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Conoce el nuevo contexto de rol global de la Segunda Temporada de Rol en la CMI. Link

Isabella Hawthorne

Miembro desde 04 dic 2011
Última actividad Hoy, 02:48
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#5349689 ☠ Herbología y Primeros Auxilios ☠

Escrito por Isabella Hawthorne el 01 junio 2020 - 23:32

¿Cuánto tiempo había pasado desde la última vez que había cursado algún conocimiento? ¿Tres? ¿Cuatro? No, cinco años habían transcurrido desde que había tomado la decisión de aprender por su propia cuenta lo que a ella realmente le interesaba saber, después de todo había sido la Jefa L.A.I.C por muchos años; aquella fachada inscrita como Laboratorio pero que en realidad se dedicaba a curar y revivir a los Mortífagos caídos en las batallas contra el bando contrario. Aún conservaba toda aquella experiencia por lo que preveía que la clase sería un pasatiempo divertido que refrescaría su memoria y le tocaría una fibra sensible en su interior, recordándole viejos tiempos. 
 
Aún no lograba entender como como ella, una bruja experta en pociones y con suficientes conocimientos de sanación, era obligada a tomar la clase de Primeros Auxilios para su puesto de trabajo... acaso ¿no había demostrado que era la indicada para cubrir aquel puesto en el Laboratorio de Francia? Ridículo. 
 
Cubierta por aquella gabardina de cuero y, con cara de pocos amigos, el cuerpo de la Hawthorne se materializó en aquel decrép*** hospital abandonado que parecía estar a punto de derrumbarse. Una fugaz sonrisa atravesó su rostro al contemplar la vieja estructura por fuera, las telas de araña y las manchas de humedad le daban una apariencia lo suficientemente tétrica como para que sus ojos color plata brillaran. Le agradaba tanto que le hacía recordar al escondite que tenía en las profundidades del Callejón Knockturn aunque mucho más pulcro.
 
Avanzó taconeando sobre el mugroso suelo provocando que el polvo se suspendiera sobre la superficie del aire, el olor a humedad penetró sus fosas nasales obligándola a arrugar la  nariz.  Se paró al lado de un hombre rubio, guardando una distancia de tres metros, y espero a que ellos terminaran de hablar para poder quitarse la capucha que ocultaba su identidad haciendo que la extensa cabellera rubia platinada cayera como cascada sobre su espalda. 
 
Su semblante permaneció inexpresivo mientras que su gélida mirada se fijaba en el tutor. Aquello parecía una extraña reunión familiar porque sabía que aquel hombre era su padrastro. ― Isabella Hawthorne... Ravenclaw ―. Moduló con aquel característico acento francés al mismo tiempo que elevaba la comisura de sus labios, rosados por naturaleza, en una extraña mueca retorcida.



#5349426 El Día de la Ira

Escrito por Isabella Hawthorne el 31 mayo 2020 - 20:32

Hogwarts, día de la Ira - Minutos después del ataque.
 
 
Se mordió el labio inferior en un intento por contener la risa, dejando en su lugar una mueca torcida. Nunca había percibido esa clase de enojo por parte de su hermano, sí sabía que el Lovegood no soportaba al dramático de su padre pero ella no era capaz de imaginar que en una situación como esa lo dejaría ahí, tan débil después de haber conjurado un portal que los llevaría directamente hasta Hogwarts. 
 
¿Sangre? Definitivamente el agotamiento le había nublado la cordura como para imaginar que ella permitiría que bebiera un poco de su dulce y tentadora sangre. La linfa de una Banshee era extremadamente deliciosa y adictiva, bastaba tan solo con una mordida para que el vampiro acabara con su vida. Y si iba a morir ese día, no iba a ser de esa manera. 
 
Se descolgó el morral de piel que traía en el hombro y deslizó su brazo en su interior, metiendo la mano hasta el hombro. El suave tintineo de cristal contra cristal se hizo presente al rozar con sus manos los pequeños recipientes de vidrio. Conocía perfectamente cada envase tanto que sabía con solo rozarlo con los dedos el que estaba buscando. Extrajo un pequeño frasco traducido, el líquido espeso color verde oscuro se había derramado apenas por uno de los bordes. 
 
Destapó el corcho con los dientes y se acercó hasta su padre que yacía recostado contra la pared. Vertió la poción herbovitalizante entre sus labios del Ravenclaw para que empezara a surtir efecto devolviéndole la vitalidad que había perdido. 
 
Volvió a cargar la mochila y, tomando al vampiro del brazo, lo arrastró a través del portal para reencontrarse con su hermano y emprender juntos aquella aventura. 
 
La escena con la que se encontraría del otro lado la dejó petrificada, mientras que una gota de sudor frío se deslizaba por su columna vertebral haciéndola estremecer. Su imaginación no le había permitido prever aquel desastre, los muros estaban completamente derrumbados, las lenguas del fuego había consumido todo a su paso  dejando el rastro hollín sobre las paredes. Tosió luego de haber inhalado el resto de humo que aún quedaba suspendido en el aire y, esperando que sus compañeros la siguieran, avanzo dando largas zancadas con la varita de ébano en la zurda.
 

 

 

@Franko Lovegood @Keaton Ravenclaw




#5349090 El Día de la Ira

Escrito por Isabella Hawthorne el 29 mayo 2020 - 20:19

Castillo de la Familia Ravenclaw. Ottery St. Catchpole.


Apretó los párpados con fuerza, sintiendo como las lágrimas golpeaban sus pestañas intentando ser liberadas pero las contuvo, provocando que sus ojos se inyectaran en sagre y le produciera un ligero ardor. Se limitó a asentir ante el interrogatorio de su padre; sí, Becan se había ido y aunque sintiera que el mundo se le derrumbaba al tenerlo lejos no iba a correr el riesgo de perderlo para siempre. No se perdonaría jamás el hecho de volver a perder un hijo.

Una sonrisa torcida se le formó en el rostro, mientras se posicionaba entre las firguras masculinas y apretaba sus hombros, en un sutil gesto de afecto. Por que aunque ninguno lo admitiera con frecuencia se querían más de la cuenta; sobretodo ella que funcionaba como mediadora cuando la relación padre-hijo se tornaba tormentosa; para nadie era un segreto que ese par no se toleraba. ¿Ocultarnos? ¡Por favor, Keaton! No pienso quedarme de brazos cruzados habiendo tanta gente que necesita de nuestra ayuda. Sobretodo los niños en Hogwats. Y tampoco había dejado ir a su hijo en vano, pero lo que primero debían hacer era asegurar el Castillo. Además, estaba a punto de desencadenarse una guerra entre magos y muggles y ella ¿no iba a formar parte de eso? Pfff aquella pregunta significaba que el patriarca no conocía a su hija realmente.

Volvió sus ojos hasta la de su hermano, quién no apartaba la vista del ventanal que tenía en frente. La rabia que sentía el Lovegood era casi tangible, conocía aquella mirada cargada de cólera con un deje de amargura en su interior. Acarició su brazo hasta llegar a su mano y poder tomarla dándole un ligero apretón. ¿Vendrás también? Le dedicó una sonrisa, esperando que la respuesta fuese afirmativa.

La sangre se le había helado cuando una nueva lechuza había hecho su aparición posándose sobre la mesa con una carta atada a la pata. No, se negaba rotundamente a abrirla y enterarse de más desgracias. Movió sus obres color plata hasta los de Keaton, esperando que él accionara. Antes de ir a dónde sea que vayamos, debemos asegurar y ocultar el Castillo.


@Keaton Ravenclaw @Franko Lovegood


#5348886 El Día de la Ira

Escrito por Isabella Hawthorne el 28 mayo 2020 - 18:01

Castillo Ravenclaw. Ottery St. Catchpole. 
 
 
Se deslizaba dando grandes zancadas hasta el tercer piso del ala oeste del castillo, sentía el corazón desbocado dentro de su pecho; aún no podía creer que había decidido regresar a Londres en medio de una guerra que prometía no tener final, pero tampoco en Glorenza estarían seguros rodeados de todos esos muggles.
 
Un suspiro se deslizó por la ranura de sus labios mientras apoyaba su afilada mano en el picaporte de la puerta, el frio del metal la hizo estremecer ¿Cómo le diría a su niño que no lo vería por un tiempo?
 
Tragó en seco,  en un intento fallido por desvanecer el nudo que se le había formado en la garganta y abrió la puerta sin rodeos. La silueta de se   un niño de cabellos castaños se ocultaba debajo de las mantas en su cama, durmiendo aún plácidamente. Por un momento la Hawthorne añoro su propia infancia, deseando ser ella la que tenía como única preocupación  ignorar a los monstruos que asechaban debajo de su cama.
 
Se acercó con sigilo, esperando no despertarlo abruptamente; el peso de su cuerpo provocó que el colchón se hundiera y que el pequeño vampiro se agitara debajo de las mantas. — Shhh.. — Acaricio su mejilla para que recuperara la tranquilidad, aunque no lo conseguiría con lo que estaba a punto de decir.
 
— Beck... — su voz salió como un susurro, apenas audible mientras buscaba con su mirada los ojos azules de su pequeño — Deberás quedarte con Hugo un tiempo, lejos...—Becan se restregó la cara con sus manos para despejar su mente y escuchar atentamente a su madre. Pero cuando su cerebro terminó de procesar todas y cada una de esas palabras, sus ojos se cristalizaron. —¿Por qué?
 
Y antes de que la rubia pudiera formular una respuesta, él se abrazó al cuerpo de la mujer aferrándos a sus ropas. Las lágrimas del habían comenzado a humedecer la blusa de la joven, mientras lo apretaba ente sus brazos para consolarlo. — No será por mucho tiempo, solo hasta que todo vuelva a la normalidad.
 
Cerró los ojos con fuerza, sintiendo como el alma se le desprendía del cuerpo y se esforzaba por mantener la entereza que la caracterizaba. — Hugo, prepara mi maletín con el kit que utilizaba en el L.A.I.C — ¿Cuántos años pasaron desde que no utilizaba aquellos ungüentos? No era capaz de recordarlo, pero era el momento justo para desempolvar sus habilidades de sanación como solía hacerlo para la Marca Tenebrosa.
 
Con un <<crack>> el elfo se había materializado nuevamente con un morral de piel de moke, el cuál contenía todo lo que la Hawthorne podía necesitar. — Ciudalo bien, y llévalo a un lugar seguro —. En ese momento se le quebró la voz, no nisiquiera ella debía saber la ubicación del escondite de su pequeño.
 
Se levantó de la cama y esculco dentro de uno de los bolsillos de su pantalón, alcanzó a tomar un espejo comunicador y se lo tendió a su hijo. — Así podrás hablar conmigo todas las noches —. Sonrío sacándole las lagrimas con sus pulgares, evitando cruzar su mirada, la cual estaba cargada de color. Volvió a estrujarlo contra su pecho y besar sus mejillas como su fuera la ultima vez. Cuando sus cuerpos se separaron, el elfo apretó la mano de Becan, dejando el sonido de su desaparición tendido en el aire.
 
La Banshee recogió su extensa cabellera rubia platinada en una coleta alta. Cargó  el morral sobre uno de sus hombros y segundos más tarde su cuerpo se  volvió a materializar en la sala, donde se encontraría con su padre y, para su sorpresa, su hermano.— Al parecer tenían que atacarnos los muggles para que volviéramos a estar los tres juntos.
 
 



#5348885 Otawara

Escrito por Isabella Hawthorne el 28 mayo 2020 - 17:56

@Feyre Rhiannon Macnair Cissy hermosa!! Me ha encantado!!! Realmente me veras con ella por mucho mucho tiempo :love: es que realmente necesutaba un cambio, aunque amaba demasiado la fima anterior !!! Gracias y espero no molestarte tan seguido xD


#5348818 El Día de la Ira

Escrito por Isabella Hawthorne el 28 mayo 2020 - 04:13

Castillo Ravenclaw. Ottery St. Catchpole.

 

 

No era momento de cuestionar el accionar del Ministro ¿había tomado una mala decisión al exponer la magia ante los muggles? Quizás, pero se trataba de Aaron Black Yaxley y ella lo conocía lo suficiente como para saber que consigo no traería la paz y la salvación de toda la comunidad. Pero de lo que estaba cada vez más segura era de que los verdaderos parasites eran los muggles, eran ellos quienes habían vivido rodeados de magia ignorando por completo que podrían existir personas con un poder sobrenatural, capaz de matar y destruir todo con tan solo una floritura de la varita; pero cuando el Secreto de la Magia fue levantado, no tardaron en querer reprimir a todo ser capaz de poseerla   pero eso no había sido la gota que derramó el vaso, sino el hecho de que alguien con aires de superioridad se atrevió a querer exterminar la magia de raíz creando una píldora que neutralizaba la magia por completo y atacando a los más jóvenes.

 

Tragó en seco al recordar a su hijo, quien gracias al Señor Oscuro, aún no había comenzado a cursar en Hogwarts, porque de caso contrario ella no estaría en presencia de su padre ni siquiera hubiese guardado la compostura como lo había hecho hasta ese momento; aún así no podía dejar de pensar en los jóvenes que estaban en el Colegio con graves heridas o quizás muertos bajo los escombros.

 

  — ¡Espabila! — Había alzado la voz al mismo tiempo que le aplicaba un golpe en la mejilla derecha con la mano abierta, en un intento de traer al Ravenclaw a la realidad otra vez. —No es momento para que tengas un ataque de pánico, lo único que vas a conseguir es equivocarte y cometer errores y ¿qué crees? Es justamente lo que ellos quieren lograr —. Querían sembrar el terror en la comunidad mágica, que los magos volvieran a revelarse contra ellos, que atacaran rompiendo aquel estúpido decreto para así poder detenerlos y arrebatarles la magia que corría por sus venas.

 

Lo contemplaba con severidad, no podía permitir que Keaton perdiera la poca cordura que le quedaba y tampoco dejaría que el mago acabara con su paciencia comportándose como un niño. Cerró los ojos un momento, tan solo le había llevado un segundo acomodar todas las ideas dentro de su cabeza, ideando una estrategia para comenzar a actuar. —Tengo que sacar a Becan del Castillo — No sabían a qué clase de tecnología se estaban enfrentando, si habían encontrado la manera de hallar la academia de Magia y Hechicería eran capaces de esculcar hasta debajo de las piedras para encontrar el hogar de las familias.

 

—Busca todo lo que creas necesario, no podemos darnos el lujo de llegar aún más tarde —. Chasqueó la lengua, haciendo que el sonido cortara el silencio mientras giraba sobre su propio eje  para encaminarse hacia las escaleras que la levarían hasta la habitación de su hijo. — Nos vemos en cinco minutos.

 

 

@Keaton Ravenclaw




#5348630 Otawara

Escrito por Isabella Hawthorne el 27 mayo 2020 - 15:53

@Feyre Rhiannon Macnair

Cissy hermosaaaa!! Después de años volviii y necesito un cabio de look como solo tú sabes :love: y bueno, por lo que veo edtas con mucho trabajo, por eso te traje una imagen fácil, podes hacerla cuando puedas, no es urgente, pero encontré la imagen y se me antojó


Diseño: Firma
¿Avatar?: Si
Render o Imagen [High Quality]:https://imgur.com/Q5Ku4Tp
Tamaño:a tu elección
Texto: Isabella Hawthorne || She can't learn to control the blood lust
Otras especificaciones [Forma | Colores | Fonts]:Me gustaría que pusieras un par de mariposas como en esta edición pusiste unas hojas https://i.imgur.com/v8uH82C.png y la front me gustaría el nombre en "cursiva" y la frase en "imprenta"

Eso es todo hermosa!! :love: gracias de antemano


#5348511 El Día de la Ira

Escrito por Isabella Hawthorne el 26 mayo 2020 - 19:39

Castillo Ravenclaw. Ottery St. Catchpole. 

 

 Las páginas del profeta se habían arrugado entre sus puños, mientras su boca se abría dejando escapar un profundo grito de frustración, provocando que los cristales de los embudos se rompieran esparciendo la sustancia verdosa sobre el mesón. Alargó uno de sus brazos arrastrando consigo todo lo que tenía encima, hasta aquel pesado caldero de hierro que al estrellarse contra el suelo provocó un fuerte estruendo.

 

Nada, absolutamente nada de lo que había intentado hacer para erradicar aquella escoria había funcionado. Había sido tan despiadada y cruel como sólo ella podía serlo, pero en vez de inculcarles pavor lo único que les provocó, ella como otros magos con sus mismos ideales, fue el desasosiego de comprobar que la magia existía y era letalmente peligrosa para la gente no la poseía.

 

Una gota de sudor frío se recurrió por su columna vertebral dejándola paralizada en medio de las Mazmorras del Castillo Ravenclaw. Aún no podía entender como tan pronto aquellos miserables seres sin magia habían tenido la inteligencia suficiente como para intentar destruir por completo el mundo mágico ¡Hasta habían osado con querer arrebatarles la magia! Insólito sin duda alguna.

 

 Su pecho aun subía y bajaba de forma acelerada al mismo tiempo en el que pensaba en cómo se encontraría el Laboratorio del cual estaba a cargo, en sus compañeros muertos pero lo que más le dolía era saber que todos aquellos archivos secretos pudieron ser destruidos, desperdiciando años de arduo trabajo y noches en vela.  Por el momento el único consuelo que tenía era que Becan aún no asistía a Hogwarts y que podía estar a salvo junto a los elfos y las salvaguardas mágicas que abarcaban todos los terrenos ocultando el Castillo de su vista.

 

Avanzó dando grandes zancadas hasta llegar a las escaleras, necesitaba encontrar al patriarca de la familia lo antes posible. — ¡Apártate de mi camino, criatura inútil! — Bramó contra un elfo, haciendo un movimiento con la mano en la que empuñaba su varita de ébano, provocando que la esquelética figura se estrellara contra la pared.  

 

Su figura volvió a materializarse justo en frente de su padre, el cual con una sola mirada le reveló la angustia que sentía por los recientes acontecimientos, en cambio ella mantenía aquel semblante inexpresivo y la mandíbula tensa, como el resto de los músculos de su cuerpo. — No voy a descansar hasta todos y cada uno de ellos paguen por cada gota de sangre derramada —. Masculló por la bajo, en un tenue susurro apretando con más fuerza la varita que tenía en la zurda.

 

 

 

@Keaton Ravenclaw @Franko Lovegood




#5348383 ╬ » Castillo de la Familia Ravenclaw « ╬ (MM B: 101487)

Escrito por Isabella Hawthorne el 25 mayo 2020 - 05:53

Las pesadas gotas de lluvia se azotaban contra el cristal del enorme ventanal de la habitación en la que ahora se encontraban, algunas se estrellaban con brusquedad contra el vidrio mientras que otras se ondeaban sobre la superficie resbaladiza uniéndose entre ellas. Un estruendoso trueno irrumpió el silencio, obligándola a abrir los ojos para encontrarse en medio de aquel familiar dormitorio.

 

Una oleada de calor le atravesó el cuerpo al percibir que aún mantenía intacta aquella esencia de hacía década, más no estaba completamente igual, pero la decoración minimalista y el color azul definían a su hermano a la perfección. Su mirada vagó fugazmente por cada rincón desde el escritorio hasta la mesa de noche, para detenerse en la biblioteca la cual albergaba una extensa colección de libros sobre Criaturas Mágicas, desde que tenía uso de razón él siempre había sido un amante de los animales... en cambio la Hawthorne disfrutaba experimentar con ellos en el Laboratorio.

 

 Su mirada se entrelazó con la suya mientras se aferraba al cuello de su camisa para  juntar sus labios nuevamente, aquellos que encajaban a la perfección con los de ella. Lo atrajo aún más contra su cuerpo para que sus lenguas se reencontraran nuevamente comenzando a jugar una vez más.

 El súcubo que tenía en el interior se arremolinaba contra su pecho, intentando salir con desesperación al mismo segundo en el  que el nudo de la bata de seda que llevaba puesta había sido desatado. Atrapó el  labio inferior de su acompañante entre sus dientes, soltando un gruñido apenas audible mientras retrocedía un par de metros para separar sus cuerpos.

 

El trozo de tela  amoratada se deslizó lentamente por sus hombros para acabar en el suelo, dejando su cuerpo apenas cubierto por un par de piezas de encaje negro contrastando con su nieva piel, la cual emitía pequeños  destellos perlados en la tenue claridad de la habitación, iluminada por los relámpagos ocasionalmente.

 

Sus ojos color plomo destilaban un destello morado libidinoso propio de su raza, aquel brillo provocador que el Lovegood aún no conocía. Avanzó un par de pasos por su costado, rodeando su cuerpo para acercarse a su espalda y, mordiéndole el lóbulo de la oreja con suavidad, le susurró: — Papá debió enseñarte lo peligrosas que pueden llegar a ser las Banshee.

 

Sus afiladas manos se deslizaron por debajo de su remera, sus uñas acariciaron con detenimiento cada músculo tenso levantando la prenda hasta deshacerse de ella. Dejó un camino de besos desde su cuello hasta su hombro izquierdo para luego obligarlo a girar sobre su propio eje para volver a cruzar sus miradas. Delineo con el índice su abdomen, pasando por su ombligo y deteniéndose en los botones de su pantalón para desprenderlos lentamente, uno por uno, hasta por fin dejarlos caer.

 

— Ahora deberás afrontar los riesgos —.Le dedicó un sutil masaje a su virilidad con la mano izquierda mientras que la derecha se recargó en su hombro para hacerlo retroceder hasta la cama, obligándolo a sentarse en el borde.  

 

Se quitó el bralette negro junto en frente de su hermano, dejando al descubierto su torso desnudo. El tatuaje de la morpho Sulkowskyi que tenía en el underboob izquierdo, aleteaba con sutileza ansiando atravesar la piel de la Hawthorne para poder liberarse y así poder embaucar a su presa.  Guió una de las manos del Lovegood hasta esa zona, soltando un tenue gemido al momento en el que sus dedos rozaron la blanda superficie de su seno, en donde se encontraba la mariposa batiendo sus alas.

 

@Franko Lovegood




#5348175 Facción Escolta

Escrito por Isabella Hawthorne el 22 mayo 2020 - 21:38

Hola a todos! Vengo a dejar mi ficha de inscripción, espero poder estar activa 

 


Nick: Isabella Hawthorne.
Rango: Base.
Familias donde se es Patriarca o Matriarca: Familia Ravenclaw 
Negocios donde se es Propietario: --- 




#5347994 Calles del Callejón Knockturn

Escrito por Isabella Hawthorne el 20 mayo 2020 - 23:50

La frente del Balck se pegó a la suya haciendo que los húmedos mechones de su cabello descubierto quedaran adheridos a las sienes de la Hawthorne sus respiraciones se mezclaron condensandose en el aire; pero aquella cercanía no duró demasiado tiempo, solo el suficiente como para que su corazón latiera con más fuerza.

Fijó aquella penetrante mirada sobre la gélida del mago, aquella inconfundible expresión que hacía ya mucho tiempo no apreciaba. Recordaba a la perfección aquel último encuentro en el cementerio Mortífago, el mismo en donde ella se hallaba profanando una tumba y él le rendía cuentas a aquel hombre que cavaba su propia sepultura. No podían negar ambos habían sido forjados bajo el mismo fuego, buscando placer y diversión de manera insólita... y ahí donde menos esperaban encontrarse el uno con el otro, lo hacían.

¿Muerta? Mi querido Emiliano... Jamás pensé que tú también caerías bajo esa mentira, al parecer engañarte será un poco mas sencillo de lo que imaginaba ―. La comisura de sus labios se habían elevado formando en su semblante aquella sonrisa tan característica, enmarcada a la perfección por aquel labial rojo carmín. Separó su cuerpo de la pared lo sufieciente como para volver a acortar la distacia que los separaba; al mismo tiempo que su mano izquierda se disponía a enfundar la varita de ébano en la liga que estaba ajustada a su muslo por debajo de la falda encampanada. Después de todo, no la necesitaría, no con él.

¿Dulce y placenteramente? No sabía que eras tan... pasional ―. Sus finos y largos dedos juguetearon con las solapas de la chaqueta que el vampiro traía puesta. Mientras que las mariposas negras envolvían su figura esbelta y algunas se adherían a sus jeans, emitiendo sutiles destellos en la oscuridad.

Aquella sonrisa torcida se acentuó aún más cuando percibió el sutil roce de los dientes del mago sobre el lóbulo de su oreja. Levantó el mentón con un deje de satisfacción escuchando con atención sus palabras.― ¿Y a ti, jamás te advirtieron lo peligrosas que pueden ser las Banshee?― Volvía a tenerlo de frente, pero esta vez era ella quien tenía la osadía de rozar sus narices.

Clavó aquel par de pupilas cristalizadas sobre los incisivos de su acompañante. Su mirada destilaba aquel brillo lascivo que indicaba que ella también estaba en busca de alguna presa. Mordió la comisura de su labio inferior con fuerza, provocando que una gota de ese espeso líquido escarlata se escurrira lentamente hacia su barbilla.

Con la punta de sus dedos limpio apenas el rastro de sangre y rozando los finos labios del vampiro con ellos, los manchó de rojo. Ensanchó su sonrisa rozando lentamente con su lengua la herida que se había provocado saboreando el metálico dulzor de su propia sustancia y, antes de que el muchacho atinara a algo, despegó su cuerpo y avanzó un par de metros adentrándose en aquel callejón. ― Si me matas, no volverias a probar una sangre como la mía ― Lo miraba por encima de su hombro, moviéndose lentamente hacia adelante ― y dudo que quieras perder la oportunidad de volver a saborearla.

Su voz, ahora más suave y tentadora, hacía eco entre los altos muros mientras su figura se perdia en la oscuridad del Callejón Knockturn.


@Aaron Black Lestrange


#5347236 ╬ » Castillo de la Familia Ravenclaw « ╬ (MM B: 101487)

Escrito por Isabella Hawthorne el 14 mayo 2020 - 05:26

Becan con Anna @Emilia Malraux


Los azules ojos de Becan contemplaron como la luz del sol se fue apagando a causa de aquellos nubarrones que se empezaron a apoderar del cielo, la niebla empezaba a desplazarse desde aquel bosque cercano y se acercaba cada vez hasta donde se encontraban ellos, dandole una apariencia tetrica a aquel bello jardín. La ventisca helada arremolinó sus finos cabellos castaños, haciendo que una mata de pelo cayera sobre su rostro, pero a él no le importó. Había contenido el llanto de tal forma que el simple hecho de tragar saliva le dolía.

Oh... Anna ―. Masculló con dificultad mientras se volvía hacia ella e intentaba mantener la compostura ante su prima. Titubeó, por un momento deseando retroceder el tiempo y evitar tocar el tema desde un principio. No sabía si lo que estaba a punto de decir ella era capaz de soportarlo. ―He hecho algo terrible... ― sintió como las pesadas lágrimas empezaron a nublar su mirada y solamente una de ella se atrevió a romper la barrera y atravezar sus pestañas deslizándose por su mejilla, pero se limpió el rostro con el dorso de su mano, dejando una marca rosada a causa de la fricción.

Volvió a sentir aquella presión en el pecho seguido de unas gélidas manos que oprimian su gartanta para evitar que mas palabras salieran de su boca. Tragó en seco, girando su cabeza de forma articulada hasta la bruja. ―Mi papá...― fue lo único que alcanzó a moludar, justo antes de quebrarse por comoleto. Las lágrimas se desbordaron por sus mejillas, mientras lo único que atinaba a hacer era abrazar a su compañera de aventuras.

Ocultó su rostro en el cuello de Anna, llorando como jamás lo había echo, permitiendo que saliera todo aquel dolor que tenía guardado en su interior hacía ya mucho tiempo. ― Está muerto y... y es mi culpa ―. Logró formular aquella frase entre gemidos y alaridos de dolor. Todo había sido por su culpa, si tan solo les hubiese echo cuando cuando le decían que no debía meter extraños a su casa.

Él era el causante de todo aquel suplicio que le había producido a su madre, a aquella mujer que él amaba con todo su corazón y esa era la razón por la que sentía tanto remordimiento y temor. Sabía que la sonrisa de su madre no había vuelto a ser la misma y que aquel brillo en los ojos de la Hawthorne se había apagado para siempre a causa de aquel terrible error.


Isabella Hawthorne


Un suspiro se escapó por la ranura de sus labios al mismo tiempo que se permitía abandonar aquella postura rígida que había adoptado, para empezar a relajar los músculos de sus hombros otra vez. Cerró los ojos por un instante mientras que los recuerdos comenzaban a apoderarse de su mente, creando pequeños fragmentos de recuerdos del pasado que se reproducían otra vez dentro de su psiquis.

Aquel patrón se repetía de manera incesante dentro de aquella habitación, las cuales habían mantenido encerrados a aquel par de fantasmas traviesos y enojones que habían tenido la osadía de volver a tomar el control de sus cuerpos, obligandolos a repetir otra vez la misma escena. Jamás hubiese imaginado que, después de casi diez años, se volverían a pelear en que era su habitación.

Otra vez aquella arrebatada bomba cargada del mimsmo enojo momentaneo de siempre había estallado entre ellos, dejando como resultado las mismas heridas de siempre. Se atacaban siempre de la misma forma, él lograba terminar con su paciencia metiéndose con lo que no debía y la Hawthorne, por su parte, lo bombardeaba con aquellas palabras ponzoñozas.

El Lovegood estaba en lo cierto, él seguía siendo el mismo idi*** que terminaba sacando a la niña de dieciséis años que estaba oculta debajo de las mil capas de arrogancia y frialdad que llevaba encima. Pero, por más que lo intentaba, no podía ser aquella mujer fría cuando estaba con él; solamente ese muchacho de mirada dulce tenía la capacidad de ablandar aquel corazón de piedra y esa era la razón por la cual no podía estar mucho tiempo enojada con él... Después de todo seguían siendo Isy y Franky.

Las ultimas palabras del mago quedaron flotando en el aire, mientras que en su cabeza se reproducían una y otra vez. ¿Feliz? ¿Acaso ella podía ser feliz después de todo lo que había pasado? No lo sabía, pero estaba segura de que él haría su mejor intento para lograrlo.

Avanzó lentamente, acortando la distancia que los separaba. Posó una de sus manos sobre su mejilla y, moviendo sus finos dedos sobre su piel, lo acarició. Lo miró a los ojos fijando quel par de luceros brillantes sobre los azulados del joven. Aquella cercanía la obligó a rozar su nariz con la del Ravenclaw con lentitud. ― Déjà Vu ―. Sus labios en forma de corazón se movieron sin prisa, modulando cada palabra casi sobre su boca haciendo que se tocaran inevitablemente.

Se dejó llevar por la cercanía de sua cuerpos, permitiendo que sus labios se volvieran a encontrar como la primer vez. Al principio una suave y sutil caricia para luego incrementar el deseo de tenerse. Sus lenguas se rozaban incontables veces, alargando aún más aquel apasionado beso que prometía no dejarlos desacansar hasta quedar sin aliento. Su pecho subía y bajaba al compás de sus jadeos, mientras que sus dedos delineaban su mandíbula y se deslizaban juguetones hasta su pecho.

La falta de oxígeno la obligó a separar sus labios de los de mago, tan sutilmente que aún podía percibir su calidez ― Ya que me desalojaste de mi habitación, tomaré prestada la tuya ―. Su voz, suave y angelical, rompió el silencio al mismo tiempo que una sonrisa pícara se reflejaba en el rostro. 

 

@Franko Lovegood

 

 

Spoiler




#5346181 ╬ » Castillo de la Familia Ravenclaw « ╬ (MM B: 101487)

Escrito por Isabella Hawthorne el 09 mayo 2020 - 01:11

Becan con @Emilia Malraux


Aquel abrazo fue tan reconfortante para él que deseó que jamás se terminara. Apretó el cuerpo de Anna contra el suyo con tanta fuerza, escondiendo su rostro en el cuello de ella mientras en su pecho se arremolinaban tantas emociones que estuvo a punto de derramar un par de lágrimas, pero no lo hizo. Esbozó una sonrisa, mientas tomaba a su prima de la mano para dirigirse a los jardines de aquel Castillo, los cuales eran un misterio hasta para él.


Se paró un momento en la puerta, giró su cuerpo hasta su madre y, con aquella sonrisa encantadora le comunicó: --Mami, al tío Franck lo atacaron los fantasmas, pero nos hemos encargado de ellos --.Le brillaron los ojos al recordar los minutos compartidos con su tío, sin lugar a dudas se sentía el niño más afortunado del mundo por estar nuevamente con su familia. ¿Por qué su madre no habría fundado el Castillo con él? Franck era increible, muchísimo más que el amargado y gruñón de su tío Liam que pasaba de él como si nunca hubiese existido.


Había querido regresar a Londres desde el momento en el que sus padres habían decidido mudarse a Glorenza, una pequeña ciudad situada en Italia, con una belleza antigua pero demasiado aburrida y solitaria para un niño de su edad. Pasaron en ese lugar unos tortuosos cinco años, viviendo como si fuesen muggles, apartados de cualquiera que quisiera tener una relación cordial con ellos, cosa que para el pequeño vampiro había sido un completo tormento.


No lo habían dejado estar cerca de nadie, ni siquiera de Marco, aquel regordete y amigable niño que vivía en la casa de al lado que siempre intentaba llamar su atención picando la pelota contra el muro de ladrillos que dividía su pequeño patio trasero. Ignoraba la razón por la cual sus padres se habían marchado tan lejos de la comunidad mágica para empezar una "nueva vida"; obligándolo a cambiar su apellido por "Viteri" en vez de Viatore cuando se presentaba con alguien.


Desconocía la razón por la cual sus progenitores lo estaban protegiendo, hasta ese día en particular... Si tan sólo hubiese obedecido las tan estrictas reglas que le imponían. Había permanecido en silencio todo el trayecto, ignorando por comoleto las flores que adornaban el jardín. Apretó con fuerza la mano de su acompañante mientras apretaba los dientes conteniendo las ganas de llorar. Se le escapó un sollozo al recordar cuánto lamentaba lo que había hecho, pero el miedo que sentía impedía que le contara su versión de los hechos a la Hawthorne, temiendo que la verdad fuese tan dura para ella que el amor que le tenía finalizara por completo, y lo abandonara.


--Anna... -- Moduló luego de un rato, tomando asiento bajo un fondoso fresno. -- ¿No dejarás de quererme nunca, verdad? ¿Ni por más que haya hecho algo horrible? --. Se le quebró la voz, mientras fijaba sus ojos llorosos en el lago que estaba cerca. No se atrevía a mirarla a la cara, no después de lo que estaba a punto de decir.


Isabella Hawthorne con @Paula Malfoy @Franko Lovegood


-- Ya habrá tiempo para ocuparnos de eso, mi querida Malraux -- Apretó el hombro de su amiga, intentando brindarle palabras de apoyo, después de todo no era momento de arruinar la mitad del día con aquello que escapaba de sus manos y lo único que conseguía con darle vueltas al asunto era provocarse un profundo dolor de cabeza. La única solución que había logrado considerar era suministrarle un poco de Amortentia a su propio hijo, en una forma desesperada de aliviar aquel dolor que seguro ambos sentirían cuando se enterasen del enlace que los uniría para siempre.


Sus labios en forma de corazón se entreabireron, en un impulso por articular algo más, pero se vio interrumpida por la sorpresiva aparición de una mujer con rasgos asiáticos. La mirada de la Hawthorne la recorrió de pies a cabeza mientras le daba otro sorbo a la copa de ron que sostenía en la mano. -- ¿Visita? Querida, yo no soy una simple visita.. -- Relamió sus labios, limpiando el reciduio dulzón que le había dejado aquella sustancia dorada y luego sonrío -- Isabella, Isabella Hawthorne Ravenclaw -- se presentó mientras extendía la mano izquierda para estrechar la de la joven bruja. -- La hija favorita de Keaton, aunque una de las más ausentes, quizás por eso no me conoces, él no suele hablar de sus hijos perdidos -- Volteó lo ojos al recordar aquella actitud ridícula de parte de su padre. A veces simplemente no entendía lo infantil que podía llegar a ser ese hombre, pero lo quería tal cual era, y mucho más de lo que era capaz de a admitir.


--Mami, al tío Franck lo atacaron los fantasmas, pero nos hemos encargado de ellos --. Los luceros del niño brillaron, captando toda la atención de la Banshee, haciendo que se perdiera en ellos por un instante ¿Cuánto tiempo hacía que no veía a Beck tan feliz? Ni siquiera era capaz de recordarlo. Pestañeó varias veces mientras intentaba recordar lo que el niño había dicho --¿Fantasmas? --. Enarcó una cejas procurando hilar sus pensamientos, hasta que lo logró.


La sonrisa que mantenía en su semblante se le apagó, mientras buscaba con la mirada aquel reloj familiar que estaba en el comedor. El corazón se le paró en cuanto vió la manesilla que representaba a su medio hermano detro de su habitación en el ala este del Castillo. Tragó en seco y, dejando la copa sobre la mesa con más fuerza de la necesaria, se dirigió a la muchacha -- Si me disculpas, tengo un asunto que resolver --. Chasqueó la lengua y, sin esperar la aprobación de la bruja, se encaminó hasta la chimenea para llegar más rápido al tercer piso.


Avanzaba a paso firme por el largo pasillo, el mismo que había recorrido durante la mayor parte de su vida, conocía el camino hasta con los ojos cerrados, giró a la derecha y avanzó tres habitaciones más hasta llegar a la puerta de roble. Sus dedos vibraron al volver a tocar el metal de aquel picaporte redondo. ¿Qué habría hecho el Lovegood esta vez? ¿Incendiarlo? ¿Volver a llenarlo de nieve? ¿Conventirlo en un desierto? ¿Permitir que alguna mascota deborara toda su ropa? No, lo que había hecho era mucho peor.


Se quedó parada en el umbral de la puerta, atónita mientras deslizaba la mirada por cada rincón vacío de su antigua habitación. Un escalofrío recorrió su columna vertebral provocando que sus articulaciones quedaran rígidas. Deslizó su mano hábil, la izquierda, por su pierna, levantando la bata de seda que aún tenía puesta hasta alcanzar la varita que estaba sujeta a su muslo por una liga. -- ¡¿Qué demonios se supone que están haciendo?! -- Bramó avanzando un par de pasos hasta llegar al centro de la habitación.


-- ¿Fue tu idea, verdad? -- Alcanzó al elfo de la oreja, haciendo que éste se acercara hasta ella y poder mirarlo con detenimiento. La criatura se estremeció, dedicándole una mirada que imploraba piedad, lo cual detonó aún más su enojo. --¡Pierdete de mi vista! -- Lo apartó con brusquedad, haciendo que el esquelético elfo se desplazara hacia un costado y cayera de bruses en el pasillo. La criatura se levantó tan rápido como pudo y lanzando sollozos se marchó escaleras abajo.


Las mejillas de la Hawthorne se enrojecieron, mientras entornaba aquellos obres plateados brillantes producto de la rabia. --Y a ti,
¡¿ cómo se te ocurre hacerle caso?!
--Gruñó, al mismo tiempo que se le acercaba lo sufiente como para intimidarlo, apretando los dientes, mientras que en su frente sobresalía una vena que parecía estar a punto de estallar- ¡¿No ves que lo que buscaba era que me enfade contigo?!


La punta de su varita estaba encajada en uno de los costados del mago, haciendo tal presión que parecía que iba a atravesar su piel. Apretó los puños con fuerza y, cuando se percató lo que estaba a punto de hacer se apartó de él, dando media vuelta y avanzando hasta el ventanal que daba al patio. Liberó un grito cargado de frustración que aplastaba su pecho --No puedo creer que un elfo doméstico te manipule de esa manera, Franck. ¿Así pretendes ser patriarca de la familia? No tienes autoridad para eso, acéptalo--. Aquellas palabras salieron de su boca como dardos envenedados, despiadados y crueles hacia su objetivo.


Se quedó contemplando a los lejos el lago, manteniendo el silencio por un momento e intentando relajar sus facciones, las cusles estaban tan tensas que sus molares comenzaron a dolerle por la presión que ejercía con la mandíbula.-- ¿Sabes por qué me molesta tanto?--. Masculló por fin, volviendo a recuperar la compostura -- Porque ésto era lo unico que me quedaba de la niña que habías conocido, aquella que tanto querias...a la que me cuesta recordar -- se volteó, contemprandolo a los ojos con un profundo dolor-- porque no me reconozco ni yo.



@Matthew Triviani Ve con Pau y empiecen con la fiesta :perv:


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Escrito por Isabella Hawthorne el 02 mayo 2020 - 02:33

Becan, horas antes con @Franko Lovegood


Mantenía los brazos elevados por encima de su cabeza, observando con detenimiento aquella simpática criatura color púrpura volar por los aires, avanzado un par de pasos hacia adelante, luego hacia un costado para poder tomarla con aquellas pequeñas manos, propias de un niño de su edad. El Micropuff que había lanzado por los aires, emitió un chillido agudo, similar a una risilla mientras se restregaba contra los dedos que lo sujetaban, haciendo que la mata de pelo que cubría su cuerpo se metieran entre ellos haciéndole cosquillas. Soltó una risa leve, la cual se vio interrumpida por un golpe seco, proveniente del interior de aquella habitación en particular.


--¡Los fantasmas!-- Gritó emocionado mirando a su nuevo amigo, mientras salía disparado hacia el antiguo cuarto de su madre. Mientras más se acercaba por el largo pasillo, más sonidos se escuchaban ahí adentro y en especial un par de voces que hicieron que sus ojos brillan con mayor intensidad. Se paró en seco, delante de aquella puerta de roble masiso, apoyando la oreja sobre la madera, pero no lograba entender lo que pasaba.


Sus dedos rozaron el redondo picapoete de metal y, aferrandose a él, le dio una vuelta. Abrió la puerta con lentitud, haciendo que esta emitiera un rechinido agudo. Asomó uno de sus ojos por la hendija de la puerta, enrtonó la mirada, divisando a un par de figuras corporeas. Un suspiro cargado de desilusión se escapó de sus labios, al mismo tiempo que le daba un empujón a la puerta. Había llegado demasiado tarde...


--¿Los Fantasmas hicieron esto? -- Indagó avanzando hasta el interior del lugar, mirando el desastre que había allí. --¿Como lograste entrar sin que ellos te atacaran? -- Una expresión de admiración apareció en su rostro, mientras observaba al mago que estaba junto a su elfo. --Mamá siempre me decía que en esta habitación había fantasmas... Los fantasmas de unos niños que quedaron atrapados en el tiempo y, en algunas ocaciones se los puede oír jugar, reír y hasta discutir -- hizo una pequeña pausa para apartar los pergaminos que estaban dispersos sobre la cama y poder sentarse en ella --¿los has escuchado alguna vez?


-- Recuerdos... -- Explicó el elfo, mientras se quitaba el gorro de lana que había quedado atrapado entre sus orejas. -- Hugo... Hugo... -- Tartamudeo mientras inclinaba la cabeza, tratando de evitar que pudieran ver como sus enormes ojos saltones se llenaban de lágrimas. -- solo quería que la ama Isabella se sintiera bien en su antiguo hogar -- Soltó de imprevisto, como dejando caer ese gran peso que tenía adentro. Las abundantes lágrimas del elfo salieron de sus ojos como si estos fueran una regadera. -- ¡Pero el Señor Franck no confía en Hugo -- Sollozó aún mas alto, mientras se prendía de una de sus piernas y mojaba su calzado con su llanto.


-- Deberías hacerle caso... Dudo que mamá quiera vivir con esos fantasmas del pasado aquí -- Una mueca de dolor apareció en su semblante, reflejando la tristeza que le provocaba tener qur volver a irse. Quería quedarse en Londres por mucho más tiempo, pero sabía que cuando aquellos recuerdos comenzaran a atormentar a su progenitora de nuevo, terminarían en un lugar muy lejano sin conocer a nadie distanciados de su familia, la única que les quedaba. -- Y yo no quiero irme Señor... --. Sintió un calor en el pecho, al mismo tiempo que sus ojos se humedecian. Pestañeó varias veces y tragó saliva para no terminar llorando como el elfo. --¿Franck? ¿El mismo que le enseñó a mamá a volar en escoba? --. Una sonrisa genuina apareció en su semblante dejando apreciar aquel par de oyuelos heredados de su madre.




Isabella Hawthorne y Becan con @Emilia Malraux




-- Fidelidad o Muerte -- Se limitó a decir, sabiendo que no tenían otra alternativa. Aquella idea tampoco le encantaba, pero sabía que el remedio iba a ser peor que la enfermedad, después de todo el no acatar aquellas órdenes terminaría afectando a toda su familia.


--¡ANNA! --. Aquel alarido inconfundible se hizo presente en el mismo intante en el que aquella joven de cabellos castaños se hizo presnete en el comedor del castillo. Becan bajaba las escaleras a toda velocidad para encontrarse con la niña con la que había compartido casi toda su infancia.


Se paró en seco en la entrada del salón, observando con detenimiento a la muchacha. El miedo había invadido su pequeño cuerpo, se había quedado parañizado. ¿En verdad aquella era Anna? ¿SU Anna? ¿La misma niña que le encantaba fastidiar y hacer reír? No... No quería creerlo. ¿Por qué había cambiado tanto? Negó, incrédulo mientras ella abría los brazos para abrazarlo. Alzó la cabeza, en busca de la consoladora mirada de su madre y la encontró. Isabella le dedicó una sonrisa, mientras hacía un ademán con la mano, invitandolo a que se acercara hasta ella.


Y así lo hizo, avanzó con lentitud mientras fijaba sus obres en los zafiros de ella-- ¿Anna?-- Inquirió, más para sí mismo que para ella y, al contemprar aquellos ojos tan ardientes como el fuego, no contuvo aquella amplia sonrisa que lo caracterizaba. Tomó sus mejillas y le besó la frente, como acostumbraba a hacer cuando él era más alto. --¡Qué grande estás! -- Le revolvió el cabello para fastidiarla como siempre y agregó: -- Me obligarás a usar mis dientes antes de tiempo -- Le mostró aquel par de colmillos que empezaban a asomarse tímidamente en sus incisivos y terminó rozandolos con la punta de su lengua.


La Hawthorne se acercó lo suficiente hasta Emilia, como para que ninguno de los dos pudiera oír lo que le decía -- Ella podrá no ser la misma con ninguno de nosotros, pero seguirá sinendo la misma con él -- puntualizó mientras observaba aquella escena que le estrujaba el corazón. -- Después de todo, Becan sigue siendo Becan... . Aquel amor era tan puro y genuino que era casi tangible. Pestañeó un par de veces, volviendo a la realidad -- Por lo pronto lo mejor será que ellos no sepan esto, o su cariño podría verse afectado.


#5343806 ╬ » Castillo de la Familia Ravenclaw « ╬ (MM B: 101487)

Escrito por Isabella Hawthorne el 30 abril 2020 - 04:49

El relato de su amiga le ablandó aquel corazón de piedra, aquella historia le resultaba un tanto familiar, como siempre un amor imposible que tenía más idas que venidas, pero que se mantenía intacto a pasar los años. Estar en Londres otra vez, el regresar a aquel castillo que le traía tantos recuerdos la había puesto sentimental, más de lo que le hubiese gustado admitir. Tenía la sensación de una mano fría se cerraba en su garganta, impidiendo que respirara con normalidad. Tragó en seco y, aún con esa mirada dura, observó a Emilia.


--Te equivocas, sigues siendo la misma niña inocente que cree en los cuentos de hadas--. Despiadada y cruel, así había soltado aquella oración de su boca, a juzgar por su tono y su semblante cualquier podría decir que no apreciaba a su amiga, pero era todo lo contrario. La quería tanto que esa era su forma de advertirle, de avisarle que no bajara la guardia como ella misma lo había hecho.


Le dolía en el ego que Emilia no le contase sobre su amor imposible, había imaginado que la pelirroja le había confiado todos sus secretos... pero después de todo ¿quién era ella para juzgarla? Si ella misma era experta en guardarse sus problemas detrás de esa coraza dura y fría que utilizaba para protegerse.-- No cantes victoria todavía, cariño, a veces el destino es tan cruel que te eleva hasta el cielo y luego te deja caer para que te azotes en el suelo --. Aquello había sido una cachetada que seguramente traería a Emilia de vuelta a la realidad o simplemente el impulso que haría que aquel desayuno acabara en uncabatalla campal.


Nadie mejor que ella sabía lo que representaba estar enamorada y creer que por fin los planetas se habían alineado a su favor, que podría ser feliz con la persona que amaba formando una familia tan bonita que sólo podía vivir en los cuentos, a esas alturas dudaba que la felicidad realmente existiera o si era el invento perfecto de alguien para hacerte sentir miserable. La vida se había encargado de volver romper en mil pedazos aquel hogar que tanto trabajo le había costado recuperar,destruyendolo todo por una eternidad más.


Había avanzado hasta el gran ventanal que daba hacia los jardines, con la mirada perdida mientras un nudo en la garganta le impedía tragar con facilidad.


--¿Sabes lo que me tiene de regreso? -- Inquirió luego de un extenso silencio. Todavía no volvía su vista hacia ella, porque sabía que si miraba fijamente a Emilia, no iba a poder contener las lagrimas. Tomó el último sorbo de ron que le quedaba en la copa, intentanto tomar el valor suficiente como para enfrentar aquella situación. -- ¿Tendremos alguna alternativa para impedir esa boda? --No hacía falta profundizar sobre el tema, después de todo, sabía que la Malraux había recibido la misma carta que ella días antes. -- No quiero que ellos corran con nuestra misma desgracia --. Concluyó, mirando a su conpañera de bando por encima de su hombro.



@Emilia Malraux





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@  Ada Camille... : (06 junio 2020 - 04:54 ) @-Eterno Black Triviani Buenos dias
@  Ada Camille... : (06 junio 2020 - 04:52 ) Buen día mundo mágico :)
@  -Eterno Blac... : (06 junio 2020 - 02:30 ) Buen día , la magia siempre contigo
@  Ada Camille... : (06 junio 2020 - 06:41 ) Hasta mañana mundo magico, sueñen lindl
@  Ada Camille... : (06 junio 2020 - 04:24 ) :ninja: :ninja: :ninja: :ninja:
@  Kamra Ashriv... : (06 junio 2020 - 04:16 ) :ninja: :ninja: :ninja: :ninja: :ninja:
@  Ada Camille... : (06 junio 2020 - 04:15 ) :ninja: :ninja: :ninja: :ninja:
@  Kamra Ashriv... : (06 junio 2020 - 04:14 ) :ninja: :ninja: :ninja:
@  Ada Camille... : (06 junio 2020 - 04:12 ) :ninja: :ninja:
@  Matthew Triv... : (06 junio 2020 - 03:54 ) :ninja:
@  Hades Ragnarok : (06 junio 2020 - 03:15 ) @Paula Malfoy bien, y tu?, como te portas?
@  Ada Camille... : (06 junio 2020 - 03:04 ) @Hades Ragnarok *atrapada *
@  Paula Malfoy : (06 junio 2020 - 02:55 ) @Hades Ragnarok como estas padrino
@  Hades Ragnarok : (06 junio 2020 - 02:54 ) @Ada Camille Dumbledore *la atrapo y me la llevo*
@  Ada Camille... : (06 junio 2020 - 02:33 ) Linda noche, como van?
@  Ada Camille... : (06 junio 2020 - 02:28 ) @Hades Ragnarok ;)
@  Hades Ragnarok : (06 junio 2020 - 02:28 ) @Shelle Dumbledore B.L XD jajaja, buena tecnica
@  Hades Ragnarok : (06 junio 2020 - 02:28 ) @Paula Malfoy ahijadosa jhermosa
@  Paula Malfoy : (06 junio 2020 - 02:23 ) @Hades Ragnarok ❤️ padrino
@  Shelle Dumbl... : (06 junio 2020 - 02:17 ) :kage bunshin:
@  Hades Ragnarok : (06 junio 2020 - 02:14 ) :ninja: :ninja:
@  Ada Camille... : (06 junio 2020 - 02:04 ) :ninja:
@  Reacon : (06 junio 2020 - 12:22 ) @Anthony Ryvak Dracony si, es por la tormenta tropital cristobal, acuerdate vivo en un puerto, asi que toda la casa esta llena de agua xD , mientras sacamos el agua a cubetas y no se para que la verdad..
@  Alessia BL C... : (06 junio 2020 - 12:16 ) :ninja:
@  Ada Camille... : (05 junio 2020 - 11:45 ) :ninja:
@  Eobard Thawne : (05 junio 2020 - 11:03 ) :ninja:
@  Shelle Dumbl... : (05 junio 2020 - 10:49 ) que se cuenta por acá
@  Shelle Dumbl... : (05 junio 2020 - 10:47 ) :lol:
@  -Eterno Blac... : (05 junio 2020 - 10:42 ) ^_^
@  Hades Ragnarok : (05 junio 2020 - 10:39 ) :ninja:
@  Shelle Dumbl... : (05 junio 2020 - 09:53 ) buenaas <3
@  Anthony Ryva... : (05 junio 2020 - 09:29 ) @Reacon ¡Papi! :o ¿Es por la excesiva lluvia? ¿se desbordo un río? ¿qué dicen los de protección civil?
@  Reacon : (05 junio 2020 - 03:23 ) @Anthony Ryvak Dracony mi niño...mi casa se inunda xD
@  Ada Camille... : (05 junio 2020 - 03:20 ) @-Eterno Black Triviani *apachurrada* buen dia tio
@  -Eterno Blac... : (05 junio 2020 - 03:16 ) @Ada Camille Dumbledore Le apachurro contodo el cuerpo
@  Ada Camille... : (05 junio 2020 - 03:03 ) Buen dia Mundo mágico
@  Paula Malfoy : (05 junio 2020 - 02:11 ) @Hades Ragnarok padrino *lo abraza *
@  Hades Ragnarok : (05 junio 2020 - 11:57 ) :ninja: :ninja:
@  Ada Camille... : (05 junio 2020 - 05:25 ) :ninja:
@  Eobard Thawne : (05 junio 2020 - 05:24 ) .
@  -Eterno Blac... : (05 junio 2020 - 05:17 ) Aplasta a @Isabella Hawthorne y se va
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 03:00 ) @Paula Malfoy Hermana! *la aplasta*
@  Paula Malfoy : (05 junio 2020 - 02:57 ) :ninja:
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 02:38 ) JAJAJAJAJA es que yo te busco la lengua
@  Franko Lovegood : (05 junio 2020 - 02:37 ) Jajajajajajaj
@  Franko Lovegood : (05 junio 2020 - 02:37 ) No voy a responder a ese comentario porq después me decis q soy muy explicito
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 02:34 ) @Franko Lovegood Es que me gusta jugar con fuego :perv:
@  Franko Lovegood : (05 junio 2020 - 02:27 ) @Isabella Hawthorne jajajaja q tienes con el fuego? Sos una piromana en potencia hermana jajajajaj
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 02:22 ) JAJAJAAJA es la verdad, no aparezco en dos días dedicame memes y prendelos fuego asi me llegan al infierno(??
@  Isabella Haw... : (05 junio 2020 - 02:21 ) @Franko Lovegood cuando vuelvas prende fuego todo(? Jajajaa y después un shot de lavandina y destergente y sos inmune hermano(?