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Mael Blackfyre

Magos Expertos
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Mael Blackfyre ganó por última vez el día 12 Julio

¡Mael Blackfyre tenía el contenido más querido!

Acerca de Mael Blackfyre

  • Cumpleaños 10/06/1990

Contact Methods

  • Skype
    elvis_peverell

Profile Information

  • Género
    Masculino
  • Location
    Mar del Plata, Argentina.
  • Casa de Hogwarts
    Ravenclaw

Ficha de Personaje

  • Nivel Mágico
    42
  • Rango Social
    Orden del Grial
  • Rango en el Bando
    Nigromante
  • Galeones
    96423
  • Ficha de Personaje
  • Bóveda
  • Bóveda Trastero
  • Bando
    Marca Tenebrosa
  • Libros de Hechizos
    Libro de las Auras (N.30)
  • Familia
    Gryffindor
  • Trabajo
    Director de Educación Mágica en Inglaterra  || Jug
  • Escalafón laboral
    T1
  • Raza
    Humano
  • Graduación
    Graduado
  • Puntos de Poder en Objetos
    2190
  • Puntos de Poder en Criaturas
    1240
  • Puntos en Mazmorras
    10
  • Puntos de Fabricación
    0
  • Rango de Objetos
    2010 a 3000
  • Rango de Criaturas
    210 a 1100
  • Conocimientos
    Defensa Contra las Artes Oscuras
    Encantamientos
    Transformaciones
    Leyes Mágicas
    Conocimiento de Maldiciones
    Artes Oscuras
    Pociones
    Primeros Auxilios
    Cuidado de Criaturas Mágicas
    Idiomas
    Herbología
    Estudios Muggles
    Runas Antiguas
    Maestría con Escobas
  • Habilidades Mágicas
    Legilimancia
    Animagia
    Oclumancia
    Metamorfomagia
    Nigromancia
  • Medallas
    104000

Campos para Gringotts

  • Escalafón último mes cerrado
    T1
  • Posteos acumulados último mes cerrado CMI
    87
  • Posteos último mes cerrado CMI
    5
  • Posteos en subforo CMI
    87

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Reputación comunidad

2

Community Answers

  1. No habían pasado demasiados segundos cuando luego de llamar a la puerta, hubo un alboroto a mis espaldas, el cual, derivó a una bruja gritándome desde unos setos y una figura masculina detrás. Me giré en seco sobre mis talones, alertándome un poco. ¿Cómo iba a tirar mi varita? ¿Estaban locos? Miré desde dónde provenía la voz y pude distinguir aquel cabello y figura de Sagitas. ¿Por qué ambos me apuntaban? — ¿Qué le pasa, señorita Ministra? ¿Se ha vuelto loca? —no solté mi varita. Me enfoqué en Matt—. ¡Y tú! —le di un golpe con mi mano a su varita—. Baja eso— Miré a ambos, desconcertado. No entendía demasiado lo que estaba sucediendo. Continué hablando un poco—. Vengo por trabajo ministerial. Creo que ambos deberían saberlo ya. ¿No creen? No esperaba que dijeran mucho más. Pero no terminaba de entender el por qué se habían puesto tanto a la defensiva. Miré alrededor y no noté a nadie por allí. Mi varita se mantuvo a la expectativa. Desaparecí toda imagen en mi cabeza, porque en las últimas semanas me habían ocurrido ciertas cosas que me habían hecho desviarme de mi tranquilidad. No podía alterarme, no quería. Respiré profundo. @ Matt Blackner @ Sagitas Potter Blue
  2. Mael Blackfyre

    Videncia

    La bienvenida del Arcano fue bastante concisa, como todas las veces anteriores con los demás Arcanos. Era difícil de explicar cómo uno se sentía con ellos, pero lo más cercano era darse cuenta que parecía que sabían todo, que conocían todo. Pero en ése momento, estaba más preocupado por las cosas que podría aprender más que por quién me había encontrado al atravesar aquel umbral. El Arcano cerró la puerta. — Arcanos Sajag. Mica… Saludé de manera seca pero con modales. Hice un gesto con la cabeza a Mica, aunque tenía que centrarme en todo eso. Además, que tenía muchísimas dudas respecto a la habilidad, por lo que continué la dirección que apuntaba con la mano para sentarme. Me brindó una taza para beber. Pero no quería tomar té, estaba bien así. Esperé a que termine de hablar para dirigirme a Sajag. — Es muy difícil ser conciso. Por eso estoy aquí, Arcano —estaba seguro que jamás había sido tan correcto. Sabía que eran demasiado sensibles aquellos seres, no podía responder como me habría gustado. Rebusqué en mi cabeza pero todo era un mar oscuro y turbulento—. Aunque tengo muchas más dudas sobre la Videncia. ¿Cómo se lleva a cabo? ¿Qué límites tiene? ¿Hay una manera detectable de saber si alguien está recurriendo a la videncia? ¿Cómo puedo diferenciar entre una visión o algo real? Esperé algunos segundos para que el Arcano me respondiera. Aún asi, a pesar de no haber querido la bebida, me aferre a aquella enorme taza para darle algunos sorbos. Le había dicho a Mica que bebiera con insistencia, asi que estaba en lo cierto si pensaba que era necesario para poder continuar. Sabía raro, especialmente a hierbas. Y un gusto fuerte y dulce. Saboreé mis labios y dejé la taza.
  3. En mi mente tenía un desencuentro de pensamientos, porque no sabía realmente para donde disparar. Sentía que debía pagar aquella deuda para quedarme en paz. Pero a la vez, si sucedía aquello, no estaría en paz respecto al bando. Todo lo que tenía que hacer, debían ser pasos medidos, acciones meticul0sas donde no podía considerarse traición, porque no solo iba a quedarme sin familia, sino sin cabeza. Me moví en el lugar y mis palpitaciones aumentaron. Aquella conversación era tranquila, pero no lo que se hablaba. El nombre de Caelum aparecía nuevamente. Carraspeé mi voz lo más silencioso que pude, sin hacer ruido. No podía (y no iba a hacerlo) en mostrar que ése tema me incomodaba. Delante tenía a alguien que estaba dentro del bando. ¿Y si comentaban que estaba en busca de su cabeza? No, no podía. Me mantuve a un costado, esperando las palabras que la Ministra podía decir. Abrí los ojos (eso no pude disimularlo) cuando hablaba sobre aquella disolución. Ese puesto de trabajo se veía mucho más contundente que el que había conseguido. Tenía que admitir que no conocía demasiado del ministerio de magia inglés. Pero si de algo estaba seguro, era que podía seguir escalando dentro de ésa institución. Le hice una seña con los ojos a Annick. ¿Qué quería hacer? ¿Qué más podía hablar son Sagitas? ¿O nos volveríamos a la Gryffindor? El ruido estalló fuera del despacho. El movimiento desde afuera entró por la puerta y vimos varios Aurores, hablándole a Sagitas. Me sorprendió. — ¿Necesitas ayuda con algo? —miré a Sagitas. Luego a Annick. @ Annick McKinnon @ Sagitas Potter Blue @ Ela Karoline
  4. Me había ido antes de la Fortaleza Oscura. Tenía que admitir que los planes eran realmente maravillosos a la hora de llamar la atención. No había entendido muy bien pero me habían convocado. Luego de la destrucción de la entrada a la plataforma 9 y ¾, me necesitaban otra vez. Eso me hizo sentir bien ya que me hacía un lugar dentro de las filas. Pero una vez contratado, por asi decirlo, lo haría a mi manera. Aparte del nuevo caos que formaríamos los mortífagos, había dos ideas plasmadas en mi cabeza. Los famosos miembros de la Orden del Fénix, un grupo secreto que al parecer estaban para detenernos. Y según los rumores hacía años que no aparecían. Elvis había muerto y al parecer la Orden del Fénix igual. Porque había sido el último en actuar en su nombre. Asi que mi primer objetivo era revolver el avispero. ¿Saldría alguno? ¿Intentaría alguien detenernos? Sonreí ante la idea. El segundo y no menos importante, era mis ideales dentro del bando. En las últimas semanas habían transcurrido dentro de mi cabeza algunos pensamientos que me habían movido el piso, por asi decirlo. No sobre lo que hacíamos dentro del bando, sino específicamente “¿Por qué yo?”. Muchas batallas eran propias de la comunidad mágica en Inglaterra, era entendible. Pero había crecido alejado de muchas cosas y no me tomaba muchas de ellas de manera personal. Tal vez por eso, podría tomarlo como ventaja y usarlo a mi favor. Una estela de humo negro se arremolinó en medio de la calle. Era la mañana, asi que había algunos autos merodeando por allí. Con mi varita pude desviar un auto que venía a gran velocidad, al parecer salía del aeropuerto, el cual se corrió por mi encantamiento y chocó contra otro a un costado. Mi identidad estaba refugiada detrás de la máscara que me daba a conocer como Goldor. Mi túnica negra y varita en la mano aparecieron en medio de aquellas calles. Algunas personas se detuvieron. Otro movimiento con mi varita y dos autos, en el otro carril, se dieron vuelta y se corrieron de mi camino. Los ruidos y choques empezaban a llamar la atención. Algunos de éstos se detenían un poco atrás. Me detuve a respirar algunas bocanadas de aire. De tan solo de pensar en la libertad que tenía en ése momento, provocaba que mi corazón latiera más aceleradamente. Mis deseos de sangre aumentaron y me dejé llevar por aquel sentimiento. No estaba seguro muy bien de qué se trataba pero me relajaba, me descomprimía por cada una de las veces que hacíamos aquello. — Bombarda… Murmuré mientras empezaba mi camino. El rayo chocó contra uno de los autos y éste explotó en miles de pedazos. Metal, vidrio y cuero salieron volando por todos lados y los gritos aumentaban. A unos 200 metros estaba la gran estructura del aeropuerto, rodeada por aquellos paneles enormes de vidrios y un techo claro. Aún no era mediodía. Miré alrededor. Había logrado llamar la atención de los transeúntes. El auto explotado empezó a incendiarse y a chorrear sangre. La primera víctima. — Bombarda… Volví a murmurar, ésta vez apuntando a los vehícul0s que venían del otro lado. Ésta vez, no solo que explotaron, sino chocaron entre si y esparcieron al montón de muggles que se iban acercando y agrupando para ver todo. Avanzaba con paso decidido. El aeropuerto se acercaba cada vez más, mientras mi capa rozaba mis talones. Mis ojos miraban cada rincón. Aún no había policías. Nadie hacia nada. Solo miraban expectantes. Y aquello recién empezaba. Cuando estaba a unos cincuenta metros del aeropuerto, pude visualizar mi siguiente objetivo. Los agarré justo a tiempo, era mi escena preferida, casi como un sello personal: Mi varita se movió contra tres muggles. Al parecer era una familia, un padre, y dos niñas, una de ellas casi a la edad adolescente. Los gritos de la madre intentando llegar a una de ellas eran el mejor espectácul0 porque llamaba aún más la atención. Los tres cuerpos (que no dejaban de sacudirse y gritar) se elevaron unos dos metros. Así llegué a la entrada del aeropuerto Heathrow, deteniendo mi paso, girando y moviendo una vez más mi varita: — ¡Avada Kedavra! El rayo asesino voló contra la madre y ésta cayó inerte contra el suelo. Su cuerpo sin vida estaba a los pies de sus tres familiares, que aumentaban sus movimientos exageradamente mientras la pequeña se desmayaba de la conmoción. Levanté ambas manos e hice una reverencia para las personas que aún se atrevían a mirar. Muggles. Empezaba a ver que eran realmente molestos. Con ésta otra víctima, invoqué la Marca Tenebrosa. — Morsmondre…. Brilló a la luz del sol. Aún siendo de día, tenía la característica de seguir brillando. La calavera con una lengua como serpiente, se posó por encima del aeropuerto. Ya lejos, se escucharon rugidos, dragones…
  5. Asentí con la cabeza a la muchacha que tenía enfrente, con su copa levantada. — ¡Por los Vratsa! Levanté también mi copa al repetir esas palabras. No pude sacar una sonrisa ante aquel gesto, solo choqué su copa y le di algunos sorbos. En mi mente volvían a transcurrir las imágenes que había tenido en el gimnasio. Sangre. La olía nuevamente. Miré a ambos lados y no había ni nada ni nadie. La voz del organizador resonó entre aquellas paredes. Ésta vez si le sonreí a Ada: — ¡Felicitaciones, Buscadora! Levanté la copa por segunda vez. Miré alrededor. Mis latidos del corazón retumbaban hasta en mis oídos. Debía tranquilizarme. Todo aquello terminaría rápidamente. ¿Y si no? Le había lanzado un encantamiento desmemorizante a Kenzo Ito, no sabría nada, no recordaría nada. Había leído su mente y solamente había llegado a recordar hasta que “alguien” había aparecido detrás de él a la orilla de rio. Pero no sabía que era yo. No lo sabría nunca. Me guardé una mano en el bolsillo, rodeando mi varita. En la otra, terminaba de darle sorbos a mi copa de champagne. Mis ojos fueron de una esquina a otra. Allá estaba Mica. Fruncí los labios. Había otros más. Miré a Ada. — Oye, no sabía de tu posición en Francia. ¿Por qué estás aquí entonces? —le pregunté. Siempre era bueno tener contactos y más cuando correspondían del exterior. Me terminé la bebida mientras el acto continuaba con aquellas menciones especiales. @ Ada Camille Dumbledore
  6. Que bueno que esté abierto ésta clase de topic. Espero que todxs lo usen para realmente hacer sugerencias o ideas constructivas. Voy a comentar algo que me marea a mi, que tal vez eso ayude a que éste nuevo foro sea un poco más llevadero. • Tengo un mareo con las Notificaciones y los Mensajes nuevos. No se si es el skin o si es otra cosa, pero a veces no te marca bien las notificaciones que tenes sin leer. Lo mismo con los mensajes. Cuando le das click al sobrecito, a veces marca y a veces no. Tal vez si pueden revisar eso, sea una manera buena de ayudar a la facilidad de usar esas herramientas. • Creo que una de las barreras principales del foro son los galleones. Cuesta mucho juntar galleones y mucho más cuando tenes que gastarlo (todo tan caro xDD) tal vez no se si hacer una gala, porque es algo muy trabajoso. Pero tal vez actiivdades más chicas donde se pueda hacer galleones al menos, más rápido. ¿Juegos como en las galas? ¿Roles? No se. Tal vez se les ocurra algo. • Tema Quidditch. Lo comenté en ése club y lo pongo acá. Capaz que puedan darle un pequeño espacio dentro de los perfiles para que la gente que juega, tenga su logo del equipo con una ficha de jugador, para que lxs de afuera vean y los pueda atraer al quidditch. O viceversa. Ya eso lo sabe mejor Martin • Y por último, lo dejo para no olvidarme. Y es un tema muy controversial: duelos. Tal vez sea un TOC mio, tal vez no. Pero creo que le daria un toque más lindo que TODA la información, desde aquella que abrieron en el Manual de Rol en 2015 hasta ahora, esté realmente en el mismo topic llamado Poderes (y Listado de Hechizos) porque está toda la info dispersa y para lxs nuevxs, que en el Manual diga una cosa y en ls topic digan otra, tal vez confunda y hace que la gente se desinterese (más). Quería ver si podía ayudarlos con eso. Tal vez acomodar toda la info y mandárselas. Pero de todas maneras deberían revisarlo y al fin de cuentas, es igual que lo hagan ustedes Gracias por el tiempo y el espacio. Si se me ocurren mas cosas, seguro que vengo de nuevo!
  7. El traslador me llevó directamente hacia el destino que estaba programado. Aquel edicto que había emitido Sagitas era realmente molesto, más que nada para aquellos actos oficiales como lo era la fiesta a la que había sido invitado. Porque si íbamos al caso, el resto del tiempo, era el único edicto que actuaba como si no existiera. ¿Quién iba a decirme algo? ¿O quién iba a hacer algo cuando lo supieran? Era algo que se arreglaba con un movimiento de mi varita. El traslador me lanzó contra aquel patio y coloqué ambos pies para no perder el equilibrio y caerme. Cuando me puse derecho, pude ver que enfrente de mí, estaba aquella hermosa edificación. Jamás había visitado Francia así que todo era realmente asombroso. Y jamás había estado en un evento de ése calibre. La cantidad mayor de magos y brujas con los que había estado presentes, había sido dentro del Ministerio de Magia, en el Atrio. Por es que no sabía cómo actuar, qué hacer, como desenvolverme. Lo descubriría. Para empezar, me había puesto aquella ropa lo más coherente posible (y cómodo, especialmente). Me gustaba vestir simple, pero aquella ocasión te obligaba a acomodarte un poco mejor. Eran ropas más ajustadas, de cuero. Tenía muchas cadenas que me gustaban. Terminaciones, broches, botones y bordes de plata lo terminaba de decorar muy hermoso. Era algo que solo iba a utilizar por ésa vez. Avancé hacia el edificio, asegurándome que mi varita se encontraba cerca. No saludé a nadie. No conocía a casi nadie o no sabía ni cómo hacerlo. ¿Con un “hola” alcanzaría? Solo necesitaba a una persona, Ada, la culpable de haber estado presente allí. Luego de nuestra derrota en aquella liga de Quidditch, me había enterado que nuestra buscadora estrella era la Ministra de Francia. Era increíble. En el equipo habíamos tenido dos figuras políticas internacionales y jamás lo habría adivinado. Así que quería que me viera, saludarla e irme en cuanto pudiera. No estaba seguro si era bueno para todo aquello. Necesitaba mi máscara. Ella me protegía del mundo. Caminé y entre a una hermosa habitación, gigante, decorada como nunca antes había visto nada. Había mucha gente, toda vestida de gala. Me quedé a un costado de ése sitio, una larga mesa era la encargada de recibir a todos los invitados para que cenaran. Me quedaría un poco apartado hasta encontrarme con la muchacha (y de paso vería qué hacía el resto)
  8. Mi vista empezó a latir. Fuerte. Por cada retumbar de mi corazón, la cabeza me dolía. Empecé a ver cada vez más rojo. No lo podía ver yo pero mis ojos se habían vuelvo más oscuros aún. Tal vez había sido una mala decisión el dejarme llevar por aquellos sentimientos. Tal vez ignorar esa sed de sangre había sido un error. ¿Podía enojarme con tan solo un partido? Me reí ante las palabras del japonés. Claramente que no era solamente por eso, pero que me dejaba llevar por el rencor y la envidia eso estaba seguro. Una docena de aves salieron al encuentro del rayo para defenderlo. Reí fuerte ante su comentario. — ¿Crees que eso me importa? ¡No voy a perder nada! Siempre gano —expliqué. Kenzo Ito no conocía nada de mi historia. No podía ni siquiera imaginarlo. No sabía de mi llegada a Ottery St. Catchpole, ni lo que había hecho con ésa familia, negocio, puesto de trabajo. Nada. No perdería nada porque estaba seguro que no podían hacer nada. Expresé en voz alta con mi varita apuntándolo nuevamente. Su tobillo izquierdo se quebró en dos. — Y espero que éste mensaje se te grabe en la cabeza. ¡Vara de Cristal Sectusempra! —comente. Si de algo estaba seguro, era que si quería algo lo iba a lograba sin importar los medios. Mi varita creció unos dos metros, con algunos arabescos en ella. En el instante que termine de expresar mi hechizo, ésta varita extendida emitió el rayo en forma de efecto. Ahora el japonés no podría detenerlo, no iba a dejar que eso pasara. Su pecho se abrió como una flor, en cada una de las heridas corría sangre y chorreaba por su ropa—. Cinaede… No solo iba a herirlo físicamente, sino que iba a limitarlo hasta en su respiración. Una niebla gaseosa verdosa explotó a los pies del joven y ascendió envolviéndolo. Pasando por sus fosas nasales hasta sus pulmones, lastimándolo internamente y envenenándolo. Si me preguntaba en aquel momento, no tenía ni idea de lo que estaba haciendo, ni porqué ni a dónde. Me había dejado llevar por mis emociones que me manejaban en ése momento. Pero ella yo. Era como si algo hubiera potenciado mis pensamientos más oscuros. @ Marcellus Allan
  9. Bajé la varita. Mi cabeza me latía por cada latido de mi corazón, como si estuviera a punto de explotar. Respiraba entrecortadamente y allí, solamente allí, pude darme cuenta que me había cegado por completo. Me había dejado llevar por mis instintos y eso era realmente malo. Veía todo rojo, como una niebla que no me dejaba ver más allá. Olía a sangre, mucha. Y un resoplido en mi respiración resonaba desde mis pulmones. Miré nuevamente, ésta vez dándome cuenta de dónde me encontraba. Estaba detrás de unas gradas, como en un pasillo interno. Solo había una antorcha que iluminaba aquel sendero, de piedra tanto el suelo, como las paredes y el techo. Hice unos pasos para atrás al ver que estaba pisando un rastro de sangre, que venía marcado en el suelo desde el principio de aquel pasillo hasta donde estaba, Fui corriendo hasta allí. Estábamos en el gimnasio. Solos. No había nadie. Ya era de noche. ¿Por qué “estábamos” y por qué “solos”? A mitad del pasillo, doblado sobre si mismo, estaba tendido Kenzo Ito. Apenas respiraba. Se notaba. Había rastros de sangre en casi todo su cuerpo, principalmente en su pecho. Sus ojos miraban a la nada, estaban en blanco. Y un hilo de baba caía por una de sus comisuras de su boca. Miré otra vez para abajo. Mi brazo mostraba algunas heridas y me dolía la espalda. El jugador japonés había dado una buena lucha. Pero había perdido. Levanté mi varita. Los rastros de mis huellas se borraron. La luz se apagó y desaparecí de allí. Esperaba que Kenzo Ito entendiera el mensaje y supiera que había tenido piedad. Si, lo había dejado con vida. ________________________________________ Llegué al sitio donde se realizaba la celebración, unos minutos más tarde. En ése momento el Director le estaba entregando la copa a Aedis, capitana de los tornados. Mi respiración aún estaba agitado, la adrenalina me recorría todo el cuerpo. Aún sentía aquella energía, estaba sediento de sed de sangre aún. Había abandonado a Kenzo en el gimnasio. Y de ahora en más tenía que disimular. Había vigilado que no tuviera sangre en mi ropa. Nadie me había visto entrar ni salir. Me acerque a Ada, nuestra buscadora de los Vratsa Vultures. Ya tenía una bebida en la mano. Me puse a su lado y le ofrecí una copa, como la que tenía en la otra mano. Estaba realmente hermosa. Yo solo vestía un simple traje, con una capa que ondeaba a mis espaldas y un broche con un buitre con dos V que brillaban en rojo. Rojo como la sangre que había perdido el japonés. Pude ver a modo de flash, como nuestras varitas se habían enfrentado. Luchaba pero no era suficiente. Un golpe, un grito, un hueso quebrado. Otro flash mostrándome cómo había tomado el cuerpo del joven y lo había trasladado a la vista de nadie, en el gimnasio. Todo el mundo estaba concentrado en los preparativos de la premiación. Había dado el golpe crítico en el momento justo, cuando más de la mitad del personal de seguridad se habían retirado. Y los pocos que quedaban estaban centrándose en el acto. Pestañeé algunas veces y volví a escena. — ¿Y el resto no llegó? —negué con la cabeza, dándole unos sorbos a aquel whisky que tanto necesitaba. Mire fijamente a Aedis. Otra desgraciada, pero habían jugado muy bien. @ Ada Camille Dumbledore @ Dana Gryffindor @ Cillian @ Lisa Weasley Delacour @ Malum Luxure @ Arya Macnair
  10. La profesora Stella Atmosphére se dispuso a terminar de resolver las dudas con las que había surgido al escuchar su explicación. Su rostro se mostró un poco confundido al querer preguntar sobre el uso de la varita pero era obvio que al nunca tener esos objetos encima, era factible que sucediera aquello. El agua ondeaba alrededor de la barca y las olas se hicieron mas sonoras mientras arribábamos en la orilla. La barcaza chocó contra tierra firme. Bajé a continuación de la profesora, sin interesarme por si Jeremy bajaba o no. Hacía un buen rato que le había querido sacar conversación, y por segunda vez fallaba. Miré atentamente mientras la bruja hacia de las suyas e invocaba tres pergaminos. Lo tomé entre mis dedos y no entendí absolutamente nada, ya que solo tenía formas y jeroglíficos. Intenté darme cuenta si reconocía alguno mientras Atmosphere hablaba un poco más. — ¿Qué dice el firmamento sobre mi puesto de trabajo? —en realidad no estaba siendo sincero, una vez que miraba el cielo. No podía preguntarle a una desconocida por temas que no podía hablar. Pero quizás había cosas más peligrosas e importantes que me interesaban más responder. Del otro lado, la silueta del castillo se veía a lo lejos. Me puse a pensar en los Gryffindor. Y a su vez, en toda la vida que había dejado atrás. Todo bien guardado, ya que nada de todo eso saldría a la luz. Miré del otro lado y el bosque prohibido estaba a la espera de la noche y de las criaturas que habían salido de su comodidad.
  11. Pasamos de la recepción de Fabricantes de Mentiras a la parte trasera, mientras que Aedus Lestrange me iba poniendo al corriente mientras tanto. Sus palabras me iban llamando la atención. Le hice una seña con el dedo índice, para que pudiera tomar asiento donde lo creyera mejor. Había algunas sillas de maderas repartidas por todo el sitio y dos sillones mullidos (y viejos). Mientras terminaba de hablar de su familia, me senté sobre el borde de mi escritorio. Me gustaba observar todo desde un punto mejor. — ¿A qué llamas prudente? —lo miré seriamente. Pensativo. No veía demasiadas complicaciones. Antes de continuar, escuché lo que decía luego. Asentí cuando preguntó si solíamos llamar muggles a las personas no mágicas. ¿Martillo que genera y atrae rayos? Jamás en mi vida había escuchado hablar. Y menos de los muggles—. Aedus. ¿Puedo llamarte así, no es cierto? Toma, un poco de café… ¿O prefieres otra cosa? Saque mi varita automáticamente. Porque no sabía cómo íbamos a proseguir aquel trabajo. Le di una sacudida a mi varita y apareció una taza rebosante de café. No acostumbraba a tomar aquella bebida, pero había dormido poco y tenia que despabilarme. Esperé a que éste me dijera qué tomar e imité el movimiento. Con la taza entre mis manos, le di un sorbo y dejé la taza a un costado. Miré al cliente. — Te seré sincero, Aedus. Hay muchísimas cosas que desconozco de ésta comunidad. No soy de ésta tierra y llegué hace poco —no tenía que sonar desesperanzador. Tenía que generar cierta confianza, como yo veía que podía hacerlo—. Pero te puedo asegurar que voy a hacer mi mejor intento. En cuanto a la familia, dalo por hecho. Averiguaremos lo que quieras y en cuanto quieras recordar, ya tendremos ése primer trabajo terminado. Sólo necesito saber qué es lo que quieres de ésa familia y cuál es tu intención. Luego yo me las ingenio para hacer el resto. Tomé la taza y le di unos tres o cuatro sorbos, porque ahora venía la parte difícil. — No tengo idea del martillo que buscas. Pero repito, creo que mi desventaja es que no soy de aquí. —mi cabeza pensaba. ¿Luego de decirle esto se quedaría para aceptar mis servicios?—. Pero tengo ya una opción para empezar. Puedo averiguar en Noruega. Puedo averiguar por aquí y una vez que junte algo de información, de corroborar que ése objeto existe, si te parece, podemos coordinar otra reunión. Mi forma de trabajar es individual. Y empiezo mi trabajo con la mitad de la paga. Cuando lo termina, recibo el resto. ¿Estás de acuerdo? @ Annick McKinnon
  12. Habían pasado algunas horas desde que me había encontrado con el resto de los Gryffindor. La noche era completamente oscura y silenciosa. Hacía un buen rato había un poco de movimiento en el panteón pero a ésas horas ya todos se habían ido a dormir. Al igual que el resto de los Gryffindor en la mansión. Era una casa gigante para los pocos miembros que teníamos en la familia. Según el árbol genealógico éramos muchísimos más pero al parecer ya nadie se encontraba entre sus paredes. Si de algo estaba seguro, era que tenía que convertir la mansión en hogar de muchas otras personas. Me fui a dormir. Otro día había transcurrido y ya no había más nada para hacer. ______________________________________________________________________________ Un mes más tarde... Las llamas se tiñeron de verde esmeralda cuando estallaron en la chimenea de la sala de los Gryffindor y me permitió salir de ella. Había tanto polvo, que la nube que se formó, explotó en todas direcciones y se dispersó por toda la habitación, volviendo todo más oscuro. Ahora que trabajaba para el Ministerio de Magia, tenía algunos accesos de más que otras personas carecían y como era de esperarse, me aprovechaba de ello. Caminé un par de pasos, sacudiéndome el pecho con las cenizas negras que me habían manchado la ropa. Mis huellas de la suela del zapato quedaron marcados en la alfombra. Miré a ambos lados. No había nadie en la sala. La noche había llegado nuevamente a Ottery y creía que estarían todos cenando en la mansión. Pero al parecer aquella familia hacía cada uno lo que quería. Algunos ruidos, de todas maneras, provenían de la cocina ya que los elfos jamás dejaban de trabajar. De hecho, eran demasiado densos, hacía algunas semanas atrás, había tenido un altercado con dos de ellos. Ni recordaba sus nombres. Como era de esperarse, ellos tenían el labor de brindarles el desayuno a sus amos, pero no me gustaba para nada. Había puesto un encantamiento para que no se aparezcan aunque su magia pasaba desapercibida y lograban colarse igual. Tuve que colgar de los tobillos al más hiperactivo y amenazarlo cara a cara para que dejara de aparecer. Me había costado unas tres semanas que dejaran de entrar a mi habitación. A veces encontraba algún plato de comida en el suelo del pasillo. No estaba acostumbrado a la servidumbre, de hecho, me parecía innecesario y cruel. ¿Como patriarca podría liberar a todos los elfos de la mansión? Con aquellas últimas imágenes, me encaminé a mi habitación. Atravesé la sala, subí las escaleras que estaban al fondo y subí hasta el ultimo piso, última habitación. Cuando entré a mi cuarto, cerré la puerta (mágicamente). No quedaba mucho tiempo para irme a dormir.
  13. ¡Hola a todes! Perdón por la tardanza, en los VV estábamos preguntado para tener en común algunos puntos para traer todas las sugerencias de una sola vez. Hay muchas cosas que son solo ideas. Hay otras que seguramente lleven más trabajo, asi que queda en sus manos. Otras capaz que son "cambios" por comodidad. Ustedes sabrán =P lo vengo a comentar con la mejor de las intenciones. Lo dejo medio mezclado porque paja =P * Tema horario de pausa. Se que en cada torneo/liga se va a ir decidiendo pero al menos en los Vratsa Vultures se nos complicaba mucho porque creíamos que era muy tarde. Tambien sabemos que puede afectar a españolxs pero estaría bueno tenerlo en cuenta. * Esto es más algo que creo yo. Tal vez estaría bueno, por una cuestión de organización, que el subcapitan vaya variando partido en partido, por si llega a pasar que casualmente ambos capitanes no aparezcan. Capaz que el capitan sea fijo pero partido a partido, cada equipo elija al sub y así pueda variar ésa responsabilidad de reemplazar en cada partido. * Ésto ya lo habían comentado, respecto a Golpes Críticos. Se comentaba que podría tener cierta ventaja el sacar un golpe crítico. Que sea imposible evadirlos, por ejemplo. ¿O que deba hacer algo extra? De la misma manera para otras posiciones. En caso de sacar el atributo más alto para atajar, aunque tenga una cantidad menor de puntos en los atributos, que pueda funcionar. * Que cada jugar, tenga una ficha, como existen en el Ministerio. Que sea una ficha a modo de "registro" y se pueda ir, de alguna manera, actualizando ahi los atributos a medida que pasen los torneos. También reclamaríamos los puntos ganados de cada partido en ésas fichas. * Algo lindo de ver, sería por ejemplo, que ésa ficha esté en nuestros perfiles, asi se ven lindos ahi. Y ¿Por qué no? el escudito como está en el foro alterno. Tal vez eso llamaría la atención de gente externa al club. * Algo que sería interesante seria que el golpeador, tenga la opción de elegir a su objetivo. O sea, que pueda golpear a uno, si, pero que tenga dos opciones: - Golpeador ofensivo: a golpeador defensivo o Guardián. - Golpeador defensivo: cazador ofensivo o golpeador ofensivo. No se que tanto complique las cosas pero dejo la idea. * En la SLE 1 lo hicimos, pero aún asi, estaria bueno aclarar que si el equipo avisa que X jugador de su equipo va a reemplazar a otro jugador, estaria bueno ésa opción. A veces sucede que ni capitan ni sub estén conectadxs. * No recuerdo ahora bien qué era. Pero habia algunas cosillas que como no estaba aclarado, no podiamos hacer que fuera una falta o un penal, por ejemplo. Ahora ya ya no me acuerdo, pero seguro que Mica, Martin, Jeremy, Cande o Dana sabrán a lo que me refiero jaja Por ejemplo, la parte del último partido,el momento de buscadores. Tal vez redactarlo mejor, asi se entiende bien el proceso. Otra cosa ahora releyendo un poco el chat (y encontrando) pasó una vez que alguien uso Tackle Trasilvania y al golpear en la cara era penal pero se comentaba que deberia equivaler un punto de daño, cuando ésa info no estaba aclarada... Por ahora es lo que tengo. Tal vez me acuerde de más cosas y venga
  14. De alguna manera, sabía que Arya podía dar mucha más pelea de la que estaba demostrando. Era entendible que no sintiera aquella furia por mi, pero era una forma de ambos de desquitarnos un poco por los malestares que nos atravesaban por los hechos en la comunidad mágica. Y conocernos, también. Lo había visto. Juntos podríamos hacer cosas maravillosas. Iba a decirle algo, pero la desgraciada pudo hacerse de las suyas. “Bien hecho” podría haberle comentando pero la nube de gas me envolvió por completo y me afectó, todo mientras su mano se rompía y se volvía putrefacta. Respiré profundamente. — Séneca —comenté. Si iba a lograr vencerla, debía sacarle todas sus opciones. Estaba envenenada. Estaba con los huesos de su muñeca rotos (ahora curándoselos) y ahora además, no podría hablar. Sonreí aunque podía sentir dentro de mis pulmones que aquel gas venenoso hacía de las suyas. Tenía que demostrar que era valiente, que el dolor a veces podía ser nuestro mejor amigo. Aún así, me concentré en un Anapneo para curar las heridas de aquel gas venenoso y poder continuar viviendo. Incluso tuve que reforzar mis habilidades curativas con una Curación, aquel poder de los Uzza que nos habían permitido poder utilizar y que en ése momento me ayudaban a sacarme de encima los efectos del Cinaede.
  15. Mientras caminábamos por los terrenos de la familia Luxure, nos pusimos rápidamente al día. Aunque tenía que admitir que lo que teníamos en común era que no nos interesaba demasiado lo que tenía para decir al otro, sino que éramos compañeros de travesuras, por así decirlo. Aquella era la segunda vez que nos encontrábamos para realizar un trabajo y sabía que íbamos a terminarlo rápidamente. Las puertas se abrieron y ambos entramos. Ni tuve que ser un caballero junto a Juv, íbamos a la par. No necesitaba mi varita en la mano porque estábamos en terreno amigo, por así llamarlo. Aun así, esperé a encontrarme con alguno de los Luxure, quien había enviado el elfo a buscarnos. — ¿Malum? —pregunté. No estaba seguro si alguna vez nos habíamos cruzado. Y tampoco estaba seguro si los altos rango dentro de la marca habían extendido la noticia que los iríamos visitando uno a uno—. Mi nombre es Mael. Ella es Juv —señalé con mi mano innecesariamente—. No le robaremos demasiado tiempo, señorita Luxure. Estamos aquí solamente para comprobar que nadie de su familia esté quebrantando los edictos establecidos por la Ministra. Mire… —hice una pausa. Que los Luxure siguieran los ideales de la marca tenebrosa no significaba que los cumpliera… — Debemos hacer cumplir todo o cualquier persona puede sufrir sus consecuencias Esperaba que la bruja estuviera al tanto de los edictos, especialmente el que prohibía toda relación con los muggles, que tenían que estar registrados los hijos de muggles y que la educación mágica estaba solamente dedicada para magos y brujas. — ¿Necesita ayuda con algo? Puedo solucionar cualquier tipo de problema. Cualquiera… ¿Necesita que eche un vistazo? Me quedé esperando una respuesta. Podía tener problemas con algun familiar que quisiera ir contra las directivas dadas. O algun otro problema. Estábamos allí con Juv. Y mantendríamos a todas las familias vigiladas. @ Juv Macnair Hasani @ Malum Luxure

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