Jump to content

Libro de la Sangre 6


Hades Ragnarok
 Compartir

Publicaciones recomendadas

http://i.imgur.com/sCApcil.png

 

Observaba el oscuro mar. Desde aquel risco el más alto de la zona podía ver como las corrientes traicioneras se movían en el agua. Algunos remolinos invisible parta la vista humana estaban allí escondidos, esperando que pasara algún barco incauto para tragárselo y así perderse por siempre jamás. Aquella quizás era una obra maestra de magos, brujas, hechiceros o los mismísimos guerreros para proteger lo que allí se encontraba.

 

Según las hipótesis, leyendas, mitos, y rumores en aquel punto tan escondido se encontraba una vieja civilización mística, una que por mucho tiempo se perdió de vista y nadie había podido encontrar. La Atlántida.

 

La misión aquella vez, si es que él y aquella carne fresca o sacrificios de sangre aceptaban aceptarla era llegar a uno de aquellos salones y recuperar lo que se encontraba escondido en un cofre sellado. ¿Por qué los Uzzas deseaban aquello?, no tenía ni la más mínima idea, además, ya había aprendido a no hacer preguntas, si ellos pedían algo era porque tenían una razón específica, para probarlo a el mismo y a aquellos quienes osaban pedir aquel conocimiento.

 

El sonido de apariciones llamo la atención del vampiro, aquello había roto al paz y tranquilidad del sitio. Un terrible viento huracanado una vez que todos habían aparecido comenzó a azotar el lugar. El Ragnarok sabía perfectamente que aquello era una advertencia, quizás una alarma que habían colocado desde mucho antes para evitar que los intrusos corrompieran la santidad de la ciudad. El cainita simplemente cerro los ojos para concentrarse, un segundo después paso la lengua por los filosos y ponzoñosos colmillos vampíricos, estaba ya preparado.

 

Se volteó lentamente y poso sus orbes negros en los ojos de cada uno de aquellos alumnos y los estudio pensando en si alguno moriría allí o si serian lo suficientemente fuertes como para obtener aquello que deseaba.

 

@ @@Cillian @@Keaton Ravenclaw @@Adam Lockhart

 

-Bienvenidos a lo que podría ser su última aventura, espero hayan al menos leído el libro y hayan aprendido algo de las clases anteriores, nos adentraremos en un lugar al cual desde hace mucho tiempo nadie ha entrado ni soñado encontrar –poso sus orbes en ellos- debemos ir hasta aquel punto –señalo el lugar más oscuro con corrientes mortíferas y custodiado por varios remolinos- y llegar a la Atlántida, allí deberemos encontrar un viejo cofre hundido y recuperar lo que se encuentra adentro, espero sepan nadar y hayan traído su traje de baño –dijo divertido- aún tienen tiempo de irse a sus casas si es lo que desean, pero una vez que acepten deberán seguir hasta el final ya que esa será nuestra misión.

 

Sin decir nada más, toco aquel colgante que llevaba en su cuello. El amuleto volador se activó y sin perder un segundo más saltó desde aquel acantilado hasta la gélida agua. La caída fue perfecta, planeó sin más hasta tocar el azul líquido, una vez hizo aquello comenzó a nadar hasta un punto donde sabía que ya no había retorno, le costó, llegar hasta aquel punto pero debía seguir adelante, se volteó para ver si alguien lo seguía o si ya se habían ahogado. Rio por lo bajo, negó con la cabeza y se apuntó con la varita a la cabeza. El casco burbuja apareció cubriéndole la cabeza y se sumergió…

Editado por Hades Ragnarok

vkDq3f1.png

 

kNTUx8c.gif

 

Enlace al comentario
Compartir en otros sitios web

La bruja se había anotado hacía ya varios días al siguiente nivel de magia en los libros. Se consideraba bastante ambiciosa en temas de conocimientos y aquello que le podía reportar el pueblo Uzza. No confiaba en nada en aquellas gentes, era la segunda vez que se anotaba y sabía que no sería un viaje ni fácil ni sencillo. El conseguir el tan ansiado enlace a los libros una vez comprados hacía que temblase un poco ante la misión encomendada por ese pueblo tan desconocido para la bruja.

 

La castaña se había pasado toda la noche revisando el Libro de la Sangre, pasaba con parsimonia las hojas revisando los hechizos y todo aquello que le serviría para su vida diaria... Tumbada en la cama con dosel, apenas se había dado cuenta de que el sol estaba asomando por el horizonte. Tendría que darse prisa para conseguir los primeros "puestos"... Una lechuza le había notificado el lugar de encuentro y aunque no confiaba, esperaba que los profesores que le tocaran en esa ocasión fuesen más amables.

 

Luego de darse un baño relajante y tras secarse y ponerse ropa interior se fue al armario y puso sus prendas favoritas. La comodidad en ese tipo de misiones era fundamental. Se colocó una camiseta, unos tejanos oscuros, botas de piel de dragón y una cazadora de cuero. Ató su pelo en una cola de caballo alta mientras el agua iba recorriendo el cuero, no podía dejar de pensar en la aventura que tendría en ésta ocasión. Tomó el monedero de piel de moke, guardó en su interior el Libro de la Fortaleza, el Libro de la Sangre (con sus anillos y amuletos), pociones, algunos libros cómo conocimiento de maldiciones, brebajes magicos y de otros tipos. Además de otros enseres por si fuese necesario.

 

Recogió su varita de álamo de encima de la mesita y cuando estuvo lista se desapareció del castillo Rambaldi, hasta el lugar indicado por los profesores. En cuánto el encantamiento aparición hubo desaparecido, pudo comprobar cómo el paisaje era completamente diferente. Miró quién tenía cómo tutor y no pudo evitar negar, cabeceando...

 

- Vaya, vaya profesor, parece que nos encontramos de nuevo - asintió con la cabeza en señal de respeto y esperó las indicaciones del vampiro para empezar el maldito viaje, que esperaba que terminara pronto y no con mal humor y dolor de cabeza.

 

- ¿Atlántida? ¿Cofre? - murmuró asqueada y más aún cuando tenían que pasar por aguas gélidas y llenas de remolinos. Guardó su varita dentro del monedero de piel de moke y tomó uno de los amuletos...

 

- Por supuesto, no me gasté tantos galeones en los libros para nada - volvió a murmurar un poco enfadada. Siguió los pasos de su tutor en aquella ocasión y ni siquiera miró si la seguían el resto de sus compañeros. Con el amuleto volador en el cuello se tiró del alto precipicio y el objeto hizo su magia, bajó planeando con cuidado hasta caer en las aguas. Aún así, fastidiada empezó a bracear, el mar estaba algo picado (con marejada fuerte) y tuvo que sacar su varita del monedero para hacer un casco burbuja. Miró con la vista hasta a dónde había ido y esperaba no perderse en medio de aquellos remolinos, aunque algo le decía que era la entrada a la ¿Atlántida?

 

p.d.: muchas gracias por el aviso Hades, sólo me llegó el del tópic de dudas.

Enlace al comentario
Compartir en otros sitios web

Desde el momento que mi compra había llegado desde el magic mall, comencé a buscarlo y ahí estaba el nuevo libro de hechizo de magia, esta vez se llamaba el libro de sangre, no sé qué sucedió en mi pero desde que comencé a leerlo, en verdad sentía que había un nuevo poder en mí, ya que sentía mi corazón latir más rápido, no me podía despegar de sus páginas, pero sabía ya por experiencia que necesitaba mucho más que leerlo para poder usar sus conocimientos, los guerreros Uzza , son muy celosos con quienes obtiene su magia, tenía superar un numero de prueba a ver si soy lo suficientemente valiente y fuerte para ello, solo tenía una inquietud en mi con eso, era si estaba listo para cuando ese momento llegara.

 

Así pasaron los días y llego el momento que había esperado, una lechuza de la universidad me había llegado avisando que ese día comenzaría mi evaluación sobre el libro y sus poderes, así que tome todos los amuletos y anillos que me había sido obtenidos en con mi libros anteriores, tome mi capa de vuelo, además de mi varita, mentalizando muy bien mi destino, con determinación desapareció de la mi casa en la mansión Lockhart con la ilusión que llevaba todo lo necesitaba para aprueba el curso.

 

A llegar me di cuenta que era el segundo en llegar, pero no sabía cuántos más faltaba por llegar así que tenía que estar atento, el agua del mar que estaba enfrente de ellos estaba muy movida, seguro es lugar no era un destino turístico más visitado por los muggles, me dije a mi mismo en forma de chiste, aunque en realidad no sabía en qué parte nos encontrábamos.

 

Luego de que todos habíamos llegado el profesor tomo las palabras, como en todas las clases comenzó a hablar del peligroso que puede ser, nos dio indicaciones de donde tenemos llegar, además nos menciona que en el fondo de esos remolinos esta la entrada a la antigua civilización hundida de la Atlántida, no era que le tuviera miedo al agua pero tampoco es que quería ser el primero en ir, así que miro a sus compañeros a ver quién era el valiente o la valiente que se lanzaría detrás del profesor, así que vi una dama que se sumergió, yo aún estaba pensado que hechizos podía usar para poder respirar bien bajo el agua.

http://i.imgur.com/8vLFT7x.jpg
Enlace al comentario
Compartir en otros sitios web

El vampiro mientras se sumergía pensaba en cada una de las palabras que Helike le había dicho, si bien no le había respondido nada más que con una sonrisa entendía perfectamente todos aquellos sentimientos que ella le estaba expresando, el poseía el don de la legilimens pero no era necesario usarlo para saber lo que algunas personas podrían sentir, solamente había que mirarlas a los ojos.

 

Luchar contra aquellas corrientes mortales quizás era el pan de cada día para el vampiro, si bien, hacía ya siglos había sobrevivido al naufragio del barco donde iba aquello era muy diferente y obviamente seria mucho peor para los alumnos, él podía usar sus habilidades vampíricas para sobrevivir, pero prácticamente no conocía nada o casi nada de ellos. Sin embargo, el Ragnarok les había mostrado ya un poco de magia y lo que deberían hacer, pero llegar a las puertas de aquella mística ciudad era otra cosa, debían hacerlo solos.

 

Después de unos minutos, quizás horas de luchar contra todo aquello que tenía enfrente, a veces tener que subir y bajar aprovechando las corrientes acuáticas para llegar al destino y no cansarse más de la cuenta, claro estaba, no necesitaba aquello, aun así si quería parecer más “humano” debía comportarse como tal. Dibujo una mueca.

 

Una vez que llego a las puertas de la Atlántida espero a que llegara aquel que hubiera sobrevivido a la caída y a aquellas primeras barreras mágicas creadas para evitar que quien no debiera se acercara al lugar. Observo el sitio con cuidado, buscando la forma de entrar o mas bien analizando la situación, sabía que los remolinos y todo lo que habían afrontado quizás no sería nada con respecto a lo que había tras aquellas puertas, por lo que no se dio cuenta cuando los aprendices llegaron ya que, estaba concentrado en no morir en el primer intento.

 

Toco delicadamente aquella puerta y en un segundo una extraña inscripción apareció… “como es arriba es abajo, como es adentro es afuera” leyó aquellas extrañas palabras que se visualizaron solo por un segundo, Se volteo para ver si Helike y los demás habían prestado atención a aquello o tenían alguna respuesta, de no ser así seguramente se quedarían afuera y no podrían cumplir por primera vez aquella misión.

*************

 

El Ragnarok tardo un poco en dar con aquello pensó en todos los conocimientos que había obtenido de las personas importantes para él y de los viajes y aventuras en su antigua Grecia, allí fue donde encontró la respuesta a aquel extraño acertijo que se les había presentado, pero una vez que cruzaron las puertas era otra historia todo estaba… ¿seco? Una barrera magina no permitía que el agua se adentrara dentro de aquel templo que debían explorar.

 

-Demasiado extraño e interesante para mi gusto –dijo observando de manera seria a Helike y a Adam, les toco el hombro a cada uno colocando en ellos la marca de sangre, quizás no necesitaría usarla pero debía estar consciente de que cualquier cosa podría pasar y así ellos podrían simplemente aprender en carne propia lo que podría suceder con aquello.

 

Ladeo la cabeza e invoco la daga del sacrificio, la mantuvo en las manos y comenzó a caminar…

vkDq3f1.png

 

kNTUx8c.gif

 

Enlace al comentario
Compartir en otros sitios web

a verme solo en la plataforma , decidí sacarme la capa que me había colocado antes de salir quedándome en franelilla y el pantalón negro de mancilla, tome aire tome impulso me decidí lanzarme a la aventura, era para eso lo que había venido hasta acá, no dejaría que un poco de agua me haga dudar, asi que use también el hechizo de casco burbuja , nunca lo había usado pero siempre había una primera vez, tome con mi mano el dije de alas doradas y salte.

 

El agua estaba helada, daba vuelta a mucha velocidad, ya había perdido el sentido de la orientación, todo pasaba tan rápido con aquella fuerza que no tenia posibilidad de hacer nada mas que moverme, cuando vine a reaccionar ya esta en camino a la profundidades del mar, me sentía asfixiado lo peor es que la magia que conocía no me vino a la mente ningún hechizo que me ayudaría en esa situación

 

Una ver que me pude levantar ya estaba parado en fondo del mar, el profesor estaba leyendo unas indicaciones, a parecer llegar a ese cofre no será algo nada fácil, ya me sentía golpeado de la manera de la de cuales llegamos hasta ese lugar no me quiero imaginar los peligros que se esconde detrás del umblar de esa puerta que estábamos a punto de atravesar.

 

soy un lockhart, soy un fenixano, soy un paladin, me repetia una y otra vez buscando fuerzas de mi palabras, buscando el poder para no rendirme en el camino que recien estaba comenzando

http://i.imgur.com/8vLFT7x.jpg
Enlace al comentario
Compartir en otros sitios web

En la zona de los remolinos la corriente era bastante intensa, la bruja suponía que ese lugar era una entrada "secreta" a la mítica ciudad de Platón. Por supuesto ninguna embarcación muggle hubiese resistido la intensidad de la fuerza del mar en esa zona. La castaña había braceado bastante y a pesar de su fuerza vampírica la estaba cansando... No sabía cuánto tiempo pasó desde que cayó del acantilado y menos aún la distancia recorrida.

 

Aún así, sintió una succión y maldijo por lo bajo mientras intentaba luchar contra la corriente. No podía... Al final, se dejó llevar y tras un segundo de inconsciencia, abrió los ojos y se sorprendió por lo que se encontró. Parecía un pequeño embarcadero, con escalinatas de mármol y al fondo se veían unas puertas de madera. Alzó la vista y vio al profesor Hades cómo sopesando la idea de entrar a ese "edén" griego. La Rambaldi se sentía agotada, pero aún así, haciendo un esfuerzo, se levantó y comprobó cómo sus ropas estaban completamente secas... "vaya, ésto sí que es raro" pensó para sí.

 

Al menos no tenía que usar la magia para secar su ropa, algo que agradeció. Ni siquiera comprobó si alguno de sus compañeros había conseguido pasar a través de esos remolinos de agua. Ella estaba más interesada en averiguar qué era lo que querían los guerreros Uzza y el motivo real de la misión, porque el simple hecho de que fuesen a buscar un cofre, le parecía hasta absurdo. Muy en el fondo, estaba interesada en mirar los libros que ese pueblo el atlante seguramente poseyesen y absorver toda su magia, pero esperaba tener el tiempo suficiente de encontrar toda esa sabiduría y usarla en su propio provecho.

 

- Todo ésto es extraño profesor - murmuró por lo bajo en cuánto llegó a su altura y escuchó sus palabras. Miró detenidamente y se encontró con unas palabras peculiares.

 

- ¿Es un acertijo? - preguntó curiosa- quizás tengamos que atravesar un laberinto, ¿no? - dedujo en voz alta, pero aún así no se confiaba...

 

- Le advierto que ya he tenido suficiente con la antigua Babilonia y ahora con los remolinos, espero que no tengamos que derramar nuestro líquido vital para conseguir el enlace al Libro de la Sangre... ¿Esperamos, o entramos? - volvió a inquirir mirando de un lado a otro y viendo a un compañero al que no conocía.

 

Se fijó en cómo el profesor hacía algo con sus manos y luego invocaba una daga. La vampira lo miró con rareza...

 

- Más le vale que no haga nada de lo que luego se arrepienta, señor - rechinó algo los dientes y susurrando a la defensiva- no vaya a ser que tengamos más que palabras - le avisó. Era cierto que había leído el siguiente nivel de los libros pero tampoco se acordaba de todos los hechizos que existían.

Enlace al comentario
Compartir en otros sitios web

El vampiro guardo silencio mientras mantenía la daga en sus níveos dedos. Escucho las palabras amenazantes de Helike y no pudo más que dibujar una sonrisa divertida y desafiante. ¿Aquella amenaza era en serio?, la joven era valiente sí, pero no era tonta y sabía que el Ragnarok podría eliminarla en un segundo si no se comportaba. Sin embargo, la miro fijamente a los ojos y bufo para darle la respuesta que ella ameritaba.

 

-¿Cómo piensan aprender a utilizar este libro si no conocen en realidad la magia que se encierra en el?, ¿No te has dado cuenta acaso de que se deben sacrificar muchas cosas? –le pregunto de manera seria- quieran o no, deben usar los hechizos y todo lo que puedan, sino no aprobaran ni sobrevivirán –dijo desafiante- tendrán que aprenderlo, por las malas o las buenas, no es el momento de jugar ni de dudar, si es lo que deseas puedes quedarte aquí o volver por el camino en que llegamos –comento serio.

 

El Ragnarok no dijo nada más esperando quizás que Adam o Helike, los únicos que se habían atrevido a aquella aventura decidieran irse o quedarse, no les iba a obligar, pero tenían una misión y debían terminar con ella lo antes posible, sino no estarían preparados para lo que vendría después. Era obvio que Helike tendría que usar aquella daga con Adam y viceversa, a menos que quisieran experimentar el dolor causado por la poderosa arma del cainita. Se volteo para seguir su camino y dibujo una mueca divertida, aquello seria por las malas.

 

-<<Helike, usaras la daga del sacrificio con Adam, tu decidirás si la usaras para que él te proteja o para que ataque>> -ordeno activando aquella marca de sangre que el vampiro había puesto unos segundos antes en ellos, ya decidiría que haría con Adam después.

 

Sin perder mucho más tiempo del debido comenzó a caminar por aquellos pasillos que comenzaban a iluminarse mientras iban adentrándose en todo aquel extraño lugar. ¿Qué encontrarían cuando siguieran adelante?, ni el mismo lo sabía, al igual que cuando estuvo en el laberinto del minotauro, serían los mismos aprendices quienes encontrarían las trampas y verían como salían de cada uno de los peligros que pudieran encontrar, él no sabía si los ayudaría o no, lo que sabía era que el peligro era latente con cada paso que daban.

 

-que divertido –dijo observando algunos huesos que comenzaron a formar criaturas como chacales rabiosos dispuestos a desgarrar tanto al vampiro como a los demás.

vkDq3f1.png

 

kNTUx8c.gif

 

Enlace al comentario
Compartir en otros sitios web

Arqueó una ceja en cuánto escuchó las palabras que el profesor le había dedicado. No pudo evitar mostrar una mueca burlona, sería capaz de cualquier cosa con tal de conseguir el tan ansiado enlace del maldito libro pero, no le hacía ninguna gracia el hecho de verter su propio líquido en pos de eso.

 

- considero que otros deben sacrificarse - murmuró. Lanzó una risa malvada negando con la cabeza cuando vio que el tutor les indicaba que podían volverse por sus pasos...

 

- Prefiero mejor volverme por otros métodos que pasar por esos malditos remolinos - refunfuñó- pero hemos venido aquí a por esa cosa y luego sea lo que tenga que ser - se encogió de hombros.

 

Volvió a gruñir por lo bajo en cuánto el Ragnarok mencionó lo del sacrificio. Por supuesto tenía claro que usaría a Adam para protegerse. Pero también no le cabía duda ninguna de que el chico intentaría lo mismo con la Rambaldi. Sabía que habría una lucha por ver el método de quién lo haría primero.

 

Fue caminando al lado de su compañero detrás de Hades hasta que parece que se toparon con algo...

 

- pero, ¿qué c***? - preguntó estupefacta ante lo que estaba viendo. Varios huesos se empezaron a formar y aún así no sabía qué demonios hacer.

 

- profesor, y ahora, ¿qué demonios hacemos? Parece un morisoseo ánima - comentó viendo lo que estaba pasando- tengo el conocimiento de Artes Oscuras y también conozco muchos hechizos de magia negra... ¿Creéis que se han activado para la defensa? Eso parece - se encogió de hombros- pero, no sé cómo vamos a continuar hacia adelante para obtener el cofre si ya tenemos éstas cosas...

 

Vio a unas estatuas que estaban cerca, (a unos cuatro metros de distancia) parecían de mármol pero lo suficiente duras cómo para defenderlos...

 

- No es que sea gran cosa, pero - movio su varita hacia a ellas y en un tono calmado habló- piertotum locomotor - el efecto fue inmediato, las efigies salieron de sus pedestales con sus armas en ambas manos - ¡defendernos! -pidió la bruja esperando y rogando que su magia fuese lo suficiente para acabar con esas osamentas en forma de animales.

 

- ¿Alguna idea más? Dudo mucho que ahora los hechizos del Libro de la Sangre sean útiles en éste caso - comentó, volviendo a refunfuñar otra vez.

 

p.d.: hechizos decorativos.

Enlace al comentario
Compartir en otros sitios web

El Ragnarok rió ante las palabras de Helike, conocía a la chica, al menos lo suficiente para saber que ella no se rendiría ni volvería tras sus pasos así que se preparó para enfrentarse a aquel primer obstáculo que tenían en frente.

 

-Creo que defendernos sería bueno –bromeó mientras observaba rápidamente a la Rambaldi quien no había ejecutado aun la orden que le había dado el vampiro por lo que seguramente terminaría herida en algún momento si no realizaba aquello- y la verdad es que si, están defendiendo la zona, no permitirán que pasemos fácilmente

 

Comenzó a mover la varita pero lo que había realizado Helike antes que el evito que actuara, la chica lo había hecho bien no podía negarlo, también hubiera podido usar otros encantamientos y hechizos pero aquello era efectivo. Solo tardo unos segundos hasta que aquellas estatuas hicieron lo suyo, no pudo evitar dibujar una mueca ante tal derramamiento de huesos.

 

-Muy bien, lo mejor es que sigamos adelante, no vaya a ser que se vuelvan a formar –dijo mientras dejaba pasar el vital gas por sus pulmones inertes.

 

Se volteo para ver a una Helike resuelta para seguir adelante y a un Adam que estaba en shock. Negó con la cabeza preguntándose si no sería mejor enviar al chico de nuevo a tierra firme o seguir adelante teniendo que cuidarlo, de todos modos si el chico no se espabilaba y ambos no comenzaban a mover un poco más la varita o al menos a invocar aquella daga no podría hacer absolutamente nada por ellos después. Entrecerró los ojos y miro de reojo a la Rambaldi, ¿tendría que usar aquella daga en ella para que pudiera sentir y experimentar aquello o ella sería lo suficientemente valiente como para realizar aquel sacrificio con alguien más?, de todos modos de una u otra forma tendrían que aprender, fuera por las buenas o las malas.

 

Llegaron a una bifurcación pro hizo una seña para que no se movieran. A la derecha se podía ver un pasillo lleno de antorchas, había demasiado silencio. ¿Dónde había visto algo así antes?, busco en su mente y en sus recuerdos y recordó aquel pasillo en el cual alguna vez se había adentrado donde rocas enormes comenzarían a caer sobre las personas que pasaran por allí, además de aquel intenso terremoto que haría que cayeran quien sabia cuantos metros hacia abajo. En el pasillo de la izquierda no había absolutamente nada de luz, la oscuridad era prácticamente impenetrable como si hubieran tirado allí polvo de la oscuridad peruano, solo que un paso en falso provocaría que grandes llamaradas de fuego se levantaran quemándolo todo a su paso.

 

-<<¿Y bien?, ¿qué será lo mejor en este momento?>> -se preguntó así mismo mientras estudiaba la situación, era un camino o el otro, no había un tercero.

 

Sabía que pronto tendrían que enfrentarse a la prueba final, pero no habían usado nada de aquel sangriento conocimiento, por lo que aún no estaba preparados y podría ser el fin de ellos, claro estaba, podía usar magia mucho más avanzada para pasar aquellos obstáculos sin problemas pero aunque no quisiera retrasarse más de lo debido debía ver ¿Qué harina los aprendices?

 

p.d: esta bien, intenta tambien usar llos de los libros anteriores y principalmente los de este XD

vkDq3f1.png

 

kNTUx8c.gif

 

Enlace al comentario
Compartir en otros sitios web

Parecía que la actuación de la bruja había agradado al profesor y la verdad había hecho lo que había podido ante esa maraña de huesos que se habían transformado.

 

- Sí, será lo mejor - respondió, negando con la cabeza si es que al final sabía la Rambaldi que las cosas podían torcerse bastante si se quedaban allí o tal vez hasta esperaba que los famosos Atlantes les tendrían alguna inesperada sorpresa.

 

Nos quedamos parados ante la señal de Hades, la vampira lo miró espectante con una ceja alzada, y ¿ahora qué pasaba? Se preguntó en esos momentos. Habían llegado a un pasillo...

 

- Parece que puede ser un laberinto, ¿no? - preguntó, curiosa viendo el lugar, lleno de antorchas en el pasillo izquierdo estaba todo completamente oscuro y la verdad es que no era nada halagúeño. Quizá sí que tendríamos que empezar a usar los hechizos del Libro de la Sangre... Tendría que recordar, básicamente todos los hechizos que se requerían pero aún así sabía que su mala memoria podía jugarle una mala pasada.

 

Recordando la orden recibida por Hades al invocar esa daga del sacrificio tomó el cuchillo y tocando con ella a Adam susurró:

 

- Immolo oppugnare - el efecto consistía en que, si la ex-mortigafa recibía algún daño su compañero también recibiría una dosis de dolor.

 

Al menos así sabía que si continuaban por ese pasillo que parecía que iba a tener muchas sorpresas Adam no saldría tan indemne como ella esperaba que sucediera...

 

- ¿Dónde puede estar el cofre? - Inquirió ahora- porque si está al final del pasillo seguramente tenga muchas protecciones, ¿no le parece? - miró a Hades con una mueca de preocupación- no sabemos qué cosas puede haber por ahí... y la verdad prefiero meterme en un lugar iluminado, no es que tenga miedo de la oscuridad, pero mejor ver las cosas que nos ataquen con algo de luz - rió por lo bajo.

 

Suspiró y siguió avanzando por el pasillo, tenía la varita en la mano, pero la verdad es que no parecía que nada les atacase, por el momento...

 

p.d.: un rol soso, lo sé jaja, espero haber comprendido bien los hechizos esos. Quería improvisar pero te lo dejo a ti Hades que no quiero que me riñas por si me paso con el rol jajaajaj

Enlace al comentario
Compartir en otros sitios web

Guest
Esta discusión está cerrada a nuevas respuestas.
 Compartir

Sobre nosotros:

Harrylatino.org es una comunidad de fans del mundo mágico creado por JK Rowling, amantes de la fantasía y del rol. Nuestros inicios se remontan al año 2001 y nuestros más de 40.000 usuarios pertenecen a todos los países de habla hispana.

Nos gustan los mundos de fantasía y somos apasionados del rol, por lo que, si alguna vez quisiste vivir y sentirte como un mago, éste es tu lugar.

¡Vive la Magia!

×
×
  • Crear nuevo...

Información importante

We have placed cookies on your device to help make this website better. You can adjust your cookie settings, otherwise we'll assume you're okay to continue. Al continuar navegando aceptas nuestros Términos de uso, Normas y Política de privacidad.