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Conoce el nuevo contexto de rol global de la Segunda Temporada de Rol en la CMI. Link

Leonardo Myrddin E.

Miembro desde 26 oct 2012
Última actividad nov 22 2020 05:12
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Mensajes que he realizado

En el tema: Yaxley Manor (MM B: 109997)

24 octubre 2018 - 07:01

Una voz conocida que respondiendo su pregunta llamó su atención inmediatamente. Se giró instantáneamente solamente para encontrarse asfixiado por el abrazo del patriarca de la familia. Su padre, Orión, que una vez más mostraba su afecto de forma demasiado efusiva, cosa que no molestaba al castaño, pero lo avergonzaba a veces.

 

-Han pasado algunas cosas...- Musitó, recuperando un poco el aliento luego de ser soltado por Orión, pero sin mucha seguridad de haber sido oído. -Yo también me alegro de verte- Rió, ante su preocupación.

 

De un momento a otro, aquella estancia de la casa comenzó a llenarse con más miembros de la familia. Por alguna razón, casi todos los habitantes de aquella casa se habían levantado a esas horas de la noche. Algo aturdido por la repentina aparición de todos, se dedicó a mirar a través de un cristal cercano, quedándose absorto en sus pensamientos mientras Evedhiel servía algo para los recién llegados. Por ahí pudo detectar el delicioso aroma de un café. Miró distraídamente a su alrededor, y a sus acompañantes, sin importarle mucho lo que hacían y decían entre ellos. La verdad, se sentía algo incómodo entre tanto alboroto.

 

De un momento a otro, sacudió un poco su cabeza, en un intento algo ingenuo de apartar los recuerdos de los últimos meses que repentinamente volvieron a sus pensamientos. Sin embargo, aquello consiguió sacarlo de su ensimismamiento justo a tiempo para ver a la mujer pelirroja invocar mediante magia un objeto que parecía forrado en piel. Debía de ser un libro.

 

-Ohhh, algo interesante por fin- Dejó escapar aquello último sin querer. El libro despertó su curiosidad, al igual que la de los demás, según podía ver. Eso era lo que su alma en verdad quería en esos momentos: algo de misterio y, con algo de suerte, peligro. -A todo esto... ¿Dónde lo conseguiste?- Preguntó, ya sin poder contener su interés

 

 

 

Arroba todos


En el tema: Yaxley Manor (MM B: 109997)

21 octubre 2018 - 04:50

De inmediato, fue sorprendido por la voz de una desconocida. Al girarse en la dirección de donde provenía, el castaño se encontró con una, en apariencia, mujer joven, que se dirigía a él con una mirada inquisitiva. No se hallaba sola. Aunque algo más lejos, podía distinguir a una segunda mujer que lo miró de forma similar antes de seguir trabajando con un caldero en la cocina.

 

-Yo, umm... soy hijo de Orión- Respondió, mirando con curiosidad a sus interlocutoras. -Me llamo Louis- 

 

No parecía que le hayan hecho mucho caso, quizás debido a que se perdió por un rato en sus propios pensamientos causando que ambas regresaran a la cocina. Restando importancia a aquello, decidió seguirlas. Al encontrarse con un plato enfrente suyo nada más acercarse a la mesa, asumió que era para él y tomó asiento. Mirando la sopa con cierta duda, agradeció a la segunda mujer que se sentó también a la mesa antes de que los tres empezaran a comer, procurando el Yaxley evitar comentar algo sobre la sopa.

 

Sin hacer mucho caso de lo que las otras dos conversaban, Louis volvió a perderse en el mar de pensamientos y dudas que inundaba su mente. Se sentía incómodo ahí. Seis meses secuestrado en un sótano en Rusia no eran algo que se pudiera olvidar tan fácilmente. Especialmente si una psicópata te ultrajaba casi todos los días durante tu estancia en ese lugar.

 

-¿Hm?- La exclamación de la mujer lo sacó de su ensimismamiento. -Pues... sí, hasta donde puedo saber. ¿Por?- La idea del enigma se le hizo interesante. Conocía muy poco sobre sus raíces u orígenes, pero quizás podría ayudar. -Por cierto, lamento no haber preguntado antes pero... ¿Podrían decirme cuáles son sus nombres?-

 

 

@   @Evedhiel


En el tema: Yaxley Manor (MM B: 109997)

18 octubre 2018 - 04:58

-¿Ésto es una broma o algo así?-

 

Los verdes ojos dejaban notar su incredulidad. Aquello no podía ir en serio. O sea... -¿Qué demonios?- El joven acomodó un poco su mochila, comenzando a mirar hacia todos lados como esperando que la respuesta a aquello se encontrara en alguna parte de los alrededores. Aquella reacción no era para menos, después de todo estaba de pie frente a su propia tumba.

 

Leonardo Yaxley

1996 - 2018

 

Querido hijo y fantasma

 

Según aquella lápida, había muerto hace cosa de unos meses. No podía creerlo, su propia familia lo mató, y hasta donde los conocía, pusieron esa lápida sin más y se olvidaron del asunto. Echando un suspiro, sacó la varita de la manga y cambió el año de deceso por un simple signo de interrogación. Habiendo terminado, se giró hacia la construcción en cuyo jardín trasero se encontraba.

 

La vieja Manor no había cambiado en nada. Siempre le había gustado el aspecto que presentaba: Algo descuidada, con un aire misterioso, pero sobria y con un aura que atraía al castaño. Sin mucha prisa, se dirigió a la entrada principal de la residencia. Quizás no era tan malo volver. Tal vez, sólo tal vez, encontraría ese sentido de pertenencia a un lugar del que había carecido desde hace mucho tiempo, cuando el lugar en el que solía vivir terminó reducido a la nada una vez sus ahora antiguos habitantes dejaron de ocuparlo.

 

Sintiéndose algo tonto por seguir tocando la puerta sin obtener respuesta, entró con cierta duda.

 

-¿Hola? ¿Hay alguien en casa?- Dijo en voz alta, esperando no lo tomen por sorpresa o lo confundan con un ladrón o algo así. Después de todo, "él estaba muerto".


En el tema: El Caldero Envenenado (MM B: 92561)

04 marzo 2018 - 02:58

Su respuesta no hizo más que llenarlo de alegría. Ésa era una de las cosas que le encantaban de ella, su capacidad de hacerlo feliz con suma facilidad. Quizás fue eso lo que en su momento los llevó a su perdición, pero él no estaba para pensar en eso. No en aquellos momentos.

 

-Que... ¿qué?...- La oración que ella soltó como respuesta a su pregunta lo hizo palidecer un poco. No conocía a la madre de la pelirroja y, según lo que ella le solía contar, no tenía demasiadas ganas de hacerlo. Mucho menos ahora que supo que su hija había tenido dos niñas.

 

Se puso de pie luego de un rato, solamente para sentare al lado de la mujer. Después de tanto tiempo, no quería separarse de ella bajo ningún concepto. Entrelazó sus dedos con los de ella mientras apoyaba su cabeza sobre la ajena. La había extrañado. Demasiado, y por mucho que quiso intentar olvidarse de ella, no pudo. Y ahí estaban ambos otra vez. Dos polos opuestos atraídos por el magnetismo que, esperaba él, no se pudieran volver a separar.

 

-Podemos ir a otro lugar- Susurró en su oído. -Tú decide a donde y yo te sigo- Se separa un poco de ella y le sonríe antes de dejar un beso en sus labios. Aún por encima de todo lo que le gustara a él de su pelirroja, le encantaba verla sonreír.

 

 

 

 

@Emilia Malraux


En el tema: El Caldero Envenenado (MM B: 92561)

24 febrero 2018 - 21:23

Por un momento, parecía como si todo se hubiera detenido, como si el tiempo mismo solamente funcionara para ellos dos, y no para los demás. No existía para él nada más que ella. Aún así, su cabeza estaba demasiado llena de inquietudes las cuales, nada más sentarse, salieron de la boca ajena como si le hubiera leído la mente.
 
Sus palabras lo dejaron mudo. No se esperaba que ella dijera eso, no así de pronto. Sin poder evitarlo, se rió dejado salir el nerviosismo que él también sentía. Al verla desviar la vista, inmediatamente se calló. No estaba muy seguro de qué decirle en aquellos momentos, pero debía al menos responder a su pregunta.
 
-Intentémoslo de nuevo- Dijo con un tono suave que solamente le salía con ella, haciendo que la pelirroja lo mirara de nuevo. -Ambos hemos cometido errores por igual, pero... podríamos dejar eso atrás y volver a intentarlo. Tú y yo-  Acercándose un poco más, tomó su mano y la miró a los ojos, intentando disimular que su rostro estaba tomando un ligero tono rojizo.
 
-Por cierto... ¿Ellas cómo están?- Le sonrió, refiriéndose a las bebés que ambos, en tiempos pasados, habían querido tener y que por un maravilloso milagro se encontraban ahora con ellos. Aunque no en las circunstancias que al Myrddin le hubieran gustado.