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Xell Vladimir Potter Black

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Xell Vladimir Potter Black ganó por última vez el día 25 Diciembre 2014

¡Xell Vladimir Potter Black tenía el contenido más querido!

Profile Information

  • Casa de Hogwarts
    Hufflepuff

Ficha de Personaje

  • Nivel Mágico
    30
  • Rango Social
    Orden del Caduceo
  • Rango en el Bando
    Mago Oscuro
  • Galeones
    24273
  • Ficha de Personaje
  • Bóveda
  • Bóveda Trastero
  • Bando
    Marca Tenebrosa
  • Libros de Hechizos
    Libro de la Sangre (N.7)
  • Familia
    Vladimir
  • Trabajo
    Druidesa de Origen Celta
  • Escalafón laboral
    T1
  • Raza
    Humana
  • Graduación
    Graduado
  • Puntos de Poder en Objetos
    4400
  • Puntos de Poder en Criaturas
    2550
  • Puntos de Fabricación
    0
  • Rango de Objetos
    Más de 3000
  • Rango de Criaturas
    2010 a 3000
  • Conocimientos
    Defensa contra las Artes Oscuras
    Conocimiento de Maldiciones
    Estudios Muggles
    Metereología Mágica
    Herbología
    Idiomas
    Astronomía
    Maestría en Escobas
    Primeros Auxilios
    Runas Antiguas
    Cuidado de Criaturas Mágicas
    Sanación y Purificación
    Conexión espiritual
  • Habilidades Mágicas
    Animagia
    Videncia
    Metamorfomagia
  • Medallas
    10000

Campos para Gringotts

  • Escalafón último mes cerrado
    T1
  • Posteos acumulados último mes cerrado CMI
    81
  • Posteos en subforo CMI
    81

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Collaborator

Collaborator (7/14)

  • Reacting Well Rare
  • Dedicated Rare
  • Very Popular Rare
  • First Post Rare
  • Collaborator Rare

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Reputación comunidad

  1. Supongo que las serpiente entendieron mis palabras. O tal vez, el Arcano veía a través de sus ojos. ¿Podría ser eso? Conocía casos de interacción entre animales y los humanos, como mi primo con su lobo Fenrir. Algunas serpientes ondularon, alejándose, aunque no estaba segura de si se alejaban de mí porque no les interesaba (algo que agradecía) o si iban a transmitir mi mensaje. Sentí pasos, aunque nadie se acercó a mí. Mis oídos me traicionaban pues ahora oía el silbido de varias serpientes, arrastrarse mil animalitos por la hierba. Empecé a sudar, los nervios me podían y moví los pies, con cuidado, apoyando el peso primero en uno y después en otro. Tal vez sería mejor irme, volvería otro día. Entonces, una voz grave habló desde una cierta distancia. Me volví con rapidez. - ¿Ar... cano...? ¿Es usted? Las rodillas se congelaron cuando dijo que que se mostraría ante mí, que aprendiera a respetar a su Basilisco. Fue un acto reflejo, me cubrí los ojos con las dos manos en los ojos. ¿Cómo... que tenía que... respetar a un Basilisco? ¿Por qué había decidido desarrollar la Habilidad de Parsel? Apreté la mandíbula para que no se oyeran castañear los dientes. Tuve que esperar un poco para contestar, el Arcano (suponiendo que fuera él, aunque ¿quién podía ser?) - Le prometo que respetaré a todos los animales de este lugar, maese, maestro... Arcano... La voz no parecía mejorar, su tono seguía siendo arisco. - Mis intenciones son buenas, se lo juro - seguía con las manos en los ojos. - Tengo una reserva con mi tía Sagis. Tenemos varios animales con los que me gustaría comunicarme. - La explicación parecía algo pobre, así que añadí algo más. - Siento algo de envidia de mi tía porque ella habla con las serpientes cornudas y los basiliscos. Era cierto, tenía algo de resquemor por ese detallito, era lo que me había movido a aprender aquel lenguaje tan insospechado. Noté que algo siseaba muy cerca de mí y abrí los dedos un poquito, lo justo para ver un ofidio que se acercaba. Cerré los ojos y casi grité cuando se enroscó en mi brazo. ¿Qué tenía que hacer? Al menos no era el basilisco. - ¿Ho...la? ¿Eres una serpiente bonita? Oh, quería decir que eres una serpiente bonita. - Me fijé en sus colmillos. No podía clavármelos, estaba segura que... el Arcano no lo dejaría.
  2. Al principio, me sentía perdida con el cambio, pero he aprendido a usarlo, más o menos domino los botones nuevos y me acostumbré a los que han cambiado, así que por aquí, creo que no tengo problemitas. También estaba lo del interlineado, pero por un status de Elvis, supe como arreglarlo, así que tampoco es problema. El cambio de los bandos a Clubs es lo que más me cuesta, creo, pues me había acostumbrado a la visibilidad y volvemos a estar a escondidas. Me gustaría que aprovecháramos más el espacio del Valle de Godric para hacer temas unidos, o el subforo de Bandos. ¿La diferencia es sólo del on y del off, o hay alguna otra? También me gustaría sugerir un pequeño cambio en las notas de actividad. Me confunden porque pone que responde a alguien y, en realidad, no es así, pone el nombre del iniciador. Yo diría que se suprimiera. Pongo varios ejemplos de ahora mismo: Adrian Wild no responde a Adrian Wild... Yo quitaría el nombre del iniciador, si se puede, y pondría "Adrian Wild responde en la discusión...", Xell Vladimir responde en la discusión... ¿Se entiende lo que quiero decir? Así me parece que explica mejor la actividad, el nombre del iniciador no lo veo importante, sino el rol en el que se está roleando. También echo de menos los números de los posteos, ahora no se reflejan. ¿Se podrían poner? Y el switch on/off me parecía muy práctico para copiar los códigos, yo lo abría en off para copiar los códigos, me era útil, ahora no lo he encontrado. Y como evento, echo de menos las subastas o las ventas de productos especiales en el Magic Mall. El Concilio podría poner algún objeto u animal extraordinario (bueno, no mucho para los que no tenemos tanto dinerito) cada mes o cada dos meses, que sean exclusivos, sin entrar después en estock. Yo creo que aún tengo una llave de las Baby, tal vez podríamos comprar llaves cada mes, sin saber qué abren y cada X tiempo, el Concilio vender objetos especiales a los que optar sólo con las llaves, e incluso ponerlas de diferentes colores para que un mes sólo puedan comprar las azules, otro mes las blancas y así, daría como esperanzas de conseguir algo nuevo y especial , además que tendríamos que movernos más en roles en el CMI y en las mansiones y negocios, para conseguir dineritos para poder comprarlos. ¿Siguen teniendo puntos los posteos en Ottery y en Diagon? ¿Cómo se pueden conseguir dinero con posteos en mansiones o negocios si no son tuyos? Creo que ahora, sólo entraría dinero en las bóveda de familias y negocios, a los dueños, pero no a otros roleadores. Creo que es suficiente por hoy. Nanit!
  3. Me había tirado horas y horas escogiendo vestidos en aquella Boutique para acudir a la fiesta de la embajada francesa en Inglaterra. Con motivo de la celebración de la Fiesta Nacional de Francia, habían invitado a una cena de gala en ella, contando con la presencia de la Ministra del país galo, mi prima Ada. Supongo que por eso recibí la invitación, pues no me esperaba que pensaran en mí, siendo una empleada tan poco importante en el Ministerio de Magia Inglés. Nunca había acudido a una fiesta tan elegante, así que mis vestidos era demasiado pintorescos para la formalidad que suponía que había que usar en este tipo de eventos. Pero los que me probé tampoco me gustaban. Los encontraba todos muy recargados y grotescos, de una elegancia extrema que no pegaba con mis gustos. Mi forma de ser, mucho más sencilla, hizo que me quedara, finalmente, con un vestido largo de crepé, con mangas tres cuartos en volante, completamente liso excepto en la cintura, en los que se insinuaban unas flores del mismo color. No era informal, como me gustaba ir siempre, pero lejos de la sobriedad que había visto en el resto de vestimentas probadas. Llegado el momento, salí de la Vladimir y me trasladé al punto de reunión. Me habían ofrecido un carruaje, pero vamos, que esas entradas triunfales estaban hechas más bien para las grandes personalidades. Yo no me consideraba tan importante como para entrar de esa manera. Así, me personé en la entrada y atravesé las verjas caminando, sobre mis pies enfundados en unas zapatillas planas que no se veían con la largura del vestido, pues rozaba el suelo e incluso tenía un palmo de cola que ocultaba los zapatos tan simples que me había puesto. Alguien vestido de negro me preguntó el nombre y me indicó el camino para llegar hasta la mesa. Yo no paraba de mirar a mi alrededor. Allá había demasiada gente con ropa súper elegante, no estaba dentro de mi estilo y estuve tentada de dar media vuelta para escapar de todo aquel alboroto. Hasta que le vi. Matt también había llegado y se le notaba tan perdido como yo. Me acerqué a él intentando no correr, para no llamar la atención. - ¡ @ Matt Blackner , tú también aquí! ¿Podemos estar juntos, primo? Me siento algo intimidada entre tanto lujo y sombreros algo grotescos que llevan algunas mujeres. ¿Has visto ese tipo fucsia? Es feísimo. ¿Tú crees que todas debíamos traer algún ornamento en la cabeza? Yo es que me he hecho un recogido sencillo y... ¡¡Ay, por las barbas de Merlín!! Si es tu madre. ¡Por favor, por favor, que no haya oído lo que he dicho de su cabello o me destierra de Inglaterra! 😁
  4. Yo quedé dudando ante la presencia de aquel hombre, el empleado que nos barró el paso. Sin embargo, Babila solucionó el problema a la perfección. No hizo ninguna falta que soltara mi balbuceo sobre qué es lo que quería. Babi, que es un cielo de secretario, que conocía a todo el mundo, agarró al muchacho y lo inmovilizó por completo en un gran abrazo de oso. - ¡Babila, no lo rompas! - exclamé, con las dos manos en la boca, para que no sonara muy fuerte. Los aurores que estaban en la puerta del ascensor, nos miraban de forma preocupada. Supongo que conocían lo efusivo que era el negrito y por eso no intervenían. Aún así, yo estaba nerviosa. Si lo partía por la mitad, seguro que no habría excusa para atacarnos. Para más tensión, Babila avanzó con el hombre agarrado en aquel temible abrazo y abrió la puerta de una patada. - ¡No, Babi, no! ¡Los modales! Aunque grité eso, el mal ya estaba hecho, el semi-gigante había atravesado la puerta y gritaba el nombre de la tía Sagitas con tal alegría que era imposible no perdonarle que no supiera abrir las puertas con normalidad. - Te podía haber abierto yo la puerta, Babila, o el primo Matt... - Contemplé el rostro pálido de la tía. Parecía haberse asustado por la intromisión violenta - ¿Nos das permiso para entrar, Tía Sagitas? Intenté mostrar respeto pues parecía a punto de sufrir un infarto.
  5. Caminar junto a Babila y el primo Matt me hizo sentir mejor. Ahora, Babi iba delante dando zancadas, lo que nos obligaba a caminar tras él con paso ligero. Babila casi parecía canturrear, de lo feliz que iba por delante de nosotros dos, hacia el ascensor que nos llevaría a la Planta destinada a la Ministra. Matt se puso las manos en el bolsillo, como si se sintiera molesto conmigo. Me volvía a sentir mal, incluso con su comentario sobre Ithi, diciendo que estaba ocupado. Parecía que no tenía ganas de hablarme. - Te llamé "Jefe" porque... ¡Por que creo que no quieres hablar conmigo! ¿Te he echo algo, primo? ¿Es qué desconfías de mí o pasa algo conmigo? - Me arriesgaba mucho, si decía algo de King Cross, no sabría qué decirle. La verdad era lo mejor, pero... ¿Estaba preparada para decirle que estuve allá como mortífaga, acudiendo a un llamado de su madre, Sagitas, para destruirlo. ¿Qué diría de saber la verdad? - Parece que nos rehúyes, a todos, a tu hermanito, a mí... A todos... Pensé que si le acusaba en plural, tal vez no se diera cuenta que estábamos metidas en aquella destrucción. Las puertas doradas se abrieron y nos detuvieron unos señores de amplias espaldas. "Aurores", pensé. Sin embargo, Babila pasaba sin pedir permiso, canturreando y saltando muy contento hacia la puerta del despacho que él conocía de primera. Susurré al primo mientas aquellos guardianes nos dejaban pasar, titubeantes ante el gigante: - Soy tu empleada, aunque me cuesta entrar en el departamento y estar contigo, a solas, por miedo. ¿Estás enfadado conmigo, primo Matt? Un nuevo empleado nos barró el paso. Dijo que se llamaba Marc y a qué veníamos. Miré a Matt y después a Babila. ¿Quién hablaría primero?
  6. Aunque había estado allá antes, aún no había hablado con el Arcano. La tía Hayame y yo habíamos estado jugueteando con su Basilisco y nos habíamos divertido mucho, hasta que se escapó. Entonces, nos fuimos tras él y llegué a olvidar que quería saber más sobre los animales que hablaban parsel y sobre cómo comunicarme con ellos. En el Circo teníamos muchos ejemplares y no sabía cómo estar con ellos. Sentía algo de envidia por la Tía Sagitas, quien conversaba con ellos y los calmaba. Era una gran mazicologista, creo que se llaman así los que viven de observar y convivir con las criaturas mágicas. A ella no se le escapaba ninguna criatura y sabía entenderlas. Eso me gustaría a mí y esperaba que el arcano Lawan me indicara si yo podía hacer lo mismo con el parsel. Sólo unos pocos estaban capacitados para ello. Por eso, en aquel día soleado, me presenté delante de su casita. Era preciosa rodeada de un lago, idílica para pasar un día tranquilo, si no fueran aquella multitud de ofidios que me rodearon. Si fueran perritos, diría que estaban olisqueando mis rodillas. Tuve miedo que se metieran en mi falda y apreté los pliegues de la misma contra la piel, juntando bien las piernas. Debería haber venido con pantalón para evitar problemas. Sin embargo, lucía una blusa azulada con una falda, también azul aunque algo más fuerte, junto a unos zapatitos planos de color azul oscuro casi negros. Aspiré aire para evitar el pánico, como me decía la Tía Sagis cuando sentía miedo en los rediles del Circo. - Hola, bonitas. ¿Podéis decirle al Arcano @ Lawan Nguyen Thanh que estoy aquí, por favor? - añadí eso por si me entendían. Nunca supe si las serpientes entienden a las personas.
  7. Deseé que el suelo de la oficina de Registro de Squibs se abriera en dos y me tragara, al ver la mirada del primo Matt. Me recriminaba mi ausencia en el trabajo y, aunque tuviera toda la razón del mundo, no soportaba aquella sonrisa que no lo era, más bien una mueca de tristeza. Me sentí muy mal y, por ello, volví a bajar mi rostro hasta los pies de Babila; como siempre, estaba descalzo. - Siempre seré accidentosa, Jefe Matt - imité a Babila, quien se movía feliz por vernos a los dos juntos. - Sólo que apunté mi carrera de Sacerdotisa en el ministerio para que se supiera que pueden contar conmigo si tienen ceremonias que hacer en el pueblo. Pero Soy y Seré Accidentosa, primo... ¿O ya no me querría con él? Tal vez era eso, que no quería que siguiera siendo del Departamento por... ¿Por lo sucedido en King Cross? ¿Se atrevería a decírmelo a la cara, que le había fallado? Yo no lo creía así, las directrices de La Marca no se podían atender con externos y, por mucho que quería al primo, no le iba a decir que tenía que hacerlo. - Ithilion está muy bien. Te echa de menos, primo. Parece que no tienes... tiempo... para ir a verle. ¿Quién era yo para meterme en medio de sus problemas? Lo que ocurría no era fácil para nadie, ni para el primo ni para su madre. Ithil estaba en medio de los dos, era complicado solucionarlo. - Es muy listo, sabe muchas cosas de la magia y lee bastante rápido. Deberías... - ¿se lo decía? Pero Babila interrumpió con su gracia natural. Me reí con sus cosas. - Deberíamos ir a buscar a Sagitas, sí... No estaba segura que La Ministra accediera a vernos sin cita, pero podíamos intentarlo. Si sabía que había donuts, saldría de cualquier reunión del Ministerio para comérselos ella sola.
  8. Hacía tiempo que no entraba en el Ministerio, desde la destrucción de King Cross. Desde entonces, no me atrevía a presentarme en el trabajo, en Accidentes, por miedo al director. Sí, mi primo Matt me había visto en el ataque y, estaba segura que sí, me había reconocido. Era algo que no podía justificar ante él, tan buena persona. Yo también era buena persona, pero estaba dispuesta a seguir a la tía Sagitas hasta el fin, fuera lo que fuera que me pidiera, como el ataque citado, aunque no estuviera acostumbrada a los desastres provocados. Normalmente, los solucionaba, no los provocaba. En el Atrio, la gente murmuraba, no creo que hacía mi persona, o sí, por mi cercanía con la Ministra. Era muy deprimente ver las miradas de reojo y las bocas listas para las críticas, me sentía sola en aquel mar de reproches. Sonreí, demostrando mi indiferencia a sus comentarios, me resbalaban. Yo, ahora, me tenía que comportar como una Mortífaga, sin pensar en lo que los otros podrían o no cavilar sobre mí o sobre mi familia. Sagitas estaba haciéndolo bien, tenía un motivo. El resto tenía que respetar su status. Tuve ganas de ver a la tía. Cada vez era más difícil encontrarla; estaba tan obsesionada con su búsqueda particular del mestizo, que apenas descansaba. Además, de esa manera tenía una excusa para no ver al primo Matt. Él me daba miedo, sí, porque no sabía qué me iba a decir por mi ausencia o por mi participación. Entonces, lo sentí. Era la voz estridente de Babila. Me sentí feliz cuando vi al gran Babila en una oficina, con una enorme caja de Donuts. Corrí hacia él. - ¡Babila! ¡Cuánto tiempo sin verte! ¡Estoy feliz de estar aquí! - Me agarré a su brazo, en un intento de abrazarle entero, algo imposible siendo un semigigante. En ese movimiento, descubrí que le acompañaba Matt. Me puse toda blanca al verle. - Ho... Hola, primo @ Matt Blackner . Solté a Babi y junté las manos, mirándome los zapatos. Levanté la vista hacia él. - Hola, Jefe, le prometo que iba a la oficina a buscarle, por si había algo que hacer en el Departamento.
  9. Hooola primis!! 😍😍

    He visto tus roles en el cmi... y cómo no quiero abusar de tu personaje, vengo a pedirte permiso primero...

    En cuánto llegue, según avance el rol si veo que Xell ataca a Matt, ¿tengo permiso para abofetearla? jajaja molaría ver esa reacción xD aunque en mi rol, intentaré que el director se vaya, aunque no creo que haga caso de Heli xDDD 

    Besitos miiil! 😘😘😘😘

    p.d.: espero que estéis bien!!

    1. Xell Vladimir Potter Black

      Xell Vladimir Potter Black

      Jajajajajaj, para abofetearme, primero me tendrás que pillar.

      Sí, prima, rolea como quieras, siempre que no me descubras ante Matt. Aunque podemos pelearnos en la PB sobre eso. Tengo que dormir, Barrufet entra a las 9 en el cole y hay que respetar los horarios. Nos vemos mañana. 

      Todos muy bien, espero que en Galicia también esté todo bien.

    2. Helike R V PB

      Helike R V PB

      jajaja vale, vale, pero ya sabes cómo va ésto, tienes una idea en la cabeza, la quieres rolear y al siguiente ya es una idea "vieja" 😠😠

      Yo prefiero preguntar primero, porque a mí por ej. no me gusta que abusen de mi personaje, de hecho ya he puesto el careto mortífago y "os ayudará" aunque no tenga idea... Y pues... espero no meter la pata gorda, pero en el rol, Heli dijo que tenía la sensación de que Xell y Sagitas estaban ahí, por los aromas al ser vampiro, pero al mismo tiempo, soltó que estaban entremezclados así que, tampoco lo ha afirmado del todo xDDD odo, pude ver éste status antes 🤦‍♀️🤦‍♀️

      Buf, podemos hacer tantas cosas primis xDDD 

      Espero que vuestro peque esté bien, aunque por cómo lo cuentas, así debe ser jejeje. 

      Y me alegro de leer eso! No quiero más disgusto, ya he visto lo de Galery y me quedé 😨🥺 (está dentro de la Marca) no tenía ni idea. Ya ayer ciertos imbé ciles nos demostraron que se lo pasan todo por el... 

      Chííí! mi madre y yo de momento guay! (yo por mi parte "más descansada" está vacunada y eso me permite relajarme un poquito jejeje)

      Besitos grandes y descansa! 

      pd.: carai, cada día hago los textos más largos 🤦‍♀️🤦‍♀️

  10. Aquella estación conocida por mí desde hacía mucho tiempo, la que había aprendido a arreglar mil veces ante el ataque de los mortífagos, ahora caía en mil pedazos por mis compañeros. Me encontraba en la zona que daba a los andenes pero veía que el pánico se había extendido por todas partes, cuerpos caídos, cascotes de paredes y techo resquebrajados, la mancha oscura de algo que no reconocía, destruyendo los accesos de los andenes. Era algo malo, lo intuía, nos estaba ayudando. ¿Quién podría estar dominando aquello? ¿Quién tendría tanto poder para gobernar una forma etérea, gaseosa, móvil, imprevisible, como era aquella mancha? Sin dudarlo, Sagitas. Pero no podía detenerme en contemplaciones. Matt se revolvía contra mí y yo no quería luchar contra mi primo. Él era lo suficiente bobo como para guardar su varita en un bolsillo (del pantalón, gesto que hacía siempre), ante un mortífago. ¿Es que tan listo se creía? Si yo debía proteg... ¡Un momento? ¿Se burlaba de mí con aquel comentario irónico? Me subió un leve ataque de rabia y reaccioné rápido, de manera que, cuando él movió la mano para tomar su varita y empezó a moverla, yo ya invocaba un Cyclone Máximus, con lo que todo aquello que me mandaba con una proyección mágica, se dispersó hacia todos los lados, sin alcanzarme. Era bueno, había usado el mismo que yo antes... Cualquier reflexión se cerró en cuanto me llamó "novata". Si antes me había dado rabia su comentario, ese insulto hizo que me enojara. Tal vez porque yo tenía poca fe en mí misma y en verdad me sentía una novata. El ciclón se puso en medio de los dos y elevó al primo Matt, alejándolo de mí, lo suficiente para que su siguiente acción se perdiera en cuanto alcanzó los 7 metros de distancia, casi llegando a tocándome, por poco. No sabía lo que dijo pues era no verbal, pero por el color púrpura supe que era un Fuego Púrpura. Yo sí llegaba a él, así que, con voz algo rabiosa e impropia de mí, invoqué un Kiorke contra él, que empezaba a moverse en el aire. Un látigo de color azul neón se movió hacia él y lo rodeó, aprisionándolo desde el pecho hasta la cintura, dejándole la mano de la varita atada de manera que no podría usarla apenas. O eso esperaba. - ¡No soy una novata, Director! - Casi sonaba a mí misma aunque la voz era tan rabiosa que seguro que no me reconoció. - ¿Quiere acatar las órdenes o prefiere que lo mate? El ruido era inmenso en la Estación de King Cross, pero ni lo sentía. Mis oídos zumbaban ante sentimientos encontrados. Era mi primo y acababa de gritarme novata delante de todo el bando presente (que no sabía cuántos estaban en ese momento cerca de mí y podrían haberlo oído). ¡Me daban unas ganas de matarlo por eso...!
  11. Nick del usuario: Xell Vladimir Potter Black Id: 112814 Link a la bóveda del usuario: https://www.harrylatino.org/forums/topic/96155-bóveda-de-xell-vladimir-potter-black/ Galeones a depositar: 10.561
  12. ¡Ataque en King Cross! Había aguantado el tipo durante toda la conferencia que hizo la tía Sagitas a toda la familia en su despacho del Ministerio. En mi habitación de la Mansión Vladimir, varios días después de lo sucedido, recordaba el enfrentamiento inicial de los primos Matt y Darla a los comentarios de la tía. También entró Heliké, para sorpresa de todos, incluso para mí. Hacía tanto tiempo que había abandonado a Matt y a su hijo y huido de Inglaterra, que me sorprendió verla, demacrada y algo diferente, pero muy ella, conservando aquellos arranques que tanto me recordaban a la familia. Había mantenido mi apoyo en todo momento, silenciosa, dejándoles exponer sus quejas, tal como le había prometido a Sagitas. Ella y yo habíamos hablado del tema mucho tiempo antes, desde que ambas decidimos entrar en La Marca, con el esfuerzo que suponía abandonar todo aquello que antes defendíamos y ahora, actuar en la contra. Lo que perdíamos no era nada con lo que esperábamos ganar, algo que no parecían entender los primos. Cuando Sagitas explicó sus motivos, no la creyeron, o tal vez no parecieron creerla. Y cuando lo creyeron, estuvieron en contra de sus decisiones. Seguí en silencio, todo lo que pude, porque yo sí la entendía. Ella hacía lo mismo que yo haría, defender la vida de cuanta más gente, aunque para ello cayeran algunas. Era un cambio de concepción de la vida que me había costado aceptar, pero ya era una idea fija en mi mente, ayudaría a la tía en todo, sin discutir sus medidas. Cuando acabó todo, tuve la sensación que Sagitas tendría el apoyo de la familia, aunque no totalmente. En realidad, todos parecían entender sus motivos, pero no sus formas. Sólo Sean, que entró después, no le llevó la contraria. Aunque le conocía, seguro que el primo se estaría aprovechando de la situación para su propio interés. En eso, no cambiaba. Ahora sólo quedaba esperar. No tardó mucho. Sentí un ardor en el hombro que era nuevo para mí, aunque no dudé sobre su significado. Enseguida, la voz de Sagitas invitándome al lugar: King Cross. Estaba preparada. Llevaba días preparada para lo que íbamos a hacer, aunque no sabía que sería en ese lugar muggle tan emblemático. Me vestí de verde, era el color que más me gustaba ahora, con un pantalón estrecho y un jersey de cuello alto. Y, sobre todo, con mi máscara puesta, del mismo color. Cuando llegué a King Cross, el techo de la estación parecía haber saltado por los aires. La imagen de la Marca Tenebrosa, tantas veces vista desde otra perspectiva, ahora lucía en el cielo. Vi a varias figuras. Una era Sa...Nemétona, los otros eran Caelum y Goldor, a quien conocí en aquel bosque antiguo. Parecía que nadie más había acudido. - ¿Habéis empezado sin mí? - pregunta muy tonta, se veía que Goldor estaba maltratando a unos muggles. Era lo que conllevaba estar allá, demostrar que éramos superiores a esos humanos que, en algún momento, se habían levantado contra nosotros, apoyando al Inquisidor. ¿Nos estaría viendo? -- ¿Entramos? Lo hice, sin esperar la respuesta, abriéndome paso con una Proyección Mágica, avanzando a través de la turba de muggles que se escapaban de King Cross. Estaba tan educada en la concentración, al ser una gran sacerdotisa, que no me costaba empujar a la gente y tirarla al suelo, alejándolos de mi camino. Había naturalidad en mi ejercicio de aquel poder, como si fuera una mortífaga de toda la vida, aunque era la primera vez que acudía a un llamado. Esa confianza la perdí, de golpe, al ver al primo Matt en aquella escena. - Baja la varita... - No podía traicionarme, él no me reconocería con mi máscara. - Baje la varita y espere fuera. Cuando hayamos acabado, podrá rehacer lo que quiera, señor Director de Accidentes. Esperaba que no se negara. Nunca había planteado qué sucedería si un miembro de la famliia nos impedía hacer nuestro trabajo.
  13. ¡El bosque Prohibido, no está! ¿Dónde está el Club?😰

  14. Días antes del edicto: Sabía que iba a ocurrir en algún momento, aunque esperaba que Sagitas lo pensara, tal vez encontrara una solución diferente a lo que tenía que suceder. No es que entendiera mucho lo que ella hacía, pero se lo dije en su momento: "yo te sigo a donde sea, tiita. Sé que lo haces por la familia, así que no preguntaré nada". Aún así, he de reconocer que era un cambio muy drástico de la Sagitas de hacia seis meses a la Sagitas actual. Recibí su lechuza en mi casa, aún en la cama. Mi elfina Taga, la elfina doméstica de la Mansión Vladimir, me la trajo cuando me subió el desayuno y me puso bien la almohada para que pudiera tomarlo allá mismo, sin levantarme. Era un encanto de criatura y sabía que estaba allá para ayudarme, como le había mandado mi mami Reena, aunque hay cosas que una ha de hacer toda solita. Es por eso que, tras aquel suculento manjar, pastitas de leche, chocolate en batido y un zumito natural, me metí en el baño para adecentarme un poco. Tenía que acudir a la cita con la tía. Estaba preocupada por ella, descansaba mal, estaba demasiado ocupada con los demás para pensar en sí misma. Si pudiera hacer que descansara, ayudarla más... Vestida, con un pantaloncito gris acampanado, que casi parecía una falda larga, con un jersey suave para la primavera aún fría que sufríamos estos días, de color gris claro. En realidad, yo también había cambiado y me enfrentaba a una nueva situación, en apoyo a la tiita. Había madurado, supongo. Entré en el Ministerio y la Guardia que custodiaba el Atrio y la zona de los ascensores, me dejó pasar sin más. En la primera planta, recibí ojeadas pero todos sabían que yo podía acceder al despacho de la Ministra. Seguro que ya sabían que me habían citado. Golpeé varias veces la puerta con su nombre en una plaquita dorada y abrí la puerta. Asomé primero la cabeza. Ella estaba allá, sola y cabizbaja, como si el mundo pesara mucho sobre sus hombros. - Hola, tía Sagitas. Vine lo antes que pude. ¿Qué tal te encuentras? Te ves desmejorada. Pasé y cerré la puerta. Me daba pena y miedo verla así.
  15. Hola, dejé abandonada mi clase de Parsel, ¿puedo retomar la clase? De ser que sí, he de hacerlo desde cero o sigo dónde lo dejé. Dime algo para saber cómo entro de nuevo a estudiar, que siento penita por no haberla hecho en su momento. Espero la respuesta, gracias a todos.

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