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Conoce el nuevo contexto de rol global de la Segunda Temporada de Rol en la CMI. Link

Maia Black Evans

Miembro desde 31 jul 2009
Última actividad ene 18 2016 01:32
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#4530491 ~Coffe Artist ~ (MM)

Escrito por Maia Black Evans el 11 julio 2013 - 03:10

Holaaa mis amores tropicales *entro besuqueando a todo mundo aunque no se dejen* :rolleyes: Vine a afiliarme a este local tan lindoso :blush: aceptenme lalala (8) xD soy muy responsable y adorable (?) no se arrepentiran xD en fin, dejo los datos v.v

Ficha de Maia
Bóveda de Maia

Bueno creo que es solo eso (?) xD cualquier cosita me pegan un grito *-* se les quiereeee!! :blush: Portense bien y si se portan mal ya saben donde ubicarme :perv:

Chaus :unsure:


#4520208 ~º El Titan º~

Escrito por Maia Black Evans el 23 junio 2013 - 06:17

Imagen Enviada


La joven empleada del Titan le mostró parte de las instalaciones, dejándole por último en el salón principal del navío. Era exquisito. La rubia no dejaba de sorprenderse con el lujo que irradiaba todo a su alrededor. Ocupó una de las mesas vacías e inmediatamente un atento y pulcro camarero le atendió.

-Si es tan amable me trae un Whisky, por favor– Le indicó al hombre, quien se retiró asintiendo con la cabeza.

Observó a su alrededor en busca de alguien conocido, el salón aún no se encontraba atestado de gente, por lo que dedujo que fue una de las primeras en abordar, o tal vez los pasajeros se encontraban en sus habitaciones verificando que todo estuviera en orden. Aquel pensamiento la inquietó, ella debería también hacer lo mismo, así que se levantó cuando el mesero llegó con su bebida.

-Gracias - Tomó el vaso y lo vació de dos sorbos - Debo retirarme, pero ¿me podría explicar cómo llego a mi camarote? - El mozo le explicó detalladamente el camino que debía seguir, por lo que la mujer sonrió agradeciéndole con una generosa propina.

Lulú salió de la estancia, fijándose que ahora la joven que le atendió al llegar recibía a otros pasajeros. Se disponía a seguir las indicaciones que le habían dado, ya deseaba descansar un poco en el aposento diseño Luis XV que había escogido, sin embargo, un alboroto hizo que se detuviera. Dos empleados discutían con un pasajero, el altercado se debía a que el joven se había equivocado de cubierta, y sólo pretendía que le indicasen el camino para llegar a la que le correspondía. Se acercó hasta ellos sonriendo de medio lado.

-Ya le escucharon ¿no? Sólo está perdido – Expresó serenamente mirando a los empleados – Es un barco inmenso, yo también estoy algo perdida. Si gusta podríamos dar un recorrido para conocer las áreas, o antes de eso tomar alguna bebida para relajarnos, hay tiempo de sobra para explorar el lugar - Observó ahora al joven enarcando una ceja – No creo que estos... Caballeros tengan problema en que una dama de primera clase lo invite a acompañarle.

Los empleados asintieron sin objetar nada a la rubia, mientras ella esperaba la respuesta del joven.


#4509960 Familia Delacour (MM)

Escrito por Maia Black Evans el 02 junio 2013 - 01:44

OMG esto si no me lo creo xD nena y nico D: morí xD Bueno, ¡BIENVENIDOS! Nico, ahora hazte el que no me conoces :cry: Pasen por la mansión *-*

En fin xD PSICA mia de mi, mi elfina se llama Arwen está registrada desde el año pasado :cry: me había olvidado de ella, está ansionsa por servir como Merlín manda :blush: Te adorooo!!!! :love:

Chaus :unsure:


#4508256 ~ La Madriguera ~ (MM B: 92941)

Escrito por Maia Black Evans el 29 mayo 2013 - 23:32

Me quedé pensando con respecto a la invitación de la fiesta que ofrecía Pandora, dudaba en si sería adecuado presentarme, aunque por una parte sería la forma perfecta de relacionarme. Sin tiempo a continuar con mis divagaciones, una mujer llegó mordisqueando una manzana y le sonreí amistosamente.

-Ah... No, no tengo ninguna mascota – Le respondí a Xell sorprendida.

Esperaba que no me asignara a ningún gnomo como animal de compañía. Por lo mínimo me gustaría tener una lechuza, siempre que se supiera cuidar sola y no tuviera que limpiar nada, me causaba un poco de alergia las aves.

- ¡Yo quiero un vodka con naranja! – Exclamé fuertemente para que Adryanie me escuchara, al mismo tiempo le ponía ojos tiernos a la sacerdotisa para que la dejara servir el trago.

De un momento a otro la madriguera se llenó de gente. Otros aspirantes habían llegado a presentarse y ponerse a disposición de la orden. Concurrían tantas conversaciones a la vez que fue fácil perderse entre ellas, sin embargo, el tema que había revolucionado tanto alboroto era la fiesta de disfraces. La idea de Xell era fenomenal, esperaba poder encontrar un atuendo divertido.

-¡Hola, soy Maia!- Saludé cortésmente, estrechando las manos de los que llegaban.

El ambiente en la madriguera se tornó alegre, la simple palabra “fiesta” había levantado el ánimo. Me encontraba ansiosa por ver el baúl con los disfraces, se me antojaba muchísimo evocar viejos tiempos, la infancia.

-Yo también podría acompañarlas a buscar ese baúl. Si no les molesta – Sonreí ligeramente a Athena y Xell.


#4494282 ~ La Madriguera ~ (MM)

Escrito por Maia Black Evans el 28 abril 2013 - 03:37

Holas pepsicolas (?) :blush:

- ¿Eres miembro o aspirante? Aspirante
- Nick: Maia Black Evans
- Nombre Muggle: Mayanin
- Edad: 31
- Pais: Venezuela
- Fecha de Cumpleaños: 08 de Noviembre

Bueno eso es todo (?) :blush:

Chaus :unsure:


#4478224 • Ice Cream Le Víf • (MM B: 99315)

Escrito por Maia Black Evans el 30 marzo 2013 - 07:57

- ¡Hola Señorita! – Saludé cortésmente a un joven y bonita chica que se apresuró en atenderme.

- Pues… realmente lo que deseo es algo bastante bajo en azúcar, ya que estoy cuidando la figura -
Sonreí amablemente a la mujer que me atendía, pensando que debería estar haciendo ejercicio en vez de estar pidiendo un helado.

Luego de decir aquello me sentí algo apenada, pero al fin y al cabo si en aquella heladería tenían tantos sabores seguramente podían tener algo bajo en grasas ¿No? Total que a ellos no les importaba si engordabas como un hipogrifo. Esperé unos segundos mientras la señorita pensaba en qué ofrecerme. Ya comenzaba a arrepentirme del resultado de mi petición, probablemente terminaría con un helado de ojos de sapo o algo así.


#4475850 • Ice Cream Le Víf • (MM B: 99315)

Escrito por Maia Black Evans el 26 marzo 2013 - 05:14

Más que por el antojo de un buen postre, pasé a la heladería por recomendaciones. No era precisamente cosa mía degustar de un buen helado sin compañía alguna. Aún así me atreví a entrar en aquel lugar. Era lindo, pero más que eso algo presuntuoso. Muy de gustos muggles.

Me acerqué al medio del salón. Esquivando a uno que otro cliente que frecuentaba el lugar, apenas ondeando mí delgado vestido gris. El carro de helados se abrió paso ante mis sombríos ojos para deleitarme con tanto colorido.

Se notaba que los empleados del lugar eran expertos en combinar sabores, ya que la clientela entre tanto que había se perdía con lo que deseaba en realidad. “Chispas de Gusarajo con ojos de sapo”, escuché decir. Así que no dudé realmente que algún buen helado en este sitio podría encontrar.


#4231515 []𺰘¨La Tía Veneno¨˜°ºð[] (MM B: 96495)

Escrito por Maia Black Evans el 21 marzo 2012 - 01:57

Cada minuto que pasaba me agradaba más el chico que me acompañaba. Adoraba que me siguiera las risas y bromas. En los últimos años yo me había convertido en una mujer muy seria y reservada por lo tanto me sorprendía el comportamiento que había tenido durante todo este rato con Stephan, aun así conocía poco de él y debía ser cuidadosa con lo que le decía o hacía.

Sencillamente no podía dejar de reír y sonreír cada vez que el mago decía algo. Hasta pensó que yo era una persona “alegre” eso me perturbó un poco, pero no se lo demostré. Realmente yo no era una bruja precisamente alegre ni feliz. Estaba escapando de un pasado tormentoso, alejando recuerdos que llegaban cuando menos lo esperaba y que solo me hacían sufrir. Pero él no tenía porque saber eso, no había necesidad de manifestarle que mi vida era un completo desastre y que el verdadero motivo por el cual salía poco y no tenia vida social era porque temía ser encontrada por la persona que más odiaba en el mundo… mi ex esposo.

Lo miré seriamente por un instante - ¿Y de cuántos hijos estamos hablando? Si van a ser tan “perfectosos” podríamos poner un negocio que se llame “Hijos perfectos y hermosos a la medida” ¡Nos haríamos ricos! Además el trabajo no va a ser tan duro… – solté una risita tonta y me sonrojé.

No pude dejar de notar que el chico me miraba traviesamente de vez en cuando aunque tal vez solo eran ideas mías, sin embargo cuando crucé mis piernas se quedó fijo en ellas por unos segundos.

- Pues tienes razón, no son muy originales tus cumplidos así que tendrás que esforzarte un poco en convencer a la futura madre de tus hijos - enarqué una ceja y le sonreí de medio lado – Pero vamos que con esa carita que has puesto podrías convencerme – esta vez reí irónicamente.

Descrucé las piernas y me arrimé hacia la mesa poniendo mis manos encima. Observé de pronto la marca que había dejado el anillo de matrimonio que por largo tiempo adornó mi dedo anular. Sacudí levemente la cabeza y rápidamente bajé mis manos a reposar sobre mis piernas.

- Por cierto… creo que ya te he quitado bastante tiempo, cuando llegué estabas casi arrastrándote de hambre… y bueno no quiero retrasar más la hora de tu comida… - Le dije con voz reposada mirando los vasos vacios - Creo que ya es hora de irme.


#4231203 []𺰘¨La Tía Veneno¨˜°ºð[] (MM B: 96495)

Escrito por Maia Black Evans el 19 marzo 2012 - 21:36

Observé al mago beber un sorbo de su vaso, sus labios humedecidos por el licor se me antojaron mucho. ¿Qué me pasaba? No entendía la extraña atracción que de pronto Stephan ejercía en mí. Cada movimiento que hacía me dejaba abstraída. Me gustaba la manera en que vestía… jeans rotos y ahora su camisa medio desabotonada y arremangada ¿Tendría calor? A mi parecer el local tenía una temperatura perfecta, estaba bastante fresco.

Me encantó escuchar su risa con respecto a mi comentario y no pude evitar soltar una carcajada que seguramente pudo ser escuchada por cualquiera que pasara frente a la entrada del restobar con la respuesta que me dio. Me sentí algo avergonzada por ser tan escandalosa con mi risa; miré hacia los lados y algunos comensales curiosos se me habían quedado viendo muy extrañados. Por consiguiente tomé nuevamente el vaso de whisky y bebí todo el contenido que quedaba en este. Eché un mechón de mi cabello hacía atrás que me estorbaba en el rostro y luego miré a Stephan bastante apenada.

- ¡Vaya! Entonces hoy es mi día de suerte… eres justo lo que buscaba, ya no se consiguen magos guapos y simpáticos a la vez - Esta vez esbocé una gran sonrisa opacando una risita. Sabía que el chico solo bromeaba con su descripción pero definitivamente era muy atractivo.

Guardé silencio unos segundos; haber tomado esa bebida tan rápidamente me estaba causando efecto, sentía una especie de cosquilleo en mi cara y una bruma en mi cabeza. Me estaba dando un poco de calor y eso era un claro síntoma de que algo raro me pasaba. Pasé la mano por mi cuello y noté que estaba algo sudorosa por lo que decidí quitarme un ligero suéter que hacía juego con la blusa que llevaba debajo. Lo coloqué en un costado de la silla y sentí que mis brazos descubiertos se refrescaban.

- ¿Cumplido? - susurré y me quedé mirándolo tontamente mientras continuaba hablándome. Me había tomado completamente por sorpresa su pregunta y el comentario posterior a ella.

- No recuerdo que me hayas hecho ningún cumplido… - decidí hacerme la desentendida pero la expresión de mi cara indicaba que sabía perfectamente de lo que me hablaba - De todas formas no me incomodan ya estoy acostumbrada a ellos y por cierto… creo que tu también me agradas además me complace saber que ya conoces lo peor de mi carácter- Me recosté cómodamente del respaldar de la silla y crucé las piernas mirándolo con una sonrisa burlona.


#4230873 []𺰘¨La Tía Veneno¨˜°ºð[] (MM B: 96495)

Escrito por Maia Black Evans el 19 marzo 2012 - 02:03

Estuve atenta a la respuesta que me daba Stephan mientras observaba disimuladamente algunos detalles de su rostro. Sus labios se veían suaves y delicados, me inquietaba mirarlos; sus ojos color café eran profundos y misteriosos. Me preguntaba si eran tan sinceros como sonaban sus palabras… “me gustan tus ojos, son muy bonitos” me quedé por un instante pensando en el cumplido que me había dicho anteriormente que no me fijé en que había guardado silencio y esperaba una respuesta de mi parte.

Antes de contestar su interrogante tomé un poco temblorosa el vaso de whisky y le di un largo sorbo. Apenas saboreé un poco aquella bebida y la trague rápidamente. El líquido me abrasó la garganta pero no hice ningún gesto que indicara que me había afectado; estaba acostumbrada a las bebidas fuertes pero sinceramente odiaba el whisky y aun sabiendo bien que no lo soportaba mucho no quise incomodar al mago diciéndole que no me gustaba. En ese momento necesitaba algo que me relajara un poco si de verdad quería hablarle cualquier cosa de mi vida. Tomé una bocanada de aire que pareció un fuerte suspiro con la intención de refrescar mi garganta y le miré.

- Pues mi vida es poco interesante - le sonreí sutilmente y miré una de mis manos tocar el borde del vaso con el dedo índice - Hace unos días comencé la academia y tampoco salgo mucho pero cuando lo hago me pongo zapatos de tacón alto que me amargan la existencia para que algún chico gracioso me rescate – Intenté parecer divertida con ese comentario; sin duda el whisky comenzaba a surgir efecto.


#4229018 []𺰘¨La Tía Veneno¨˜°ºð[] (MM B: 96495)

Escrito por Maia Black Evans el 17 marzo 2012 - 08:16

Stephan resultaba ser un mago muy cordial, no se podía negar que era extremadamente alegre. Claro que apenas había intercambiado pocas palabras con él después de haberlo tratado tan mal, pero se me hacía un chico realmente agradable. Tal vez era la falta de interacción con otras personas lo que me estaba haciendo pensar de ese modo, la mayoría de mis amigos estaban en un país lejano y este último año había estado prácticamente sola.

Después de presentarme, él volvió a tomar la palabra. Dijo que le gustaba mi nombre; supongo que solo fue una galantería de costumbre típica en los hombres pero lo que de verdad me dejó algo embelesada fue la sonrisa tan radiante que me dedicó… podría jurar que jamás había visto a alguien que sonriera de esa manera tan atractiva e interesante.

Tras guardar unos segundos de silencio continuó hablando, esta vez para responder con un chiste y una sonora risa que no era un psicópata. Me sorprendió sobremanera que esas últimas palabras las dijera en una especie de susurro y acercándose a mí.

- ¡Vale! Me has dejado más tranquila… creo que no has escuchado aquello de que oír voces que nadie más puede escuchar no es una buena señal incluso en el mundo de los magos - negué ligeramente con la cabeza mientras soltaba una fuerte risa.

No sé cuánto tiempo había transcurrido, seguramente unos pocos minutos cuando el elfo uniformado elegantemente trajo nuestras bebidas. Mi joven acompañante le agradeció a la criatura por su servicio con una de sus características bromas, a lo que el elfo respondió con una mirada de reproche y se retiró. Esa situación me causó mucha gracia y oculté una risita distraída con el dorso de mi mano.

Al quedarnos nuevamente solos reinó el silencio. Observé los vasos de whisky puestos en la mesa y luego eché una mirada fugaz alrededor del local. Era un sitio bastante distinguido y acogedor; hacía muchísimo tiempo que no visitaba un establecimiento como este. Después de admirar a simple vista el lugar, mis ojos se posaron en la cara del chico.

- Eh… lindo lugar ¿cierto?... ¿vienes muy seguido por acá? – fue lo primero que se me ocurrió preguntarle para romper ese incomodo silencio.


#4228536 []𺰘¨La Tía Veneno¨˜°ºð[] (MM B: 96495)

Escrito por Maia Black Evans el 16 marzo 2012 - 15:27

¿Sentarme? Si la verdad estaba que me arrojaba al suelo, fue lo que pensé tras escuchar la invitación del chico. Por un breve instante me dieron ganas de hacerle una estatua y venerarlo, él estaba en lo cierto… realmente no quería irme solo quería tirarme en cualquier sitio a descansar. Hubiera sido una tontería rechazar su invitación.

- Te lo agradezco mucho - solté una risita nerviosa tras su chiste del troll y la elfina. No me había equivocado al pensar que era un muchacho gracioso. Inmediatamente tomé asiento en una de las sillas y sentí gran alivio ya que la misma era muy elegante y cómoda.

De pronto observé al elfo que estaba cerca; con mucha parsimonia nos saludó y preguntó lo que deseábamos. No me había fijado en su vestimenta hasta ese preciso instante, se veía muy refinado con ese uniforme tan formal que le habían asignado.

Sin darme tiempo a reaccionar, el chico se dirigió alegremente al pequeño empleado que aguardaba ansioso por anotar nuestra orden y sin cavilar mucho le pidió bebidas para ambos - ¿Whisky de fuego? - me pregunté mentalmente. Tal vez me vio cara de alcohólica o pensaría que eso me tranquilizaría evitando algún incidente posterior; favorablemente antes de que mi mente comenzara a trazar un intrincado laberinto de posibilidades nefastas con respecto a una simple bebida, mi acompañante comenzó a hablarme sin pausa.

Lo miré atentamente mientras comentaba algo acerca del trago que había pedido. Por alguna extraña razón me gustaba el movimiento de sus labios al hablar, era como hipnotizante, además tenía una facilidad para expresarse naturalmente sin rodeos ni tapujos. Definitivamente este desconocido era alguien muy espontáneo; supuse que eso se debía a su corta edad, no aparentaba más de dieciocho años. Estuve a punto de preguntarle si tenía la edad suficiente como para consumir ese tipo de bebida cuando me dijo su nombre: “Stephan”.

- Mi nombre es Maia. Es un placer conocerte… Stephan y aunque estoy sumamente agotada no hubiera aceptado tu compañía si no lo quisiera, solo espero que no seas un psicópata - le respondí un tanto seria y luego le dediqué una sonrisa temerosa.


#4228044 []𺰘¨La Tía Veneno¨˜°ºð[] (MM B: 96495)

Escrito por Maia Black Evans el 15 marzo 2012 - 18:14

Quería salir cuanto antes del lugar pero lamentablemente mis movimientos eran lentos. El dolor que sentía en los pies no había cedido a pesar de estar tan enojada, mis manos estaban temblorosas y mi corazón se había acelerado a consecuencia del incidente. Vaya show le había montado a ese desconocido por una tontería pero él se lo merecía, al menos eso quería pensar para no sentirme peor de lo que ya estaba.

Sentí un enérgico apretón en el hombro, me volteé al instante y allí estaba el chico frente a mí, era alto y simpático aun así me asustó demasiado, no sabía qué tipo de persona era y si sería capaz de hacerme daño. Como siempre mi cerebro comenzaba a mezclar los peores recuerdos del pasado en milésimas de segundos. Estuve a punto de echarme a correr cuando el muchacho comenzó a hablar; para mi sorpresa se estaba disculpando por lo sucedido, su mirada me recorrió en busca de algo… tal vez pensó que tenía la varita en mano o algún otro objeto con el cual lastimarlo o atacarlo. Pensándolo bien el que debía estar asustado era él con semejante reprimenda que le di.

A medida que el joven soltaba palabra mi boca se iba abriendo por el asombro, mi mirada pasaba de sus ojos a sus labios; sentí como la sangre se agolpaba en mis mejillas y odiaba esa sensación… era una especie de ardor en el rostro que me provocaba llorar. Afortunadamente antes de que pudiera desplomarme en el piso a causa de la vergüenza que sentía él terminó de hablar. Me quedé mirándolo fijamente sin proferir ningún sonido, inmóvil como si me hubieran petrificado, debe haber pensado que estaba tonta o algo así. Al cabo de unos segundos que se hicieron eternos, sacudí la cabeza y reaccioné.

- La… lamento haberte dicho troll, yo no quería, bueno en realidad si quería… porque… este… bueno tú me dijiste… y entonces… - Mi cerebro no era capaz de formular un frase coherente para responder la amabilidad de su disculpa, bajé la mirada y observé mis manos juntas jugueteando nerviosamente. Un incomodo silencio predominó entre los dos, no estaba consciente de lo que sucedía a mi alrededor, ya no tenía idea del lugar, la hora o lo cansada que estaba. Suspiré profundamente y salí del mutismo.

- De verdad lo siento mucho, exageré todo esto y estoy muy apenada contigo. Sé que no es excusa pero estoy terriblemente cansada y solo buscaba un lugar para tomar algo y reposar un poco… - Le dije con voz sosegada y apenas mirando su cara - …por favor discúlpame, lo mejor será que yo me retire de acá, tú quédate que ya aquel elfo está esperando tomar tu orden - señalé a la pequeña criatura a la cual le había hablado hacía unos minutos para que lo atendiera. Finalmente miré al chico a los ojos y le sonreí tímida pero sinceramente.


#4227650 []𺰘¨La Tía Veneno¨˜°ºð[] (MM B: 96495)

Escrito por Maia Black Evans el 14 marzo 2012 - 22:02

Había dado tres pasos alejándome del chico de la mesa cuando escuché una voz algo desesperada llamar. Sin pensarlo me volteé y lo miré fijamente; ese joven sin duda se estaba refiriendo a mí - "y ¿cómo me había llamado? ¿mesera? Esto era lo que me faltaba el día de hoy" - pensé algo fastidiada. Cuando terminó de hablar y señalarse el estomago, me acerqué nuevamente a él pero esta vez ya toda la timidez que me caracterizaba había desaparecido. Le dediqué la sonrisa más falsa que pude y me crucé de brazos mientras la punta de mi zapato derecho hacia un sonido leve contra el suelo.

- A ver, que aún no me ha quedado claro ¿me viste cara de elfina? - le dije sin dejar de sonreír y con voz aterciopelada - Ah, disculpe su majestad - hice una reverencia imitando a un elfo - ¿Tiene mucha hambre? Que desconsiderada he sido pero ¿podría ver mis pies?... no, no puede verlos, porque están dentro de estos zapatos de tacón alto con los que he estado caminando por horas, sin embargo para su información no confundo a la primera persona que se cruza por mi camino con un masajista profesional y le pido que me masajee los pies - enfaticé las ultimas palabras y seguí sonriendo. El tono de mi voz se había elevado y era sarcástico.

Estaba bastante molesta, el chico no tenía la culpa de que estuviera cansada y de mal humor, pero su comentario me había sacado de quicio, pude haberlo ignorado y simplemente salir del lugar sin más complicación, al fin y al cabo se notaba que era de esos muchachos que siempre intentan parecer graciosos a toda costa.

Cuando estaba a punto de girarme para marcharme sin siquiera escuchar alguna contestación por parte del chico, vi a un elfo pasar por mi lado con una bandeja repleta de vasos sucios, le llamé - Criaturita, por favor ¿sería tan amable de atender al joven acá presente? - me dirigí a este cariñosamente, quien me contestó afirmando con su cabeza - como puede observar… el pobre está desnutrido, tan flaquito que me da pena, creo que no ha probado bocado en días, pero eso sí, tenga mucho cuidado con acercársele demasiado, que aún no he descartado la posibilidad de que sea un troll y le quite medio brazo de tanta hambre que tiene - miré al chico seriamente, le guiñé un ojo y caminé lentamente hacia la salida.


#4227529 []𺰘¨La Tía Veneno¨˜°ºð[] (MM B: 96495)

Escrito por Maia Black Evans el 14 marzo 2012 - 17:27

- ¿La tía veneno? -dije en voz baja mientras observaba la entrada del local con la boca medio abierta -"¡Que nombre más extraño!" -exclamé pensativamente y me adentré en busca de alguna mesa libre para tomar alguna bebida y descansar un poco, ya que había estado caminando hacía mucho rato.

Al parecer el sitio donde me encontraba era bastante popular ya que a simple vista no pude ubicar ninguna mesa desocupada, sin embargo, algunas estaban ocupadas por una sola persona. Pensé en solicitarle a alguien que me permitiera compartir sitio pero la timidez me invadía... aún así el cansancio de mis pies era más fuerte y rogaban por descanso. Me quedé por unos segundos mirando las pocas posibilidades que se cruzaban por mi vista: una señora vestida elegantemente tomando un té y leyendo un extraño libro en un idioma que no lograba reconocer, evidentemente no iba a acercarme a interrumpirla; por otro lado un señor con la mesa abarrotada de vasos y comida, definitivamente no era el indicado; así fui pasando la mirada por un par de personas más y los segundos que llevaba allí de pie me estaban pareciendo horas.

Dando por sentado que era mejor irme en busca de otro lugar menos concurrido, vi a un joven solitario ocupando una mesa al final del local, al parecer estaba haciendo nada, porque la mesa estaba completamente limpia, así que me llené de valor y me dirigí despacio hacía él, cuando estuve a punto de hablarle mis labios se paralizaron, mis ojos se nublaron y mi mente se llenó de ideas en fracciones de segundos, tal vez ese chico no estaba solo, podría estar esperando a su novia o que trajeran su orden...

De pronto sentí que un ardor inundaba mi rostro, estaba avergonzada, pestañeé varias veces y sin decir palabra di la vuelta para marcharme de allí.