Jump to content
Foros de HarryLatino

Introducción a la Magia LVII


Recommended Posts

xvsB1cO.png?2

 

Mi estimado,

 

Tengo el placer de informarle que se encuentra debidamente inscrito para incursionar en el Quinto Curso en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Por favor, siga las indicaciones para tomar las clases correspondientes de acuerdo con el plan de estudios asignado. En caso de dudas o consultas tómese la libertad de comunicarse con sus respectivos tutores para liquidar cualquier trámite pendiente.

 

Los tiempos para comenzar con las clases y ponerse al corriente son flexibles, pero por nada del mundo olvide pasarse por su primera clase del día; Introducción a la Magia, que se llevará a cabo a las nueve de la mañana del tercer día del mes acordado en los invernaderos del colegio. Su servidor lo esperará a usted, junto al resto del grupo, al pie de la puerta principal del castillo.

 

Esperamos por favor que sea correctamente puntual.

 

Atte.

Sr. Hessenordwood Crouch

Instructeur; Introducción a la Magia en Hogwarts. Quinto Curso.

 

 

 

Cartas por medio de lechuza. Es tan…primitivo-, desaprobó con un gesto antes de guardar su propia copia de la carta enviada a cada uno de los alumnos inscritos para el quinto curso, e inmediatamente tanteó en busca del teléfono móvil que comenzó a sonar en alguna otra parte de sus elegantes ropas. —Sin mencionar lo sucio que es trabajar con aves-, arrugó el puente de la nariz tan solo de recordar la tarea que fue limpiar su cabello y ropa de suciedad y plumas del arsenal que guarda el colegio en una de sus torres. —Hessenordwood Crouch, a sus órdenes...-, responde, pero a cambio solo recibe un sonido estático del otro lado de la bocina.

 

Y de mala gana cuelga guardando el celular de nuevo al bolsillo de donde lo saco. Es tan tonto al no recordar que nada de toda esta maravilla que es la tecnología nomaj no es muy útil con tanta magia interfiriendo a su alrededor.

 

Suspiró, pensando realmente si está capacitado para el quinto curso. Si bien había aceptado cubrir sin inconveniente la vacante por incapacidad del viejo Ollivander (el docente que impartía originalmente la clase) el Crouch no se había imaginado que la incapacidad del licántropo fuera tan extensa. Y ciertamente, en estos tiempos más que nunca, Hessen no se encuentra sumamente motivado para guiar o influir de alguna manera en las mentes jóvenes de los estudiantes de Hogwarts. Sin mencionar que, en el mejor de los casos, hubiera siempre preferido dar clases en su alma mater; Beauxbatons.

 

Pero era un caso temporal (sigue pensando) y aunque la docencia no le emociona, al menos puede cobrar el cheque si consigue mantener a estos muchachos en regla y vivos para el final del día.

 

La mañana del tercer día del mes es tan fría como lo ha sido casi todo el invierno, no obstante, la estrella solar resplandece activamente sobre sus cabezas, a pesar de que las escuetas nubes en el horizonte pronostican lluvias para después de los almuerzos. No había forma de convencerlo a él de que la primavera Londinense fuera mejor que la que se da en California, pero esto era...bastante bueno. Y seguía siendo para el demonio la mejor estación del año.

 

Eso mejoraba los ánimos considerablemente.

 

No es impaciente (bueno casi nunca lo es) pero no habría resaltado en el mensaje con puntualidad la asistencia a tiempo si no fuera tampoco algo importante (al menos para él), con tanto trabajo extracurricular que tiene por delante luego de terminar con todo esto, lo mejor era avanzar cuidando del tiempo como si fuera oro. Por lo que mirando una vez más del reloj en la muñeca, se dispone a contar el tiempo después de la hora acordada a la que cada uno de los “ellos” comienzan a llegar.

 

Esperemos por ellos solo un poco más, ¿si? Hágame ese favor-, dice distraídamente cuando los primeros alumnos del quinto curso comienzan a reunirse en la entrada del castillo.

Alumnos:

@YUBINZC​

Edited by Zoella Triviani

y7BT7xE.jpg


5kPrPfJ.gif


Link to post
Share on other sites

Avyanna

 

Abrió la carta con impaciencia y se dispuso a leerla rápidamente, no podía evitarlo, estaba emocionada, empezar el Quinto Curso en Hogwarts la llenaba de expectativa, principalmente porque sabía que entrar en esas clases era el primer paso para descubrir su historia, de dónde venía y que quería hacer con su vida. Su aventura estaba por comenzar y creía estar preparada.

 

Releyó la carta esta vez con más calma “El tercer día del mes acordado” Bastante poético, pensó. Miró el reloj que se encontraba en su habitación, ya pasaban de las ocho de la mañana, tenía el tiempo justo para llegar a su clase. Recogió su cabello en una cola alta, se colocó la túnica de su casa encima del uniforme y corrió al Gran Comedor a desayunar. No habló con ninguno de sus compañeros mientras comía, estaba perdida en sus pensamientos sobre la clase, una vez terminado el desayuno se levantó y se dispuso a ir a su clase.

 

Llevaba diez minutos recorriendo los pasillos del colegio cuando lo recordó la clase no era en ningún salón, era en los invernaderos, no estaba segura si aún llegaba a tiempo a la clase así que salió disparada rumbo al sitio de reunión. Corrió por los pasillos hasta la puerta principal, en cuanto vio al que asumió era el profesor a unos cuantos pasos se detuvo de golpe e intentó recuperar el aliento, lo que menos quería era causar una mala impresión su primer día, caminó hacia aquel que impartiría la clase rogando porque no se notara que había atravesado el colegio corriendo.

 

- Buenos días - dijo esperando no sonar sofocada - Mi nombre es Avyanna, espero no llegar tarde.

  • Like 2
Link to post
Share on other sites
Antes de que cualquiera de los alumnos pudiera presentarse ante él, una lechuza marrón voló por lo alto de su cabeza, haciendo un molesto ruido con el pico. “¿Es enserio?” casi se quejo cuando el ave dejó caer sobre él la carta y volvió a elevar su vuelo. Hess leyó el contenido rápidamente. Era un mensaje breve por parte de administración donde le explicaba que por cuestiones de las nuevas normas tomadas según el estatuto dictado por la nueva Ministro de Magia Inglés, el grupo de este año para el quinto curso se había reducido a sólo un estudiante por sesión.


Que deprimente-, se ahorró el decir algo más antes de poder ver a una persona presentándose hasta el punto de encuentro, supone rápidamente, luego de todo esto, que solo será ella. Lo bueno (al menos para él) era que podían continuar sin más retrasos, tratando de esperar por alguien más.


Buen día, Avyanna-, responde el saludo con encanto, aunque no esté del mejor de los humores Hessen simplemente no puede ser grosero, no cuando es parte de su trabajo no serlo. Ciertamente en el oficio de docente no especifica nada de eso, pero ya ha tenido una advertencia por la última clase de duelo impartida. —No se preocupe usted, llega justo a tiempo, y no solo eso, tal parece que seremos usted y yo solamente en esta aventura-, le sonríe animadamente, quizá para tratar de convencerla (y de convencerse a sí mismo) de que esto no tiene porque ser algo malo. —Así que ¿está usted lista? Andando entonces, hay mucho que hacer-, con un ademán energético le indica un camino que los lleva por un lado del castillo.


Quizá no es el mejor de los docentes que Hogwarts pueda ofrecer ahora, tampoco era que a Hess le gustara mucho la enseñanza, y es que él no había enseñado nada a nadie antes de comenzar a dar cursos aquí y en Castelobruxo, no, él se dedicaba a las ventas, la contaduría y la administración nomaj, eso era lo que habría sabido siempre. Por otro lado, no hubiera sabido como llevar sus negocios a flote tanto en NY como en California (y ahora también Londres), si Hessen no tuviera la habilidad de adaptarse a los entornos de contexto social caóticos con facilidad y galantería, sobre todo en uno en llamas como lo estaba siendo Inglaterra. Por lo que ver a Hogwarts como un muro, una traba, tendría que convertirse en una idea solo pasajera.


Por su bien y por el de los alumnos que pasarían por sus manos.


Bueno, ya debe haberlo deducido, pero me presentaré igualmente-, comienza. —Yo soy Hessenorwood Crouch y seré quien la estará guiando durante esta introducción a la magia-, explica mientras caminan por el sendero. —Así que, ¿por qué no me cuenta algo más de usted? Ya sabe, algo para ponernos un poco en sintonía-, hace un esfuerzo para no apurar sus pasos, para mantenerse caminando a lado de la muchachita.


Cuénteme entonces; de dónde es usted, cual es hasta ahora su asignatura favorita en Hogwarts, a qué casa pertenece y porque considera que fue seleccionada en ella. Y cuénteme algo más, lo que crea que sea conveniente, deme una buena introducción para saber de quién se trata usted-, finalizó con una sonrisa satisfecha y la mirada puesta en el camino que lleva hasta los invernaderos, pero con los sentidos y los oídos totalmente dispuestos a tener toda la atención puesta en ella.


@YUBINZC

  • Like 1

y7BT7xE.jpg


5kPrPfJ.gif


Link to post
Share on other sites

Avyanna

 

Intentó devolverle la sonrisa al profesor luego de escuchar que sería la única en la clase, pero la realidad era que aquella revelación la había puesto nerviosa, en realidad la razón principal por la que quería evitar llegar tarde era porque no quería llamar la atención, pensaba que sería una más en el montón de alumnos en esa clase, sin quedarse atrasada pero sin destacar demasiado "Ahora resulta que todo se trata de mí" pensó preocupada, la idea de ser el centro de atención no le agradaba en lo absoluto.

 

Siguió el camino que el profesor le indicaba intentando parecer animada, al parecer el también acababa de recibir la noticia de que serían solo ellos dos y no parecía muy contento, la chica no quería ponerle las cosas mas difíciles "De acuerdo esto no tiene porque ser tan malo" pensó lanzando un suspiro, esta clase era importante para ella así que escuchó atentamente la presentación del profesor.

 

- Es un gusto conocerlo profesor Crouch - dijo en tono amable.

 

​Ahora venía la parte difícil, no le gustaba hablar de ella, especialmente porque había una parte de su historia que no conocía, decidió empezar por la parte facil.

 

- Pues... pertenezco a Ravenclaw - dijo tímidamente pero llena de orgullo - creo que entre a esa casa por mi curiosidad, siempre quiero saberlo todo, esa es una de las razones por las que vine aquí, tengo muchas ganas de aprender todo lo que pueda... - "y de saber de donde vengo" agregó para si misma. - Hasta ahora mis asignaturas favoritas son Pociones y Defensa Contra las Artes Oscuras, encuentro que ambas son muy útiles

 

Guardo silencio por un momento, sabía que lo que había dicho no sería suficiente, el profesor esperaba conocerla realmente, aquello era una parte importante de esa clase así que continuo.

 

- Crecí en el mundo muggle - explicó - en Londres específicamente, soy hija única o bueno... así fui criada - se detuvo y dejó salir el aire que había retenido en sus pulmones, aquello necesitaba explicarse mejor - Soy adoptada y mis padres adoptivos son muggles... no se nada de mi familia biológica, de hecho no se si soy hija de muggles o tengo sangre mágica, mis padres me confesaron que era adoptada cuando llegó mi carta de Hogwarts, en ese momento muchas cosas cobraron sentido pero ahora tengo un montón de dudas - hizo una pausa para organizar sus ideas y finalmente concluyó - una de las razones por las que estoy aquí es para descubrir de donde vengo, se que es bastante complicado pero quiero intentarlo.

 

En ese momento se alegró de que solo estuvieran el profesor y ella, era mucho mas fácil contarle su historia a una sola persona que a una clase entera.

  • Like 1
Link to post
Share on other sites
Deben llevar un poco menos de medio camino recorrido hacia los invernaderos cuando ella, solo Avyanna, comienza finalmente con su presentación, lo que pone de mejor humor al brujo al no tener que rebuscar los métodos para que ella le cuente solo un poco más de quien es. -Al menos ella sabe eso-, piensa pasajeramente cuando la muchachita le habla acerca de su familia adoptiva nomaj. Sí quizá él fuera un poco sincero consigo mismo, puede decir que incluso le ha gustado escuchar la historia de Avyanna, porque aunque es breve, Hess encontraba que había muchas características en ella con las que podría llegar a empatizar.


Desde luego no era su trabajo profundizar en ello.


Con que eso es. Ya veo,-. comienza con un firme asentimiento cuando ella termina su exposición. —Y lo que veo es que parece que tiene mucho por hacer si quiere conseguir eso que dice. Desconozco ciertamente si es algo menos fácil o solo algo difícil como usted dice, aunque si se que hay mucho que hacer-, le habla con neutralidad en su voz, pero por el gesto (que mantiene la mirada puesta aún en el camino) parece que se esfuerza también en ser cuidadoso con sus palabras, como si procesa una a una las ideas para no decir algo equivocado. —Espero que tenga o mantenga la energía que se necesita para conseguirlo, señora.


La pausa extra es solo para hacer justo lo que piensa que no haría esta vez; seguir hablando y hablando.


Pero déjeme decirle, Avyanna, y no se lo tome muy en serio, que aunque de algún modo es importante saber de dónde venimos, eso no tiene porque definir quienes somos ahora, mucho menos en que nos convertiremos en el futuro-, los invernaderos están cerca y Hess se da cuenta de que no lleva realmente ropa apropiada para ensuciarse de tierra, y sinceramente no quisiera estropear el elegante traje de sastre que calza ahora. —Aferrarnos tanto a nuestras raíces muchas veces nos hace perder algo de originalidad, nos limita a no ser nosotros mismos verdaderamente, sino más bien un reflejo gastado de nuestros ancestros, acostumbrándose a vivir en la adversidad que acosa la actualidad-, hace otra pausa, pensando en que quizá pudo haber sido muy complicado.


Por lo que veo, usted tiene un lienzo en blanco por delante y no hay nadie que le imponga qué es lo que hay que pintar sobre él-, en cambio-, continúa sin mayor perturbación en sus palabras. —En ese lienzo blanco puede pintar de fondo su pasado, pero entonces ¿qué o quienes podrán inspirar su obra de arte? ¿qué o quién será el personaje principal de esa pintura?-, Hess detuvo sus pasos abruptamente. —Ojalá y sea usted misma-, rápidamente la pequeña arruga que comienza a formarse en su entrecejo se ablanda con un gesto más suave, como si recordara de pronto que está con una estudiante, no con un cliente testarudo.


Así que puede pasar el tiempo buscando y buscando quien fue o de donde viene, o puede buscar aquello que quiere llegar a ser por cuenta propia.


La puerta del invernadero marcado con el número cuatro está frente a ellos y Hess busca con la mirada a la estudiante que había estado caminando a su lado todo este tiempo, y busca algún tipo de respuesta a una pregunta que no hizo, pero que debería estar implícita en toda esa perorata.


O siempre puede buscar ambas cosas-,


Hessenorwood le sonrió nuevamente a la niña, con una larga sonrisa que parecía sugerir no algo necesariamente bueno para ella.


Entonces, dice Ravenclaw ¿cierto? Si, desde luego que sí. Yo estudié en otro colegio de hechicería, pero ¿sabe? Estoy seguro que me hubieran apiñado en Hufflepuff de haber estado aquí, ¿usted que piensa? bueno, bueno, ya me contará después ¿vale?-, algunas veces Hessen es como una taza de café, una gran taza de café, que habla y habla, si no lo hace rápidamente al menos si con un buen ritmo, energético y claro en sus palabras, para llamar la atención de cualquiera que pueda llegar a escucharlo. —Según tengo entendido, la casa de Ravenclaw se caracteriza por el aprendizaje, la sabiduría, el ingenio, y el intelecto de sus miembros. Me gusta eso-, divertidamente arruga el puente de la nariz y sonríe con la dentadura, aventurandose de una vez por todas a desenvainar, desde uno de los pliegues de su abrigo, la varita de madera de serpiente


Sabe, Bartolomé es extraordinariamente bueno revelando secretos para mí-, el gesto se transformó en algo más pícaro. —Sin embargo, es también una varita caprichosa-, añade y se hace aun lado para revelar el pomo de la puerta al invernadero cuatro. —Revelio-, conjura el mago, y sobre la superficie de la puerta aparece un cartel con un puzzle dibujado que bloquea el acceso. —Nunca me lo deja todo tan fácil-, parece hacer un puchero mientras sus cristalinos ojos se pasean por el acertijo y guarda su varita nuevamente, sabiendo que Bartolomé no lo ayudará más por el día de hoy.


Adelante, Avyianna, es su turno-, volviendo su mirada a la estudiante se hizo a un lado para dejarla pasar y hacerle frente a la prueba. —Y no esté nerviosa, usted tiene eso que se necesita, lo sé-, la invitó a descifrar el juego.



@YUBINZC

y7BT7xE.jpg


5kPrPfJ.gif


Link to post
Share on other sites
Guest
This topic is now closed to further replies.
×
×
  • Create New...

Important Information

We have placed cookies on your device to help make this website better. You can adjust your cookie settings, otherwise we'll assume you're okay to continue. Al continuar navegando aceptas nuestros Terms of Use, Guidelines y Privacy Policy.