Jump to content

El Parque de las Lamentaciones y Circ dels Joglars (MM B: 102350)


Publicaciones recomendadas

Hélène Eloïse Bellerose



No pudo evitar soltar una risita ante los intentos de Leonid de hablar francés. No lo hizo del todo mal, pero la semiveela creyó distinguir un pequeño atisbo de nervios en la por lo general muy segura voz del mago. Estiró la diestra que tenía libre y con suavidad tomó la mano del pelirrojo, propiciándole ligeras caricias en el dorso mientras le aseguraba con dulzura que lo había hecho bien. —Podemos empezar las lecciones privadas cuando desees. —Ofreció, regalándole una sonrisa cómplice.


La información sobre la educación mágica del mago le tomó por sorpresa, quizás porque dada a su propia educación tradicional no concebía la posibilidad una preparación mágica tan atípica como aquella. Completamente fascinada, dedicó toda su atención a aquel pedazo de información, abriendo mucho los ojos claros cuando los detalles eran especialmente sorprendentes. Realmente no podía dejar de maravillarse por el resultado de aquel encuentro, sobre todo porque había acudido allí sin ninguna expectativa. A pesar de todo, Yaxley había demostrado ser un mago genuinamente especial, Hélène estaba completamente admirada.


—Realmente suena encantador. Diferente, pero encantador. —Musitó, sin evitar soltar un suspiro de anhelo. Por años había estado encerrada en aquella jaula de oro que Auguste Bellerose había construido para sus dos hijas, siempre sobreprotegiéndolas y controlando todo pequeño aspecto de su formación mágica. No podía quejarse, sabía que el patriarca había hecho lo mejor que había podido y que sin duda era muy afortunada, pero no podía evitar sentirse a veces un tanto triste por lo que hubiese podido ser de haber tenido un padre un poco más presente.


Un castillo precioso sin duda alguna. ¿Sabías que es el único colegio de Europa que tiene un coro de ninfas que anima los almuerzos? Es bello, aunque en cierto punto llega a volverse un poquito aburrido. —Comentó la bruja con gesto pensativo. —En navidad solían variar un poco el repertorio, eso era bueno. —Bromeó, dirigiendo por un momento la vista hacia el lago que hace un momento habían navegado. Desde allí se veía mucho más oscuro e intimidante que en persona, aún así seguía siendo hermoso.


Una de las razones por las cuales empecé mi carrera es justamente ese deseo que tengo de viajar y conocer todo lo que aún no conozco, ¿sabes? Rusia está sin duda en mi lista, quizás precise un guía local cuando vaya. —Guiñó un ojo divertida y luego se sonrojó ligeramente. No sabía qué era aquello que tenía Leonid que le inspiraba a decir aquellas cosas, pero no se iba a quejar. Apartó la mirada de la del mago en el momento justo en el que la comida empezaba a materializarse en la mesa, emplatada en fina cubertería. Copas de cristal y una botella de vino blanco se hicieron presentes, y al final el mesero que se acercó apresurado a la mesa y se aseguró que todo fuera lo que pidieron. Sirvió un poco de vino en ambas copas y se retiró, no sin dejar de asegurarles que estaba disponible por si necesitaban algo.


Bueno, por la cita más divertida que he tenido. —La heredera dibujó una amplia sonrisa en el rostro, mientras alzaba la copa que sostenía con la diestra. Tenía la mirada fija en el profundo azul de los orbes del mago.




  • Me gusta 1

bkcs7UT.gifF8NeP.giftA4DkbA.gif

sIAplPt.jpg

 

Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web
  • Respuestas 574
  • Created
  • Last Reply

Top Posters In This Topic

Top Posters In This Topic

Popular Posts

Todo sucedió demasiado rápido. Yo me preocupaba del número con los dragones. No es que fuera el más peligroso, si contamos que tenemos un basilisco que mata con más rapidez con su mirada, pero juguete

En la zona del parque, junto al lago:   Desde el suelo sentí el peligro acuciante. Algo... Sí, algo, porque los muertos sin alma no son alguien. Jack la tiene, por supuesto, era un logro mágico entr

Farkas Lestrange     Aquel era su mundo, no lo disfrutaba, pero tampoco lo sufría, había pasado ya en el tiempo, aunque no sabía exactamente cuánto, todo ahí era diferente, no se percibía dolor o

Leonid Yaxely

 

 

Escuchó con atención el dato curioso sobre el coro de ninfas que cantaba para los alumnos y profesores en la escuela francesa durante las comidas, sin dudas Beauxbatons era la institución más elegante y bella de todas, un palacio extraído de un cuento de hadas - Woow - manifestó el pelirrojo después de que la bruja terminara de hablar - Realmente me gustaría visitar tu colegio, si algún día podríamos ir me encantaría - se aventuró a anhelar. Las escuelas mágicas de todo el mundo eran lugares muy celosos con los visitantes y preferían mantenerse ocultas y en secreto del resto del mundo pero no era algo imposible.

 

Al parecer Héléne estaba tan impresionado por su educación como él por la de ella por lo cual se apresuró a replicar su comentario con picardía - Por mi podemos ir a Rusia hoy mismo, lugar donde quedarnos tengo y hasta para elegir hay… un “gran y lujoso” apartamento en Moscú o la dacha familiar en Krasnoyarsk - bromeó el ruso. Si, su apartamento estaba en la capital pero no lo describiría como amplio y lujoso sino bastante lo opuesto.

 

La comida no tardó en aparecer por arte de magia sobre la mesa entre ellos, el aroma de la sopa de mariscos ascendió en girones hasta la nariz del Yaxley haciéndole agua a la boca al igual que el pato con aceitunas que la Bellerose pidió - Esto se ve exquisito - observó el ruso a su compañera regalándole una sonrisa, después de todo fueron las recomendaciones de la castaña las que condujeron aquella cena.

 

El camarero no tardó en regresar con la botella de vino blanco y mientras servía la bebida en ambas copas se aseguró de que todo estuviera en orden y que asegurarles que cualquier inconveniente o dudas estaría allí para ayudarles.

 

-Muchas gracias - despidió el mago al servicial camarero una vez este se alejó para dejarles disfrutar la cena antes de dedicarle toda su atención a la bella bruja que tenía enfrente -Y por muchas más - finalizó el brindis con una añoranza que estaba seguro sería correspondida.

 

La sopa de marisco estaba deliciosa, era muy liviana a lo que el ruso no estaba acostumbrada en un sopa pero los distintos ingredientes resaltan a la perfección y estaba muy bien sazonada. Sin duda en su mayoría eran sabores nuevos para el paladar del cosaco pero le agradaron mucho, casi podía imaginarse en una explanada que se abría el brillante Mar Mediterraneo en algún pequeño pueblo costero francés, disfrutando del sol y la brisa marina y sobretodo de la compañía de la bella mujer que tenía enfrente.

 

 

Era algo extraño y nuevo para el ruso, normalmente era una persona fría a la que le costaba abrirse y sentirse cómodo con los recién conocidos, pero con Héléne era todo diferente. Realmente sentía que conocía a la francesa de toda la vida, se sentía a gusto y que podía ser sí mismo sin pretender nada con total libertad estando junto a ella. No deseaba otra cosa que seguir fortaleciendo y descubriendo esa nueva conexión que se estaba desarrollando entre ellos.

 

La cena continuó con el mismo ritmo especial que los acompañó toda la noche, hablaron, rieron, siguieron descubriendo pequeñas partes de sus vidas y anhelos mientras disfrutaban de la deliciosa cena que se les fue servida, Leonid obviamente insistió para que Héléne probará la sopa de mariscos y diera su opinión de un plato natal de su tierra, se sentía muy curioso por conocer la respuesta.

 

 

Al final cuando los platos estuvieron prácticamente vacíos y la cena indudablemente se estaba por terminar, Leonid decidió exteriorizar lo que aquella cita representó para él - Héléne - llamó con cariño la atención de la bruja - Realmente la pase genial esta noche, todo el tiempo que pase contigo me hizo olvidar del resto del mundo, la guerra, todo - se sinceró mientras estiraba su diestra para tomar con suavidad la mano de la bruja - Hacía tiempo que no la pasaba tan bien… y me sentía de esta forma - le dedicó una nueva sonrisa a la ojiazul - normalmente me cuesta sentirme cómodo con las personas que recién conozco pero contigo es distinto…. - reconoció.

 

-Me gustas - sonrió al sentirse muy expuesto en aquel momento - Y quiero que esto vuelva a repetirse y ver cómo…- se detuvo por una fracción de segundo tratando se encontrar la palabra correcta para describir la reciente conexión que se formó entre ellos - esta relación va creciendo y evolucionando - terminó de decir mientras aguardaba por lo que tenía para decir aquella nueva mujer especial en su vida.



@

 




.

  • Me gusta 1
Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web
Hélène Eloïse Bellerose



La cena estaba transcurriendo en un ambiente ameno, donde risas y conversación interesante no faltaron. El alivio que la francesa sintió al ver que la recomendación culinaria había sido asertiva fue grande. Estaba agradecida con la vida por la noche que estaba viviendo y sobre todo por la compañía del pelirrojo, que en un abrir y cerrar de ojos se había convertido en su persona favorita en aquel nuevo país que le faltaba tanto por conocer.



Sabía que era muy pronto para hacer planes con el ruso, pero algo en él le hacía sentirse confiada. Aquella conexión que se estaba dando entre los dos había sido inmediata y natural y eso le proporcionaba la suficiente comodidad de disfrutar de aquel momento y atesorarlo, como si Yaxley hubiese estado ahí toda su vida. La mención del viaje a Rusia se había hecho dentro del marco de una broma, pero no pudo negar que la idea le resultaba sumamente atractiva. El aleteo incesante de las mariposas en el estómago así lo confirmaban, deseaba volver a verle y compartir más experiencias nuevas.



Una sonrisa se le dibujó en el rostro cuando él le pidió que opinara sobre la sopa de mariscos, y ella lo hizo con toda la seriedad del caso. Saboreó con suma concentración y luego de comprobar que era tal y como debía ser, asintió con aprobación. —Es indiscutible que tienen un buen chef, tendremos que volver por otro especial. —Acto siguiente y sin poder evitarlo, la francesa se aseguró de que Leonid pudiese degustar del delicioso pato, bastante contenta con los sabores que estaba degustando.


Hélène le contó muchas cosas de su vida, completamente cómoda con el mago. Aprovechó para contarle sus planes, historias de su vida, payasadas y travesuras que había hecho en el colegio. Así mismo, Leonid le compartió mucho de sus vivencias y anécdotas que había vivido con sus hermanos y cuando estuvo estudiando magia fuera de casa. La castaña absorbió toda la información con suma fascinación, sin ser capaz de interrumpir al mago en su relato. No se dio ni cuenta y ya la cena había terminado, tan solo una fracción de la botella de vino quedaba en la mesa y ambos se encontraban bastante satisfechos. Los breves silencios que hubo entre los magos no fueron incómodos, la bruja aprovechaba de cuando en cuando para fijar su vista en el lago, quizás esperanzada en divisar alguna criatura inesperada. No podía dejar de reconocer, aquella reserva era un lugar hermoso al que regresaría sin dudar.



La voz del mago la trajo de nuevo al presente, interrumpiendo sus cavilaciones. Los ojos claros de ella se centraron nuevamente en los zafiros del mago, toda su atención volcada ciento por ciento al ruso. Tan solo al verle, una suave sonrisa se pintó en el rostro, y al escucharle decir todo aquello que le dijo, el corazón empezó a latirle en el pecho completamente acelerado. Acarició la mano que él le extendió él con cariño, sintiendo el suave y cálido contacto del ruso. Bellerose se sonrojó un poco antes de responderle, pero lo que expresó lo dijo sinceramente.



Esta ha sido la noche más mágica que he vivido en mucho tiempo. —Reconoció, sintiendo una inexplicable ola de timidez que le invadió, pero no le impidió sincerarse. —Y tú la hiciste extremadamente especial. —Lo miró a través de sus pestañas, sintiendo como las mariposas se arremolinaban hacia su pecho. —Me gustas también. —Lo dijo, sintiendo como el calor de sus mejillas se acentuaba ante la revelación en alta voz de aquel sentimiento que era correspondido. —Me encantaría que esto se repita, de hecho, ya tenemos varias cosas en la lista de pendientes. —Soltó una pequeña risita, estaba emocionada por las perspectivas del futuro cercano.


—Si no vas a hacer nada el fin de semana, podríamos salir… —Se aventuró a invitar, sintiendo que los nervios se intensificaban. Aguardando la respuesta del pelirrojo, se acercó la copa a los labios y bebió, sintiendo como el sabor frutal y ligeramente cítrico del vino le envolviera las papilas gustativas.



  • Me gusta 1

bkcs7UT.gifF8NeP.giftA4DkbA.gif

sIAplPt.jpg

 

Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web
  • 1 mes más tarde...

Circo, 4'37 a.m.

El enano gruñón tosió un poco y se revolvió en su camastro, inquieto. Al principio pensó que sería el frío de la noche, pues se había dejado abierta la ventana, pero después de cerrarla siguió sintiendo esos nervios en la boca del estómago que se dan cuando algo no va bien. No, no era amor, pues el enano gruñón ya había olvidado la última vez que acosó a una enanita mona y sintió mariposas volando a su alrededor. No, ésto era un presagio. Algo pasaba.

Y cuando no podía dormir, lo mejor era salir de su roulotte y buscar algo de beber, leche calentita o algo parecido. Al principio, siguiendo el camino de tierra pisada que llevaba hacia el comedor comunitario, no notó nada en especial y casi olvidó porqué estaba despierto hasta que casi alcanzó la puerta. Un chirrido tan leve que hubiera pasado desapercibido en otro momento, atrajo la atención del enano. Era, sin dudar, la bisagra de la puerta de los rediles. Por mucho aceite que le ponían, chirriaba continuamente que era abierta. Y ahora se veía de par en par.

El enano no reaccionó como debiera. Es decir, las reglas de seguridad son claras: rediles con las puertas abiertas igual a Alarma General. Tal vez fue porque aún estaba aletargado, o tal vez porque no quería despertar a todos por un fallo en la maldita puerta, o tal vez porque, sencillamente, no lo creía necesario puesto que él era el encargado de cuidar a los animales y cerrar cada noche, y no quería que le echaran bronca por algo que podría no ser nada.

La cuestión es que el enano gruñón no dijo nada y eso le costó (casi) la vida: Los basiliscos Doro y Tea pasaron a su lado y le echaron un vistazo. Para ellos no fue nada, ni le hicieron caso mientras caía, petrificado, en el suelo, haciendo un gran estrépito (parece mentira que un enano fuera capaz de hacer tanto ruido al caer, chocando contra un grupo de madera y estiércol). Detrás de ellos, que iban dando tumbos de un lado a otro, asombrados de la libertad que disfrutaban sin saber cómo, los ojos de la Serpiente Cornuda brillaron en la noche aún muy oscura. Era un animal inteligente y había sabido utilizar su ingenio para escaparse.

Los tres animales salieron de sus hogares artificiales, pero el más peligroso era aquella serpiente, aún no acostumbrada a vivir en una reserva y aún no domesticada. Ella había decidido que era mejor vivir su vida fuera, disfrutando de su propia naturaleza.

Ottery estaría en peligros si conseguían salir del Parque...

WGnAuqD.png

Icr0JPz.gifKRLtVZp.giftOWLU4S.gif

 

Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

hHDZzKt.png

 

Gruñí, molesto. La poca luz que entraba en la pequeña caravana me daba directamente en los ojos. 

 

Espera....a los fantasmas puede molestarles la luz del sol?

 

Si, cuando ese fantasma soy yo. Gruñí, escondiendo entre el pelo de Sagitas, aferrándome a ella en aquella pequeña litera que el vehículo-despacho-hogar ofrecía. Menos mal qeu no dejaba de ser un fantasma y no necesitaba demasiado espacio para pasar la noche. Con un suspiro, abrí un ojo, sonriendo de medio lado, observando la espalda desnuda de mi mujer.  Cada mañana me repetía el mismo pensamiento. "Gracias, niña. Gracias por el amor. Por seguir a mi lado. POr dejame seguir a tu lado."

 

Aquello se había convertido en nuestro pequeño refugio, sin niños, sin peleas, desconectado del ministerio y de los problemas qeu amenazaban Ottery y a nuestra familia. Simplemente nos escapábamos allí como dos adolescentes para pasar la noche, entre risas, hogueras y el silencio entre sonidos de criaturas y animales qeu nos recordaba a una época más tranquila, donde las preocupaciones se basaban en examenes y viajes.

 

Notando que ganaba corporeidad, me incliné hasta su cuello, para...

 

Alguien gritó, enfurecido en el exterior.

 

Me incliné un poco más, para...

 

Más gritos. El enano gruñón llamaba a gritos a Sagitas. 

- Crees que podré matar a ese gruñón? - murmuré al oido de Sagitas, antes de desaparecer atravesando la pared. Ventajas de ser un fantasma....no necesitas vestirte. Para algunos puedes ser totalmente vaporoso, o llevar puesta la última cosa que vestías en el momento de tu muerte.

- Se puede saber por qué gritas tanto? - le reprendí, sabiendo qeu le importaría poco que le gritara. Fue su explicación lo que me llevó a cambiar la expresión del malhumor, a la sorpresa y la urgencia. - buscaré a Sagitas. 

 

Cuando volví a entrar en la caravana, levité hasta quedar "sentado" en la cama.

- Niña...despierta...creo qeu tenemos un problema. Es serio que se escapen dos basiliscos?

Editado por Matt Blackner

M4xQXhr.jpg

XaIHB03.gif.8d9da3f22cdcf76478ba8b5e63d5666a.gif KhGckEc.gif.6e9b2b71e2797bafac6806b66df1d1b0.gif

 

Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

Unirse a la conversación

Puedes publicar ahora y registrarte más tarde. Si tienes una cuenta, conecta ahora para publicar con tu cuenta.

Guest
Responder a esta discusión...

×   Pegar como texto enriquecido.   Pegar como texto sin formato

  Sólo se permiten 75 emoji.

×   Tu enlace se ha incrustado automáticamente..   Mostrar como un enlace en su lugar

×   Se ha restaurado el contenido anterior.   Limpiar editor

×   No se pueden pegar imágenes directamente. Carga o inserta imágenes desde la URL.

Cargando...

Sobre nosotros:

Harrylatino.org es una comunidad de fans del mundo mágico creado por JK Rowling, amantes de la fantasía y del rol. Nuestros inicios se remontan al año 2001 y nuestros más de 40.000 usuarios pertenecen a todos los países de habla hispana.

Nos gustan los mundos de fantasía y somos apasionados del rol, por lo que, si alguna vez quisiste vivir y sentirte como un mago, éste es tu lugar.

¡Vive la Magia!

×
×
  • Crear nuevo...

Información importante

We have placed cookies on your device to help make this website better. You can adjust your cookie settings, otherwise we'll assume you're okay to continue. Al continuar navegando aceptas nuestros Términos de uso, Normas y Política de privacidad.