Ir al contenido


Conoce el nuevo contexto de rol global de la Segunda Temporada de Rol en la CMI. Link

Frankie Triviani

Miembro desde 27 sep 2018
Última actividad sep 07 2020 03:09
*****

Mensajes que he realizado

En el tema: Elecciones a Líder de la Marca Tenebrosa

29 agosto 2020 - 01:39

Vengo a botar al abuelo.

Ah no, así no era.

*Revisa su papelito donde anotó su discurso*

Mi voto es para AARON BLACK LESTRANGE, y discursito no hay :v venga que no voy aburrir a nadie siendo que tampoco he estado muy participativa dentro del bando PEEERO siento que de ambos candidatos es a quien más he visto trabajando este año como Ministro, además de haber propuesto muy buenas tramas de rol que han logrado revivir un poco este lugar.

Además... Ah xD No, solo eso. BAIS.

En el tema: Modificaciones y Consultas (Leer post #1)

29 junio 2020 - 05:29

Hola! Vengo con una consulta que raya más en mi frecuente hábito de no recordar las cosas que en otra cosa (?) xD Sucede que abrí el registro de un negocio nuevo hace casi el mes, y me vi en la necesidad de ausentarme un par de semanas del foro, y pensando que podría haber estado resuelta su aprobación me encuentro que no... entonces ya no estoy segura si realmente lo abrí xDD No vine a avisar cuando recién lo hice porque no leí que fuese necesario, pero por si las dudas lo hago ahora... mejor tarde que nunca. Igual, si es que no lo hice, ¿podrían verificar? Gracias por la atención.

En el tema: |-|-|-| Familia Strange |-|-|-| (MM B: 114067)

29 mayo 2020 - 20:15

Regresé con mi hermano, quien ya estaba inspeccionando el desastre que había causado junto a Oliver horas atrás, y comenzaba a apilar los maderos con ayuda de su varita. Me acerqué, haciendo crujir la madera podrida bajo mis pies, y algún otro cacharro que había quedado bajo los escombros de la cabaña; mis ojos registraron el curso del sol por el cielo, atisbando que solo nos quedaban un par de horas antes de que la noche nos cubriera.
 
—Oliver estará más que complacido con tu presencia aquí, yo se lo que te digo —expresé, dedicando a mi hermano una sonrisa y un guiño. Oliver y yo había hemos hecho paces esa mañana, pero seguro sería más que obvio para el castaño la influencia que mi gemelo tenía en mi humor. No le convenía en nada hacerle sentir que no era bienvenido —. Además, sus planes son hacer de este lugar una especie de comuna... Arlet, la chica de cabellos rojos que viste hace un rato, y Baelfire también se quedarán.
 
Escudriñé su rostro cuando resalté el nombre del Peverell, divertida por el inesperado interés de Thomas hacia el neerlandés. Estaba esperando a que él agregara algo más, pero mi gemelo se quedó pensativo un momento, así que aproveché para sacar la varita y ponerme a limpiar el terreno a su lado. Pensé que con la llegada de la noche podríamos hacer un buen uso de la madera servible y hacer una buena fogata; no tenía caso reutilizarla para la reconstrucción si ya había mandado por madera nueva, de modo que hice una pila aparte para el fuego.
 
Nos tomó tan solo unos minutos despejar el terreno, dejando intacto el grueso madero de la columna principal que había sobrevivido al derrumbe. Me acerqué, observando el lugar en el que mi pie había roto la madera. El soporte había sido vencido por mi fuerza, pero no había eliminado su resilencia.
 
—¿Crees que puedas tallar esto? Sería un bonito tótem para los dioses —sugerí, recordando un segundo después que quizás era la única allí que sentía respeto por las antiguas deidades nórdicas. A veces, incluso, aún pedía consejo de Odín y Frigga —, o de lo que se te ocurra. No quisiera remover esta columna, pero sería irrespetuoso no darle un buen uso.
 
En aquél momento aparecieron nuestros elfos con bolsas de compras en sus manos, les acompañaba un elfo más y un hombre con pinta de leñador. Adiviné que se trataba del agente de ventas de la madera y herramientas que había pedido. Me acerqué para hablar con él.
 
—¿Se-señorita Triviani? —preguntó, mirándome con los ojos muy abiertos. Asentí levemente. El hombre titubeó pero le hizo una seña a su elfo, que chasqueó los dedos para hacer aparecer mi pedido. Largas tablas y fuertes vigas de madera se apilaban a su espalda, suficientes para construir al menos diez cabañas. Lo demás estaba amontonado sobre una larga mesa de trabajo, que sería muy útil para armar los planos y trabajos menores a detalle.
 
—¿Está todo?
 
—Zi, señolita —atendió Esaús, antes de que el mago se propusiera decir algo. Él y Posho parecían mas aliñados. Hice aparecer una bolsa de galeones, que tendí al vendedor, además de una extra más pequeña.
 
—Esto es por la urgencia y la pronta atención, espero que sea suficiente.

 

 

@Thomas Clairmont


En el tema: $$ Comercio de Muggles $$

29 mayo 2020 - 18:30

Aguardé a que mi presuntuosa madre terminara su transacción y respondiera mis preguntas. En aquél momento estaba inspeccionando su compra, desfilando frente a los miserables hombres que habían tenido la desgracia de caer en manos de esclavistas, y que ahora tendrían la oportunidad de convertirse en nuestras pequeñas ratas de laboratorio. Me fue imposible no atender algunas ideas que ya se formulaban para ellos dentro de mi mente. Pobres miserables.
 
A nuestro alrededor el gentío se dispersaba, por lo que yo me sentí un poco mas relajada. No obstante, las miradas seguían clavadas en nosotras, pendientes de cada movimiento que dábamos. Zoella apuntó aquél hecho, como si fuera un motivo para vanagloriarse por ser una Triviani, cosa que yo no compartía en absoluto. Desde mi arribo a Inglaterra, y apenas hube usado el apellido de mis padres en público, tendía a causar las miradas de todos quienes me rodeaban y eso para mi era un fastidio, acostumbrada a operar en las sombras.
 
Me explicó lo que ya sabía, pero dejé que se explayara. La caída del estatuto abría paso al descaro. Todas las actividades que se realizaban por 'debajo de la mesa' eran visibles ante todo el mundo ahora, pero quien sabe cuánto tiempo iba durar aquéllo. No tenía miedo, debía aclarar eso, y me daba igual que la comunidad mágica supiera que era afín a la trata de muggles, pero me gustaba tener tranquilidad y era muy posible que ahora nos convertiríamos en blanco de muchos grupos. 
 
Suspiré hondamente.
 
—Darles poder a estas escorias, ¿es de eso de lo que me estás hablando? —inquirí, regresando la cadena a sus manos para que ella guiara a los hombres lejos del muelle. Caminé a su lado, con el deslumbrante sol sobre nuestras cabezas haciendo resplandecer mi dorado cabello —. No es un reto en absoluto para mi, Zoella, pero tienes que pensar bien lo que estás hablando. La codicia te nubla la vista.
 
Miré hacia atrás, observando aquéllos muggles caminar tras nosotras, incapacitados para hacer cualquier otra cosa. Era posible que aquélla fuese su última caminata en el exterior siendo lo que eran: bolsas de sangre sin otro fin que llenar un espacio en nuestro mundo sin otro talento mas que la autodestrucción. En mis manos se olvidarían de lo que fueron, de lo que son... olvidarían hasta su nombre.
 
—Te equivocas si crees que nosotros tenemos competencia, Zoella —espeté, sonriendo a mi madre.
 
 

En el tema: $$ Comercio de Muggles $$

28 mayo 2020 - 00:49

El lugar era una algarabía. Magos y brujas se acumulaban en la entrada del muelle donde Zoella me había citado, y era notorio que la pugna para comprar muggles había comenzado. Hacía semanas que se había llevado a cabo la inauguración del laboratorio, y era la primera vez que me pasaba por la cabeza la idea de que la Triviani había pagado por toda la gente no mágica que utilizábamos para su adecuado funcionamiento.
 
Su calva era inconfundible entre el gentío, aunque era demasiado claro que todos quisieran mantener cierta distancia de la Triviani pues nadie se le acercaba en un metro a su redonda. La escuché lanzar una oferta mientras me acercaba y me colocaba a un lado de ella.
 
—¿En serio vas a pagar por muggles? —inquirí, viendo como nadie se atrevía a mejorar su oferta y el hombre que lideraba la subasta accedía a entregarle los cinco hombres que había comprado. Me parecía un derroche innecesario de galeones, pero mi madre era una Triviani, y si podría demostrar que podía comprar lo que se le viniera en gana entonces eso haría.
 
No era como yo lo haría... o lo hacía. Me consideraba una genuina flautista de Hamelin en lo que a atraer muggles a mis redes se trataba, la discreción siempre había sido imperante y jamás había sentido ninguna necesidad de evidenciar que los utilizaba, pero ante la caída del estatuto mágico el cinismo flotaba en el aire dentro de la comunidad mágica. No había mas máscaras, ni quien osara detener las "malas prácticas". De cualquier forma, no pagaría ni un knut a la causa.
 
—¿Para qué me hiciste venir aquí, Zoella? —no soportaba el gentío.
 

 

 

@Zoella Triviani