la imagen, retratada con mucha fidelidad, el pensamiento mismo de él en el presente era que eso era un buen recuerdo,  porque desconocía a su compañera de cama? 

 

― Interesante, una vida sexual muy activa la tuya Jeremy Triviani. Supongo que siendo desconocidos es fácil proyectar algo así  ¿verdad?― había sido inevitable, presentándose como hijo del ministro, que no me interesase en él y en la búsqueda de comprender sus propios ideales y pensamientos, pero defintivamente desde el propio recuerdo estaba patente que él no solo quería evitar tal profundidad, sino además salir del paso lo más pronto posible― Rosália dijo que buscáramos proyectar en nuestra mente o en la de otros un recuerdo falso ¿Cuál es tu temor a mostrar algo más que tus partes íntimas en un recuerdo? ¿Haría eso que perdieras el poco control que pareces tener sobre tu mente en estos momentos, por causa quizá, de ella?

 

Levantando el mentón apunté hacia el lugar donde Candela y Melrose se encontraban en ese momento. 

 

― Dijiste que venías para "estar a la altura de" ¿realmente crees que lo estás logrando con esa actitud tan infantil?

 

Volví la vista hacia él, ligeramente sonriente. Quizá era el cúmulo de cosas vividas, pero me sentía más vieja que el hombre que tenía delante, aun cuando por su condición de vampiro, era probable que él tuviese cronológicamente muchas más décadas "viviendo" que yo. Pero justo era esa la palabra clave, vida, y de qué manera valía la pena vivirla. Siendo tan diferentes el uno del otro, tenía la esperanza de qué en ese tiempo, al menos si no por respeto a mí, por respeto a su propio orgullo, se tomase ese ejercicio en serio.

 

― Y si no puedes hacerlo, no tengo problemas en empezar yo. Mi nombre es Bel Evans Ollivander, sangre limpia adoptada por muggles. Con interés desmedido por las pociones y por resolver misterios, de los demás y de mí misma.

 

@Jeranne Triviani




#5347117 Londres bajo la luna llena

Escrito por Rory Despard el 13 mayo 2020 - 15:08

Todo había sido un condenado caos las últimas horas. Desde el anuncio de la caída del estatuto del secreto, las implicancias de dicha medida no dejaban de traer una consecuencia tras otra. 

 

Rory se sentía exhausto, pero levemente contento de que ese día, había conseguido gracias al contacto con Matt Ironwood, asegurar a una familia al otro lado del oceano, salvándolos del desastre de la guerra. Había ido entonces a San Mungo, mitad para agrader al hombre y mitad para disculparse por haber desaparecido tan de repente del refugio, pero a su llegada le sorprendió no encontrarlo. 

 

Le habían dicho que se encontraba herido ¿dónde es que podía estar entonces? Por un instante la angustia lo recorrió, pero entonces desde el espejo comunicador escucha una voz de sobra conocida, la de la elfina de los Evans McGonagall. Su mensaje, de que Ironwood está allí, bien cuidado y recuperándose lo alivia, así que no duda en dirigirse hacia allí. La desaparición nunca ha sido algo que le guste ¿pero qué más puede hacer en esas circunstancias? Fuera de San Mungo, sin hechizos antiaparición, rápidamente agita su varita y en cuestión de segundos se halla frente a la enorme verja de hierro forjado de la Evans.

 

Está a punto de anochecer, pero el clima en el lugar es de lo más extraño, pues incontables nubes se ciernen, extrañamente, solo en los contornos de los terrenos de la familia. Rory no tarda en atravesar el caminillo que cruza el jardín delantero, y ya a las puertas tiene esperando por él a P-ko, quien lo invita a la casa apenas con un gesto. La elfina sostiene una bandeja con finos vasos de cristal y una jarra de zumo de calabaza, y aunque el pelirrojo no tiene idea de cuántos es que son los miembros de la familia Evans McGonagall, intuye que no son para ellos todas esas bebidas. 

 

¡Hey P-ko! Puedes dejar la bandeja conmigo.

 

Melrose había hecho su aparición tan sorpresivamente que tanto Rory como P-ko se sobresaltaron y esta última dejó caer la bandeja, produciendo un estrép.i.t.o monumental en la sala. Desde arriba, alguien la llama, y Rory reconoce la voz de Matt, pero antes que puedan hacer algo más, Melrose ha cambiado drásticamente su expresión y la ve alejarse en dirección al jardín trasero. Es indudable que algo está pasado ¿pero qué es? Se limita a aseuntir cuando P-ko, tras recoger los trastos ayudada por su magia (sumamente eficiente), le guía por un pasadizo, para dejarlo en una sala contigua a la cocina. Desde allí, el aullido de un lobo pone los pelos de punta al hombre, pero la elfina le dice, en tono críptico, que solo permanezca dentro, por su propia seguridad.

 

Él lo acata, incluso cuando escucha más pasos en el pasillo, pero permanecer allí no parece lo más correcto, ni cristiano, cuando ya es evidente que afuera se está llevando una batalla. Así que se persigna, toma una gran bocanada de aire, y entonces, empuñando la varita sale. Desde donde se encuentra, es claro que los enfrentamientos se están dando por los dos ingresos del castillo, pero la figura de ocho hombres frente al herido Matt es demasiado poderosa como para no acudir en su ayuda.

 

Los hechizos aturdidores ¿ayudarían? Está por lanzar el primero, pero un nuevo aullido se deja oír. Y esta vez ve con claridad quien es la que lo ha emitido.

 

Melrose Moody.

 




#5347113 Castillo Evans McGonagall (MM: B 97458)

Escrito por Rory Despard el 13 mayo 2020 - 14:34

P-ko
 
Si se echó andar, fue por la pura voluntad del puñado de palabras cálidas y gestos amables que recibió de todos, ante su tonta reacción. Siempre lo había creído, fuertemente influenciada por las palabras de su ama Bel: Que el verdadero poder de la familia se constituía en los lazos que vinculaban a sus miembros, más allá de la sangre, por sentimientos mutuos de aprecio y lealtad.
 
Echando una última mirada a los fantasmas, que ya acabadas las manzanas podridas, habían vuelto a lo suyo, siguió a la comitiva que se dirigía a la biblioteca, uno de los recintos más especiales en el Castillo, desde su ubicación hasta todo lo que se guardaba en él. En el trayecto, su mirada vagamente se distraía en los distintos objetos que colgaban en las paredes, enviados por los propios miembros de la familia y que daban cuenta del espíritu aventurero de esta, y se detuvo solo un poco más de la cuenta en un cuadro de dos por dos, con un diubjo algo tosco de una mujer de manto de estrellas flotante en el cielo, y una pareja en una recámara. La rara pintura la había enviado Bel, y por las letras escritas en la parte de abajo, su procedencia era mexicana.
 
Rory le había dicho que aquel objeto era un ex voto, pero a pesar de la explicación del predicador, P-ko no terminaba de entender que había encontrado su ama de bonito o atrayente en eso.
 
Ya en la biblioteca, el joven Matt se apresuró a preguntar por donde se encontraban los libros. Había preguntado a la ama Helen por ellos, pero la elfina creía que fácilmente Mavado podría darles también la respuesta ¿mas donde es que se había metido él? Cree que el sonido que acaban de oír debe tratarse de él, y sigue con la vista el punto que Matt ha señalado, pero en lugar de la figura levemente más alta que ella, a quien ve emerger, visiblemente nerviosa, como si hubiese sido pescada en medio de una travesura, es a Bel.
 
Su ama, Bel.
 
Y P-ko quiere decirle muchas cosas: Que su piel está ligeramente más tostada que la última vez, que ha bajado de peso (aunque no lo suficiente como para que sus mejillas no se vean anchas), que el color de su cabello está mas castaño que de costumbre, y que esa remera naranja, combinado con la falda de lino blanco hasta los tobillos, debe ser la peor elección de vestuario que le ha tocado ver en años. Pero ningún sonido sale de su boca, y un vahído se apodera de ella a tal punto que sus piernas flaquean.
 
Se imagina ya tirada en el suelo, hasta que tras un sonoro crack, siente que unos brazos pequeños pero fuertes la sostienen, y no necesita verlo, para saber que ha sido Mavado quien ha alcanzado a sostenerla evitando su caída. Él, por su parte, con el traje impoluto y una sonrisa, anuncia con su voz grave, tan extraña para los elfos, lo que ya es evidente para todos en la biblioteca.
 
— La señora Bel ha retornado al castillo.
 
@Melrose Moody @Lillian Potter Evans @Scavenger Weatherwax @Helen Evans @Syrius McGonagall


#5347100 Oclumancia

Escrito por Rory Despard el 13 mayo 2020 - 03:47

Benjamin Whisper

 

Había llegado a la fogata, pero se encontró con que Hades había redoblado las protecciones de su mente. Había optado entonces por incursionar una vez más en la mente de Melrose, pero antes de hacerlo, la voz de la arcana había atajado cualquier movimiento. Sauda, con aquella característica voz calmada aprobaba el desempeño de los tres, para cada uno de los aspectos en los que los había sumergido.

 

Peligro, dolor, y extrema exposición.

 

Benjamin sonrió. De hecho quería echarse a reír pero se contuvo. Le resultaba irónico como de grandes habían sido las dudas de Sauda respecto a las capacidades de los tres antes de hacerlos ingresar a esa sala, y la advertencia que les había hecho respecto a que estaban haciendo cosas demasiado peligrosas para un principiante, pero (suponía) el desempeño en ese lugar había tenido que obligarla a rectificar esa posición. Al menos le concedía que sí que había sido acertada llevándolos a ese lugar, pues el entorno y su capacidad de materializar pensamientos había ayudado enormemente a que el ejercicio de crear ilusiones y recuerdos falsos fluyese de mejor forma que en el mundo real, donde todo ello exigía dosis muy altas de concentración e imaginación. 

 

Fuera de la sala, y de nuevo en la estancia primigenia donde habían tenido sus primeros entrenamientos, Ben es consciente que de todos modos, no puede confiarse ni fiarse del todo. Todavía está fresco en él ese ejercicio sobre el miedo y lo que apareció frente a él, y aunque ha encontrado a lo largo de cada una de las enseñanzas las formas para no permitirse ceder, nada le asegura que para la prueba las cosas no vayan a ser el doble de duras.

 

Es más, de seguro que van a serlo ¿por qué sino Sauda se encontraría tan tranquila de hacerles la pregunta? Si no es porque sabe que en esas instancias, únicamente es el alumno el que tiene toda la responsabilidad de mostrar sus capacidades, con el arcano siendo un vago guía. O al menos eso es lo que ha escuchado de colegas que han cursado habilidades. Así que en el fondo, la pregunta que Sauda acaba de hacerles es también un desafío velado. 

 

Y él no es la clase de persona que huya de uno, cuando siente (como en esos momentos) que está perfectamente preparado para él.

 

Afrontaré la prueba— dice, alzando levemente el mentón y echando atrás los hombros, con la vista fija en la bruja— y saldré airoso de ella. Le guste o no.

 

Al iniciar la clase se había cuestionado el tipo de vida que llevaban los arcanos,  y su tonta visión de confiar su magia indistintamente, bajo una pretendida neutralidad, profundamente nociva en los tiempos de guerra que vivían. Ahora estaba convencido de que posiblemente lo más triste de la vida de todos esos sujetos, era su elección de enseñar en la universidad, sin la posibilidad en el fondo de las cosas de generar cambios en el mundo usando el poder de su magia. 

 

Sin importarle su pasado, y solo pensando en su presente y futuro, todos esos maestros estaban condenados a ser eternos observadores, de los errores y victorias de los demás, algo que en el fondo, Ben consideraba que era la forma más cobarde de llevar la vida. Sin tomar un solo riesgo más, que dotase de un poco de significado a sus días.







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@  Isabella Haw... : (04 junio 2020 - 06:57 ) @Aaron Black Lestrange que conste que fue tu culpa, Balck ñ.ñ *le hunde la cabeza*
@  Isabella Haw... : (04 junio 2020 - 06:56 ) @Hades Ragnarok *-* mis favoritos!! Gracias
@  Aaron Black... : (04 junio 2020 - 06:47 ) @Hades Ragnarok cómo va compa
@  Aaron Black... : (04 junio 2020 - 06:47 ) @Isabella Hawthorne *efecto palanca (?) Caemos ambos * -.- ! ... Empapao! :V
@  Hades Ragnarok : (04 junio 2020 - 06:16 ) @Isabella Hawthorne *le dejo chocolates rellenos de licor*
@  Isabella Haw... : (04 junio 2020 - 06:15 ) @Aaron Black Lestrange nooo, hace frío *se aferra a su cuello*
@  Aaron Black... : (04 junio 2020 - 06:13 ) @Isabella Hawthorne *sonrío y la lanzo al lago(?)*
@  Isabella Haw... : (04 junio 2020 - 06:06 ) @Aaron Black Lestrange *me subo en su espalda como los viejos tiempos(?*
@  Aaron Black... : (04 junio 2020 - 05:58 ) @Lady Luxure Grindelwald no :( ! Posteare en la semana, ha sido ocupada u.u
@  Aaron Black... : (04 junio 2020 - 05:57 ) @Matthew Triviani jajajajaja inscríbete en los Black muajaja
@  Ada Camille... : (04 junio 2020 - 05:50 ) @Hades Ragnarok gracias ;)
@  Hades Ragnarok : (04 junio 2020 - 05:49 ) @Ada Camille Dumbledore que bueno ^^, eso em alegra mucho
@  Ada Camille... : (04 junio 2020 - 05:45 ) @Hades Ragnarok ya me siento mejor :)
@  Hades Ragnarok : (04 junio 2020 - 05:45 ) @Ada Camille Dumbledore :love:
@  Ada Camille... : (04 junio 2020 - 05:40 ) @Hades Ragnarok ❤️
@  Hades Ragnarok : (04 junio 2020 - 05:14 ) :ninja:
@  Lady Luxure... : (04 junio 2020 - 04:12 ) @Aaron Black Lestrange nos abandonaste y yo qué pensaba darte un pretendiente en sacrificio
@  taison_greyback : (04 junio 2020 - 04:02 ) Isabella gracias
@  taison_greyback : (04 junio 2020 - 04:02 ) Aaron black gracias ☺
@  Matthew Triv... : (04 junio 2020 - 04:01 ) @Aaron Black Lestrange Gracias! No cumplo años hoy, pero es mi vida y festejo cuando quiero. (????
@  Aaron Black... : (04 junio 2020 - 03:41 ) Feliz cumpleaños !!!
@  Isabella Haw... : (04 junio 2020 - 02:58 ) @taison_greyback Feliz cumpleaños!!!
@  taison_greyback : (04 junio 2020 - 02:52 ) @Reacon gracias
@  Reacon : (04 junio 2020 - 02:46 ) Feliz cumpleaños señor taison o/
@  Ada Camille... : (04 junio 2020 - 02:42 ) :ninja: :ninja:
@  taison_greyback : (04 junio 2020 - 02:04 ) :ninja:
@  pandora dyonel : (04 junio 2020 - 02:04 ) @taison_greyback feliz cumpleaños insecto
@  taison_greyback : (04 junio 2020 - 01:59 ) :ninja:
@  pandora dyonel : (04 junio 2020 - 01:13 ) Quieres helado @Eobard Thawne
@  pandora dyonel : (04 junio 2020 - 01:12 ) @Eobard Thawne hola
@  Eobard Thawne : (04 junio 2020 - 01:10 ) .
@  pandora dyonel : (04 junio 2020 - 12:51 ) @Aitana Koch Dumbledore bye
@  Aitana Koch... : (04 junio 2020 - 12:47 ) ya me llama mi mama a cenar, entro a mirar mas tarde gracias
@  Aitana Koch... : (04 junio 2020 - 12:47 ) Isabella gracias, estoy muy confundida
@  Isabella Haw... : (04 junio 2020 - 12:46 ) @Aitana Koch Dumbledore bienvenida!! Cómo estás?
@  Aitana Koch... : (04 junio 2020 - 12:32 ) hola ya escribi
@  pandora dyonel : (04 junio 2020 - 12:22 ) @Aitana Koch Dumbledore listo
@  pandora dyonel : (04 junio 2020 - 12:19 ) Yo lo ago
@  Aitana Koch... : (04 junio 2020 - 12:16 ) donde escribo para eso
@  Aitana Koch... : (04 junio 2020 - 12:13 ) gracias
@  pandora dyonel : (04 junio 2020 - 12:12 ) Todo nuevo se presenta en anden 9 3/4
@  pandora dyonel : (04 junio 2020 - 12:11 ) @Aitana Koch Dumbledore ok te ayudo
@  Aitana Koch... : (04 junio 2020 - 12:11 ) si
@  pandora dyonel : (04 junio 2020 - 12:10 ) @Aitana Koch Dumbledore eres nueva
@  Aitana Koch... : (04 junio 2020 - 12:10 ) en todo
@  pandora dyonel : (04 junio 2020 - 12:08 ) @Aitana Koch Dumbledore en qué parte
@  Aitana Koch... : (04 junio 2020 - 12:07 ) hola alguien me puede ayudar
@  Reacon : (04 junio 2020 - 12:04 ) :sad:
@  Ada Camille... : (03 junio 2020 - 11:53 ) :ninja:
@  Aaron Black... : (03 junio 2020 - 11:32 ) @-Eterno Black Triviani jajaja genial!. Pues nada en particular, onda sí, pero no determinante :perv: (?) creo (?) xDD... Fui escogido patriarca hace poco (desarrollo de personaje a full... en camino) así que solicité el posteo iniciador para hacer los cambios.