Ir al contenido


Conoce el nuevo contexto de rol global de la Segunda Temporada de Rol en la CMI. Link

Leonardo Myrddin E.

Miembro desde 26 oct 2012
Última actividad nov 22 2020 05:12
*****

#5209513 Yaxley Manor (MM B: 109997)

Escrito por Leonardo Myrddin E. el 24 octubre 2018 - 07:01

Una voz conocida que respondiendo su pregunta llamó su atención inmediatamente. Se giró instantáneamente solamente para encontrarse asfixiado por el abrazo del patriarca de la familia. Su padre, Orión, que una vez más mostraba su afecto de forma demasiado efusiva, cosa que no molestaba al castaño, pero lo avergonzaba a veces.

 

-Han pasado algunas cosas...- Musitó, recuperando un poco el aliento luego de ser soltado por Orión, pero sin mucha seguridad de haber sido oído. -Yo también me alegro de verte- Rió, ante su preocupación.

 

De un momento a otro, aquella estancia de la casa comenzó a llenarse con más miembros de la familia. Por alguna razón, casi todos los habitantes de aquella casa se habían levantado a esas horas de la noche. Algo aturdido por la repentina aparición de todos, se dedicó a mirar a través de un cristal cercano, quedándose absorto en sus pensamientos mientras Evedhiel servía algo para los recién llegados. Por ahí pudo detectar el delicioso aroma de un café. Miró distraídamente a su alrededor, y a sus acompañantes, sin importarle mucho lo que hacían y decían entre ellos. La verdad, se sentía algo incómodo entre tanto alboroto.

 

De un momento a otro, sacudió un poco su cabeza, en un intento algo ingenuo de apartar los recuerdos de los últimos meses que repentinamente volvieron a sus pensamientos. Sin embargo, aquello consiguió sacarlo de su ensimismamiento justo a tiempo para ver a la mujer pelirroja invocar mediante magia un objeto que parecía forrado en piel. Debía de ser un libro.

 

-Ohhh, algo interesante por fin- Dejó escapar aquello último sin querer. El libro despertó su curiosidad, al igual que la de los demás, según podía ver. Eso era lo que su alma en verdad quería en esos momentos: algo de misterio y, con algo de suerte, peligro. -A todo esto... ¿Dónde lo conseguiste?- Preguntó, ya sin poder contener su interés

 

 

 

Arroba todos




#5208835 Yaxley Manor (MM B: 109997)

Escrito por Leonardo Myrddin E. el 21 octubre 2018 - 04:50

De inmediato, fue sorprendido por la voz de una desconocida. Al girarse en la dirección de donde provenía, el castaño se encontró con una, en apariencia, mujer joven, que se dirigía a él con una mirada inquisitiva. No se hallaba sola. Aunque algo más lejos, podía distinguir a una segunda mujer que lo miró de forma similar antes de seguir trabajando con un caldero en la cocina.

 

-Yo, umm... soy hijo de Orión- Respondió, mirando con curiosidad a sus interlocutoras. -Me llamo Louis- 

 

No parecía que le hayan hecho mucho caso, quizás debido a que se perdió por un rato en sus propios pensamientos causando que ambas regresaran a la cocina. Restando importancia a aquello, decidió seguirlas. Al encontrarse con un plato enfrente suyo nada más acercarse a la mesa, asumió que era para él y tomó asiento. Mirando la sopa con cierta duda, agradeció a la segunda mujer que se sentó también a la mesa antes de que los tres empezaran a comer, procurando el Yaxley evitar comentar algo sobre la sopa.

 

Sin hacer mucho caso de lo que las otras dos conversaban, Louis volvió a perderse en el mar de pensamientos y dudas que inundaba su mente. Se sentía incómodo ahí. Seis meses secuestrado en un sótano en Rusia no eran algo que se pudiera olvidar tan fácilmente. Especialmente si una psicópata te ultrajaba casi todos los días durante tu estancia en ese lugar.

 

-¿Hm?- La exclamación de la mujer lo sacó de su ensimismamiento. -Pues... sí, hasta donde puedo saber. ¿Por?- La idea del enigma se le hizo interesante. Conocía muy poco sobre sus raíces u orígenes, pero quizás podría ayudar. -Por cierto, lamento no haber preguntado antes pero... ¿Podrían decirme cuáles son sus nombres?-

 

 

@   @Evedhiel




#5207967 Yaxley Manor (MM B: 109997)

Escrito por Leonardo Myrddin E. el 18 octubre 2018 - 04:58

-¿Ésto es una broma o algo así?-

 

Los verdes ojos dejaban notar su incredulidad. Aquello no podía ir en serio. O sea... -¿Qué demonios?- El joven acomodó un poco su mochila, comenzando a mirar hacia todos lados como esperando que la respuesta a aquello se encontrara en alguna parte de los alrededores. Aquella reacción no era para menos, después de todo estaba de pie frente a su propia tumba.

 

Leonardo Yaxley

1996 - 2018

 

Querido hijo y fantasma

 

Según aquella lápida, había muerto hace cosa de unos meses. No podía creerlo, su propia familia lo mató, y hasta donde los conocía, pusieron esa lápida sin más y se olvidaron del asunto. Echando un suspiro, sacó la varita de la manga y cambió el año de deceso por un simple signo de interrogación. Habiendo terminado, se giró hacia la construcción en cuyo jardín trasero se encontraba.

 

La vieja Manor no había cambiado en nada. Siempre le había gustado el aspecto que presentaba: Algo descuidada, con un aire misterioso, pero sobria y con un aura que atraía al castaño. Sin mucha prisa, se dirigió a la entrada principal de la residencia. Quizás no era tan malo volver. Tal vez, sólo tal vez, encontraría ese sentido de pertenencia a un lugar del que había carecido desde hace mucho tiempo, cuando el lugar en el que solía vivir terminó reducido a la nada una vez sus ahora antiguos habitantes dejaron de ocuparlo.

 

Sintiéndose algo tonto por seguir tocando la puerta sin obtener respuesta, entró con cierta duda.

 

-¿Hola? ¿Hay alguien en casa?- Dijo en voz alta, esperando no lo tomen por sorpresa o lo confundan con un ladrón o algo así. Después de todo, "él estaba muerto".




#5144857 El Caldero Envenenado (MM B: 92561)

Escrito por Leonardo Myrddin E. el 04 marzo 2018 - 02:58

Su respuesta no hizo más que llenarlo de alegría. Ésa era una de las cosas que le encantaban de ella, su capacidad de hacerlo feliz con suma facilidad. Quizás fue eso lo que en su momento los llevó a su perdición, pero él no estaba para pensar en eso. No en aquellos momentos.

 

-Que... ¿qué?...- La oración que ella soltó como respuesta a su pregunta lo hizo palidecer un poco. No conocía a la madre de la pelirroja y, según lo que ella le solía contar, no tenía demasiadas ganas de hacerlo. Mucho menos ahora que supo que su hija había tenido dos niñas.

 

Se puso de pie luego de un rato, solamente para sentare al lado de la mujer. Después de tanto tiempo, no quería separarse de ella bajo ningún concepto. Entrelazó sus dedos con los de ella mientras apoyaba su cabeza sobre la ajena. La había extrañado. Demasiado, y por mucho que quiso intentar olvidarse de ella, no pudo. Y ahí estaban ambos otra vez. Dos polos opuestos atraídos por el magnetismo que, esperaba él, no se pudieran volver a separar.

 

-Podemos ir a otro lugar- Susurró en su oído. -Tú decide a donde y yo te sigo- Se separa un poco de ella y le sonríe antes de dejar un beso en sus labios. Aún por encima de todo lo que le gustara a él de su pelirroja, le encantaba verla sonreír.

 

 

 

 

@Emilia Malraux




#5142177 El Caldero Envenenado (MM B: 92561)

Escrito por Leonardo Myrddin E. el 24 febrero 2018 - 21:23

Por un momento, parecía como si todo se hubiera detenido, como si el tiempo mismo solamente funcionara para ellos dos, y no para los demás. No existía para él nada más que ella. Aún así, su cabeza estaba demasiado llena de inquietudes las cuales, nada más sentarse, salieron de la boca ajena como si le hubiera leído la mente.
 
Sus palabras lo dejaron mudo. No se esperaba que ella dijera eso, no así de pronto. Sin poder evitarlo, se rió dejado salir el nerviosismo que él también sentía. Al verla desviar la vista, inmediatamente se calló. No estaba muy seguro de qué decirle en aquellos momentos, pero debía al menos responder a su pregunta.
 
-Intentémoslo de nuevo- Dijo con un tono suave que solamente le salía con ella, haciendo que la pelirroja lo mirara de nuevo. -Ambos hemos cometido errores por igual, pero... podríamos dejar eso atrás y volver a intentarlo. Tú y yo-  Acercándose un poco más, tomó su mano y la miró a los ojos, intentando disimular que su rostro estaba tomando un ligero tono rojizo.
 
-Por cierto... ¿Ellas cómo están?- Le sonrió, refiriéndose a las bebés que ambos, en tiempos pasados, habían querido tener y que por un maravilloso milagro se encontraban ahora con ellos. Aunque no en las circunstancias que al Myrddin le hubieran gustado.
 
 
 
 
 



#5141797 Yaxley Manor (MM B: 109997)

Escrito por Leonardo Myrddin E. el 24 febrero 2018 - 02:23

-¿Y qué es lo que vamos a hacer ahora?-

 

El niño lo miraba mientras ambos salían de la cocina. Louis no tenía nada en mente. Su estancia en la casona era extrañamente tranquila y eso, en cierto modo, lo inquietaba. Incluso podría decirse que lo molestaba. Pero había accedido irse a vivir con su padre para conectarse con aquella parte de él de la que estuvo lejos por demasiado tiempo. Y exactamente no había logrado nada de eso en ya casi dos meses.

 

En primer lugar, ¿Desde cuándo él era así de sentimental? Siempre se había jactado de no darle importancia a nada relacionado a lazos familiares y su origen. Eran demasiados los cambios que la vida le había traído en los últimos días que le costaba digerirlo.

 

-¡Espérame papá!- Lo detuvo la vocecita de Eliah, que se había detenido en mitad de la entrada para atarse los zapatos. Pero había algo que llamó aún más su atención. Voces. Viniendo desde afuera. Como presintiendo lo que iba a pasar, un impulso lo hizo correr hasta donde el niño se encontraba antes de cubrirlo con su cuerpo, rodando ambos por el suelo mientras conseguía distinguir con la vista una masa gigante de hielo destrozando la puerta y deteniéndose no muy lejos de él.

 

No tuvo tiempo siquiera a ver si su hijo estaba bien, antes de darse cuenta que el suelo estaba agrietado. Sin poder moverse, padre, hijo, y el trozo gigante de hielo cayeron por algunos metros hasta detenerse en el suelo de algún lugar debajo de donde se encontraban hace un momento. Desesperado, el castaño se separó un poco de su niño, y lo encontró inconsciente. Revisando si aún respiraba, se preocupó por salir de ahí y llevarlo a un lugar seguro. Con suerte, encontraría una salida que lo llevara de vuelta hacia arriba.




#5138819 El Caldero Envenenado (MM B: 92561)

Escrito por Leonardo Myrddin E. el 14 febrero 2018 - 03:11

Por alguna razón le costaba controlar su emoción. Todo en aquellos últimos días había pasado de forma tan vertiginosa para él que había tenido poco tiempo de digerir todo, especialmente la noticia que le llegó exactamente una semana atrás.
 
Debido al tumulto de gente que transitaba por ahí, estaba obligado a seguir el lento ritmo de los demás. Mientras andaba, sus ojos recorrían con curiosidad las fachadas y escaparates de los negocios por los que pasaba, mientras su mente se perdía en sus propios pensamientos. Iba a ver a aquella persona que tanto había marcado su vida, y que al parecer siempre regresaba a él. Así eran ellos dos, destinados a ir y venir en una especie de yoyó que, caprichoso, no los dejaba estar separados por mucho tiempo.
 
Aún distraído se fijó un poco tarde en el local que estaba buscando. Solamente un par de veces había estado ahí por lo que no recordaba muy bien dónde se hallaba. Una vez entró se deshizo de su bufanda y se la guardó antes de recorrer el lugar con la mirada.
 
Ahí estaba ella, tan silenciosa y bella como siempre, chocando su azul mirada con la de él, haciéndolo estremecer ligeramente antes de avanzar lentamente en su dirección. No cabía duda, estaba nervioso y ese era un efecto que solamente ella, la madre de sus hijas, causaba en él.
 
-Gracias a ti por pedirme que viniera- Respondió, dejando ver una pequeña sonrisa que demostraba que, en efecto, la había extrañado.
 
 
 



#5137133 Yaxley Manor (MM B: 109997)

Escrito por Leonardo Myrddin E. el 28 enero 2018 - 23:56

-Papá-

 

Un sonido lo molestaba. No quería despertarse, estaba todo tan calmado ahí donde estaba...

 

-¡Papá!- Otra vez esa voz. No se iba a mover de ahí para nada, le gustaba estar ahí.

 

-¡Despierta!- Esta vez, algo lo jaló, haciendo que ruede de la cama al suelo y se despertara. Abriendo los ojos por fin, ubicó al dueño de aquella voz. Su hijo lo miraba, mientras llevaba un juguete en las manos. ¿Cuánto tiempo había estado dormido? El niño solía despertar después de él.

 

-Buenos días. Ya es tarde papá- Lo miró Eliah, algo serio -Tengo hambre- El castaño mayor miró un reloj que había en una pared de su nueva habitación y suspiró. Se disculpó con el pequeño y se puso de pie. Llevaba ya un mes viviendo en aquella casa, por lo que ya la conocía bien. Sabía dónde vivía cada habitante de la misma, y encontró alguno que otro lugar oculto. Pero aún así, no conocía a casi nadie en el lugar. Exceptuando a su padre, claro.

 

Bajó de las escaleras aún bostezando un poco. Ya ambos se habían vestido, por lo que fueron a la cocina a buscar algo de comida y luego empezar su día, esperando que no fuera tan aburrido como los anteriores.




#5117255 Yaxley Manor (MM B: 109997)

Escrito por Leonardo Myrddin E. el 28 noviembre 2017 - 16:15

Se sentía ansioso. ¿Cómo era que de la nada iba a vivir con el padre al que durante casi toda su vida no había visto? Quizás era de una forma similar a la que Eliah llegó a él de la nada. Le parecía interesante que la vida tomara ciertos rumbos, y algunos cambios, como por los que la suya había pasado en los últimos días.

 

-Papá. ¿Ya vamos a entrar?- Le preguntó inquisitivamente el niño a su lado. -Tengo frío-

 

La voz de su hijo lo sacó de sus pensamientos. Sonriéndole, asintió levemente antes de avanzar hacia la puerta. Una especie de inquietud lo llevaba rondando desde que se pusieron en camino hacia aquél lugar. El qué clase de personas se encontraría ahí era lo de menos, pues nunca le había dado mucha importancia. Al darse cuenta que lo único que le interesaba era que la personita que estaba a su costado se sintiera cómoda le hizo darse cuenta que había cambiado, y que ya no solo pensaba en sí mismo.

 

Echando un hondo suspiro, se acercó a la puerta y la golpeó unas tres veces esperando que se abra.
 




#5072078 Calles del Callejón Diagón

Escrito por Leonardo Myrddin E. el 25 abril 2017 - 22:40

-No estará por mucho tiempo inconsciente, el Desmaius lo deja así sólo por unos momentos, quizá tendríamos que buscar algo con qué dormirlo por mas tiempo, pero... Quiero hacerle unas preguntas en cuanto despierte- Los iris de los ojos del castaño habían abandonado su habitual color verde, dejando paso una vez más a aquella tonalidad ámbar que aparecía especialmente cuando estaba enfadado. Un movimieto repentino a su costado llamó su atención, girándose para ver a Alexander.

 

-Hm... Está algo alterado- Murmuró, luego de oírle decir que se iba a buscar el objeto. Al parecer aquellas hojas que habían encontrado no le habían hecho ninguna gracia al pelirrojo. Antes de volver a fijarse en las hojas llenas de anotaciones del ladrón, Alegna se había marchado de regreso a la cocina.

 

-¿Y si él...?- Se preguntó a sí mismo, mientras revisaba una y otra vez los planos del dispositivo. -Es una posibilidad, pero puede que sea cierta...- El castaño se giró a mirar al ladrón en el suelo. No perdía nada intentándolo.

 

La repentina aparición de la joven hizo que desviara su vista hacia ella. Llevaba junto a ella en una mano otra bandeja, ésta vez con tres sándwiches, y en la otra cargaba con tres botellas de cerveza. Louis se quedó paralizado por unos segundos, contemplando aquella imagen tan sensual a su parecer.

 

-Yo... Sí, quiero un poco- Respondió, poniéndose de pie y tomando un sándwich y una botella de las manos de Alegna sin dejar de mirarla, antes de que la chica llamara a Alexander.

 

-Hm, bueno...- Dijo, mientras le daba un mordisco a su sándwich. -Antes de encontrar el dichoso aparato e irnos de aquí, tengo algo que hacer. No puedo irme sin algunas respuestas- Al ver la mirada curiosa de Alegna, el castaño tomó la caja donde había guardado la varita y la sacó al mismo tiempo que retiraba la suya de su bolsillo.

 

-¡Prior Incantato!- Pronunció, luego de juntar las puntas de ambas varitas. En un instante, se formó una imagen en la unión entre las dos varitas. Como lo esperaba, aquellas imágenes se le hicieron muy familiares al Myrddin, eran sus recuerdos.

 

-Bien...- Dijo con satisfacción, separando las varitas y guardando la del ladrón en la caja de nuevo. -Ya sé cómo es que obtuvo información sobre nosotros- Se giró a ver a Alegna, la cual lo miraba extrañada. -Ha estado leyendo nuestras mentes con legeremancia. Y con ésto...- Señaló el plano en el que se mostraba el dispositivo a detalle. -Ha viajado en el tiempo para ver nuestros pasados. Es probable que lo haya hecho mientras nos tenía cautivos- Explicó el castaño, volviendo a mirar al ladrón. -Si usamos su mismo truco sucio y leemos sus pensamientos, podremos saber dónde tiene escondido el dispositivo- Finalizó, destapando su botella y bebiendo un poco de la misma.

 

@Alegna Black @Alexander Fox




#5071567 Aliento de Dragón (MM B: 107037)

Escrito por Leonardo Myrddin E. el 22 abril 2017 - 00:14

¿Antoni se enojaría con él? No estaba seguro de eso, aunque sabía que no podía culparlo. Después de todo, no se había aparecido en aquél local durante mucho tiempo, y eso que él era uno de los propietarios. Esos eran los pensamientos que rondaban la cabeza del castaño mientras se hallaba sentado frente a la barra del bar del primer piso del hotel Aliento de Dragón.

 

-Hm... has estado muy silencioso estos últimos días- Murmuró mientras su verde mirada se perdía en un vaso lleno de whisky que tenía delante. -¿Hay algo que te preocupa?- Nadie más se encontraba en aquél lugar, por lo que parecía que el castaño se hallaba solo.

 

-No, no es nada. Simplemente... Me he acostumbrado a quedarme en silencio y "vivir" a través de ti- Le respondió una voz que, más que venir de alguna parte del bar, venían desde el interior del joven.

 

-Hn... Quizás deba expulsarte de mi cuerpo. No sería doloroso, para mí- El Myrddin sonrió mientras cogía el vaso y se lo llevaba a los labios. Sintió una especie de nostalgia al ponerse a pensar en sus propias palabras. Hacía mucho tiempo que no hablaba de esa forma. Creía que esa parte de él, su segunda máscara, había muerto junto con el resto de sus antiguos compañeros, al igual que ellos, asesinada por él mismo. -Curioso- Susurró, mientras pensaba en todo eso.

 

Debía encontrarse con alguien en aquél lugar. La había invitado a ir después de la pequeña aventura que tuvieron en la Francia del Imperio Napoleónico. Había aceptado luego de pensarlo un poco, así que le indicó cómo llegar a aquél lugar.

 

-Ya debe de llegar en cualquier momento, si no está ya detrás mío- En su rostro esbozó una sonrisa. Había sentido su presencia desde que entró en el bar. -¿Cómo estás, Alegna?-




#5071542 Calles del Callejón Diagón

Escrito por Leonardo Myrddin E. el 21 abril 2017 - 19:33

-Oh, podríamos hacerle muchas cosas. Podríamos atarlo y comenzar a desmembrarlo. Luego podríamos curarlo con algunas cosas que llevo en la mochila, y podríamos repetir el proceso, quién sabe- Dijo el castaño, uniéndose a su conversación mientras ubicaba su mochila en una esquina cercana y la recogía. Al ver que Alexander le pasaba un objeto circular que estaba unido a una cadena blanca, recordó cuál era la situación que los había llevado ahí -¡Oh!- Exclamó con sorpresa -Gracias- El castaño sonrió mientras tomaba el collar y se lo volvía a colgar en el cuello.

 

Mientras los tres magos bajaban las escaleras, se pusieron a discutir sobre qué hacer con aquella casa, si les sería de utilidad o no. El castaño aprovechó para tomar su varita y transformarla en sus ropas habituales. Aquella ropa antigua no le permitía correr bien. -Mucho mejor- Murmuró, mirándose a si mismo mientras caminaba. Louis miró por unos momentos la varita que Alegna les mostraba mediante la cual, según ella, la casa reconocía la magia del ladrón. -Podríamos guardarla de momento- Comentó, mientras ambos se dirigían a la sala -Así mantenemos la esencia mágica de éste...- Señaló el cuerpo que Alexander dejaba en el suelo -...Dentro de la varita. Es algo simple- Tomó la varita que la chica les extendía y, con un simple movimiento de la suya, la encerró en una caja de madera. -Listo. Si la usamos se impregnará con nuestra esencia, así que aquí dentro está segura- Miró la caja con satisfacción mientras la dejaba en la mesita que se encontraba en medio de los sillones.

 

Luego de un rato Alegna volvió con una bandeja sobre la cual llevaba unas tostadas y tres tazas de té -Gracias- Dijo agradecido mientras tomaba una taza y un par de tostadas, estaba hambriento.

 

-Si de mí dependiera me quedaría aquí- El Myrddin se sentó en uno de los sillones junto con su taza y sus tostadas -Me gusta este lugar, pero... En mi época de origen me necesita mi niño-

 

-¿Hm?- Los gritos y maldiciones de Alegna llamaron su atención. Al verla dando vueltas hecha una furia, miró hacia la mesita y se encontró con unos papeles. En medio de todos esos, encontró uno con su nombre.

Sujeto de experimentación 02 - Louis

 

Joven de aproximadamente 20 años, uno de los últimos descendientes del linaje del mago Merlín, semi-vampiro, con experiencia previa comprobada en viajes en el tiempo (Lo hizo a la edad de 15 años) Conocimientos sobre combate muggle. Homicida comprobado. No puede recordar su vida anterior. Otros nombres conocidos: Kaji, Thanatos. Relación sentimental previa: Sólo destaca una con una chica fallecida, de nombre Melissa.

 

Aparenta ser una persona alegre y calmada, por dentro no es más que un monstruo. Actitud despreocupada y algo introvertido. En el tiempo que ha sido observado inconsciente, ha demostrado tener una reacción especial al chocolate y una excelente resistencia a un veneno de componentes desconocidos. Posee una gran energía (se sospecha que es debido al consumo excesivo de chocolate)

 

Notas personales: Peligroso si sus ojos cambian de color. Cuenta malos chistes y suele hacer referencias a la cultura popular del siglo XXI

 

 

De pronto, el castaño entendió el enojo de su compañera. Al ver la hoja que ella les mostraba, comprobó que también había una hoja con información sobre ella.

 

-Si eso te hace enojar, deberías ver la mía- El castaño le mostró su hoja con su nombre -El tipo prácticamente sacó toda mi vida. Y eso no es lo único- Se agachó sobre la mesa mientras veía con el rabillo del ojo que Alexander Miraba una hoja similar a la de ellos dos -Mira esto- Le extendió a Alegna unos planos en los cuales se hallaba dibujado un artefacto de forma ovalada, según los planos, en la parte delantera llevaba un botón, y en la trasera unas ruedecillas. -Al menos ya sabemos qué debemos buscar-

 

@Alegna Black @Alexander Fox




#5071017 Calles del Callejón Diagón

Escrito por Leonardo Myrddin E. el 18 abril 2017 - 00:27

(Justo donde terminaba mi rol anterior)

 

¿A dónde debía ir? No tenía ninguna pista de aquél sujeto, más que la vaga impresión que le había dejado su olor. Recordaba que aquél sujeto desprendía un ligero olor a tabaco y alcohol, cosa no tan común en aquel pueblo al parecer. Ubicarlo no sería mucho problema.

 

-Hm... Al parecer ni se esfuerza en ocultarse- Murmuró, al ver a una figura moviéndose con prisa entre aquella multitud. La figura se volteó a verlo. Volvió a ver aquél extraño destello azul que vio cuando le robaron. No tenía duda alguna, era él. El castaño aceleró el paso, comenzando a seguirlo intentando no perderle el rastro. Luego de caminar por varios minutos, el castaño terminó en un callejón sin salida.

 

-Oh, perfecto. Terminar en una escena cliché típico de una película. Bien ¿Ahora que sigue?- Exclamó a la nada de aquél callejón, sin darse cuenta que un dardo viajaba directo a su cuello.

 

-¿Eso es todo?- Dijo, al sentir el dardo clavado en él -¿Lanzarme un dardo envenenado?- La visión del castaño se iba haciendo cada vez más borrosa -He  pasado por... por cosas mucho...- Se sentía adormecido. Si haberse dado cuenta, se hallaba tirado en el suelo, completamente desmayado.

 

...

 

-Hm... ¿Qué ha pasado?- Murmuró, mientras abría los ojos. Aún todo se le hacía borroso. ¿Dónde se encontraba? ¿Aún seguía atrapado en Francia? No tuvo tiempo de haber terminado de formularse esa última pregunta en la cabeza, antes de que una voz vagamente conocida llamara su atención.

 

-¿A-Alegna?- Preguntó, más para sí mismo que para la chica que, en efecto, se hallaba no muy lejos de él. Un intenso color rojizo proveniente de su lado le indicó que Alexander se encontraba junto a ellos.

 

un destello iluminó toda la habitación antes de que un cuerpo cayera al suelo. En cuanto hubo reconocido a la persona que estaba enfrente de Alegna, estalló en ira.

 

-¡Él!- Exclamó, señalando al sujeto antes de buscar su varita en su bolsillo -¿Qué ha... Qué ha pasado?- Dijo, mirando a su alrededor antes de volver a fijar la mirada en el cuerpo tendido en frente de ellos. -Necesito... Necesito saber qué..- Antes de terminar su frase, ya había hallado su varita, sus ojos de color verde se habían tornado de un color ámbar, cosa que le sucedía cuando algo lo hacía enfadar.

 

-Ennervate- Murmuró, haciendo que el sujeto se levantara de nuevo. Al posar su mirada azul en el joven Myrddin, una sonrisa burlona apareció en su rostro -¿Qué fue lo que me pusiste?- Preguntó con cierta inquietud -No reconozco los síntomas ni la sensación ¿Ésto lo creaste tú?-

 

-¿Yo?- Respondió aquel odioso ser, fingiendo inocencia -Yo no creé nada. Yo solamente... tomé prestada una fórmula de tu amigo. El de los ojos púrpura-

 

"Kei". Aquél nombre se formó en su mente al instante. Su mejor amigo se dedicaba a crear venenos y pociones experimentales por diversión. Luego tendría algunas palabras con él acerca de cuidar sus cosas.

 

-Deberías ver cómo se resistió- Habló aquél hombre, sin dejar de mirarlo -Aún no se me curan las heridas pero... no fue tan difícil de todas formas. Que tú cayeras como mosca tampoco lo fue, "Thanatos"-

 

Aquella última palabra consternó al castaño. Nadie lo había llamado de aquella forma hacía mucho tiempo. De hecho, nadie lo había llamado así desde aquella noche en Kyoto. -Desmaius- Soltó el castaño, volviendo a aturdir a aquella persona tan repulsiva. -Necesito... necesito el...- Comenzó a buscar entre los bolsillos de su abrigo tan rápido como pudo, hasta dar con la pequeña botella que buscaba -...Antídoto- Completó, mientras la destapaba con cierta torpeza y se la bebía de un trago. En un instante, recuperó la nitidez de su visión, pudiendo ver mejor a los otros dos, y al tipo que se hallaba tendido en el suelo. -Yo... Lo siento- Murmuró, guardando la botella en su bolsillo de vuelta. No se esperaba que las cosas que hizo en el pasado aún lo persiguieran. -En media hora se pasarán los efectos del veneno. Es una ventaja de los venenos de efecto retardado. Ahora...- Volvió a dirigir la mirada al cuerpo -¿Qué hacemos con él?-

 

@Alegna Black




#5040706 • Borgin & Burke • (MM B: 93568)

Escrito por Leonardo Myrddin E. el 18 enero 2017 - 00:25

Leonardo Louis Myrddin

 

Empleado del Departamento de Regulación y Control de Criaturas Mágicas
En busca del basilisco
 

-Vaya tamaño tiene el animalito- Murmuró el castaño, mientras miraba una foto de la criatura que iba ayudar a transportar. El castaño se encontraba caminando por el callejón Diagon junto a la directora del departamento, y la idea de ayudar en una tarea así lo entusiasmaba en cierto modo.

 

Louis miró a su alrededor. Por donde mirara, veía un montón de gente haciendo sus compras ahí. Además, el propio lugar no se veía tan amplio como para trasladar una criatura de semejante tamaño. No entendía aún cómo iban a llevar a cabo un trabajo así, pero prefirió no preguntar, estaba seguro de que ellos ya habían arreglado una forma de trasladar al basilisco sin causar mucho (o ningún) daño colateral. A pesar de eso, no era ningún idi***, sabía que si cometía un error podía liar todo.

 

Alzó la vista de la foto por unos segundos, interrumpiendo sus pensamientos. Su acompañante había enviado lo que a él le pareció un memorándum. Regresó la mirada a la información sobre el basilisco que había conseguido hasta que ambos se detuvieron. Habían llegado ya al local donde se encontraba el animal.




#5040288 Calles del Callejón Diagón

Escrito por Leonardo Myrddin E. el 16 enero 2017 - 02:13

-No hablas francés, pero Alexander tampoco, y eso no lo impidió de salir y traer esto- Respondió con una sonrisa ladeada mientras tomaba el periódico que Alexander trajo antes de mirar a la chica, la cual desprendía odio hacia él -Entonces... parece que nos ha traído a su propio terreno, por así decirlo- Miró a Alexander por unos segundos antes de seguir -Quizás... Quizás quiere algo de nosotros, quien sabe. Quizás Alegna tenga razón y no solo quiere jugar con nosotros-

 

Hojeó un poco el periódico. Solamente habían noticias sobre Napoleón, y sobre algunas otras cosas banales. De repente, sus ojos se detuvieron en algo que captó su interés. Una nota pequeña, pero que tenía algo relacionado con lo que Alexander mencionó.

 

-Aquí dice algo- Al ver que la atención de sus compañeros se dirigía hacia él, el Myrddin acercó un poco más el periódico a él. -No domino el idioma, pero puedo entender algunas cosas. Aquí habla acerca de unos robos realizados recientemente en la zona cercana al centro de este pueblo. Los testigos mencionan que sólo habían visto "Un destello azul"- Volvió a ver a Alexander -¿Tú... También viste a forma en que sus ojos destellaban?- Carraspeó un poco -Sé que suena raro, pero literalmente lo hacían. No creo que el ladrón sea un humano. A lo mejor y tiene la misma condición que tú, Alexander-

 

Regresó la mirada al diario -Sé que no lo has dicho, pero yo lo se. Tengo un... amigo que sintió lo que eras- Al no encontrar nada útil en aquél periódico, lo cerró y se lo devolvió al pelirrojo -Está oscureciendo- Se agachó y volvió a transformar el baúl en una mochila -Les sugiero dormir, mañana tenemos mucho por hacer- Se acercó a la puerta y, antes de salir, se giró hacia ellos y añadió con una sonrisa -Buenas noches- Antes de cruzar aquella puerta y salir de la habitación. Su intención no había sido dormir en alguno de los cuartos, con descansar unas tres horas en el techo le bastaba. Pero en aquél momento tenía otros planes. Bajó las escaleras y pasó desapercibido entre aquella gente y, sin que nadie se diera cuenta, se había perdido entre el mar de gente que a esa hora transitaba en la calle.

 

@Alegna Black @Alexander Fox