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Conoce el nuevo contexto de rol global de la Segunda Temporada de Rol en la CMI. Link

stnazi

Miembro desde 27 jun 2011
Última actividad feb 07 2021 15:40
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#4668306 Silver Moon (MM B: 101475)

Escrito por stnazi el 17 mayo 2014 - 03:17

Suspiró. Tan hondo como pudo y con el objeto de drenar las ganas de mutilar que lo carcomían. Diría que compartía la idea de que esperaba como mínimo alguna maldición mortifaga por lo menos de parte de su socia, pero la manera en como se comportaban ambas mujeres sin duda que lo confundían. Se separó de las chicas en estado meditativo. Por lo menos ya había pasado la peor descarga de furia, o eso se imaginaba él; a veces su propio ser lo sorprendía. Se tragó el último insulto que pretendía gritarles sabiendo que tenía que cuidarse, ese par podían ser tan serenas como peligrosamente posibles, algo en ellas lo inquietaban.

-- Tú y tus ideas aburridas, Joa-- resopló fastidiado-- de tantas cosas buenas y pervertidas que se pueden hacer en una oficina y tú sugieres hablar... ¿acaso bromeas? -- estaba decidido a no escuchar a esa mujer. No sí sus ideas no fueran a su parecer buenas .

Pero el tacto de la demonio con su pantalón le daba más que desear, y tuvo que reprimir de su cerebro las ganas de abatirla contra la pared y enseñarle unas cuantas habilidades sexo-vampiricas que hacia años había aprendido. Cada vello de su cuerpo se erizó ante semejante pensamiento y en su lugar le dio un corto manotaso sobre el trasero de la hembra antes de que está se alejara-- lo tienes exitantemente duro... Sabes... Me da la impresión de que aún no explotas tus atributos traseros...-- pero la mirada de piedra de la mujer lo obligó a callar y por un momento experimentó la sensación de la furia de su socia derramarse sobre él. Se escogió de hombros sin importancia alguna.

--¿Quieres una invitación ?, Joa-- inquirió sonriendo-- te invito a que subas a la oficina y me esperes en bragas encima de la mesa, así y por vez primera puedas experimentar lo que es la felicidad. Creo que nunca has conocido ese sentimiento -- entendía que no lograría nada bueno con eso, pero de cualquier modo era algo que le agradaba decirle a esa mujer. Torció una espesa sonrisa, divertido.

 

Y entonces la otra empezó, le resultaba sorpréndete que no se hubiera desmayado con lo dócil que parecía — ¡MIENTES!—le contrarrestó. Él sabía que esa mujer mentía, pero lo que aun le sorprendía era la cualidad de poder mentirse a sí misma creyendo que casándose con otro sus sentimientos cambiarían; no es que fuera el vampiro algún experto en tema del amor, lo único que veía en May era la frustración de ser obligada a olvidarlo pero... ¿Por qué? Tenía
que saber.

 

— ¡Ven acá!—le murmuró cuando pudo alcanzarla tomándola de un brazo y girándola por completo hasta que el espacio entre sus cuerpos se redujo a nada. — ¿Por qué demonios
mantienes una estúpida mentira?—
la atrapó con sus brazos y la apretó tan fuerte para que pudiera sentir lo rígido que podía llegar a ponerlo— Si sabes que la realidad es la opuesta a lo pretendes hacerte creer—agudizó su agarre para que esta no pudiera desprenderse, dejándola casi inmovilizada — dime... ¿ehh?—buscó con sus labios los labios de la chica mientras esta se retorcía entre sus brazos, y al encontrarlos sus colmillos rápidamente hicieron contactos con la piel del labio inferior de la mujer como si fuera normal eso entre ellos.

 

—Ya se, tu distinguida familia se opone a dañar su linaje conmigo, ¿cierto? – tenía que ser eso, pues resultaba claro la diferencia entres ellos dos y más cuando ella misma se había
encargado de recordárselo. La apretó con más fuerzas pareciendo que estaban al borde de usionarse y para el punto no le importaba si la mujer se quejaba— ¿o eres así de lebrela como tu amiguita para saltar de hombre en hombre en son de gozo?

Off: está incompleto pero joa me obligó a dejarlo.. May amor mío luego lo término :D

Off: ya esta completo o/




#4665773 Silver Moon (MM B: 101475)

Escrito por stnazi el 08 mayo 2014 - 21:13

Nada más extraño que Joa ignorando las provocaciones del vampiro, pero que acepte y reciba semejantes afectos cariñosos... No tiene punto de comparación. No estaba soñando... ¿cierto? lo empezaba a dudar y tuvo que morderse la lengua para reprimir la impresión que le causaba la actitud de la chica. Fumó cuan largo pudo de su cigarrillo haciendo caso omiso a todas las palabrerías, simplemente su mente no dejaba de procesar en lo exageradamente sexy y ambiciosa que le resultaba esa vampira...aquellos senos redondos, ese culo tan formado, aquel par de piernas, la figura... batió la cabeza aturdido... ¿pero qué coño le pasaba? Síntomas de inactividad sexual con hembras no humanas, dedujo alzando una ceja.

 

Muy lentamente soltó una extensión de humo de su boca — No amada mía, los vestidos hurtados pasaron de moda—respondió con su típico sarcasmo — actualízate — le sugirió violándola con la mirada — como es M-I- L-O-C-A-L puedo venir, hacer  y deshacer como yo quiera, ¿problema? — puntualizó con fuerza, tenía que dejarle claro las cosas a esa mujer nuevamente. Terminó su cigarro y lanzó la colilla del mismo a volar por el aire muy cerca del rostro de su socia.

 

Entendía bien que se encontraba en un lugar público donde cualquier persona pudiera ser testigo de sus actos; se revolvió incomodo ante la idea de invitar a la mujer a un lugar donde la intimidad desnuda hiciera acto de presencia; pero mientras tanto se abalanzó ágilmente aplastando a la chica entre la pared y su pecho, miles de imágenes perversas de Joa y él pasaron por su mene; y antes de ponerla en practica... Un hilo de voz lo estremeció. No resultaba ser cualquier registro vocal... se trataba de ese registro vocal que también lo persuadía sexualmente, ahora sí que tendría que rogar a las deidades por reunirles a ese par de hembras. Soltó a Joa y virilmente se giró para encarar a la otra sorprendido ante el fuerte abrazo de esta, a lo que él respondió tomándole la cara entre sus manos y alzándosela levemente para plantarle un dulce y delicado besos en los labios.

 

—Mi pequeña dulcinea, cuánto tiempo—la saludó gentilmente como pudo—bien puedes dejar tu sentido del humor a un lado y darle más muestra de cariño a tu macho, sugerencia de amor número cinco—añadió batiendo la cabeza y con los ojos en blanco — ignoraré tus comentarios... cuéntame... ¿Cómo y con cuantos hombres has estado? ¿Estas embarazada? No me digas, ¿madre soltera?—sacó otro cigarrillo y lo encendió al instante.

 

— Y bien señoritas... díganme... ¿apetito sexual que saciar?—les inquirió alejándose de ambas — saben que las dos están así como dicen los humanos “para lanzar al techo” ¿cierto?—y aunque ese no era el plan podía resultar—me ponen duro — dejó saber tocándose su miembro—en fin, ¿dialogamos? Supongo que hay tantas cosas que poner en orden en el negocio—volvió su concentraron a su vivido  tratando de alejar las ansias del licor que pululaba en su sistema.




#4664819 Silver Moon (MM B: 101475)

Escrito por stnazi el 05 mayo 2014 - 16:03

¡! La vio!!

A Joa caminando y concentrada. En un principio sus intenciones de visita al negocio eran otras, pero al divisar a aquella socia suya algo pareció arder por dentro, una especie de imán de atracción que parecía impulsarlo hacia esa mujer y olvidar por completo a su sexy y provocativa amiga y empleada. Se encogió de hombros y desvió su andar hacia donde sus ojos rubí señalaban, de igual forma tenia ansias de divertirse; se mordió el labio perverso y aceleró su caminar dejando tras él un profundo aroma a vampiro hambriento, aroma a Santus.

Al estar cerca de la chica suspiró hondo para calmar esa sensación de hambre sexual que lo descontrolaba, contó el tiempo que había tenido sin sentir aquella emoción descomunal que solo dos vampiras podían despertarle; y pensar en ellas... ¡DIOSES! Sinceramente no sabía que podía suceder. Peinó sus largos cabellos platinados reuniendo todas sus fuerzas para no lanzarse encima de aquella hembra. Sigilosamente la tomó por un hombro separandola de su ensimismamiento y la giró, sin perder tiempo le estampó un codicioso beso chocando sus lenguas y clavando sus colmillos en los labios inferiores de aquella mujer; podía sentir como el temperamento de la chica aumentaba conforme intensificaba el acto posesivo, ignoró la advertencia alargando aun mas aquel beso sangriento.

--Rico --la saludó sin emoción alguna, como si todo estuviera normal, como si hubieran pasados horas desde que se vieron por última vez. Limpió sus colmillos con la lengua y borró de las comisuras de sus labios todo rastro de sangre con el hombro de su camiseta negra -- tiempo sin divertirnos... ¿Cierto? --la miraba fijo. Algo había diferente en ella, no sabía a ciencia exacta qué, pero algo estaba disparejo y sinceramente eso "algo" le gustaba. Se alejó un par de pasos a la par que sacaba un cigarrillo y lo sostenía encendido entre sus dedos con una tenue y oscura risa pareciendo depravadamente entretenido y esperando cualquier acción defensiva por parte de la vampira. Como los viejos tiempos...


#4642115 Silver Moon (MM B: 101475)

Escrito por stnazi el 27 febrero 2014 - 01:58

Netamente que su felicidad había empezado el mismo día en que había decidido terminar con toda las amistad de esos amigos mágico suyos, en especial con todas esas mujeres con las que había aceptado formas su propio negocio. ¿En que diablos esta pensando ese día? Seguramente habría estado borracho, no había otra explicación. Sin duda que no. Caló largo y árido de su particular cigarrillo de humo verso y al instante este murió en sus labios. Se levantó del banco decidido a retomar su andar hacia ese particular negocio suyo.

Pensar en esa estructura le trajo a la mente numerosos recuerdos. Batió su cabeza queriendo devolvernos, pero la verdad era que nunca, NUNCA podía olvidarlos.gurñó obstinado al recordar que obligado tenía que volver - sólo una visita efímera, sólo eso - se repitió como sí se tratara de algún poderoso mantra. Sinceramente no estaba a gusto con la idea, y menos cuando había decidido no volver más a ese misterioso mundo. Tomó un gran pedazo de una rama floreada de un árbol que sobresalia de algún local nocturno del callejón y de pura rabia lo arrancó. Trituró la misma rama entre sus manos y espolvoreó las cenizas por el aire húmedo.

Por suerte y para hacer más placentera la visita portaba consigo su porción de vodka. Lo sacó y de un sorbo acabó con por lo menos la mitad del contenido. Saboreó con la lengua aquel líquido incoloro y al instante en el que se fusiónó con su sistema todas sus actitudes impulsivas se relajaron al igual que sus músculos. Resó por no toparse con algunas de sus socias y en especial con esa bruja de ojos rojos y cabello oscuro ni con la empleada con la que muchas veces había peleado. Bebió nuevamente de su petaca, esta ves para borrar la imagen de esas dos desagradables mujeres de su mente, y por lo menos había funcionado.

Finalmente y muy en contra de su voluntad había llegado. Media hora después y borracho, no era que eso importara, igualmente y a diferencia de muchos el tenía la habilidad de controlar su mente y no el alcohol de ella. Agradeció eso. Exhaló profundo relajado todo su ser, rogando además porque los dioses no pusieran a ningunas de esas damas en su camino. Tragó con eficacia lo último de su licor y de un estruendoso golpe abrió la puerta. Serenamente empezó a adentrarse.

No era que esperaba una amena charla con algún presente en el interior del local. Tampoco era que su visita se extenderia por más de una hora. Simplemente llegaría, pondría el sobre debajo de la puerta de la oficina principal y se marcharia; de lo que sí no estaba muy seguro era de poder contener las ganas de beber alli. Invocó todo el poder que tenía para luchar contra eso. Y de una u otra manera había funcionado, pues se encontraba ya frente a la puerta de la oficina y al parecer ningún alma lo había notado. Perfecto, rió. Se escogió de hombros y sencillamente aventó el sobre por debajo de la puerta sin hacer el menor de los ruidos.

Orgulloso se giró y antes de marcharse sacó un cigarro que dejaba un hermoso rastro tras su andar. Mientras se aproximaba a la salido meditó el asunto; la carta que había en el sobre contenía una explícita explicación de su omnipresente visita al local, lo cual se resumia a que dejaba alli su renuncia al negocio pero que al mismo tiempo dicha renuncia lo ponía como accionista y quizás el único accionista. Tenía sus motivos para hacerlo así. De igual manera explicaba que su vacante sólo y únicamente podía ser concedido a la empleada que tanto odiaba y que joa sabría de quién se trataba.

Siguió avanzando sogolosamente y muy ensimismado. Estar alli por más tiempo y poder oler el aroma de esas odiadas amigas suyas empezaba a asquearlo. Sonríó divertido y cómplice al imaginar la cara de Joa cuando descubriera el otro contenido dentro del sobre: una autofotografía de él mismo tamaño postal posando desnudo en medio de un oasis de la vieja Grecia con un roto, quemado, viejo y hecho trisas vestido de Joa como única prenda que le cubría sus genitales desnudos, dedicada exclusivamente para su querida socia Joa y al reverso tenía impreso un "por aquí anduvo tú querido amigo Stan " en manuscrito.

Al llegar a la salida del lugar, simplemente desapareció...


#4602225 ♫~* Rendez Vous*~ ♫ (MM B: 101911)

Escrito por stnazi el 07 diciembre 2013 - 01:56

Justo cuando todos habían pensado que habia desaparecido de la faz de la tierra. Cuando muchos habían imaginado que no volvería, pero.... ¿para siempre? ¡Boom! Apareció.

Aquellas callejuelas las conocía tan bien como su propia mano, porque aun así cono el tiempo desaparecido seguía siendo su sitio preferido dentro del mundo magico para divertirse. Nada cambiaba, todo seguia igual. Recuerdos y mas recuerdos revivían en su mente. Esas mujeres si que lo habían cabreados en diversas oportunidades.... Resultaban amenazadoramente divertidas ¿cómo estarían ellas? Rió. Pronto lo sabría.

Suspiró hondo.

Abrió las puertas con ambas manos cen un movimiento un tanto estruendoso con la firme esperanza de no toparse con algún conocido allí dentro. Avanzó firme y seguro mientras repasaba el lugar. Tan atractivo y femenino como lo recordaba. Las altas suelas de sus botas de combates hacían eco sobre el pulido marmol. En cuanto a él, muchas cosas habían cambiado. Si, la rebeldía de los latinos, la frescura de los americanos, la nobleza de los europeos y la inteligencia de los asiáticos no habían pasado desapercibido sobre él en cada una de esas tierras visitadas.

Se detuvo frente a una despejada barra y le dio la espalda a la misma. Cruzó sus piernas y brazos. No sabía si algún cliente lo había reconocido. Su cabellera que antes había sido tan lisa y blanca como la seda era ahora una mata de pelo perfectamente desordenado que le llegaba hasta los hombros con dos largos mechones negros que salian de sus patillas hasta mas debajo que el resto de su cabello y que constrataban con su camiseta sin manga ajustada con logo de AC/DC y su pantalón de cuero negro tambien ajustado que resaltaban en él la blancura de su cuerpo y los espesos y ojos rojos delineados con lapíz negro. Eso era él, vocalista y bajista de una banda de rock famasa en el mundo de los humanos. Acomodó su gruea esclava de cuero y puas en su brazo y lamió una esquina de su labio inferios por donde lucia un pequeño aro metalico.

-La dueña de este local, por favor- ordenó serio y distante.


#4572835 Silver Moon (MM B: 101475)

Escrito por stnazi el 05 octubre 2013 - 21:26

Todo le parecía tan extraño. Primero aquellos “imprevistos” ataques de hambre de su empleada y luego la extraña aparición de ese hombre que no conocía, y por si fuera poco, haciéndose de súper héroe. Bufó incrédulo. ¿Pero que le importaba eso a él? Y una mi**** le importaba. Se relajó en el asiento donde se encontraba y sorbió de su copa.  Aquello era poco con lo que a su juicio se merecía esa vampira trastornada.  Le siguió la pista al par hasta verlos perderse en lo que  le pareció entrar al baño, ¡¿al baño?! No quería imaginar que harían esos dos solos allí, batió su cabeza obligando a espantar  las imágenes que se formaron en su mente. Era eso lo que buscaba la mujer, un momento intimo con un hombre.

 

— ¡Ramera!— juró.

 

Escaneó todo el lugar en busca de detalles en que centrarse, pero todo parecía ir al corriente, excepto por la “extraña” desaparición de sus socias, desde hace tiempo venía siendo costumbre en ellas. Estiró su espalda y sonrió enigmático. Todo a flor de pie según su percepción de las cosas. Parpadeó un par de veces y ante sus ojos la imagen de una Joa feliz se dibujó. Las facciones del vampiro cambiaron de alegre a desgracia. Sacó un cigarrillo con la otra mano restándole importancia a la viniente mujer.

 

Nada peor que un dolor de bolas, eso si no  has conocido a la fémina que se le acercaba al platinado vampiro. El tono y las palabras con la que la mujer se dirigía al él no eran para nada de ellas, ¿se había golpeado la cabeza? Era lo más seguro.  Se concentró en su vicio ignorando lo que la bruja le decía, eso hasta que pecó en arrebatarle su bebida. Levantó la cabeza lentamente y la miró con unos ojos rojos cargado de llamas.

 

— ¿Ahh, sí?— le dijo con ironía— que bien me hayas encontrado, aunque yo no se si deba alegrarme— se levantó jovial de la silla cuando al fin pudo encender su tabaco— Si me opongo. Me opongo si lo que pretende resulta peor de aburrido que el entierro de un chaman anciano. De lo contrario, todo genial— acotó alborotándole la cabellarla a su interlocutora y de inmediato puso pie en marcha — Y por cierto, aprovecha y le das una saludito a nuestras socias— rápidamente se perdió de su vista.

 

— ¡Genial! — aplaudió con hipocresía en el umbral de la puerta del baño, mirando atento la escena frente a él. Pareció haber llegado tarde, y parcia igual que ya le habían dado a May lo que solo ella buscaba. Olfateó como perro— se la han pasado bien, ¿no es así chicos? Huele a sangre y hormonas...— comento dándole una calada  a su cigarrillo, soltó el humo y habló— a lo que venía, May— la miró— parece que ya estas mejor, ¿cierto? Bien, puedes volver a tu puesto— le ordenó distante y serio.

 

—Y tú— su atención ahora al extraño, un cliente, imaginó— bienvenido al Silver Moon. Esperamos que tengas una linda estancia y disfrutes de todo lo que le brindamos a nuestra distinguida clientela— esta vez le hablaba dándole la espalda— el buen servicio que brindemos depende en gran medida de cómo nos trate— canturreó, y tan rápido como su habilidad vampírica le brindaba, se esfumó de allí sin dejar rastro. 




#4572160 Doyle´s (MM B: 104907)

Escrito por stnazi el 03 octubre 2013 - 18:23

— ¿Mi turno?— le preguntó mas por le impresión causada.

 

Todo rastro de licor pareció desaparecer. Resopló y fue entonces que se dio cuenta de donde se encontraba. No era ese el mismo local; no, ni en el mínimo detalle. Aspiró largo de lo poco que le quedaba del cigarro hasta acabarlo. Además de todo, ¿A qué se refería el hombre cuando le decía “es tu turno”? no comprendía; pero si se trataba de un juego de licor... seguramente saldría victorioso. Un coro de voces lo sacó de todo pensamiento.

 

Ingirió el último trago de la botella de cerveza que sostenía y arrugó la frente mientras el liquido recorría su garganta— dame la patada— lo retó con prejuicio aunque sabía de antemano que ese extraño incumpliría su amenaza. Y allí fue cuando la vio. Ingrata, ¿Qué no le había jurado que se largaba de Londres? La fulminó con la mirada.

 

Una risa malvada se ladeó en su cara mientras una idea empezaba cuajarse en su mente— chuco, dudo que sepas dar patadas, pero tienes razón, es mí turno— admitió tomando el aparato y palmeándole el hombro con su mano libre. Sería divertido, reconoció. Pero más que divertido había aceptado solo por una cosa, o mejor dicho, por una persona.

 

Rápidamente y a traspiés se instaló en el centro del escenario. No se molestó en vislumbrar  quienes eran los del público,  con tantos litros de alcohol acechando su sistema su visión ya empezaba a empañarse. Tampoco sabía cómo funcionaba eso, nuca antes lo había hecho. Encontró a May con la mirada hablando a lo lejos con quien sabía quien, y de algo estaba seguro, su actuación seria dedicada única y exclusivamente  a esa mujer. Pensó y pensó obligándose a recordar una canción.

 

Golpeó el micrófono levemente para llamar  la atención de los presentes. Y como por arte de magia, aunque no sería nada extraño; la melodía inicial empezó a sonar por los altavoces.  Agudizó su mirar en la única dirección que sus ojos podían ver con claridad. Esperaba atentó al minuto correcto para empezar su cantar.

 

Llegó.

 

Uuuna foooto deee tu ooombligo viiirginal y adolescente...empezó a darle vida a la música que se alzaba, dándole el particular alargamiento a las silabas de cada palabra de la estrofa— nuuunca fuiiiste deeemasiado, siempre fuiste suuuficiente, no eees secreeeeto paaara naaadie, todo el mal que nos hicimos— no estaba al corriente de cuantas desafinaciones podía soltar en menos de un minuto, pero allí estaba y no había nada que hacer, ¿o sí? Pues, él no lo sabía. Su concentración estaba toda en la canción y en la persona a quien  la dedicaba,  May Juliene. Moduló una vos ronca y potente para las siguientes frases —...tiiiiraras con cuaaantos quieras.....pero el amor, no lo harás !Jamás!se afincó en aquello ultimo y se inmutó.  

 

No memorizaba el resto de la canción y su cerebro no le sería útil para eso. Tenía que improvisar, ¿pero con qué? Hacia tanto que no escuchaba música humana y no estaba al tanto de si en el mundo mágico habían bandas o músicos populares, dudaba lo último. Aun así su creatividad volvió a serle de utilidad.

 

 EL ritmo de la música cambió por completo para adaptarse a la que correspondía  Ay payita mía, guárdate la poesía, Guárdate la alegría pa' ti—alzando su mano y apuntando a una May distante para mas evidencia. Esperó que corriera unas cuantas notas mientras trataba de encontrar una canción que conociera de inicio a final. La encontró... o eso creía él.

 

Mira lo que se avecina a la vuelta de la esquina, viene diego rumbe-ando, con la luna en las pupilas, y su traje agua marina, van restos de contrabando... —danzando su brazo libre por los aires y meneando su cuerpo al mejor estilo de la música, con goce y disfrute, esperando la parte de la canción mas pegajosa, al menos para los muggles, el coro—!!y la baila!! !!Y la goza!! !! y la cantaaaaaaaa!!!, Aserejé ja de je de, jebe tu de jebere, seibiunouva majavi, an de bugui an de güididípi...— era el segmento que me disfrutaba de toda la canción. La entonaba con furor al tiempo que hacia los pasos de la popular cancón humana. Sus brazos en movimiento rápidos en su pecho, sus piernas temblando, sus manos acomodadas al nivel des u cabeza y sus piernas ahora abriendo y cerrando en arcos perfectos y limpio......

 

Ahora si era cierto que había perdido toda conexión entre sus mente y cuerpo. Toda la canción se había distorsionado desde un principio. Su ritmo iba cada vez más fulminante y la melodía ascendía en volumen y resonaba por todo el lugar. Olvidaría ese acto, si, por su bien psicológico que trataría de borrar aquello de su memoria. Esa canción y esos movimientos no cuadraban con su personalidad, ni hablar. Pero toda su vida se resumía en los vicios y la diversión ¿Estaba eso considerado dentro del término diversión? Si él lo hacía seguramente que sí.

 

...Aserejé ja de je , de jebe tu de jebere, seibiunouva majavi, an de bugui an de güididípi.— cantó y danzó la última parte de la canción y de inmediato todo se silenció. ¿Estaba cansado? si. ¿Tenía sed? también. ¿Ganas de largarse? lógico. Suspiró y colocó el micrófono en la base del mismo y tan rápido como había subido se apresuró a salir del local cayendo en cuenta  de que su reciente episodio embarazoso no había hecho más que retrasar el encuentro que tenia planeado. 




#4571021 ♫~* Rendez Vous*~ ♫ (MM B: 101911)

Escrito por stnazi el 30 septiembre 2013 - 16:10

No sabía que lograría con su última nota pero lo averiguaría, si, más temprano que tarde lo sabría por como conocía a esa mujer. Dio un paso más y detuvo su andar. Aunque sencillamente no había nada que averiguar, le había dejado claro todo en ese par de cartas, que ella decidiera tomarla a su manera ya escapaba rotundamente de sus manos. Pero la única intención de todo no cambiaba. Tomó otra de las abandonadas botellas de licor y la vació de un largo trago. Ese extraño amigo suyo no pudo haberlo dejado solo en un lugar mejor. Se tumbó al suelo con un par de botellas en mano.

 

Un sonido poco natural lo sacó de su ensimismamiento con el brebaje. Dirigió su atención hacia la fuente que proyectaba una sombra y se sorprendió al ver quien era; nada más y nada menos que su amiga May, sorprendiéndolo sin duda  con tan extraña visita. Le sonrió ampliamente en bienvenida. Sabía que su presencia no se debía a nada bueno. Aun así se mostró relajado y feliz por la extrañeza.

 

—Vaya, vaya... miren que cosa a traído el mar de vuelta— le habló con misterio mientras se colocaba de pie— bien, si no quiere el anillo lánzalo a la basura, May. Creo que es más agradable que recibirlo de vuelta— sugirió seco y frio. Si tanto reprochaba ella lo muy asqueroso y anti-caballero que era él,  no entendía porque lo buscaba, y para variar lo incitaba a reñir.

 

Se obligó a no seguir escuchando lo que le decía esa chica, pero su aptitud y su tono de voz daban mucho que desear. La idea de May hechizándolo con algo mortal cruzó por su cabeza, pero luego la lluvia de preguntas lo desconcertaba, una más que la otra. ¿Qué se creía esa? Que mal ubicada estaba con él.

 

—No May, no pretendo nada, nada de lo que no te haya dicho con esa ave que mandaste, memoriza— le hablaba con el mismo tono de voz del que ella  usaba—aunque no negaré que me gusta la idea de que estés desarmada, tampoco confío en ti, y puedo asegurar que tienes varios ases bajo la manga y un macabro plan que ejecutar en mi contra— le puntualizaba restando distancia entre ellos.

 

La repasó de pies a cabeza y de cabeza a pies. Parecía irritada pero contralada, nada complicado, calculó. Solo porque esa dama que tenía enfrente  le inspiraba deseo no la había tomado del brazo y sacado de ese cuarto y puede que de su propio local. Puso los ojos en blanco sin para su caminar.

 

— ¿De verdad quieres saber lo que ahora mismo quiero de ti? Señorita— le preguntó cuando solo un par de milímetros los separaba. Su yo interno le refunfuñaba que le hiciera saber con solo una acción lo que él era y lo que quería que ella viera. Pero por otra parte estaba la realidad y las consecuencias que podían causarle sus actos impulsivos. — ¡al diablo, May!—

 

Y sin pensarlo tan siquiera una vez, le tomó fuerte los brazos a la hembra y le selló un largo beso en su labios que se fue intensificando mientras más cosas recordaba entre ellos.  Eso era lo que había conseguido con su presencia, eso era lo que había pedido con insistencia, era eso lo único que le provocaba al vampiro. En un punto miles de palabrotas gritadas por la mujer se repitieron en su mente, eso le hizo explotar el mal genio dejándolo saber por como de pronto volvió el beso, salvaje y con sus incisivos fuera, pensó en que podía estar lastimando a su acompañante pero desechó la preocupación con desinterés. Se lo había ganado por tantos malos ratos que le había hecho pasar. Separó al fin sus labios observando los de ellas rojos e hinchados.

— ¿Satisfecha?— aclaró divertido y depravado. 




#4534140 Silver Moon (MM B: 101475)

Escrito por stnazi el 19 julio 2013 - 03:50

Bebió lo que quedaba de su copa ahora sin cereza. Lanzó la misma vacía al suelo sin importarle lo que pensaran sus compañeras. Fulminó con la mirada a la mujer que tenia enfrente. Recordó que cuándo la había conocido en aquel loco castillo era un poco amable y lo contrario de cómo se mostraba ahora, salvaje, altanera y asoda. Pero aun si y a pesar de cómo trataba al vampiro este parecía atraerse mas a ella, le gustaban a Stan ese tipo de mujeres, recias y brutales. Pasó la lengua por sus labios limpiando el resto de licor que había quedado.

-Eso sería sadomasoquismo, mi niña – le contestó en un tono juguetón- ****************** ¿no crees?- remató casi en un susurro intimo.

No podía dejar de sentirse vigilado; y claro, esa pequeña bestia aun no se largaba. Stan lanzó una palabrota al elfo pero este parecía ignorarlo. Gracioso, pensó. Tendría que hablar muy seriamente con esas mujeres, debían urgentemente poner el anuncio de “Prohibido Portar Elfos y/o Cosas Parecidas”, él era socio y como socio tenía derecho a mostrar ideas que ayudaran a la mejoría del negocio.

Se alegró ante la aceptación de la Joa. Si, había aceptado. ¿Aceptado la Joa? Debía estar bromeando o los encantos vampíricos de Stan le habían hecho efecto al fin. Una lluvia de ideas pasaban por su mente, ideas de cosas que podrían hacer en la oficina. Torció una risa malévola. Volvió a mirar a la chica pero...¡oh!,!oh! Había tomado ventaja de la distracción del chico y ya se encontraba al menos a metro de él.

-¡Espera mujer, rica!, pareces como alma que posee el diablo, mujer- le gritaba mientras trataba de alcanzarla, y al hacerlo no pudo apartar la mirada de esa pedazo de la fémina, de la totalidad de su columna hasta llegar a esa parte que se levantaba como el acero. Se vio hipnotizado por esa parte de Joa, se veía tan suave y dulce...

No supo cómo y cuándo, pero supo que fue gracias a la hipnotización que le tenía Joa con su trasero, pero allí estaban, en la oficina. No había marcha atrás, solo marcha al futuro por venir. Eso le alegró.

-Obvio que no, estoy en mi aposento privado, y si no es mucha molestia preferiría que ustedes se busquen el suyo. Gracias-puntualizó. Estaba delirando él o ¿la Joa se estaba portando educada con él? Se frotó los ojos para asegurarse que no era producto del licor. No, no lo hera. Decidió seguirle la corriente – es aquí donde pienso montar una especie de cuarto caliente para aquellos que deseen intimar. Tu sabes...- le dio una fugaz mirada a los pechos de Joa. Debía controlarse- Que, ¿Quieres hacer horror satisfactorio conmigo? Caramba mujer... espera un segundo y saco mi camisa-.

Fumaba ahora de otro cigarrillo expandiendo el humo alrededor de toda la habitación, dándole a la misma ese aspecto de bar urbano que tanto le gustaba. visualizó a su acompañante y decidió tratar de provocar ese sexy salvajismo que ella portaba y que tanto le gustaba. Sacaba botón por botón de su roja camisa mientras más humo botaba por sus labios. Eso era divertido y esa mujer lo provocaba.


#4510615 ..::Castillo Black::.. (MM B: 97834)

Escrito por stnazi el 03 junio 2013 - 13:36

Unas últimas palabras escuchaba cada vez más lejana el vampiro, la suave brisa que jugaba con su piel se llevaba los mensajes y el ronroneo del felino resultaba algo gracioso en ese estado soñoliento; el chico forzó una sonrisa queriendo parecer amable, no quería dormir, no; pero la calidez de la habitación era acogedora, todo resultaba completamente embriagador, el aire, la cama, las sabanas, la noche.... sus parpados se fueron cerrando lentamente, muy lentamente.

Y allí estaba de nuevo, en aquel mundo extraño en el que dejaba de ser mayor para ser otra vez pequeño. Donde las plantas que se fumaban se cultivaban en los balcones. Donde los gatos tienen miedo a los ratones, donde la luna se ponía todos los días. Y el vampiro caminan descalzo sobre un puente de llamas azules, otro paso y el puente se desvanecía, el escenario se convertía en aguas cristalinas y bajaban en una rápida corriente marina.

El muchacho se despertó sobre saltado, su pecho subía y bajaba rápidamente y su corazón se aceleraba. No sabía por cuanto había dormido, no sabía en donde se encontraba, no sabía si aun era de noche o si ya el sol se había puesto; pero allí estaba, un par de ojos observándolo con atención, entonces comprendió.

-¿Y tienes el pelo teñido?- le preguntó impulsivamente, luego se volvió y corrigió- Digo, ¿por cuánto tiempo he dormido? – quiso saber el vampiro.

Se levantó perezosamente y se fue a colocar en el borde de la ventana, aun era de noche y las estrellas brillaban con fuerza; la luna lanzaban fuertes rayos plateados; la luna, único testigo de lo que le pasaba al chico. Decidió sacar un cigarrillo y en una de las fumadas se detuvo, dirigió la mirada a la mujer y le habló:

-¿Debería cortarme las venas o dejármelas largas?- Dio una jalada larga al cigarrillo y continuó esparciendo el singular humo verdoso mientras hablaba -a veces es bueno despertar para soñar de ¿verdad? Y tu me has traído aquí, dime ¿qué quieres de mi?-

Su estomago le dio un vuelco, un dolor de cabeza comenzaba a crecer, su pulso temblaba y sus colmillos amenazaban latente, síntomas de la sangre que faltaba y le pedía su cuerpo << Diablos, debo alimentarme urgente>> pensó. Su cigarrillo caía de entre sus dedos por el aire dejando una hilera de humo de un verde brillante.


#4509999 ..::Castillo Black::.. (MM B: 97834)

Escrito por stnazi el 02 junio 2013 - 03:11

La mirada del chico repentinamente se vio sujeta en unos instantes en los ojos de aquella mujer que mostró un gesto de sorpresa ante lo sucedido minutos atrás. No pudo disimular la diversión que aquello le provocaba y dejó escapar una enorme carcajada. El viento se empeñaba en jugar con sus cabellos plateados haciendo que estos rosaran su frente proporcionándoles leves cosquillas.

Una corriente de frio se filtró por entre sus botas y subía por la columna vertebral, el vampiro se estremeció y se dispuso a tomar una bocanada de humo de su cigarrillo que levemente se estaba apagando y en lo que elevaba el brazo se diò cuenta que el cigarro sorprendentemente se había esfumado; Stnazi se sorprendió.

De pronto la habitación se tornó de una oscuridad mucho más espesa y sus orbes rápidamente se adaptaron a la negrura del lugar. Vislumbró a metro de distancia como un diminuto punto rojo ardía con fuerza, << Mi tabaco, pero ¿cómo?>> pensó al entender lo sucedido con su vicio.
Se adelantó un par de pasos y se posó justo enfrente de la chica –¿Sabes algo? Ese cigarrillo está diseñado para vampiros, para mí siendo específico. Su composición es un tanto ilegal, y sangre de muggles corren por el, los efectos pueden alterar tu organismo, blah, blah, blah... sabes lo demás- le arrancó el cigarrillo de la mano a la chica en un movimiento apresurado y se lo llevó a la boca acabándolo de una sola probada; contuvo el aliento, se dobló y le regó todo el humo verde en la cara a la chica. Retomó su posición bajando el cierre de la chaqueta.

-¿Hambre?- repitió dudoso. No entendía la dirección de la pregunta, frunció el ceño – pues, se me antoja una ensalada de remolachas con fresas y un poco de coliflor-añadió. La chica subía la manga de su camisa y muy pronto el vampiro dedujo la pregunta. Sus colmillos amenazaban con perforar su encía mientras miraba el acto, la vena azul que se enmarcaba en la delgada muñeca de la mujer era como un dibujo saliente entre los rojizos orbes del chico. Vaciló unos instante y en un paso ya se encontraba sentado al lado de la mujer susurrándole – Un beso verdadero puede ser tan mortal como la mordida de un vampiro, pero ¿ a quien le importaría morir tras sentir las endorfinas de un joven mordisco vampírico-.

Se tiró al cama dejando caer su abrigo a un lado, sintiendo lo suave de las sabanas y respirando el olor a cama recién tendida. Llevó los brazos detrás de su cabeza y los músculos se marcaban. Cerró los ojos dejando su mente divagar por el extraordinario mundo de lo ilógico.


#4509409 ..::Castillo Black::.. (MM B: 97834)

Escrito por stnazi el 01 junio 2013 - 01:27

El chico había estado sentado en el lavaplatos de su aposento dudando en asistir a aquel trato que sostuvo con su nueva amiga, aquella mujer la que muy pronto seria su socia. Discutiendo mentalmente, en silencio y oscuridad; esperando consumir la totalidad de su cigarrillo el cual lo había tomado como una alarma que le indicaría que el tiempo de decisión había terminado. El cigarrillo se consumió.

Y asi fue como tomo su decisión y hora después se encontraba a grandes zancadas sobre la solitarias calles de la ciudad; el frió lo abrazaba donde lo rosaba, unas que otras corrientes de vientos elevaban hojas y basuras formando pequeños remolinos que se perdían en el camino. Sus botas de combate negra pisoteaban pequeños charcos de agua sucia manchando parte del pantalón de cuero que llevaba puesto, mientras que las finas hebras plateadas de sus cabellos bailaban al compás de la potente brisa. Se mantuvo en círculos durante la mayor parte del camino puesto que no tenía ni la menor idea de a donde exactamente se dirigía ni la chica se había preocupado en darle dirección exacta, no fue problema; en un momento se perdió en sus pensamientos y al caer en cuenta estaba en donde según la descripción que la habían dado terceros era el lugar. Suspiró.

Su frente se cubría de gotas perladas frías de sudor que bajaban por la mejilla dejando marcas como riachuelos. Subió la cremallera de su chaqueta de piel oscura evitando así que pequeñas corrientes de heladas se siguieran colando por dentro de su camiseta. Había tardado media hora más ubicando la habitación correcta y tras diez intento fallidos en los cuales se le había acusado de ladrón, metido, abusador y cuantas cosas más por sus dueños allí estaba él.

El vampiro contemplando al escena desde la ventana de la habitación en donde en su interior posaba una cama desordenada rodeada de un espeso aire cegador, en el que la mujer parecía llevar una amena platica con un felino; Stnazi frunció ceño ante la escena, gesto de su apatía por el animal, no eran muy bien su trato con los animales y menos con esa especie para ser especifico. Siguió contemplando al acto gracias a la perfecta visión y audición que le brindaba el hecho de ser vampiro.

-Tú has llamado est****o a ese hombre... ¿no?, otra vez le hace ver como un tonto... ¿Acaso el mundo está al revés?- Imitó la voz de gato en un aullido con la intención de que la muchacha pretendiera que fuera aquel minino quien le había contestado a su pregunta y además, romper con la épica intriga de si los animales hablaban. Se rió ante su acto.

Aprovechando la situación se pasó al otro lado de la habitación con una maravillosa agilidad y sorprendente minuciosidad que poseían los felinos. Apoyó la espalda en una esquina muy oscura contemplando el escenario delante de sus ojos. Llevó un cigarrillo a su boca y aspiró una larga bocanada de humo, la corta brisa que se filtraba le revolvía las hebras del cabello rítmicamente, se mantuvo sereno, calmado y divertido esperando que Tais lo descubriera en el interior de su habitación. Una media sonrisa se dibujaba en su rostro.


#4485041 ~ La Madriguera ~ (MM)

Escrito por stnazi el 10 abril 2013 - 20:26

Hola!! quiero unirme a su bando.. dejo acá mi ficha.

- ¿Eres miembro o aspirante? Si eres miembro, dinos el rango: Posible aspirante.
- Nick: Stnazi.
- Nombre Muggle: (¿de verdad es necesario?) ok.. Stalin.
- Edad:19.
- Pais: Venezuela!! viva!
- Fecha de Cumpleaños: ahh 26 de agosto.

Espero sea suficiente... estamos en contactos


#4468935 ○ Caldero Espumeante ○ (MM B: 100512)

Escrito por stnazi el 11 marzo 2013 - 06:34

Mucho tiempo paso desde que desaparecí, muchas cosas han cambiado; incluyendo a mis viejos amigos...¿sería posible controlar el tiempo y espacio y que todo volviera a ser como antes?

El joven salía de una anunciadora, una gran masa de nube negra y putrefacta que se mantenía a menos de un metro del suelo, apareciendo de la nada. Los tacones de sus zapatos de piel inglesa resonaron en la suspensa oscuridad, el aire helado lo golpeo, por dentro de su camisa de mangas blanca se podría colar el aire, desabotonada más abajo del cuello y enrolladas sus mangas a la altura de los codos, sus pantalones de gabardina negro se movían levemente por el viento de la ciudad.

Elevó la mirada estudiando la periferia del lugar hasta que... –Con que allí es- una entrada de madera vieja y desgastada se alzo en su mirada. El vampiro dio un par de pasos apresurados y se encontró en la entrada. Dos jóvenes ambientados en la década de los caballeros y con mascaras de color oro y patrones simples custodiaban la entrada.

Stnazi se adentró un par de pasos, pasando por el medio de ambos chicos a quienes miró de reojo, no eran importantes; simples vigilantes contratados por necesidad y que de seguro no recibían buena paga; uno de ellos el más bajo de los dos, se aclaró la garganta.

-Dis..Disculpe señor...es obligatorio que use esto- se dirigió hacia Stan extendiendo la mano derecha para dejar al descubierto una espectacular mascara dorada con diseños hexagonales negros- ordenes de gerencia- finalizó con vos temblorosa y bajando la mirada.

-Entiendo, suerte- le dijo el stnazi encaminándose al interior del club y sin mirar atrás y no importándole si lo escucharan o no. Simplemente avanzó.

El interior era iluminado por pequeñas lámparas de vidrio amarillentos que hacían elevar la temperatura, todo es su totalidad incluyendo la pequeña tarima era de un tipo de madrea oscura, mil veces barnizadas a juzgar por el olor a carpintería que llenaba el lugar. Pequeños cúmulos de personas se divertían en cómodas mesas alineadas de forma circular a la tarima, donde grueso vasos de un cristal azulado eran abandonados sobre casi todas las mesas.

Examiné cada esquina y punto muerto del lugar en busca de personas conocidas, y para desgracia nadie me era familiar, la mayoría jóvenes enamorados que de seguro buscaban escaparse de sus familia para tener algo de privacidad, me adelanté a la barra atravesando la tarima y recibiendo muchas miradas de asombro.

-¡Heyy!- llamé desde la barra – ¿hay alguien acá?- sin recibir ninguna respuesta mas que de una mosca que posaba en el borde de una copa medio llena de algún licor rojizo.

-¡Vaya lugar!- carraspeaba en voz baja arrebatándole el trago a una hermosa joven que se me cruzaba por el frente –gracias... ehh- me dirigí a la mujer en tono sarcástico.

La mujer puso los ojos en blanco y siguió su camino hasta detenerse en la puerta del baño, girando para encararme y continuación alzó su delgado brazo para enseñarme su dedo medio en un gesto de rebeldía sobreactuado.

Mas sin embargo, me parecía gracioso; la chica parecía mas linda y angelical incluso en esa grosería; le dirigí la mirada y el guiñe un ojo, susurrando sin aliento un “También Te Quiero” esperando que fuera capaz de leerme los labios. La mujer se apresuró al sanitario cerrando con coraje la puerta. Justo entonces me di cuenta que en todo esto había una suave música clásica, cerré los ojos, bebiendo todo el contenido de la copa de la joven, inclinando mi cabeza un poco para sentir como el brebaje recorría mi laringe y descendía hasta el estomago en un rico sabor dulce amargo.


#4376937 Ficha de stnazi

Escrito por stnazi el 26 octubre 2012 - 05:59

Hola, hola, hola...Nunca me había pasado por acá..es extraño ver eso...en fin, a lo que vine..

Deseo de corazon que editen mi ficha en la parte de la familia...OK? si
Quiten la Rambaldi, que ya ni soy de allí,,, <_< y esa cosa sique estando en mi ficha..eso es todo, luego posiblemente les traeré las familia, ya que no me recuerdo como es que se llama.


Saludos de chocolate y gracias