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La Orden del Fénix

Miembro desde 15 may 2011
Última actividad ene 14 2019 08:11
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Temas que he comenzado

La Madriguera (MM B: 92941)

22 mayo 2017 - 06:32


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Los miembros de la Orden del Fénix han confiado en ti. La quietud y solemnidad del lugar en que se encuentran contrastan con la sensación de adrenalina y satisfacción que invade tu cuerpo, cuando el preciado secreto te es revelado. Sus ojos están sobre ti dándote la bienvenida, unos cálidos, unos inquisitivos, otros conciliadores. Pero no te intimidas; al contrario, encuentras la diversidad de quienes te rodean como algo gratificante, algo de lo que quieres ser parte.

Sientes que alguien toca tu hombro y de repente a tu alrededor todo se pone a oscuras. Una pequeña luz, que no sabes de donde proviene, se hace más y más grande, erradicando la oscuridad. Ahora estás en alguna parte de Londres. Sigues confundido, pero no pierdes el tiempo, pues te niegas a admitir que sea solo tu imaginación. Ignoras el olor a humedad, el ruido y el viento. Tienes una misión personal.

Caminas largo, doblas una esquina y después otra. Sientes seguridad en tus pasos, que resuenan con fuerza sobre los húmedos adoquines de las calles londinenses. Tu corazón late con más fuerza, la sensación de saber que vas a descubrir algo incrementa cada vez que avanzas. Sabes que está allí, en algún lugar. Llegas hasta un terreno solitario y te detienes. Te concentras, cada vez estás más seguro de que todo fue real.

De que eres un guardián del secreto.

Y ante ti, está La Madriguera.

***


La antigua casa de los Weasley solo se revela ante quienes comparten el secreto. La edificación de peculiar forma y sostenida por magia se encuentra bordeada por altos setos. Se ubica exactamente en el centro de grandes extensiones de tierra, donde no solo se encuentra una numerosa cantidad de criaturas mágicas, sino también muggles, que frecuentaban un estanque y la rebelde maleza que no deja de crecer.

La fachada se conserva tal cual la había dejado el matrimonio Weasley, formada de piedras apiñadas y con un letrero modesto con la leyenda de "La Madriguera", nombre con el hasta esos días se conoce a aquel importante lugar para la historia de la Orden del Fénix y que actualmente es utilizado como uno de los cuarteles principales del bando y sus aspirantes. Un lugar en el que podían planear estrategias, entrenar, convivir y, sobre todo, evitar ataques mortífagos.

Si bien la Madriguera conserva su encanto familiar y aquel toque hogareño, poco a poco se ha ido adaptando a las necesidades del bando. En la entrada, sin embargo, aún se pueden encontrar diversos artefactos muggles cuya utilidad es todavía desconocida por muchos de los visitantes habituales del lugar. La primera estancia a la que se accedía al entrar era la cocina. El golpeteo de ollas y sartenes es habitual por las mañanas, donde algunos se reúnen en torno a la larga mesa de madera, de un color ya disminuido por el tiempo.

A pocos metros, el salón de estar había sido ampliado y remodelado, aunque se conservan varios de los antiguos muebles de distintos colores y tamaños. En la división de la cocina con el salón principal, se encuentra una chimenea cuyo fuego parece no extinguirse nunca, haciendo de la planta baja uno de los sitios preferidos por todos, en los días más fríos que se viven en Londres. Allí mismo, en el salón, estaba el inicio de una larga escalera de caracol, dando acceso a los pisos superiores.

Las habitaciones de los señores Weasley y sus hijos, miembros de la Orden, se mantenían casi intactas con el pasar del tiempo, desde las camas hasta los posters en las paredes. Existe un respeto especial hacia aquellas estancias y pocas veces son utilizadas, especialmente la de Fred y George, pues de alguna forma la habían encantado para que quien entrara, fuera presa de alguna broma.

Por eso, en cada piso se encuentran distribuidas distintas habitaciones a disposición de quienes vayan a la Madriguera. Las más grandes tienen varias camas, mientras las más pequeñas poseen camas individuales o literas, todas con su propio baño. Aun así, muchas recámaras se encuentran todavía vacías, a la espera de ser utilizadas por las nuevas generaciones…

Una vez que entras, ya no eres solo un mago. Eres parte de algo más grande. Eres parte de la Orden del Fénix.




***


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La Madriguera se encuentra protegida por el encantamiento fidelius.
♦ Servicio Antiaparición Activado:
  • Sólo los líderes y Demon Hunters podrán aparecerse en el interior de La Madriguera.
  • El resto de los miembros de la Orden del Fénix y sus Aspirantes podrán aparecerse en los jardines.



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Registro de La Madriguera

Manifiesto de la Orden del Fénix

Hogwarts


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(Más blinkies en el registro)


The Hunters (MM B: 92941)

31 mayo 2016 - 06:32

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El local de pequeñas dimensiones se encontraba ubicado entre los últimos del Callejón Diagon, casi pegado al Callejón Knockturn; diferenciándose del resto por sus polarizados paneles de vidrio, que sustituían a las paredes. Pero no era ni su ubicación, ni su extraña fachada lo que llamaba la atención del local, si no el gran y no disimulado cartel que coronaba la entrada del negocio y que rezaba: The HunterS
 
ooooooo
 
Si, los cazadores habían regresado.
 
Rumores, teorías, elucubraciones... ¡mentiras al fin! Pocos sabían a ciencia cierta lo que escondian aquellos muros de cristal. El misterio y los chismes sin embargo no se detenían. Los clientes de The HunterS solo llegaban hasta el local por recomendación de un tercero, el resto eran meros cotillas. En cualquier caso, los usuarios eran pocos en realidad para el constante movimiento que se percibía por aquellos lares. 
 
Historias fantásticas de magos y brujas ocultos debajo de capuchas oscuras y cuyos rostros obnubilaban brillantemente la visión habían sido esparcidas por doquier, con la misma simplicidad con que se comentaba de una competencia de caza de Snorkacks de cuernos arrugados. No obstante esas fugaces habladurías era una barrera perfecta para los pusilánimes que abarrotaban la sociedad del siglo XXI
 
Aquellos que lograban cruzar la puerta se encontraban, contrariamente a lo que habían imaginado, con un moderno y luminoso recibidor de pocos metros cuadrados, compuesto en su mayoría por una sola pieza de mármol negro, en donde dos sonrientes secretarias les devolvían el saludo detrás de un mostrador. Lo que llamaba la atención de la sala era una única puerta resguardada por sendas estatuas de temibles lobos siberianos. Sobre el paso se repetía el título del exterior, solo que con un notable agregado: Seguridad Privada
 
ooooooo
 
Traspasando las inmediaciones de los Guardianes de hierro, otra sala. Esta era mucho más amplia que la primera, aunque no tan soberbia, coronada con una enorme chimenea siempre crepitante, y decorada con cuadros abstractos sobre las brillantes paredes púrpuras en combinación con el escaso mobiliario: sillones, mesas y floreros de flores secas; todo daba la impresión de ser una improvisada sala de espera. Junto al hogar, tres puertas más a cada lado. 
 
La primera con la pequeña placa dorada de Detectives era un simple cuarto parecido a la sala de espera. solo que con escritorio. La segunda, con la lamina que decía Archivador, un cuarto incluso más pequeño que el de a lado, cubierto en su mayoría por enormes archiveros que llegaban hasta el techo en orden alfabético. La tercera puerta a la derecha no tenía ningún rótulo, y nadie debía traspasarla. Siempre se encontraba cerrada y solo se podía abrir mediante magia... Aunque, si alguien lo llegaba a hacer, en desconocimiento de su contenido, solo te encontraba con un cuarto en tinieblas. 
 
Si el desconocido, además de abrirla, osaba traspasar el umbral, la puerta se cerraba y esta quedaba en la más completa oscuridad colgando del tobillo a cinco metros del suelo: levicorpus instantáneo, que solo podía ser liberado mediante el reconocimiento de un patronus de la Orden del Fénix; el mismo iluminaba la sala al instante y conducía a una puerta resguardada por el Encantamiento Fidelio, y solo podía ser vista por aquellos a los que los Warriors hubieran revelado el secreto.
 
ooooooo
 
El Cuartel General de los cazadores en el mismísimo corazón de Londres. Esta estancia no se parecía en absoluto a las anteriores. Enorme, tanto que parecía absurdo que perteneciera a aquel pequeño recinto comercial que se mostraba en el exterior, no ocultaba en absoluto su dejadez, donde libreros y archiveros se mezclaban con escritorios, sillas, paneles de gráficos y pizarras. Cuadros de magos y brujas que en algún tiempo pertenecieron a la Orden del Fénix saludaban desde sus marcos
 
Y así uno podía encontrarse con la vieja auror Saya Black junto a su padre Aberforth, sonriendo, y este último tanteándose el trasero, como contaba su vieja costumbre; justo por debajo de éste un recorte de periódico enmarcado de la vieja y siempre conocida por su intimidante actitud y diestra habilidad en duelos Mey Potter Black. A su lado y con orgullo Mei Black Delacour y Elodia Riddle, como lideres actuales. Las leyendas y aquellos que se desviven y desvivieron por el bando siempre debían estar presentes.
 
Una sala propia de Menesteres les servía de cuarto de baño o de junta, según la necesidad inmediata, mientras que otra puerta prohibida para la mayoría de los Hunters servía de centro de reunión para Warriors: Altos Rangos dentro de la Orden del Fénix, comandantes de batallas. Protegida por otro encantamiento Fidelio, solo se llegaba a esta mediante el traspaso de información por parte de sus guardianes, la nibble. Y aunque pocas veces era visitada, la mayoría de aquellas reuniones resultaban épicas para sus participantes.
 
La Orden del Fénix y sus cazadores nuevamente tenían un lugar de reunión. Nuevamente, aquellos que implantaban el caos, el dolor y la oscuridad debían comenzar a temer. Y es que allí comenzaba todo, pero también terminaba todo. Quien entraba allí era consciente de que iba a reiterar y hacer honor a la promesa que en su día hizo; proteger, defender y combatir por un nuevo mundo lleno de paz y justicia. 
 
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~ Moon River ~ (MM B: 92941)

06 julio 2015 - 07:39

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La arcada de la entrada, antes maltratada y llena de hiedra, lucía ahora pulida y pulcra, pues la piedra había aguantado el paso de los años. Era negruzca, amplia y resistente. Los amplios muros a cada lado, del mismo material, hacían que pareciera que se estaba ingresando a un mundo distinto; a muchas millas del Callejón Diagon. Pero sólo estaba al extremo derecho de la callejuela.

Una vez se trasponía dicha separación, se atravesaba un jardín amplio lleno de olor a pasto recién crecido y rosa silvestre. Estaba lleno de mesas, aquí y allá, con sombrillas delicadas y bebederos de mármol. A pesar de todo, el panorama era más verde que cualquier otra cosa. Y casi al fondo… en medio de todo, la construcción principal.

Era redonda y de doble portada, con grabados antiguos de blasones ya olvidados, sobre las puertas de ingreso. La madera de estas había terminado por podrirse, pero no era algo insalvable. Se habían mandado a hacer un par de puertas tan impresionantes como las originales, de manera que no se notaba mucho la diferencia.

El suelo era llano y sin inclinaciones gracias a que se asentaba sobre una base de metro y medio. Las corrientes de aire no entraban con facilidad, pero podía ser un espacio fresco y lleno de vida, si así se quería que fuese. No todos los días se podía obtener un inmueble tan versátil.

Sólo en la parte superior, a unos cuatro metros del suelo, podía apreciarse unas ventanas “ojo de buey”. De remate la edificación terminaba en una cúpula también de piedra, con curiosas buhardillas que parecían una obra arquitectónica imposible. Eran varias, cuidadosamente distribuidas en su contorno, con alféizares amplios y con inclinación para que sobre la circunferencia, parecieran rectas. Todo hermoso en su tono gris.

Antes de ingresar se atravesaba un puente diminuto, de piedra y yeso con estribos de madera tallada, para poder colocar las manos, y a través de él se quedaba fácilmente al nivel de la puerta de entrada. Eran dos puentes en total, al igual que las puertas, y medían aproximadamente dos metros de largo. La impresión que uno se llevaba cuando observaba todo de lejos era la de un animal parecido a un cangrejo, con un par de patas saliendo de sus ojos.

Adentro, las cosas eran aún más acogedoras. Una barra vasta de cedro con todos los implementos para servir los tragos que la comunidad mágica quisiese pedir. Sillas y mesas redondas de madera, al igual que las escaleras que llevaban hacia un altillo, en donde descansaban las cuatro mesas con las respectivas sillas, que completaban el inmobiliario del recinto.

Detrás de la barra, se encontraba una cocina que funcionaba por expansión mágica, porque en el espacio normal no hubiera cabido. Lo único que podía observarse de ella era el cuadrado de regular tamaño por el que se entregaban platos de ida, comandas de vuelta. Debajo del altillo había instalado un pequeño espacio para la música, siempre que alguien quisiera contratar aquello para su cumpleaños o alguna visita importante, o… charlas importantes.

Por encima de todo ello, un estrecho corredor cruzaba y rodeaba exactamente la base de la cúpula. Era como una x encerrada dentro de un círculo. Era resistente y servía para que un grupo de vigías pudiese apostarse en las buhardillas y observar cuando la situación lo ameritase. La escalera de acceso a dicho corredor, provenía del altillo. Era circular, empinada, oscura y resbaladiza, pero para las personas que la conocían bien no significaba ningún obstáculo.

Y, cuando era necesario, las puertas se cerraban, las buhardillas se bloqueaban y el jardín se cubría de niebla. Porque aquel lugar no era frecuentado por cualquier tipo de mago o bruja, no; por allí también solían pasar personas que querían información y que entregaban información acerca de la Orden del Fénix... a otros miembros del mismo bando. Desde luego sólo los miembros del mismo sabían de ello y para el resto de los ojos, aquel lugar era como cualquier otro sitio de descanso.

 


¡Pásate por el registro del negocio para afiliarte!

 

 

Trabajadores:

 

Cye Lockhart

Madeleine Stark

Kyouya Ootori (Bel Evans McGonagall)
Arya Lockhart (MarielGranger)

Kadya Sarggitte (Helen Reyes)

 

Criaturas: --

 

 

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La Madriguera (MM B: 92941)

11 noviembre 2014 - 09:09

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En un terreno solitario en alguna parte de Inglaterra se alzaba a lo lejos una estructura muy peculiar. Llevaba años estando ahí según decían las personas que vivían más cercanas a aquel terreno o bien que pasaban de casualidad por las cercanías extrañadas por aquella estructura. A lo lejos parecían ser varios cubos de piedra unos encima de otros y dispuestos de una manera tan extraña que parecía casi irreal. Muchos intentaban acercase para ver mejor lo que era aquello pero al darse cuenta que había gente viviendo ahí se alejaban.
 
Los muggles decían que fueron los extraterrestres los culpables de aquello y que algunas personas que probablemente no estaban muy bien de la cabeza habían aprovechado esa oportunidad para quedarse a vivir en aquel extraño lugar. Sin embargo los magos tenían muy bien conocido quienes vivían ahí. Una de las familias de más renombre en el mundo mágico había vivido ahí por décadas, eran sangre pura casi todo su linaje y lo más característico de ellos era su mata de pelo rojizo y pecas en su rostro que sobresalía ante cualquiera que los conociera, era casi como si llevaran marcado en su frente el apellido "Weasley".
 
Los Weasley habían dejado la madriguera que era como llamaban a ese su hogar, una vez que todos sus hijos habían tomado sus propios caminos en la vida poco apoco se fue desalojando el hogar hasta que los mismos señor y señora Weasley terminaron por dejarla y donarla a La Orden del Fénix, para que la utilizara como Cuartel de sus miembros y aspirantes, para que tuvieran un lugar donde estar seguros, sin posibilidad de ataque del bando mortífago; un lugar donde socializar y planear sus próximas estrategias.
 
La casa era pequeña sin embargo el terreno a su alrededor era de varias hectáreas y tenía toda clase de animales de granja a su alrededor,  un pequeño estanque y hasta una huerta de hortalizas en su parte trasera. Un pequeño rótulo de madera raída apenas sostenido daba la bienvenida aquel que se acercara allí, con las palabras "La Madriguera" puestas con pintura que apenas se lograba leer. Detrás del letrero se encontraba un terreno repleto de maleza un tanto descuidada que parecía seguir creciendo de la misma forma a pesar de los esfuerzos de los miembros de la Orden por tratar de mantenerlo recortado. 
 
Sin fin de animales vagaban por en medio de la maleza disfrutando de aquella liberta que se les brindaba. Desde los animales no mágicos más comunes como los conejos, ratas, perros, gallinas hasta algunos gnomos que revoloteaban por el jardín los cuales eran muy revoltosos y constantemente había que estarlos sacando del jardín. Un pequeño estanque que hacía de hogar de ranas y algunas avecillas que se aprovechaban del agua que allí se almacenaba. 
 
La Madriguera quedaba en el centro de todo aquello. En la entrada del hogar se podía encontrar múltiples artefactos muggles que el señor Weasley había dejado botados allí en desorden y que nunca nadie antes había hecho ni siquiera el intento por ponerlos en otro lugar, respetaban los deseos del señor Weasley de conservarlos donde estaban, aparte de que le daba a la madriguera un toque hogareño muy a lo muggle. Unos cuantos escalones daban a la puerta de madera que recibía a los miembros de la Orden del Fénix y sus aspirantes.
 
Una vez que la puerta se abría lo primero que se podía encontrar era la cocina. Una mesa de madera en el centro de la pequeña cocina era el lugar de reunión cada mañana de los que ahí habitaban. A los alrededores de la mesa habían trastos y restos de comida en desorden y por alguna razón siempre había un sartén lavándose por arte de magia literalmente en el fregadero. Si las personas seguían más allá podían encontrar la sala que era medianamente grande con sillones de diferente forma y color, algunos más deteriorados que otros pero al menos todos capaces de aguantar el peso de una persona. Frente a ellos una chimenea que a simple vista parecía normal pero que en realidad tenía una conexión de red flu y de donde emanaba chispas verdes cuando se lanzaban a ella los famosos polvos flu.
 
Allí mismo en la sala había una escalera de caracol que ascendía a los pisos superiores donde se encontraban las habitaciones. Durante el recorrido se podía apreciar los cuadros torcidos de los antiguos habitantes de La Madriguera, todos en movimiento y la mayoría felices y contentos de ver y hablar con los nuevos miembros que día con día llegaban a ese su nuevo hogar.
 
En el segundo piso estaba la habitación más grande de la casa, que era la habitación de los señores Weasley, se encontraba abierta para aquel que quisiera echar un vistazo sin embargo, se había dejado intacta desde que ellos se habían ido por respeto a las memorias de ambos. Ascendiendo de nuevo por las escaleras se llegaba al tercero piso se encontraba la habitación que había sido de Percy que a pesar de ser pequeña como la mayoría de las habitaciones de esa casa era la mas ordenada tanto que los líderes decidieron usarla como biblioteca o un lugar donde podían acudir aquellos miembros de la orden que quisieran tranquilidad, algunos también lo utilizaban como un centro de estrategia donde organizarse. 
 
Siguiendo por la escalera de caracol estaban dos cuartos uno en frente de otro. El que daba a la huerta había sido de Ginny Weasley y ya que era uno de los más ordenados las mujeres de la orden lo habían adoptado como propio. Se habían puesto varias literas arrinconadas en una de las paredes, las demás paredes estaban decoradas con carteles de Las Brujas de Macbeth en una pared, y una foto de Gwenog Jones, capitana de las Holyhead Harpies, en la otra. Frente a la ventana estaba el escritorio que siempre estaba ordenado y limpio. El cuarto del frente al de Ginny que era el de Fred y George Weasley era un lugar que las personas trataban de evitar, según decían todo aquel que intentara entrar salía levemente lastimado. Había en él múltiples pastillas vomitivas y dulces pegajosos que te hacían pegar la lengua al paladar en un instante, en una repisa habían unos tubos de colores con un contenido dudoso en su interior. Por tal razón la puerta solía permanecer cerrada.
 
En uno de los últimos pisos estaba el cuarto de Ron que de lejos parecía una linterna naranja gigante, pero cuando por fin te acercas a ella puedes ver que el color era debido a los millones de carteles de los Chudley Cannons, el equipo de Quidditch del cual era fan Ron. El equipo solía usar un uniforme completamente naranja y todo su cuarto casi sin excepción tenía un cartel de aquel equipo. Habían unas cuantas literas puestas en desorden por toda la habitación, no eran tantas como las de las chicas pero definitivamente la habitación se veía más llena. Había que tener cuidado donde se caminaba ya que distribuidos por el suelo se podía encontrar piezas de ajedrez, juegos de gobstonesz entre otros.
 
Y por último estaba el ático que se accedía a él por una pequeña escalera que salía del techo. Aquel era otro lugar que se intentaba evitar ya que según contaban las leyendas en aquel ático por muchos años había vivido un fantasma, al parecer no era un fantasma que pudiera ser capaz de infringir daño al menos que interrumpir el sueño de los Weasley cada noche sea un infracción. La especialidad de ese fantasma se basaba en la capacidad de molestar a las personas lo más que podía y generalmente lograba su objetivo haciendo ruido con las tuberías o cualquier material que se encontrara cerca. Sin embargo, desde que se habían ido los Weasley no se había oído más acerca del fantasma pero hasta ahora no había nadie que se atreviera a ir a averiguar si el fantasma aún estaba allí o no.
 

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La Madriguera se encuentra protegida por el encantamiento fidelius.
♦ Servicio Antiaparición Activado:

  • Sólo los líderes y Demon Hunters podrán aparecerse en el interior de La Madriguera.
  • El resto de los miembros de la Orden del Fénix y sus Aspirantes podrán aparecerse en los jardines.


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Registro de La Madriguera

Manifiesto de la Orden del Fénix

Academia de Magia y Hechicería

 

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Más blinkies en el registro

 

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~ La Madriguera ~ (MM B: 92941)

01 noviembre 2012 - 02:16

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Con el paso de los años, aquella casa había quedado en abandono tras la muerte natural de los señores Weasley, y todos sus hijos vivían en pueblos lejanos a aquel que era llamado Ottery Saint Catchpole, dejando aquel sitio a cuidado de la Orden del Fénix, quiénes lo protegieron con sortilegios mucho más poderosos de los que tenía anteriormente. Así como tenían un cuartel general para organizarse, también tenían que tener un sitio para poder refugiar a todos sus aspirantes y poder convivir con ellos sin ningún tipo de interrupción.

Parecía como si en otro tiempo hubiera sido una gran pocilga de piedra, pero aquí y allá habían ido añadiendo tantas habitaciones que ahora la casa tenía varios pisos de altura y estaba tan torcida que parecía sostenerse en pie por arte de magia. Unas seis chimeneas coronaban el tejado por el número de habitantes que residirían allí. Cerca de la entrada, clavado en el suelo, había un letrero grande de color rojo que decía «La Madriguera». En torno a la puerta principal había un revoltijo de botas de goma y un caldero muy oxida¬do. Varias gallinas gordas de color marrón picoteaban a sus anchas por el corral.

El jardín estaba lleno de maleza y el césped necesitaba un recorte, con árboles de troncos nudosos junto a los muros y, en el arriete, plantas exuberantes mágicas. También había un gran estanque de agua verde lleno de ranas a la izquierda. Innumerables gnomos danzaban por todo el lugar y hacían travesuras inhóspitas a todo el que llegaba. Junto al corral de gallinas, ubicado a la derecha de la entrada, el señor Weasley había llenado el cobertizo con muchos artefactos muggles para desmontarlos o, simplemente, para coleccionarlos.

Subiendo tres peldaños de madera y cruzando una puerta recién pintada, se llegaba a la cocina de la casa. Era una habitación mediana con una mesa de madera en el centro y varias sillas del mismo material a su alrededor. Al entrar, lo primero que se observaba era el fregadero que lavaba mágicamente la loza y, a un lado la cocina, varios gabinetes llenos de los utensilios culinarios junto a la despensa llena de comida para todos los habitantes.

Ascendiendo por una escalera de caracol reforzada se subía a los pisos superiores y en las paredes estaban colgados los retratos en movimiento de los Weasleys, pudiendo hablar con ellos cuando estuvieran presentes allí. La primera estancia era la habitación de Molly y Arthur Weasley, ubicada en el primer piso, era una de las habitaciones más grandes de la casa y una de las que estaba intacta por mero respeto a sus memorias. Situada en el segundo piso, la antigua habitación de Percy tenía una ventana que abría al jardín y ahora era una especie de sala de estudio, con una biblioteca mediana y llena de libros de gruesos volúmenes de diferentes colores y materiales escolares para que los alumnos pudieran estudiar en grupos.

En el tercer tramo de las escaleras estaba la habitación de Ginny, ahora dormitorio de chicas. Había un gran poster del grupo Las Brujas de Macbeth en una pared, y una foto de Gwenog Jones, capitana de las Holyhead Harpies, en la otra. Un escritorio estaba colocado de cara a la ventana abierta, que da al huerto de la madriguera, y varias camas muy cómodas arrinconadas a la pared contraria. La habitación de Fred y George, también ubicada en el tercer piso de la casa, justo frente a la puerta de la habitación de Ginny, estaba toda desordenada y había una cantidad de pastillas vomitivas, turrones de hemorragia nasal, detonadores trampa, entre otras cosas que a George se le olvidó llevarse cuando se mudó de allí.

La habitación de los chicos estaba ubicada en el cuarto piso de la madriguera, con muchas literas y varios psoters de diferentes equipos de quidditch de Gran Bretaña. Situada arriba de la casa, en el quinto tramo de la escalera, estaba la habitación de Ron. Al entrar había que agachar la cabeza a causa de lo bajo que estaba el techo, y daba la sensación de que te encuentras en un horno por el naranja que cubría todas las paredes con motivo del equipo de Quidditch los Chudley Cannons; era una estancia que tenía muchos artículos de calidad de quidditch, juegos de gobstones, ajedrez mágico, entre otros; y había una diminuta ventana que permitía ver el exterior.

En la parte trasera de la casa se podía ver el huerto lleno de vegetales y plantas mágicas de aspecto extraño que no parecían ser muy amistosas. Entre tanto, el sol comenzaba a salir por el este y pintaba el cielo con matices de colores naranja y amarillo, las nubes se movían con lentitud y un viento vertiginoso azotaba las ramas de los árboles circundantes. A lo lejos se veían las colinas y los parajes de aquel pueblo que sería, a partir de aquel momento, sede de los futuros defensores de la comunidad mágica y combatientes de las fuerzas del mal. Muy pronto tendrían que escoger entre lo fácil y lo correcto.


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- La Madriguera se encuentra protegida por el encantamiento fidelius.
- Servicio Antiaparición Activado:
--- Sólo los líderes y Demon Hunters podrán aparecerse en el interior de La Madriguera.
--- El resto de los miembros de la Orden del Fénix y sus Aspirantes podrán aparecerse en los jardines.


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@  Mia. : (27 febrero 2020 - 07:59 ) :ninja:
@  Vincent Méri... : (27 febrero 2020 - 04:13 ) *secuestra a ari*
@  Ariane Dumbl... : (27 febrero 2020 - 03:26 ) Buen día mundo mágico!!!! :D
@  Fengari M. : (27 febrero 2020 - 02:58 ) :huh:
@  Hades Ragnarok : (27 febrero 2020 - 05:02 ) @Feyre Rhiannon Macnair :perv:
@  Feyre Rhiann... : (27 febrero 2020 - 04:54 ) @Hades Ragnarok :perv:
@  Vincent Méri... : (27 febrero 2020 - 03:07 ) @Fokker rt ari, vayan a la mazmorra los dos ññ xD
@  Ariane Dumbl... : (26 febrero 2020 - 11:41 ) @Fokker *le doy un latigazo* a rolear primoso XD
@  Fokker : (26 febrero 2020 - 11:29 ) zzzzz
@  Ariane Dumbl... : (26 febrero 2020 - 09:33 ) :ninja:
@  Hannity Olli... : (26 febrero 2020 - 03:26 ) :rolleyes:
@  Reacon : (26 febrero 2020 - 11:26 ) :ninja:
@  irina selene : (26 febrero 2020 - 05:39 ) ami
@  Fokker : (26 febrero 2020 - 04:33 ) te toca :P
@  irina selene : (26 febrero 2020 - 04:24 ) contesta fokker
@  irina selene : (26 febrero 2020 - 04:24 ) patada
@  Fokker : (26 febrero 2020 - 04:13 ) *zape
@  irina selene : (26 febrero 2020 - 03:50 ) :blush:
@  Hades Ragnarok : (26 febrero 2020 - 03:34 ) :ninja:
@  Ariane Dumbl... : (26 febrero 2020 - 03:14 ) :ninja:
@  Hades Ragnarok : (26 febrero 2020 - 02:19 ) :ninja:
@  taison_greyback : (25 febrero 2020 - 09:27 ) *me voy a mi arbol a comer chocolates* hello a todos
@  Callum Triviani : (25 febrero 2020 - 09:09 ) @Frankie Tarly Frankenstain ♥♥
@  Frankie Tarly : (25 febrero 2020 - 08:58 ) Tío Kakum ♥
@  Callum Triviani : (25 febrero 2020 - 08:53 ) :ninja:
@  Hades Ragnarok : (25 febrero 2020 - 03:05 ) @Alessandra Isabelle *le lanzo chocolates*
@  Alessandra I... : (25 febrero 2020 - 11:09 ) O
@  Alessandra I... : (25 febrero 2020 - 11:08 )
@  Fengari M. : (25 febrero 2020 - 05:41 ) :blink:
@  irina selene : (25 febrero 2020 - 04:59 ) maaaaaaaaaa
@  Ariane Dumbl... : (25 febrero 2020 - 04:47 ) :ninja:
@  Hannity Olli... : (25 febrero 2020 - 04:25 ) :rolleyes:
@  irina selene : (25 febrero 2020 - 03:43 ) :sad:
@  Hades Ragnarok : (25 febrero 2020 - 03:28 ) :ninja:
@  Fengari M. : (25 febrero 2020 - 03:22 ) :huh:
@  irina selene : (25 febrero 2020 - 01:54 ) :sad:
@  Darla Potter... : (24 febrero 2020 - 10:17 ) @Aaron Black Lestrange ...don't tell Harry
@  Aaron Black... : (24 febrero 2020 - 08:37 ) Peter stop! Its me!!! :V@Darla Potter Black
@  Darla Potter... : (24 febrero 2020 - 08:14 ) *ve un incendio negro y le lanza un aquamenti*
@  Aaron Black... : (24 febrero 2020 - 07:19 ) *aparezco tras fuego negro*
@  Ariane Dumbl... : (24 febrero 2020 - 03:57 ) Buen día gente linda, espero tengan un lindo día ♥️♥️♥️
@  Hades Ragnarok : (24 febrero 2020 - 07:18 ) :ninja:
@  irina selene : (24 febrero 2020 - 06:32 ) XDDDDDDD
@  Fokker : (24 febrero 2020 - 06:30 ) xD ya esta
@  Fokker : (24 febrero 2020 - 06:30 ) *zape
@  irina selene : (24 febrero 2020 - 06:28 ) le patea como pelota de fut
@  Fokker : (24 febrero 2020 - 06:22 ) ya casi xD
@  irina selene : (24 febrero 2020 - 06:21 ) apurateeeeeeeeee
@  Fokker : (24 febrero 2020 - 06:20 ) xD
@  irina selene : (24 febrero 2020 - 06:19 ) bueno en parte