Ir al contenido


Conoce el nuevo contexto de rol global de la Segunda Temporada de Rol en la CMI. Link

Samy Lestrange

Miembro desde 01 jul 2008
Última actividad ene 07 2021 23:36
*****

Mensajes que he realizado

En el tema: ☀ 。.:* Castillo Lestrange *.:。☀ (MM B: 97133)

19 diciembre 2020 - 03:55

¡Realmente esto era deprimente!

 

La bruja se quitó los zapatos altos con una patada al cruzar el umbral y los lanzó a un lado, feliz de bajarse de esas cosas. Se quitó la capa, que siguió el mismo camino que los zapatos, y pensó en buscar algo que beber ya que estaba en casa por fin otra vez.

 

No entendía cómo, en una tan bonita y con tantos elfos atentos a cada detalle de la misma, podían llegar a estas fechas con tan poca algarabía navideña. Sólo el árbol ocupaba su típico lugar, tan magnificente y tan aburrido como de costumbre.

 

Claro que existían grandes posibilidades de que simplemente los mismos elfos como su madre esperaran a que la pelirroja hiciera su aparición acostumbrada antes de las navidades para dar vuelta el castillo y dejarlo esplendoroso y bello como de costumbre. Después de todo, cualquier adorno o cinta que no fuera colocada por ella misma corría el riesgo de ser desechada sin mirar atrás...

 

¡Por Merlín! Estaba ocurriendo... ¡Se estaba volviendo una persona predecible! ¿Estaría envejeciendo? No, nadie podía envejecer a su edad... ¿Madurando? Imposible. ¿Qué seguiría, saldría allí afuera y conseguiría un trabajo y una licencia de lo que fuera, como hacía todo el mundo?

 

Incluso ella podía predecir sus siguientes pasos, como en cada visita pre-navidad: descolgar y quemar cualquier cosa y luego cambiarlo todo. Y ver fotos navideñas. Y planear una cena a la que en general olvidaban asistir... ¡Maldición!

 

- Bien, aún podemos arreglar esto - se dijo para sí mientras se dirigía hacia el sofá y robaba algunos cojines para sentarse en la alfombra junto a la mesa del café.

 

- Sólo tengo que hacer algo completamente diferente este año, y ya - se dijo con calma mirando molesta hacia la chimenea, diciéndose que no se acercaría estas navidades a su vieja amiga. Necesitaba una opinión certera y un plan, así que su mejor opción era solicitar refuerzos...

 

Necesitaba a su madre...


En el tema: ☀ 。.:* Castillo Lestrange *.:。☀ (MM B: 97133)

25 julio 2020 - 02:30

La joven sonrió cuando escuchó voces en el piso inferior, por fin había presencia de seres vivos en las inmediaciones del castillo. Prácticamente corrió al reconocer la voz de Sol y bajó las escaleras en tromba para poder asaltarla como siempre hacía. La abrazó y besuqueó con una sonrisa antes de recordar su preocupación inicial, y separarla a la distancia de un brazo para poder inspeccionarla de arriba a abajo y por ambos lados.

 

- ¿Te encuentras bien? ¿Desde cuándo desaparecen tan campantes los tres sin dejar rastro de su paradero? ¡Me asustaron!

 

La pelirroja soltó su diatriba casi sin un respiro entre sus reproches, arqueando una ceja y cruzando los brazos para remarcar sus palabras. Si algo podía identificar a las Lestrange más que los lazos de adn, era la tendencia a causar una escena dramática ante la menor provocación.

 

- Al menos, puedo estar segura de que no has podido fabricar bebés que vengan a invadir esta familia. Ahora puedo contar con la presencia de tu guardián como método anticonceptivo - le sonrió al enorme huargo mientras acariciaba el curiosamente suave pelaje del enorme lomo. 

 

No entendía cómo lograba Sol salir de la casa y caminar tranquila con semejante criatura, pero confiaba en que Sol podía adaptarse a cualquier situación. Después de todo, la bruja era una mujer acostumbrada a llamar la atención allá donde fuera y no le importaba atraer las miradas de la gente.

 

- ¿Me has comprado algo? - preguntó con una sonrisa expectante, recobrando su alegría acostumbrada cuando pudo confirmar al fin que todo en el castillo seguía como de costumbre, aunque con más pelos de lo normal.


En el tema: ☀ 。.:* Castillo Lestrange *.:。☀ (MM B: 97133)

18 julio 2020 - 03:58

Un enorme estruendo resonó en las sólidas paredes del castillo. Una puerta abierta con demasiada fuerza se estrelló contra la pared seguidamente, aunque los firmes cimientos del lugar ni siquiera se estremecieron por la conocida presencia que solía alterar su tranquilidad.

 

Deslizándose con sigilo, como si esperara encontrar a alguien allí, la silueta de una muchacha recorrió toda la habitación en penumbras hasta su último rincón, antes de acercarse a los ventanales y abrir las cortinas de par en par para dejar entrar la luz solar, con un suspiro enfadado.

 

Aunque hubiera recorrido todo el castillo hasta el cansancio, Samantha no lograba encontrar a su madre por ningún sitio. No estaba en la biblioteca, ni en el lago, en los jardines, la sala, ni siquiera en su sacrosanta habitación. Ni siquiera podía encontrar a Haydie, que normalmente era la guardiana del paradero de su madre.

 

¡Tampoco había logrado encontrar a su omnipresente compañero peludo! Lo que era raro, ya que una criatura tan enorme y llamativa debería ser sencilla de encontrar. ¿Dónde se habría metido? Se suponía que no iría a trabajar hoy... ¿Se encerraría en algún spa? ¿Con una elfina y un gigantesco lobo? La bruja sacudió la cabeza ante la idea, descartándola de inmediato.

 

Era muy extraño que Sol desapareciera del castillo. Al menos, sin avisar, ya que era una bruja más que previsible para su loca hija. Tendría que seguir buscándola hasta dar con su paradero o con el de alguno de sus fieles adláteres, antes de que el instinto de impulsividad venciera a la castaña y quizás acabara con uno o más hermanos extras. ¿Quizás se encontraba a escondidas con alguien? ¿Tal vez con su padre? Se suponía que ya no había nada entre ellos, pero siempre existía esa posibilidad... Necesitaba encontrar a Sol con suma urgencia.


En el tema: ☀ 。.:* Castillo Lestrange *.:。☀ (MM B: 97133)

02 octubre 2019 - 05:00

Era increíble... Definitivamente, los Lestrange eran una piedra en el zapato cuando querían serlo, y al parecer Alexander era el experto número uno en ese tipo de trabajos. Incluso en la muerte se las arreglaba para regresar y aguar un perfecto día no sólo con su ingrata voz sino también con su desagradable presencia.

 

Los pies de la joven parecieron clavarse al suelo de la biblioteca mientras esa puerta que había cerrado tras de sí tantos años atrás se negaba a permanecer cerrada y todas las emociones fuertemente reprimidas en la parte trasera de su mente parecían querer aflorar al mismo tiempo.

 

Sólo había visto a Lestrange en viejas fotos y cuadros desde que había llegado al castillo, pero su imaginación había completado a la perfección todos los detalles que le habían faltado. El porte orgulloso, el timbre altanero de su voz, el aspecto estudiado de ligero desprecio que parecía respirar con cada aliento, aunque llevara décadas sin respirar.

 

Ese maldito desgraciado había sido el responsable de que la separaran de su madre cuando apenas era un bebé. De que hubiera crecido sin saber quien era, pasando su infancia alejada de su madre, de haberles robado años, no sólo a ellas, sino también a sus tíos. Se había dedicado por completo a aislar a Sol de las personas que la amaban y había arruinado todas y cada una de las vidas que había tocado, la había torturado con sus molestos comentarios los últimos años cada vez que pasaba el tiempo allí... ¡y la había espiado en la ducha!

 

Sentía tantos deseos de hacerle daño que el hecho de que fuera un fantasma incorpóreo la frustraba enormemente. Por desgracia y fortuna, tenía tanto de Lestrange en su alma como en sus venas. 

 

Acercándose a su madre, tomó su mano con suavidad y le dio un apretón que pretendía ser tranquilizador, mientras el muchacho que había irrumpido en el castillo en medio del drama se presentaba,sin conocer el trasfondo de aquel reencuentro fantasmal.

 

- Gracias a Merlín y a todos los perros del infierno, esta ya no es tu casa, viejo. Gracias por el castillo, una preciosa herencia- La sonrisa altanera de la bruja podía superar a la de su abuelo con mucha facilidad.

 

- No tengo idea de quién es Ingrid - le susurró a su madre, aunque eso no era ninguna sorpresa. Llevaban años siendo sólo ellas dos en ese castillo, e incluso cuando era niña muchos de los Lestrange fueron desapareciendo, encarcelados, muertos, fugitivos o sólo alejándose de las redes de Alexander. - ¿Qué tal, Ares? Somos las matriarcas - remarcó la palabra con toda la intención, lanzándole una mirada de absoluto desprecio al fantasma. - de la familia, Sol y Sam - señalando respectivamente a cada una. El hecho de que Sol no tomara su papel de anfitriona al instante le decía lo mucho que la afectaba la presencia de su difunto padre.

 

- ¿Qué te parece, Haydie, si nos preparas un rico almuerzo? Servirá para darle la bienvenida al recién llegado, además de quitarnos el espanto... Tú, por supuesto, no eres bienvenido -- le dijo con una mueca al fantasma, mientras se dirigía hacia un sector de la biblioteca que no solía visitar, ya que era el que Sol utilizaba para guardar aquellas cosas que no quería que Sam destruyera.

 

El enorme huargo de su madre gruñó cuando pasó junto a él. La pelirroja extendió su mano y rascó tras sus orejas, lamentando el hecho de que Malik no pudiera destrozar a su abuelo con sus enormes dientes hasta dejar sólo trizas.

 

- Y puedes preparar un par de enormes y jugosos bistecs para Malik, ha sido un buen chico.

 

Tomando en sus manos una caja que sacó del estante, la abrió con cuidado para sacar lo que sabía que Sol había guardado allí. Los pocos retratos de Alexander que se habían salvado de las purgas de Sam... Tomó otra caja más grande y las dejó una junto a la otra, sacando uno a uno cada cuadro y observando la detestable sonrisa del mago con inquina. 

 

- ¿Quieres llevar a Ares al comedor mientras Haydie prepara el almuerzo, mamy? alzando el cuadro más grande, lo levantó sobre su cabeza antes de lanzarlo contra el suelo y destrozar el vidrio en mil trozos. - O tal vez al jardín, podríamos hacer un picnic junto al bebé hipogrifo... Y deberías llevarte a Malik, no quisiera que sus patas se lastimen - su tono alegre de voz no varió una sola octava mientras continuaba con la terapéutica destrucción.

 

Recuperando la varita de su bolsillo, hizo que los libros de aquella sección se movieran en una ordenada fila hacia los restos de los cuadros y los apiló allí. Las ediciones perfectamente cuidadas y atesoradas por siglos, sabía cuánto aprecio había tenido Lestrange por aquella colección... El fuego estalló con rapidez desde las amarillentas páginas, una imagen maravillosa que la hizo sonreír. No dejaba de darle una punzada de culpa el saber que estaba acabando con quizás miles de galeones y quizás con las únicas copias que existieran de esos libros. ¿Pero qué importaba? Pocas oportunidades tendría de hacer tan infeliz a un fantasma como aquella.

 

 


En el tema: ☀ 。.:* Castillo Lestrange *.:。☀ (MM B: 97133)

16 julio 2019 - 03:43

¡Por fin! El vapor que se concentraba en el cuarto de baño comenzó a escapar cuando la bruja abrió la puerta. Se envolvió en su bata sintiéndose por fin fresca y limpia como un bebé. Nada como un buen baño para cambiar su humor, definitivamente.

Se sentó frente al espejo mientras comenzaba a secar su cabello y luego a cepillarlo suavemente, perdida en sus pensamientos. Le parecía curioso que después de tanto tiempo manteniéndose lejos de cualquier cosa que tuviera que ver con el Ministerio de Magia, tuviera una inspección en su propio castillo. Pero bueno, Sol era quien se ocupaba de aquellos menesteres y ella sabría cómo tratar con ese asunto.

- ¿No la odias?

Sus manos se detuvieron por un momento al volver a oír la voz, aunque esta vez sonaba más curiosa que molesta. Con expresión pensativa, continuó con su labor, cepillando los largos cabellos rojizos con suavidad.

- Jamás la odiaría. ¿Por qué lo haría?

- Es una bruja excepcional y jamás estarás a su altura.

Y ahí estaba, de nuevo la nota de desprecio en sus palabras. Encantador.

- No la odiaría por no poder llenar sus zapatos. Eso es ridículo.

- Ella también tenía unos enormes zapatos que llenar.

Esta vez, le pareció detectar algo de nostalgia en su interlocutor, aunque no entendía aún qué hacía discutiendo aquello con algo que ni siquiera podía ver. Y una vez más, las palabras de su molesto acompañante la hicieron pensar que podría reconocer a su dueño.

- Creo que los ha llenado excepcionalmente. Da igual, es la ama y señora de este reino ahora. Y espero que, esté donde esté, Lestrange se retuerza de agonía al saber que ahora soy matriarca de su familia.

La sonrisa malvada de la pelirroja se acentuó cuando escuchó un gruñido molesto y una maldición en respuesta a su pulla.

- ¿No conoces la palabra intimidad? Vete - frunció el ceño al notar algo que le resultó molesto. - ¿Acaso rondas por aquí mientras me baño?

- No se puede ver mucho con tanto vapor - la respuesta fue acompañada de una carcajada que le puso los pelos de punta.

- ¡Eso es asqueroso! - La bruja lanzó el cepillo enfadada, aunque no tenía nada que golpear. Entre el vapor y las sombras del baño le pareció entrever el movimiento de un brillo plateado, aunque fue cosa de un segundo y no podía estar segura. - ¡Sólo deja que encuentre a un buen exorcista!

Tendría que buscar a su madre con urgencia y tener una seria charla con ella, y descubrir sobre todo si aquello también le sucedía o sólo ella tenía la "fortuna" de sufrir aquel tormento.