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Lacrimosa Malfoy

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Lacrimosa Malfoy ganó por última vez el día 25 Mayo 2013

¡Lacrimosa Malfoy tenía el contenido más querido!

Acerca de Lacrimosa Malfoy

  • Cumpleaños 29/01/1991

Ficha de Personaje

  • Nivel Mágico
    9
  • Rango Social
    Dragones de Bronce
  • Galeones
    112550
  • Ficha de Personaje
  • Bóveda
  • Bóveda Trastero
  • Bando
    Neutral
  • Familia
    Malfoy
  • Trabajo
    0
  • Raza
    Demonio
  • Graduación
    Graduado
  • Puntos de Poder en Objetos
    20
  • Puntos de Poder en Criaturas
    0
  • Puntos de Fabricación
    0
  • Rango de Objetos
    10 a 200
  • Conocimientos
    - Artes Oscuras
    - Leyes Magicas
    - Primeros Auxilios
    - Pociones
    - Conocimiento de Maldiciones
    - Encantamientos
  • Medallas
    12000

Profile Information

  • Género
    Male
  • Location
    Mansión Malfoy

Contact Methods

  • Website URL
    http://joma91.deviantart.com/

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Reputación

  1. Conforme los días avanzaban también lo hacia la desesperación que el ojimiel sentía al estar en aquel pueblo. Ottery había dejado de ser aquel sitio en donde uno a uno los magos más poderosos o más ególatras se erguían al andar entre sus calles con ese aire de suficiencia que muchas veces incluso a Lacrimosa, había provocado más de un altercado. Sus pasos en el interior de la mansión Malfoy retumbaban de una forma seca. Llevaba consigo aquella túnica negra que había encontrado en lo que alguna vez había sido su habitación y que en aquel momento, parecía más una bodega llena de polvo con un rincón en donde alojarse hasta que supiera que sería de él y su “divertida” vida. Debajo de la túnica se podía observar un suéter azul marino y una camisa clara con el cuello pulcramente estirado, así como unos pantalones hechos a la medida de color oscuro. Sus cabellos castaños tapaban en ocasiones su visión, cosa que solucionaba con un sutil pero constante movimiento de la mano pasándolos sobre su cien. - Señor, hasta cuándo piensa quedarse en la mansión? – preguntaba uno de los elfos con mucha curiosidad, así como una cautela digna de cualquier criatura que hubiese conocido los años “mosos” del ex mortifago y líder de la marca. - Será hasta que algo divertido, aventurero o de un hermoso escote y sinuosas curvas me haga querer cambiar de opinión, lo primero que llegue. Vivir a cuestas de las riquezas familiares no vienen a mal de vez en cuando… - dijo con un tono relajado y sumamente irónico, mientras entraba en el vestíbulo principal. De pronto un sutil aroma se apoderó del gran espacio. Los sentidos del hombre se tensaron de una forma peculiar, como de aquel que recuerda súbitamente una serie de eventos y al mismo tiempo cree estar en un sueño o peor aún, una mala pesadilla. - Pero… pero señor, no tiene ni donde dormir! – en un impulso, la pequeña criatura alzó la voz creyéndose más de lo que era, un simple sirviente. - Sabandija… - sus palabras se quedaron en el aire, al tiempo que éste giraba sobre sus talones para continuar su andar. Sin embargo, poco duro el trayecto, ya que de inmediato y al pie de las escaleras su cuerpo chocó estrepitosamente contra una mujer. Sus reflejos por más oxidados, aún fueron lo bastante veloces para tomar a la mujer entre sus brazos antes de que ésta lograra tocar el suelo y con ello, llevarse un par de heridas que en aquella familia eran signo de debilidad, aún más si se trataban por torpezas dignas de un Black. Su cuerpo quedó recargado sobre una de las viejas paredes del vestíbulo, mientras que uno de los cuadros caía y el pequeño elfo se las ingeniaba para no permitir que se rompiera. De inmediato Lacrimosa observó la cabellera que tenia cerca del rostro. Cerró un poco los ojos y como si se tratara de una fresca mañana de invierno, inhalo aquel aroma que anteriormente había sentido. Llenó sus pulmones hasta no poder más, dejando escapar un bufido de resignación y alegría la mismo tiempo. - Veo que muchas cosas en esta casa han cambiado, pero no cabe duda que muchas otras siguen igual de torpes. – Una discreta sonrisa se formó en sus labios, esperando que aquella mujer levantara el rostro, lo besara, le pidiera hacerla mujer nuevamente o por lo menos… ofrecer una disculpa por aquel altercado. Sus palabras pese a la sorpresa del momento, no perdían aquel tono suficiente e irónico que a lo largo de los años lo habían caracterizado como uno de los magos más… peculiares del lugar.
  2. - Massino Macnair… Macnair… - las palabras del ojimiel tenían aquel tono burlón de siempre cada que algo le disgustaba y aquella noticia no era para menos. – Me parece que no recuerdo a nadie con ese apellido, incluso no recuerdo que existan en el mundo. – una sonrisa irónica se formó en sus labios, sin apartar la mirada de aquel niño que parecía un ser más curioso de lo que debería… El frío que anteriormente había recorrido su cuerpo, poco a poco descendía gracias al calor que aquel castillo podía proporcionar, o quizás, era el ver de nuevo la deslumbrante figura que pese a un hijo y varios años encima, la mortifaga mantenía y podía ser su dulce debilidad. - Ni yo mismo lo sé, aunque recuerdo vagamente que la última vez tu sabias bastante bien en donde, como y con qué ropa o sin ella, estaba antes de partir… - durante unos segundos, la mirada de Lacrimosa se posó sobre lo que parecía un anillo de bodas que llevaba la mujer en la mano. Esa misma mañana al llegar a Ottery, Lacrimosa se había hecho la misma pregunta ¿Dónde había estado? ¿Cuál era el motivo incluso de su visita a la Triviani?. Entonces comenzó a andar con desgana en el interior del vestíbulo, deteniéndose frente a una de las salidas que comunicaba con los jardines traseros. Fuera del castillo, en el vacío jardín que aún mantenía aquellos tonos verdosos que poco a poco se desgastaban, no corría ni una pizca de brisa. El cielo era una extensión uniforme de nubes grises; parecía que quisiera llover pero no lograba reunir la fuerza suficiente para desbordar aquellos cielos sobre el viejo Ottery. - ¿Estas segura de que quieres mantenerme dentro de tu hogar? – preguntó el mago girando para observar a Alyssa y acercarse hasta ella a no menos de un metro, permitiendo que su aroma lograra llenar sus sentidos. – Creo que tenemos mucho de que platicar, quizás hasta el anochecer y el siguiente amanecer… - hizo una pausa prolongada en su última frase, observando de reojo a su Massimo. - ¿O papi llegará? – se dirigió hacia el pequeño que no paraba de mirarlo. - Al parecer me he quedado sin un sitio fijo donde estar durante un tiempo y he pensado que quizás no te molestaría darle cabida a un viejo amor. – poco a poco sus pasos inconscientemente lo acercaron demasiado a la mujer, casi sintiendo el suave roce de sus labios. – Espero seguir siendo bienvenido. @@Alyssa Black Triviani
  3. La espera parecía ser eterna, sin embargo aquel castillo siempre había tenido un encanto bastante peculiar en cada uno de los jardines que lucían a la llegada de cualquier visitante. Sus ojos color miel lograban ser iluminados por el sutil reflejo de las antorchas que había en la entrada, sin embargo, pronto logró escuchar el crujir de la puerta abriéndose de par en par. En un rápido giro sobre sus talones el mago logró estar frente a una mujer que sin lugar a dudas jamás dejaría de sorprenderlo. Sus labios se curvaron de una forma bastante peculiar y llena de intriga al observar a Alyssa, tan… tan espectacular como siempre, aunque llevaba en brazos un objeto bastante raro. - ¿Sorpresa? – dijo observando a la mortifaga directo a los ojos, para luego recorrerla sutilmente de arriba abajo confirmando que todo estaba en su lugar. – No sé quién de los dos podría estar más sorprendido, el niño, tu o yo. ¿Es un niño, cierto? Sin esperar una invitación por parte de la Triviani, el mago avanzó hacia el interior del castillo, no sin antes acercarse con aquellos movimientos elegantes a su rostro para depositar un beso en la comisura de sus labios. Estiró una de sus manos hacia la mejilla rosada del pequeño, dando un ligero gesto cariñoso que no duró más de dos segundos antes de continuar al interior del recibidor. - ¿Llego en un mal momento? – en el salón al parecer había una mujer de la que nunca había visto o escuchado algo, sin embargo parecía apresurada, asustada e incluso incomoda. - … hasta luego? – rápidamente la chica había salido rosando un costado de su túnica sin decir ni una palabra más. El calor que se podía experimentar en el interior era demasiado reconfortante. Por algunos momentos el silencio que se apoderó de ambos magos resultó confuso e incluso extraño, sin embargo los jugueteos que aquel ser tan pequeño hacía rompieron el hielo que se había formado. - Veo que has estado bastante ocupada. Jamás pierdes el tiempo Alyssa. – una sonrisa acompañó las palabras del hombre, que no paraba de mirar a la bruja con una curiosidad única, intentando distinguir algún rasgo conocido en aquel niño que llevaba en brazos. – Perdona pero parece que has visto a un muerto.
  4. Era pasada la media noche, cuando el sonido de unos pasos perturbó el enigmático silencio que siempre se creaba en las viejas y olvidadas calles de Ottery. Por fin el verano había terminado, de manera que poco a poco los senderos se comenzaban a llenar de un sinfín de hojas de diversos colores otoñales. El fuerte viento soplaba aquella noche de una forma abrupta, golpeando el rostro del ya viejo y quizás cansado hombre. Su rostro era bañado paso a paso por cada una de las farolas que se extendían a lo largo de la sinuosa calle que atravesaba el pueblo. Sus pasos llevaban una determinación sin igual, una seguridad de aquellos que podrían recorrer un sitio incluso con los ojos cerrados y saber hacia donde tienen que llegar. Llevaba una túnica negra que a considerar por la tela en los puños y unas pequeñas pero estilizadas líneas bordadas en color rojo carmesí, parecía ser ropa que solo podría cargar o alguien sumamente rico o un ratero sumamente afortunado. Una a una las imponentes mansiones iban pasando al lado de Lacrimosa. No recordaba cuanto tiempo había transcurrido, pero en definitiva aquel sitio no cambiaba en lo más mínimo. Todas las familias parecían ser cortadas bajo la misma tijera, predicando el idea de que entre más grande fuese la propiedad, más miedo causaría. Algo bastante ruin considerando que siempre un par de te**s podría hacer la diferencia incluso en la familia más pobre o rica. - Había olvidado que este lugar tenía toda la pinta de ser un manicomio desde su entrada… - dijo aquel hombre de finas facciones y tez blanca que acababa de detenerse justo frente a lo que parecía un castillo. – Ahora… - observó con detalle la entrada principal del Castillo Triviani antes de ingresar – a lo que vine. Una media sonrisa se había formado en sus labios al recordar la última vez que había estado en el interior de aquel castillo, pero sobre todo, recordar la buena noche y compañía que había tenido de una de las matriarcas de aquella familia, Alyssa. Sus dedos se apretaron formando un puño que repuso sobre aquella puerta de madera, golpeando un par de veces provocando un eco bastante perturbador en el interior de aquella vieja propiedad que al día de hoy no cambiaba en lo más mínimo. - Malditos conejos… seguramente estarán procreando más y más… - dijo con un poco de fastidio esperando a ser recibido por alguien o si quiera, tener respuesta ya que parecía un sitio por más olvidado considerando la hora en la que había llegado. – Algo caliente no vendría mal - sus palabras provocaban que un ligero vapor saliera de su boca mientras ambas manos las mantenía dentro de aquella túnica negra que siempre lo había acompañado, cubriendo sus finas ropas dignas de un héroe antaño de batalla.
  5. Sus palabras fueron más allá de los oídos del Malfoy, tocando hasta la más diminuta fibra de su ser, provocando una reacción involuntaria ante aquellos susurros. Una sonrisa divertida y al mismo tiempo atrevida se formó en sus labios, al tiempo que éste quedaba bocarriba ante el movimiento de Alyssa. De pronto y sin previo aviso, su camisa fue rasgada, mostrando su piel ante el tacto de la mujer. - No esperaba menos… - respondió con un susurro en su oído, dejando que su cuerpo respondiera de inmediato al deseo que experimentaba por la mortífaga. Rápidamente tomó las piernas de la chica que se encontraban a un costado de su cadera y comenzó a acariciarla con firmeza, clavando la punta de sus dedos en la piel que se mostraba bajo la falda que llevaba. Su instinto fue más allá, por lo que posó ambas manos en su parte trasera, amoldándolas a la forma de Alyssa y provocando que ésta lo sintiera aún más, justo debajo de ella en un fuerte movimiento sobre su cadera. Un segundo bastó para observar el deseo reflejado en sus ojos, mirándola de manera que solo aquel momento podría permitir. Sus manos subieron su vestido despojándola de él, mientras flexionándose un poco, comenzó a besar el abdomen de la chica, subiendo por su pecho y permitiendo que los labios de Lacrimosa se pegarán y despegaran como una dulce tentación hasta llegar a los hombros. Podía sentir su piel tan suave y al mismo tiempo cálida, enloqueciéndolo como solo una mujer como Alyssa podría. - … provocas mis más bajos instintos… - dijo susurrando en su oído, mordiendo el lóbulo de su oreja y deslizando sus boca hasta la de ella, fundiéndose en un beso intenso y lleno de pasión. No tenía la menor duda de que aquella noche no solo era un arranque de sentimientos, había algo más entre los dos, algo que quizás estuvo oculto desde hace tiempo y que en aquel momento se abriría paso. Tomó a la chica desde la parte trasera con fuerza, levantándola un poco y permitiendo un roce más directo, provocando un fuerte gemir saliendo de sus labios que se intensificaba ante el movimiento de sus cuerpos. Los besos llegaron hasta su hombro, donde se permitió bajar un tirante de su sostén con la boca, besando y provocando un deseo irracional en la chica con cada contacto de su boca y su cuerpo debajo de ella…firme.
  6. Una pequeña lágrima se deslizó por la mejilla derecha de Alyssa. Al parecer los sentimientos aún los tenía bastante inestables, eso, o el ojimiel había perdido la práctica en besar de manera correcta a una chica. Sin embargo, rápidamente limpió aquella gota con su dedo, tomándola por el mentón y levantando un poco su rostro cruzando su mirada destellante. - Hay veces que un hombre no valora lo que tiene… - murmuró de manera tranquila sin soltar su rostro, manteniendo su cuerpo junto al de ella de manera férrea, protectora. – Y tu vales demasiado… - dijo en un último susurro depositando un cálido beso en sus labios. El frío comenzaba a ser más fuerte, por lo que el mortífago tomó a la chica entre sus brazos; colocando una mano bajo sus rodillas y la otra tras su espalda, cargándola sobre su pecho. Una sonrisa se desprendió de sus labios, esbozando diversión en un destello dorado de sus orbes hacia la mujer. Dentro de aquella torre, había una habitación la cual pocas veces necesitó, sin embargo lo tenía todo para deleitarse con la bella postal. Al ingresar a la habitación, el suelo de piedra los recibió con sonoros golpeteos del Malfoy al andar, mientras éste observaba a la chica que parecía más despreocupada por todo lo ocurrido y preocupada de que el hombre no la fuese a tirar. Había una cama de grandes proporciones justo en la pared frontal del lugar, teniendo de paisaje aquella imagen del pueblo iluminado a través de un ventanal. Una chimenea y una mesa con dos sillas se encontraban decorando aquella habitación. - Generalmente te despojaría de toda la ropa dejándote en lencería, tomaría tu cuerpo con fuerza cargándote del trasero y haría que tus piernas quedaran envolviendo mi cadera mientras te beso tan intensamente que gemirías de placer, sin embargo… - hizo una pausa mirando el rostro de Alyssa y dibujando una sonrisa en sus labios, algo que esperaba se mantuviera haciéndola olvidar el trago amargo. – Puedo cumplirte cualquiera de tus caprichos solo por hoy. La oferta está limitada a ésta noche. – Podía observar su rostro iluminado por la tenue luz que emanaba de la chimenea y proporcionaba un suculento calor a todo el lugar. Lentamente dejó a la mujer sobre la cama, recostándola y clavando sus orbes miel en ella. Apoyó ambos brazos a un costado de su rostro y sin más, volvió a besarla, esta vez con un poco de más intensidad, sintiendo su cuerpo con una mano su pecho que se deslizaba delicada pero provocativamente por su escote hasta su abdomen, descubriendo parte de su piel entrando en contacto con sus dedos …
  7. Rol con Alyssa La sensación que uno podía experimentar en aquel lugar era algo indescriptible, pero sin duda, el pensamiento podía aclararse de una forma sorprendente. El viento era bastante gélido, tornando las mejillas de la mortífaga de un tono rosado, mostrándola aún más… tierna. ¿Qué era lo que le estaba pasando al hombre?. - Ya sabes lo que dicen, un poco de drama, alcohol y diversión nunca viene mal. Aunque en tu caso creo que ha exagerado… - respondió al comentario, observando de reojo como se colocaba justo al lado de él perdiendo su mirada y dejando que la luz de la luna definiera la línea de su rostro. Uno de sus mechones cayó sobre su rostro, de modo que se acercó a ella y lo apartó cuidadosamente, colocándolo tras su oreja sin dejar de acariciar su rostro con ternura. Sus ojos hablaban por si solos, mostrando el verdadero sentimiento que se ocultaba detrás de aquella coraza de serenidad. De nuevo y sin esperarlo, Alyssa lo sorprendió, aunque a decir verdad simplemente se adelantó a lo que él estaba a punto de hacer. Sus labios se cruzaron de una forma dulce y lenta, disfrutando el contacto el uno del otro. Posó su mano justo en el costado de su rostro, tomándola un poco por la nuca, ladeando el rostro y sintiendo el calor de sus labios. El contacto fue una extraña mezcla de pasión, pero al mismo tiempo delicadeza, pegando su cuerpo al de ella, acercándola más y tomándola con la otra mano de la cintura, dejando que sus dedos acentuaran la fina curva que formaba su cuerpo. - Drama y sorpresas, diría yo.- aquellas palabras fueron suaves, despegándose lo suficiente para poder mover los labios y al hacerlo, continuar rozando los de la mortífaga de una forma dulce. Su mano acarició de nueva cuenta su mejilla, mientras la observaba, percatándose de su belleza. – Sin embargo, no permitió respuesta alguna y tomándola de nuevo por la nuca, ahora fue él quien la besó, dejando que su boca atrapara su labio inferior, jalándolo con cautela y provocando que aquel contacto sacara el verdadero sentir de la Triviani, provocando un deseo entre ambos, sentimiento el cuál parecía aflorar poco a poco a medida que la noche avanzaba. Una de sus manos se permitió una caricia más íntima, deslizándola por un costado de su cuerpo, deleitándose con su figura, pero al mismo tiempo mostrando un sentido de protección aunque era evidente luego de la trifulca, que no lo necesitaba demasiado.
  8. El fuerte viento golpeaba de lleno los rostros de ambos mortífagos que mantenían un paso bastante tranquilo en las calles de Ottery. El pueblo estaba en completo silencio y no era para menos, ya no era una hora a la cual los vecinos estuviesen haciendo demasiado alboroto. Era extraño volver a observar aquellas viejas fachadas tan intactas como siempre a pesar del tiempo que estuvo ausente. Su andar de inmediato los llevó a los jardines del Castillo Triviani, provocando una media sonrisa en los labios de Lacrimosa quien tenía algunos recuerdos divertidos entre las paredes de aquel imponente lugar. - Había olvidado que éste lugar parecía un manicomio de locos… - dijo al ingresar por un camino marcado por terracería, crujiendo bajo sus pies, mientras mantenía la cintura de Alyssa aferrada con una mano cuidadosamente colocada. – Sin ofender Alyssa, pero tu familia tiene una reputación algo… chispada .- dijo girando la punta de su dedo frente a su oído, mostrando una sonrisa que buscaba contagiarle un poco de alegría. Desde que habían salido de la fortaleza, la chica parecía algo desconectada de todo. Las palabras de sus amigos y familiares dentro de la taberna habían conseguido que su mente divagara en lo que había pasado y las consecuencias de sus actos. Sin embargo, en aquel momento el ojimiel quería despejar su mente, suficiente tenía con el cargo de conciencia que se reflejaba en sus ojos. - Te mostraré un lugar que te gustará… - al terminar aquellas palabras, el hombre tomó a la chica por la cintura con ambas manos, quedando de frente y clavando su mirar miel sobre el rostro tan delicado de la mortífaga. Pese a la trifulca, solo estaba un poco despeinada. En un parpadeo, una densa capa de humo negro los comenzó a envolver provocando así que ambos desaparecieran como una flecha en lo alto. De inmediato, el viento se intensificó ondeando las ropas de los magos que yacían en lo más alto de una de las torres de aquel castillo. Era un amplio lugar desde donde se podía observar todo el pueblo, al igual que la cordillera y el lago que pocas veces la gente visitaba. La noche era casi perfecta para cualquier cita romántica, y sin embargo aquello no tenía mucha pinta de ser algo demasiado sexual. Lentamente Lacrimosa acarició el rostro de Alyssa, dibujando sutilmente sus labios con la punta del dedo sin despegar la mirada de sus ojos y caminó hacia el borde de piedra, apoyando ambos brazos en él y observando atento lo que el viento cantaba, cerrando los ojos al sentir el viento sobre su rostro. - Aquí es donde vengo cuando necesito tranquilizar mis pensamientos... ¿Fue una noche de locos, verdad? – sus palabras tenían aquella despreocupación, como si aquella trifulca hubiera sido un vago recuerdo.-
  9. Realmente no se el porque aparezca asi. Ya intenté cambiand la fuente por defecto en Chrome y nada, sigue igual. El tema de Mozilla funciona perfecto, la cuestión son esas letras negras que odio y por eso no lo utilizo. De todas formas seguiré buscando alguna solución, y si encuentro algo lo posteo por acá. Gracias Leis!
  10. Pero que mujeres más interesadas son todas... ya no lo saludan a uno por el gusto de verme u__ú Revisé con Chrome y en todas me sale de la misma manera, tanto en los post que tienen negritas, como en aquellos títulos de tópics que se sombrean más. Sin embargo, abriendo al zorrito, revisé y nada, no sucede esto, cosa rara a decir verdad. El único problema es esa letra tan horrible que trae, que si alguien sabe como quitarla se lo agradecería mucho. http://vvcap.net/db/R118rs1_E1tqtQ1u-alt.png
  11. Hola chicos, espero todo vaya bien. La verdad no sé si esta duda o problema ya se haya comentado, pero al parecer el foro tiene una serie de problemas con los titulos de los topics, al igual que dentro de los post al poner en negritas. Creo que éste foro habla en idiomas raros u__u http://vvcap.net/db/cjCDMVCkbVQdc6Jh-vgL.png Repito, no sé si ya lo habían comentado pero de cualquier forma dejo lo que encontré mientras paseaba por el foro. Un saludo.
  12. Se modificó el rango social, el bando y rango dentro del bando. ¡Felicitaciones por entrar a la Marca Tenebrosa!
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