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Conoce el nuevo contexto de rol global de la Segunda Temporada de Rol en la CMI. Link

Valent

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Última actividad jul 02 2019 19:58
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Mensajes que he realizado

En el tema: ►—Castillo Crowley—◄ (MM B: 96477)

29 junio 2019 - 17:16

La muchacha se asomó hacia delante intentando ver quién era el elfo que le abrió la puerta, pero la sacó de sus pensamientos un viento fuerte que trajo algunas hojarascas de afuera y, que a la vez que se daba una vuelta a ver de dónde provenía, le echó la capucha a un lado y desordenó el cabello. Tomando la capucha con ambas manos amagó ponerla otra vez en su lugar, sin embargo sus ojos se encontraron con los de un hombre que se acercaba a ella.

 

Quizás no hubo tiempo de fijarse en la camisa desabrochada, el pelo un poco desaliñado o demás pistas que señalaban no haber tenido unas ocho horas completas de descanso, pues su timidez o miedo llegaron a su cumbre más alta al darse cuenta de que era su padre :excl: . De repente se dio cuenta de las pocas o nulas veces que envió cartas para decirle dónde estaba. No era momento para arrepentirse de su actuar, pero tampoco era momento para que su consciencia le restregase todo eso.

 

Mientras esperaba saber la reacción de su padre, ¿enojo?, ¿olvido?, intentó tapar su sonrojo con ambas manos. Ese rojo que era imposible cubrir o hacer desaparecer una vez que venía y que la dejaba expuesta a todos. No importara cuanto había entrenado para no expresar sus emociones a través de su rostro, en el momento en que vio a esa figura fue como que todo volvió a ser como antes. Después de todo, es él quién la vio crecer.

 

Recordó cómo él la había llevado a Hogwarts por primera vez, esa alegría de empezar a pertenecer oficialmente al mundo mágico, esas ganas de llevar su apellido en alto y todos los sueños que uno lleva en la niñez cuando apenas empieza a entender las cosas. Él la había guiado, incluso la había presentado al bando mortífago, que la impulsó otra vez más alto. Le había dado todos los consejos para que ella pudiera crecer por sí sola y ahí estaban nuevamente y ella solo tenía ganas de mostrarle todo lo que había ganado en su vida, pero intentó acalmar su interior y dio unos pasos hacia él.

 

Al escuchar que no había rencor a través de sus palabras, se soltó un poco más y le pasó una mano en un intento de saludo formal. Se sintió algo extraña haciendo eso cuando en realidad quería darle un buen abrazo, así que conteniendo una sonrisa se tomó el atrevimiento de darle uno. Lo abrazó bien fuerte cerrando los ojos, con todo el cariño y el orgullo que sentía. Porque no lo había visto desde hacía mucho tiempo y porque todavía sentía que ella era la que tenía que ser la mimada de la familia.

 

Hola, padre —dijo cuando por fin lo soltó—. ¿Por dónde has estado? Tengo un montón de cosas que contarte. ¿Dónde están todos?

 

Con un remolino de preguntas que no debía hacer, respuestas a preguntas que no se habían hecho, anécdotas que tal vez solo a ella le parezcan increíbles y mucho más dio un paso hacia atrás y volvió a entrar al castillo, como esperando que él lo siguiera. Había olvidado lo que se sentía que hubiera alguien cercano que la iba a proteger, aunque no sabía si es que él todavía la iba a defender de cualquier cosa con la edad que ella tenía; era algo incierto, ya que sabiendo que él tenía tantos años seguramente ella le parecía una pequeña niña bebé o algo así.

 

Espero que no se hayan deshecho de mi habitación —se asustó por un momento y lo miró abriendo los ojos bien grande—. Es que no he traído nada conmigo —susurró luego con un poco más de timidez.

 

~~~

 

Se había preparado para mostrarse un poco más madura y seria de lo que era antaño, todos los planes quedaron en segundo plano cuando recibió la aprobación de su padre en el saludo. Debemos entender a la pequeña Valentine, había pasado casi 7 años lejos de su familia y amigos más allegados y ver nuevamente esta cara conocida, más aun siendo su padre, el calor de un pasado feliz y que amaba la llenaba. No podía disimular el deleite de encontrarse en el castillo, de ver nuevamente los muebles o los cuadros por las paredes, todo eso que parecía tan común, pero que era la monotonía que ella extrañaba después de dar tantas vueltas.

 

Regresar se sentía como la calma que trae tener un chocolate caliente en las manos, sentada al pie de un fuego chispeante, luego de un día lidiando con muggles ignorantes, temblorosos porque una"tormenta eléctrica" destrozó sus hogares. Era la paz que traía sus vacaciones.

 

@León Crowley


En el tema: Inscripciones a Hogwarts

27 junio 2019 - 14:08

Nick en hl.org: Valent
 
Nombre: Valentine Crowley

Casa de Hogwarts: Hufflepuff

 
País: Paraguay

 


En el tema: ►—Castillo Crowley—◄ (MM B: 96477)

27 junio 2019 - 13:50

En las afueras del Castillo

 

Eran como dos horas antes de que amaneciera, el cielo todavía estaba estrellado y oscuro, la luna se asomaba tímida detrás de unas nubes que no permitían que reflejara toda la luz. Era mejor así, pues alguien esa noche quería pasar desapercibida. Caminaba entonces lentamente sobre el suelo pedregoso que tantas veces había recorrido, intentando no hacer ruido ni llamar la atención. En eso le ayudaban los árboles de alrededor del camino, que con su altura y frondosidad la tapaban de pocas pero posibles miradas curiosas.

 

Una vez cerca de la gran portón de entrada quiso retroceder y volver, dio una media vuelta, camino unos pocos pasos y volvió a girar. Tenía ganas de volver a su hogar, pero a la vez tenía miedo de lo que pudiera pasar. La decisión ya estaba tomada, había pasado semanas pensando en qué hacer y por eso estaba allí. Sin embargo le costaba llevar a cabo todo lo planeado. Era distinto pensar y soñar, que hacerlo.

 

Se sentó sobre una roca cerca del camino y se dispuso a tomar fuerzas para animarse y entrar nuevamente al castillo. En realidad algo contraproducente, pues lo único que hizo fue aumentar sus inseguridades, con la avalancha de pensamientos que la esperaba.

 

Esta diminuta figura encapuchada era Valentine hecha una mujer. Aquella mujer que había vivido un sinfín de cosas en ese pueblo pequeño y mágico, había conocido a tanta gente, hecho amistades y enemistándose con algunos otros. Aprendió a luchar, a defenderse y también a atacar en los tantos enfrentamientos que vivió en su pasado. El duelo había sido su pasión en ese entonces, cuando estaba fuertemente introducida en el bando de mortífagos, su gran familia.

 

Por órdenes de los mortífagos de altos mandos se propuso cumplir una misión en favor al bando. Partió de Ottery también una madrugada pensando volver pronto, sin embargo su destino la llevó de un lugar a otro y cada vez que quiso regresar el trabajo la llamaba a otro lugar, a otras personas, a otros objetivos. Pasando el tiempo le fue cada vez más difícil volver, no obstante el cariño hacia su padre y sus amigos fue más fuerte.

 

Hasta le sonrojaba un poco pensar en que cuando ella se fue todavía era muy joven, una adolescente. Cuando eso todavía tenía energías y poca gente podía obligarla a lucir su mal carácter. Muchas veces se había preguntado cómo había ido a parar en el bando mortífago con la personalidad que tenía, tan alegre y risueña. Quizás se había hecho esa pregunta un poco temprano, pues ahora llegando a la adultez ya empezaba a abandonarla el buen humor y las ganas de divertirse todo el tiempo.

 

Ahora lo único que la diferenciaba de la antigua Valentine era la experiencia que había conseguido en los últimos tiempos. Su cara había cambiado apenas, todavía tenía cachetes que la hacían ver como niña. Lo único que cambió en ella fueron la pesadez en sus ojos, la pesadez de ver y aceptar cosas que no quería, de luchar, de aprender. Su cuerpo seguía siendo como antes, ella era de compostura pequeña, pero ahora llevaba una fuerza diferente debido al trabajo pesado que la llevó sus años de entrenamiento.

 

Por todos esos cambios y por el miedo de ver a su familia enojada por la ingratitud es que no se atrevía a entrar. Tenía miedo de ver cómo todos habían seguido sus vidas sin ella, cómo habían despertado cada mañana sin recordarla. Tenía mucho miedo de haber sido olvidada o lo peor, que la rechacen ahora que estaba de vuelta.

 

Entonces cuando el sol empezó a asomar a lo lejos, se puso de pie de un salto, endureció su mirada y su corazón y se acercó a llamar al portón. No importaba lo que fuera pasar ahí, no quería mostrarse débil y ansiosa. Mandó todos los sentimientos de inseguridad al fondo y se plantó ante su objetivo. Llamó a la entrada y esta se abrió ante ella.

 

Un escalofrío la recorrió al ver que algunas cosas habían cambiado, pero en general todo seguía intacto y unos cuantos recuerdos de su niñez la llenaron. Esta vez ya no iba a mirar atrás. Caminó lentamente pero con decisión hacia adentro, una vez llegado al umbral no tuvo que esperar demasiado, pues la puerta se abrió ante ella y tomando valentía en honor a su nombre, hizo lo que durante muchos años quiso hacer, dio un paso dentro de su verdadero hogar.


En el tema: Ficha de Valentine Drycar

03 enero 2017 - 03:42

Hola! Vengo aquí a pedir algunos cambios.

Dice:

 

Edad: 17 años.

 

Rango Social: Unicornios de Plata.
 

Raza: Humano

Aspecto Físico:

Cabellos de color rosado claro que combinan a la perfección con su tez nívea. Su rostro contiene cachetes preciados gracias a su forma redondeada y lo sonrosados que andan siempre. Su nariz también es curva, pequeña y poco notable. Sus ojos más grandes de lo común, de un color celeste claro, pestañas largas y negras. Podría considerarse baja ya que mide menos que 160 centímetros, delgada y ligera. Tanto pies como manos pequeños, con uñas cortas y nunca pintadas. Su voz es suave y agradable, aunque no mucho cuando comienza a cantar.

Su prenda favorita de vestir es el vestido, de todos los dibujos y diseños, en especial los que son flojos y le dejan un toque infantil. Como civil le gusta ponerse colores pasteles, tanto verdes, rosas, lavandas, etc, con dibujos de flores o círculos llamativos. Sin embargo cuando la situación es seria opta por vestidos negros, ajustados a su figura y con pocos detalles, de forma en que resalta más su blanca piel. Odia todo lo que sea brillo, lentejuelas o cosas llamativas. Suele llevar el cabello suelto.

Cualidades Psicológicas:

Confía sólo en las personas más allegadas, como su padre y sus hermanas. Algunas veces insegura, tiene miedo de hacer las cosas mal, sentimiento que la absorbe obligándola a actuar de manera torpe. Orgullosa cuando quiere serlo y con las personas que menos le caen bien. Bipolar, puede cambiar de estar muy enojada a llorar sin sentido o de repente reírse a carcajadas. Generalmente es muy tierna, con excepción a cuando actúa como mortífaga. Le gusta tener el control de todo aunque pocas veces lo tiene, cosa que le hace enfurecer aunque no tiene intenciones de decirlo verbalmente. Con eso se puede deducir que es muy callada, en especial con las personas que apenas conoce, se sonroja fácilmente. Lo más preciado para ella es su familia.

 

 

 

Me gustaría que diga:

Edad: Joven.

 

Rango Social: Unicornios de Oro.
 

 

Raza: Vampiro.
 

Aspecto Físico:

Tiene un rostro redondeado, de mejillas casi siempre sonrosadas, ojos azules. Su piel es bastante clara. Le gusta llevar su cabello negro suelto, no le molesta pues apenas le cubren los hombros, no olvidar que también luce flequillo.  Podría considerarse baja ya que mide menos que 160 centímetros, delgada y ligera. Tanto pies como manos pequeños, con uñas cortas y nunca pintadas. Su voz es suave y agradable, aunque no mucho cuando comienza a cantar. Se viste siempre de acuerdo a la ocasión, teniendo una leve preferencia por vestidos y faldas. Odia todo lo que sea brillo, lentejuelas o cosas llamativas.


Cualidades Psicológicas:
Es tímida, le cuesta dar el primer paso en las conversaciones con extraños, pero cuando se siente obligada puede hacerlo con mucha amabilidad. Sin embargo le fascina hablar y contar historias, al menos con las personas más allegadas. Le gusta ayudar a los demás, siempre y cuando considere que sea correcto. Cuida a los animales con mucho cariño. Caprichosa, segura y... algo torpe.

 

No siente malos deseos por las demás personas, pero es consciente del bien mayor y de que algunos deben hacer ciertos sacrificios por la paz. No cree que sea algo positivo incluir a los "magos" de padres muggles entre los magos. Piensa que para el avance mágico solo se puede contar con los magos de sangre, pues educar a los muggles desde cero es un gran fastidio y es tiempo perdido.

 

 

Leí que el rango solo puede ser cambiado por moderadores, pero la razón de que menciono eso en el post es que al costadito en mi perfil dice "Unicornios de Oro" pero en mi ficha dice "Unicornios de Plata". No estoy segura de cual sea el correcto, dejé por mucho tiempo el foro y me perdí un poco  :blush: .

 

Desde ya, muchísimas gracias!!


En el tema: Inscripciones a Hogwarts

30 diciembre 2016 - 04:03

Hola! Vengo a inscribirme al Quinto Curso  :unsure: :blush:  

 

Nick en hl.org: Valent
 
Nombre: Valentine

Casa de Hogwarts: Hufflepuff

 
País: Paraguay