Ir al contenido


Conoce el nuevo contexto de rol global de la Segunda Temporada de Rol en la CMI. Link

Merjlock Peverell

Miembro desde 08 ago 2012
Última actividad feb 11 2014 07:19
*****

#4547075 .:: Castillo Peverell 5 ::. (MM B: 78201)

Escrito por Merjlock Peverell el 11 agosto 2013 - 20:50

La espera del lobo llegó a su fin con el maullido del felino que estaba esperando. Su llamado había sido contestado y aquel ente que esperaba apareció a su encuentro. Con gran júbilo se levantó con un potente impulso de sus patas traseras y dando saltos se acercó al lince que lo miraba atentamente. Los ladridos del lobo se escucharon el bosque como dejes de aullidos, unos claros sonidos de felicidad.

La luz que emanaba del lobo, se intensificó mostrando claramente la felicidad que le producía la presencia de su fiel amigo felino. La apariencia fiera de la bestia había desaparecido por completo, ahora sólo se mostraba un animal manso y amistoso. Dando pasos sigilosos hacía el lince, como si estuvieran en pleno acecho, se tiró sobre el hermoso animal y comenzó a lamerle la orejas, mostrando el gran amor que sólo se siente por personas que son mas que hermanos.

La magia es misteriosa y está llenas de secretos. Pocos magos llegan a entender tan sólo un poco todo lo que envuelve la poderosa magia antigua. Merjlock y Aime exploraban el misterioso mundo de los patronus, dando así muestra de su profunda amistad y amor. Sin duda estos hermosos animales plateados que ahora tenían un mágico encuentro habían sido creados con el poderoso recuerdo de su amistad.


#4540444 .:: Castillo Peverell 5 ::. (MM B: 78201)

Escrito por Merjlock Peverell el 28 julio 2013 - 18:07

La oscuridad envolvía con su velo cada rincón del ancestral bosque. Aquel bosque donde generaciones y generaciones de saúcos habían crecido y muerto, manteniendo el ciclo mágico de la vida, porque precisamente si ese bosque era algo, era ser mágico. Esto le era obvio a cualquier ser que se acercaba a sus límites, el misticismo del lugar se sentía en la brisa, que transportaba sus aromas y sonidos poco peculiares. Infinidad de criaturas mágicas vivían bajo su sombra, alejadas de los magos y sobretodo de los muggles, pocos de los humanos que entraban al bosque salían con vida de aquel mundo creado y gobernado por los saúcos.

La noche se sentía fresca, con un leve viento que chocaba en las copas de los colosales árboles, las cuales absorbían la poca luz que llegaba del nublado cielo de luna nueva. Sólo los habitantes de aquel lugar podían ver y caminar sin problemas por los alrededores, haciendo leves sonidos tanto presas como cazadores. Pero en esta noche que no parecía que fuese a ocurrir algo fuera de lo común algo fantástico sucedió.

Los seres que estaban alrededor se extrañaron por la inusual y leve luz que apareció en el horizonte. Alertas la observaron fijamente sin saber que hacer, viendo como crecía a cada segundo y llenaba de luz cegadora todos los rincones del bosque. Pronto, cuando los ojos de las criaturas se acostumbraron a la potente luz plateada, lograron distinguir la forma de un fiero lobo plateado, que caminaba lentamente olfateando el suelo.

Era un lobo grande llegado a la adultez, sus cicatrices en su pelaje le conferían una actitud de cazador experimentada y bestial; una cicatriz destacaba entre todas, una que llevaba en su lomo y que por lo peculiar la convertía en su marca distintiva. Pero pese a toda su salvaje presencia, sus ojos mostraban bondad y felicidad, sentimientos que se notaron mas evidentes cuando de repente el lobo se detuvo y comenzó a mover la cola, olfateando con más fuerza y ánimo.

Sin lugar a dudas había encontrado el lugar que buscaba, la emoción lo revelaba. Dando un respiro profundo, exhaló un aullido potente que inundó el bosque y sus alrededores y toda criatura que se encontraba cercana corrió y desapareció bajo el cobijo de la oscuridad mas allá de la luz del lobo. Un nuevo respiro y otra exhalación de vida y felicidad emergió con el siguiente aullido, y pasados unos minutos el animal plateado se echó al lado de un saúco de tronco ancho, esperando a que su llamado fuese respondido y llenando de luz aquella noche en el bosque que había sido gobernada por la oscuridad.


#4403613 .:: Castillo Peverell 5 ::. (MM B: 78201)

Escrito por Merjlock Peverell el 23 noviembre 2012 - 23:30

Los minutos que transcurrieron entre la declaración que le había hecho a Anne hasta las palabras que le dirigió ella como respuesta fueron de los mas largos y emotivos de su vida. La paciencia que el cazador había cultivado durante toda su vida pronto fue rota, por lo que se vio nervioso, dubitativo y hasta reflejó en su rostro súplica para que la respuesta fuera pronta.

La lentitud de la escena que estaba viviendo lo hizo pensar que alguien les había hechizado y que ahora se encontraban en otra dimensión o que el tiempo se había distorsionado. Pero la razón le decía que eso era casi imposible, porque con la magia nunca se sabía a ciencia cierta, aún así alguna respuesta debía existir y esa era que estaba enamorado de aquella bruja que estaba frente suyo y que ahora lo tenía expectante.

Anne entre tanto se mostró tomada por sorpresa, y ello fue evidente con su comportamiento. Merjlock notó como una cristalina lágrima bajaba con rapidez por la mejilla de la bruja y reflejó los opacos rayos del sol de aquella mañana. Luego el corazón del licántropo estuvo a punto de estallar cuando la rubia lo miró fijamente a sus ojos, y estuvo a punto de contestarle, pero sólo emanó de ella una sonrisa nerviosa. Todo esto lo llenó de dudas y sintió el impulso de devolver el tiempo y no decir nada.

Y de repente un nuevo beso de la Haughton, aclararon su mente caótica y todo tuvo sentido de nuevo. De nuevo el tiempo corrió al ritmo normal, ya no sintió mas el aire pesado que llevaba minutos oprimiéndole los pulmones y una certeza se apoderó de él que le decía que su lobita quería recorrer el mismo camino que él y que sería su pareja. Y sintiendo todo este mar de emociones la besó, la besó con pasión y locura producto del amor que ella había despertado en él.

Después del beso llegaron las palabras de su amada, con su tierna voz y con el tacto de su mano izquierda en su mejilla. Merjlock sonrió ampliamente igual o quizá mas que su novia, porque la respuesta era positiva y desde ese momento eran pareja. Una pareja unida por la luna llena que de el momento que los había unido había dejado de ser la razón de su maldición, para convertirse en la responsable de su amor.

-Amor, no sabes cuanta alegría has traído a mi vida. Prometo que seremos muy felices y que ninguna adversidad nos podrá separar. Nuestro amor es fuerte y nos llevará a la felicidad eterna.- La tomó de la cadera y la besó de nuevo con una ternura absoluta y luego la abrazó con fuerza, sellando así el momento que estaban viviendo, el cual nunca saldría de su memoria ni de su corazón.


#4401573 .:: Castillo Peverell 5 ::. (MM B: 78201)

Escrito por Merjlock Peverell el 20 noviembre 2012 - 19:04

La noche anterior había sido de perfecta cacería. La falta de luz lunar por ser luna nueva había dejado en la penumbra a los seres que habitaban el Bosque de Saúcos, y Merjlock lo había aprovechado para cazar un venado, su presa favorita. Ahora, después de descansar de la jornada anterior, salaba la carne y la preparaba para asarla.

El aroma de la carne cocinada del venado llenaba con sus olores el claro donde el cazador tenía su improvisado campamento. Pero justo cuando el aroma le indicaba que su comida estaba casi lista, una fragancia se adueñó de su atención y la sangre le comenzó a hervir. Su amada lobita estaba acercándose rápidamente y el mundo ya comenzaba a girar de nuevo en torno a ella.

Anne había llegado a su vida en extrañas condiciones, por un azar del destino, un regalo de este. Desde que la había conocido se habían estado viendo en los terrenos de su familia, creando un fuerte vínculo y compartiendo bellos momentos. Hablaban por horas de sus vidas pasadas, del presente y de lo que pensaban del futuro. Y sin darse cuenta Merjlock se había enamorado.

La noche anterior, en el fragor de la cacería, cuando mas lucidez y tranquilidad alcanzaba el cazador, el Peverell había decidido que tan pronto viera a Anne, le diría lo que sentía por ella. Y por ello le hervía la sangre, porque su fragancia y los sonidos de los pasos le indicaban que pronto estaría frente a él, y por primera vez se le declararía a una bruja.

Cuando la soledad llega a la vida de alguien, a veces tiene la costumbre de quedarse mucho tiempo con esa persona. Una mala costumbre que tiene la soledad, pero desde la llegada de aquella bruja de ojos color plata, Merjlock se sentía acompañado y feliz, y no quería dejar pasar la oportunidad de tener una compañera, y menos que Anne se le fuera pues sólo ella entendía bien su maldición.

Fue entonces cuando sus pensamientos se interrumpieron por la esbelta figura de su amada saliendo de la oscuridad que dejaban los Saúcos a la orilla del claro. Ahí bañada por la luz de los rayos de sol matinales se veía hermosa, tan hermosa que cegaba. Y bajo aquellas condiciones se sintió como una presa, petrificado por aquella lobita que se acercaba con paso decidido y que tan pronto estuvo frente a él lo besó con sus labios suaves y carnosos.

Una corriente de energía recorrió su cuerpo, tan potente que lo llenó de vitalidad y seguridad. La besó con ternura y pasión, y al terminar el beso la miró a los ojos y le sonrío mientras escuchaba su dulce voz.

- Hola mi lobita. Que bonita se tornó la mañana con tu llegada. Precisamente estuve pensando mucho anoche en ti. Debe ser que te llamé con el pensamiento.

La miraba con ansias buscando el valor definitivo para decir lo que estaba por explotar dentro de sí. La tomó de ambas manos y con voz un tanto fuerte dijo:

- Anne, sé que hace poco que nos conocemos, pero ya siento que sabemos mucho del otro. Ayer en la lucidez de la noche, tomé una decisión con absoluta seguridad. Quiero que seas mi compañera... Es decir, ¿serías mi novia?

Apenas lo dijo supo que había sonado incoherente y no había dicho todo lo que pensaba y sentía. Pero siempre le pasaba así, era un mago de pocas palabras y no muy hábil con el don de la palabra, pero lo dicho allí era lo que sentía su corazón.


#4346667 .:: Castillo Peverell 5 ::. (MM B: 78201)

Escrito por Merjlock Peverell el 11 septiembre 2012 - 13:54

El saber que ambos eran licántropos lo hizo emocionar a tal punto que un destello luz se vio en sus ojos, algo muy inusual en Merjlock, que siempre cuidaba de no mostrar el mas mínimo sentimiento, y se veía siempre calmo, frío y vacío, como si fuese un títere. Sin embargo, en esta ocasión le brillaban los ojos, sus grandes ojos verdes que parecían un par de esmeraldas, miraban fijamente a Anne, como si estuviera bajo el efecto de la amortentia, la poción del amor.

Sin lugar a dudas, esto se debía a que había conocido por fin a otra persona de su especie, que como él llevaba su condición de esclavo de la luna, como el pensaba que era. Nunca mas, después de haber sufrido el ataque varios años atrás, se había cruzado en el camino con otro licántropo. Y sumado al hecho de que ahora se le presentaba ante él una licántropa, bella y por lo que su instinto le decía con buenas intenciones. Todo esto sumado, logró sacarlo de su fría vida e hizo que le hirviese un poco la sangre, como si empezara a sufrir su transformación bajo la luz de la luna llena.

- En efecto, tres días han pasado desde nuestra última transformación, no? - Dijo despacio, tratando de ocultar su emoción. - El placer es mío. - Continuó con la presentación, al tiempo que con un movimiento ágil, besaba la mano de Anne, quien la había alargado para estrecharla. Le pareció mas caballeroso besarle la mano, después de todo, aunque no había tenido contacto con muchas personas, le habían enseñado buenos modales.

Sus ojos no paraban de mirar a aquella extraña bruja que había entrado en los terrenos de su familia. Sin duda un hechizo recorría su cuerpo, ya poco quedaba de la desconfianza ocasionada al pensar que Anne fuera mortífaga o que llegase hasta allí con malas intensiones. Un hechizo por ver a alguien de su misma condición y sobre todo tan hermosa.

- No importa que hayas entrado en estos terrenos, total no soy su dueño y además como creo que notaste, están abandonados. Nunca he vivido en este ancestral castillo, que una vez perteneció a mis antepasados, los poderosos tres hermanos Peverell, dueños de las Reliquias de la Muerte. - Dijo esto con respeto y gran admiración a sus antepasados, que le habían dado tanta gloria al apellido que el llevaba, el Peverell.

- En cuanto a mi estadía en el Bosque de Saúcos, la razón está en mi naturaleza, y no hablo sólo de la lobuna, me refiero a que soy cazador. - Con un gesto de su cabeza le señaló el arco que llevaba a su espalda. - Toda mi vida he vivido en las montañas del norte. Acá estoy solo de visita.

Sin saber por qué, Merjlock empezó a caminar en círculos alrededor de Anne, como si hiciera parte de un ritual para conocerla. Analizó cada detalle de la bruja, su olor, su respiración, su forma de moverse. Todo en ella le producía curiosidad, pero no tanto como la cicatriz que llevaba en su mejilla izquierda, la cual le recordaba la suya, con la que lo dejó marcado para toda la vida en su espalda. Nunca mas volvió a ver ese licántropo, o eso siempre pensó él porque en las noches del luna llena, la razón no era su compañera.

- Eres bienvenida en estos terrenos, a excepción en las noches de luna llena, que estaré descontrolado en el Bosque de Saúcos, siéntete cómoda. Si quieres, conocemos juntos el Castillo de mi familia, hoy justamente iba a entrar a conocerlo.

La invitación estaba hecha, aunque no sabía porque se la había hecho a una desconocida. Lo cierto era que pronto iba a conocer el hogar de sus antepasados y todo aquel que llevase el apellido Peverell. Lo que realmente lo ponía nervioso era que iba a ver de nuevo los rostros de sus padres y de su tío, los cuales lo esperaban en una de las habitaciones del castillo, donde estaban sus retratos. Como siempre, nada estaba escrito en su vida, ya vería que iba a suceder.


#4335629 ~ La Madriguera ~ (MM)

Escrito por Merjlock Peverell el 25 agosto 2012 - 21:49

Hola fenixianos, creo que me uniré a sus filas, espero ayudar ^^. Mis datos son los siguientes!

- ¿Eres miembro o aspirante? Si eres miembro, dinos el rango: Aspirante
- Nick: Merjlock Peverell
- Nombre Muggle: Lucas
- Edad: 23
- País: Colombiano en Argentina
- Fecha de Cumpleaños: 31 de Julio... Lo sé :$

Bueno, espero que me acepten en el Ejército del Fénix y poder ayudarlos. Que interesante ver a Camille por acá. Saludos!